"¿Qué es eso?" –pregunto asustada Emily mirando a la extraña criatura.
"Según me conto Ven, que le conto Sora, eso es… la Jaula Parasitaria" –comentó mientras intentaba recordar cómo le había hecho Sora para derrotar a esa cosa, además de pensar en cómo rescatar a Víctor sin dañarlo, realmente las cosas se estaban complicando- "¡Emily, tenemos que noquearlo lo suficiente para que abra la boca y salga Víctor!" Vanitas volteó a ver al cadáver y ella asintió.
"¿Qué sugieres?" -Emily preguntó cortando a la mitad un Soldado, cuando de la nada, apareció un Grandullón, el cadáver intentó cortarle pero no pudo, la grasa del descorazonado hacía que su espada rebotara.
"¡Emily!" –llamo el pelinegro derrotando una neo sombra- "ese descorazonado tiene que ser atacado por la espalda" –le informo a la par que usaba un hechizo de hielo contra algunos necientes- "tu encárgate de los de aquí, ¡yo iré por el jefe!" -exclamo Vanitas mientras corría y, lanzando una certera bola de fuego, logra que el gigante descorazonado se tambalee un poco.
"¡De acuerdo! Solo ten cuidado…" –pero antes de que acabara su oración, se escuchó el sonido característico de un fuerte mordisco, Emily volteó a ver la jaula y dentro de ella estaban Víctor y un pobre Vanitas confundido- "de que no te coma…" –dijo la pobre Emily con un suspiró a la par que cortaba de nuevo a otro Soldado a la mitad.
Entonces, la jaula empezó a temblar y sus tentáculos empezaron a convertirse en extrañas Llaves, tras esto, el joven Vanitas comenzó a oscurecerse de un modo extraño, luego un aura oscura lo cubrió por completo, dejando ver sus ojos amarillos que cambiaban a rojo, seguido por una sonrisa malvada.
"¡Oh!, pobre y desdichada princesita" –hablo Vanitas, más, su voz era muy distinta- "no debes preocuparte, simplemente está volviendo a lo que era…" -después de decir esto, Vanitas gritó con toda su fuerza- "así es, este chico antes era un ser de mera oscuridad…" –tras decir esto el descorazonado cambio a una tonalidad negra, casi putrefacta, y sus ojos brillaron a rojo, igual que los de Vanitas- "y siempre será así" –finalizo a la par que Vanitas apuntaba su brazo hacia Emily y varias criaturas más se lanzaron en contra de ella.
"Ay no…" –dijo la chica mirando toda esa horda abalanzarse en su contra.
-Pasillo Principal, Casa Everglot, Wiltshire-
El joven Ventus se encontraba mirando el deprimente jardín por una ventana, estaba muy preocupado, hacía poco había sentido un muy mal presentimiento, no sabía qué hacer, en verdad necesitaba estar con su pelinegro, deseaba besarlo, abrazarlo y...
"¡UGH!"- de repente Ven sintió una gran punzada en su corazón que hizo que cayera al suelo, algo le pasaba a Vanitas, algo le pasaba a su otra mitad- "Ventus… ayúdame…" –suplicaba la voz de Vanitas en su mente- "Ayúdame" -Ven se levantó con determinación, debía salvarle y ya se le ocurría el cómo.
Con cuidando de que nadie le viera, alzó su Llave a la altura de su pecho apuntando hacia la ventana, que daba a la calle, nunca lo había intentado o si quiera sabía si eso funcionaria pero por su pelinegro lo intentaría.
"Vanitas" -susurró y un rayo de luz salió disparado cayendo al suelo y perdiéndose en el piso.
-Plaza Carpe Diem, Valle de los Muertos-
Emily vio las cosas pasar demasiado rápido.
Primero, un rayo de luz le pegó de lleno a la jaula, luego, ese rayo creó una luz que no era muy cegadora, pero que al parecer pudo destruir a todos los descorazonados, nescientes e inexistentes que habían cerca de la joven cadáver.
"Maldito…" -susurro Vanitas con dos voces, se podía escuchar su voz y la voz de una mujer, madura y con tintes oscuros- "Ventus, tú lo sabes mejor que nadie, tu novio no es más que una criatura hecha de oscuridad" –comento el poseído pelinegro mientras salía de la jaula y partes de esta seguía unidas a Vanitas cuan parasito fuese, Víctor estaba en el piso inconsciente ya que logro ser escupido cuando el pelinegro salió- "no intentes retrasar lo inevitable, es hora de que el vuelva a donde pertenece" –comentaban las dos voces mientras Vanitas se movía con dificultad, como un títere cuyo titiritero no era muy experimentado.
"No es así, su corazón ya no es oscuridad pura Maléfica"-hablo la voz de Ventus desde todos lados- "no lograrás corromperlo de nuevo" -exclamo la voz con bastante determinación y con otro rayo de luz salido de la nada, Vanitas cayó al piso- "no dejare que les hagas daño, ¡Fulgor!" –invoco la voz a la par que un tornado de fuego destruía a la jaula sin dejar rastro alguno de su existencia en el lugar.
"¡Víctor! ¡Vanitas!" –exclamo Emily a la par que corría a ellos y los movía suavemente.
"Sea lo que sea…" -hablo Vanitas con voz temblorosa- "No lo vuelvo a fumar, lo juro" -comento poniéndose una mano en la cabeza.
"Vanitas…" –llamo la joven al aludido quien volteó a verla -"Eres… malvado, ¿no es cierto?" –pregunto y esas palabras se clavaron en Vanitas como dos fierros al rojo vivo.
"N-N-No… ¡ya no lo soy!" -exclamo levantándose con dificultad- "Yo cambié para bien, ya no soy el títere de… de mi maestra" –hablo en jadeo con cierto enojo mirando a la peli azul-"Ahora soy una persona libre, yo amo a una persona buena, soy bueno, ¡Lo juro!" –bramó mientras levantaba su Llave y la miraba fijamente.
Los motivos negros, azules y rojos habían desaparecido, ahora eran de un rojo vivo, un poco de dorado hacía brillar su llave y en el filo estaba una de esas estrellas cursis que Terra, Ven y Aqua tenían, eso demostraba su cambio, ya no era ese ser de oscuridad que ansiaba poder, ya no era esa oscuridad creada por Xehanort, ya no era… una sombra.
"Muy bien, te creo" –comento Emily sonriendo con tranquilidad- "No te preocupes, nadie sabrá tu pequeño secreto, mi boca es un sepulcro" –comento Emily con una sonrisa cálida y divertida por su mal chiste- "Si dices que cambiaste, es por algo" –agrego a la par que miraba a Víctor, quien estaba igual o peor que Vanitas- "¡Amor!" –exclamo Emily mientras se lanzaba hacia él joven y lo abrazaba.
"Entonces… no era un sueño después de todo…" -se dijo a sí mismo con un hilo de voz intentando procesar la realidad.
"No amor, lo lamento, no debí haberte dejado ir solo" -le dijo con mucho alivio pero también con cierto toque de culpa, Van sonreía ante la escena, sin embargo su mente estaba en otra cosa y algo dentro de él dolía.
"Siempre seré…" -se dijo en un susurro- "… una criatura nacida de oscuridad…" –comentaba en murmullo mirando al "cielo" y sintiendo que una lágrima rodaba por su mejilla- "Ven merece más que…" -volteó a un lado y se miró en un espejo de una tienda cercana. Ojos amarillos, pelo negro, una sonrisa malvada que venía de nacimiento, él era la parte despreciable de Ven, la parte que todos odiaban- "más que esto" –comento mientras otra lagrima salía de sus ojos, estaba triste, dolido, en verdad necesitaba a su Ventus pero… el ¿le necesitaría?
"¡Decidido!" –Exclamó Emily mientras Vanitas reaccionaba y se secaba sus lágrimas con su antebrazo- "Vincent, ¡Iremos a la tierra de los vivos!" –Dijo con euforia a la par que Vanitas intentaba sonreír, lográndolo sin mucho esfuerzo- "pero primero debemos llegar con el gran sabio, él sabrá cómo llegar" –comento mientras levantaba a Víctor y se enganchaba a su brazo para comenzar a caminar por las desoladas calles.
"Si, vamos" –comento pero dentro de él, en una parte muy profunda de su mente aún seguía el susurro que siempre le decía lo mismo y que se atrevió a decir en voz baja- "Ven… merece más que una escoria como yo" –se dijo mientras seguía caminando cabizbajo siguiendo a los recién casados.
-Wiltshire, 03:40 am-
Todo iba bien, los señores Everglot estaban dormidos, de hecho, roncando seria la descripción más acertada. La mansión estaba totalmente dormida, excepto por dos cuartos, uno era el de Victoria y el otro el de Ven.
Mientras tanto, a las afueras de la casa, un par de pelinegros hablaban casi en susurros para que nadie se enterase de su repentina aparición.
"Entonces, lo que tenemos que hacer es fácil" -le dijo el joven van Dort en cuchicheos a Van, habían dejado a Emily en el bosque e iban a ver a Ven para pensar en algún plan, o eso creía Vanitas- "Tengo que llegar con Victoria y hablar con ella, tú dime si Emily llega" –comento mientras Van reaccionaba y miraba con enojo a Víctor.
"No puedes hacerle esto a Emily" -le reprochó siseando cuan serpiente- "¡Es tu esposa!, ¡por amor a Dios! ¡Le estás poniendo los cuernos!" –exclamó en susurro mirando a Víctor a los ojos.
"No puedo decirles que me casé con un cadáver" -le dijo Víctor preocupado- "Está mal" –reprochó a la par que Van suspiraba.
El joven Van miraba al bosque con cierta duda, si apoyaba a Víctor le rompería el corazón a Emily; a una pobre chica que podría llegar a ser una Princesa de Luz, pero si le daba la razón a Emily entonces condenaba a Víctor a una relación nada común que terminaría mal para los dos, en verdad era una decisión muy complicada, pero, bueno, como estamos hablando de Vanitas…
"¿Sabes qué? ¡Haz lo que quieras, yo tengo a alguien más que ver!" -le dijo en un grito/susurro enojado y antes de que su acompañante hablara, ya había subido por las enredaderas de la mansión al cuarto de Ven.
Cuando llegó al balcón escuchó a Ven hablando con alguien, estaba a punto de meterse enojado si no fuera por la voz femenina que escucho, él estaba con Victoria.
"Vincent y tú parecen muy unidos, debe ser genial ser su hermano" -le dijo con una voz suave la joven Everglot.
"Sí es… es hermoso" –comento Van mientras sentía su corazón latir con más fuerzas que antes- "claro, será testarudo, rudo, boca floja, necio y a veces puede llegar a ser muy malhablado y se lanza a hacer cosas sin pensar" -dijo Ven son unas cuantas risas ahogadas para no despertar a nadie, viéndose muy lindo según pensó Vanitas y Victoria- "Pero cuando quiere puede ser el más cariñoso, el más guapo, el más atento, el más amable, el más sobreprotector y, sobre todo, el más valiente, él tiene muchas cualidades que cualquiera quisiera poseer e, incluso, muchas quisieran tenerlo a su lado" -comento sonriendo algo triste, Vanitas era el hombre de su vida, realmente lo extrañaba horrores.
"Parecen ser felices juntos" –comentó sonriente Victoria.
"Ven…" –comentó Vanitas casi llorando, esas palabras le habían calado hondo, ese rubio en verdad lo amaba y el pensando que no, realmente estaba agradecido de que su Ven siempre lo apoyaría- "Alto, alto, alto" -se dijo de repente haciendo sinapsis- "Si Victoria está aquí… ¿quién es el que está en el otro cuarto?" –pensó Van mientras miraba alarmado al cuarto de Victoria. En ese momento, Víctor, estaba subiendo al balcón y, para su mala suerte, Emily se acercaba a la casa a paso lento y tranquilo -"oh mierda…" –se dijo mientras volteaba a ver a Ven y luego a Víctor- "Con un demonio, realmente matare a ese bastardo" –comento mientras se descolgaba del barandal.
"Debe casarse con la chica" -escuchó Víctor desde el balcón- "Sólo así podrá llevársela a un lugar privado y arrancarle el corazón" –el pobre hijo de pescaderos casi se desmaya por las náuseas provocadas al oír eso.
"Muy bien, dígame señora ¿por qué estamos en su cuarto?" -le preguntó Lord Barkis de forma tranquila, pero a la vez curioso.
"Necesito realizar un par de cosas para matar a los asistentes de la boda, para que así aparente ser un triste accidente" –comentó como si nada mientras se miraba al espejo de la habitación y arreglaba sus largos cabellos- "así, nadie preguntará por ella" –dijo mientras sonreía con malicia a su reflejo- "aunque… no quedará nadie para preguntar" –remato a la par que Lord Barkis sonreía con maldad, entonces, un señor con una máscara entra lentamente.
"Y es así como tendrás a todo un pueblo preguntando por toda una familia de aristócratas que desapareció de la noche a la mañana, sin contar a la familia del novio" -le comentó con sarcasmo y burla, haciendo enojar un poco a la mujer frente a él- "vaya Gothel, peinar a la muñeca de tu hija te ha afectado el juicio y la razón espantosamente" –siguió mientras Lord Barkis veía como la mujer tenía un pequeño tic nervioso en su ojo derecho- "o será que se te pego la estupidez de esa pequeña y triste bestia, que mal"- rio con sorna y dijo burlón "espero no empieces a cantar mostrando tu enojo hacia mi persona".
"Cállate imbécil, ¿Se te ocurre algo mejor?" –pregunto casi en un ladrido susurrado.
"Ahora que lo mencionas…" –comento con aires de misterio.
"Alguien se acerca" –comento Lord Barkis mientras los otros dos se quedaban estáticos y Víctor quedaba catatónico, querían matar a Victoria.
"Espero que Víctor y Vincent se reúnan pronto, se ve que se quieren mucho, incluso podría pensar que ellos…" –comentaba mientras cerraba su puerta y se giraba, mirando a los tres presentes- "¿Qué-qué hacen en mi cuarto?" -les preguntó la chica un poco impresionada y asustada, los dos sirvientes le daban una mal presentimiento, pero Lord Barkis le daba terror.
"Lo lamento damita, queríamos ver que todo estuviera presentable para la boda" -dijo Gothel con falsa amabilidad- "Y queríamos la aprobación de alguien conocedor de las últimas tendencias" -después de esas palabras todos salieron, dejando a Victoria sola y pensando- "esto es, realmente, muy extraño" –comento mientras iba a la ventana y la abría, necesitaba aire- "¡Víctor!" –exclamo al ver al pálido joven frente a ella, quien reacciono y le tapó la boca para que no gritara.
"Victoria, que bueno que estas bien" –comentó mientras la abrazaba- "lo lamento, no tengo mucho tiempo, necesito decirte que…" –pero sus palabras murieron al sentir una esquelética mano en su pequeño hombro.
"Amor, ya tardaron mucho" -dijo algo cansada la mujer con el velo tras ambos jóvenes- "¿Cuándo podré conocer a tus padres?" -le preguntó la cadáver al pobre chico mirando a Victoria.
"¡Víctor!" –se escuchó un gritó mientras Van terminando de subir la enredadera- "Maldita sea…" -dijo entre jadeos- "Alguien estaba en…"
"¿Quién anda ahí?" -preguntó asustada Victoria, pero luego se calmó un poco al ver a Vincent.
"¿Quién es esta joven?" -preguntó Emily curiosa mirando de cerca a la chica- "¿Tu hermana?" –Pregunto sonriendo mientras abrazaba a Victoria- "un gusto conocerte cuñada, soy Emily" –dijo mientras Vincent llegaba con ellos preocupado y Víctor, él estaba nervioso.
"¡Víctor!" -dijo sorprendida- "¿Quién es ella?" –pregunto Victoria, estaba muy pálida mientras decía eso, ya que Emily aun la tenía en su abrazo.
"Victoria, ella es Emily" –reacciono a contestar mientras las separaba y se quedaba entre ellas haciendo de barrera a la par que la mujer cadáver la saludaba agitando su mano huesuda, provocando que la chica palideciera aún más- "Emily, ella es mi prometida" -trató de explicar Víctor, pero Emily lanzó un grito ahogado y asustado.
"¡Eso es incesto!" -dijo Emily con terror y asco.
"No Emily, Victoria es la prometida de Víctor, no es su hermana" –le dijo Vanitas empezando a sentir que la cabeza le dolía- "Pero eso no es lo importante aquí, lo que realmente importa es que…"
"¡Claro que es importante!" -dijo Emily dolida interrumpiendo al moreno.
"Va… ¿¡Vincent!?" -gritó Ven desde el corredor principal.
"¡Víctor!" –exclamo el pelinegro al ver a su rubio.
"¿Qué yo que?" -preguntó el joven Van Dort.
"¡Tú no idiota, el otro Víctor!" -le gritó Vanitas desesperado.
"¡No le digas idiota!" -gritaron ambas chicas, en eso se miraron casi con desprecio y enojo, claro, por diferentes razones.
"Ya basta, nos vamos" –dijo y, sin pensárselo dos veces, Emily agarro el brazo del Van Dort mientras retrocedía- "¡Infernáculo!" -exclamo la palabra que los enviaría de regreso a la tierra de los muertos y, así, una bandada de cuervos los envolvió a todos, incluyendo a Vanitas, quien intentaba escapar de esto, Víctor, al ver que sus probabilidades de escapar eran nulas, grito a todo pulmón, rogando porque escucharan su advertencia.
"¡Ten cuidado de Lord Bark…!" -pero antes de que pudiera acabar su cometido ya se encontraban de regreso en la biblioteca del viejo Gurtnekt, quien les recibió expectantes, el sabio era un esqueleto que tenía una parte del cráneo levantada, quizás hecha por algún golpe que recibió antes de morir, una larga y fina barba que llegaba hasta la mitad de sus costillas, se veía que los años pasaron por el ya que, a pesar de no tener músculos ni piel, se podía ver en su forma de hablar y caminar.
"¡No puedo creerlo!" –Exclamo furiosa mientras soltaba a Víctor y caminaba de un lugar a otro, asemejándose a un león enjaulado- "¡¿Por qué te ibas a casar con tu hermana?!" -preguntó una, realmente, agitada y enojada novia- "¡Eso está mal y tú lo sabes!" –volvió a exclamarle a la par que tiraba algunas palabras de enojo seguido de un gruñido.
"¡Victoria no es mi hermana!" –exclamo enojado el joven Van Dort- "¡ELLA es mi prometida!" -gritó Víctor intentando que Emily captara el mensaje.
"¡Pero te casaste conmigo!" –le responde de forma dolida- "¡¿Por qué tenías que ir a ver a esa otra mujer?!" –grito a la par que Víctor suspiraba.
"Entiende Emily, ¡TÚ eres la otra mujer!" –le dijo intentando mantener la compostura.
"Eso es mentira, ¡YO soy tu esposa!, ¡no Ella!" –exclamo casi al borde del llanto.
"Ella tiene razón, tú te casaste con Emily" –comento el anciano mientras miraba la pelea con una copa de vino entre sus huesudas manos, será viejo, pero aun así le gustaban los dramas.
"¡Ves!, ¡tú te casaste conmigo, eso la vuelve a ella la otra mujer!" –exclamo soltando un par de lágrimas.
"¡Yo jamás me casaría contigo!" -exclamo Víctor desesperado y enojado.
"…"
"…"
"…"
"La cagaste" –comento Vanitas golpeándose la frente de forma derrotada.
"No quise… yo no… me refería a…" –decía intentando decir cualquier cosa que le salvara de la incómoda situación, claro, sin éxito alguno.
"Olvídalo" –soltó Emily de forma cortante y dolida mientras daba la media vuelta y caminaba lentamente fuera de la vivienda del viejo esqueleto con la cabeza gacha y soltando algunas lágrimas.
"Yo…" volteó a ver a Vanitas quien lo estaba mirando de forma acusadora -"Yo no me refería a… yo no sabía que ella…" -Vanitas solo caminó detrás de Emily sin decir nada y antes de salir volteó a ver a Víctor.
"A mí no me debes explicaciones idiota" –soltó mientras salía a buscar a Emily, el viejo esqueleto suspiró y le pasó su copa con vino.
"Ten hijo, lo necesitas después de todo ese episodio" -le dijo dándole unas palmadas en el hombro- "Deja que se calme, luego ve a hablar con ella, estoy seguro que te escuchará… eso o te echara a los gusanos" –comento rascándose parte del cráneo.
Víctor simplemente suspiro mientras miraba su copa, se sentía culpable, quizás el alcohol lo ayudara un poco y, con esta idea en mente, estaba a punto de dar el primer sorbo a la copa pero antes de que esto sucederá, el sabio Gurtnekt, se lo quitó de las manos de forma rápida, a pesar de ser viejo aun tenia reflejos.
"¡Pero que tonto soy, tú no estás muerto!" –exclamaba mientras empezaba a caminar a su podio- "Si bebías de este vino tu corazón se iba a detener de forma permanente, lo lamento hijo mío" -dijo con una sonrisa triste- "lo malo de la vejez es que la memoria no es lo que era antes… no es lo que era antes… no es lo que era antes… pero al menos no pasó nada" –comento luego de ese pequeño bucle que Víctor no escucho, aún estaba en estado de shock al pensar que iba a morir.
El joven Van Dort, luego de salir del estupor decidió salir a despejarse un poco antes de hablar con Emily, realmente rogaba porque no le tiraran los gusanos, mucho menos las arañas, en eso recuerda a las personas en el cuarto de Victoria, ¿Por qué razón querrían matar a la pobre Victoria?
Mientras tanto, en el mirador de la ciudad de los muertos, una devastada Emily miraba su ramo de novia, rememorando el significado de cada una de ellas.
"Rosas, para el amor eterno" –comentaba mientras la tomaba de los pétalos y la arrancaba- "lirios para la dulzura" –dijo mientras repetía la acción- "nube… blanca…" –hablo desanimada mientras lanzaba el ramo lejos y se sentaba frustrada en la banca tras de ella.
"Ay mi niña, ¿Por qué tienes esa carita de pena?" –preguntaba una araña a la par que descendía en un hilo de su propia telaraña, quedando al frente de ella.
"Tal vez… él tenga razón" –comento de forma triste mirando su anillo- "ambos somos muy diferente" –dijo cerrando sus ojos y llevando sus manos a su pecho.
"Yo creo que deberían examinarle el cerebro" –comento una voz desde la cabeza de la novia, quien, algo estoica, saca de su oído un gusano- "si me permites, podría hacerlo con un par de amigos" –dijo el gusano mientras sonreía de forma sugerente.
"Quizás si deba estar con ¨la señorita viva¨" –dijo mientras remarcaba con sus dedos las comillas y decía el título de forma sarcástica- "esa de sonrojadas mejillas y…" –un suspiro salió de sus labio mientras se acomodaba en el respaldo- "corazón latiente" –finalizo mientras cerraba sus ojos.
"Esa chica no vale la pena" –comento la araña mientras se posaba en el respaldo y caminaba acercándose- "tú tienes… un… tú tienes…" –decía mientras intentaba buscar algo que decir.
"Tú tienes una bella personalidad" –comento Vanitas mientras salía del lugar del cual estaba oculto- "una bella sonrisa y eres una gran espadachín" –comento guiñándole el ojo, haciendo que Emily suspirara.
"¿Qué tiene ella que tu no tengas lo doble?" –canto el gusano mientras miraba a la deprimida chica.
"Lo bello de tu risa no lo puede repetir" –respondió de la misma forma la araña intentando subirle el ánimo a la chica
"Oh no, están cantando, no de nuevo" –pensó el pelinegro maldiciendo su suerte.
"Pero su pulso sigue ahí" –dijo la peli azul casi como un berrinche.
"¿Y qué?" –exclamaron los tres restantes mirándose.
"No importante…" –soltó el gusano.
"Excesivo…" -continuo la araña.
"Sin razón" –dijo Vanitas suspirando, rindiéndose al hecho de que debía cantar, en verdad mataría a Yen Sid en cuanto volvieran.
"Si solo pudiera conocerte mejor" –expresaron los tres mirando como la chica suspiraba y les miraba.
"Y el anillo que tu portas ella nunca tendrá" –dijo la araña apuntando la mano con aquel circulo dorado en su dedo.
"Ni si quiera usa espada" –continuo el joven Vanitas mirando sonreír un poco a Emily.
"Mucho menos cantar" –cantaron el gusano y la araña al mismo tiempo sonriendo.
"No se puede comparar" –dijeron los tres de forma afinada.
"Pero aún puede respirar" –les recordó deprimiéndose nuevamente, para la mala suerte del cantante pelinegro quien quería terminar con esta tortura a la de ya.
"¿Y qué?" –dijo la araña restándole importancia.
"No importante" –cantó el gusano aún más insistente que nunca.
"Excesivo" –siguió el pelinegro casi llorando, prefería estar luchando contra la Jaula parasitaria de nuevo que estar allí cantando.
"Sin valor" –cantaron el gusano y la araña sin importarle el estado de Vanitas.
"Si solo viera lo especial que puedes ser, si el pudiera conocerte mejor" –Cantaron los tres afinadamente mientras Emily se paraba y se acercaba al barandal, en donde, se apoyó y miró un punto inexistente a la par que empezaba a cantar.
"Si me quemo con la vela no siento el calor, si un cuchillo me atraviesa no hay dolor" –dijo de forma triste mirando su mano derecha-"y su corazón palpita y yo muerta sé que estoy" –cantaba lentamente mientras llevaba su mano a la parte de su corazón-"y el dolor que siento en mí, anda y dime; no es real" –entonó casi en un suspiro derrotado y lastimero- "pero aún tengo una lagrima que dar" –finalizo a la par que cerraba sus ojos de forma afligida y lenta.
"Lo único que destaca, de esa fea muchacha es que viva está" –canto la araña en el hombro de la chica.
"Excesivo" –dijo el gusano desde el otro hombro de la chica quien le miro de reojo.
"Sin valor" –continuo el pelinegro ya resignado y de brazos cruzados.
"Pasajero es ese estado, todos lo sabemos muy bien, y la muerte es el remedio que nos llega sin saber" –le canto con dulzura mientras le sonería de forma amable.
"¿Y qué?" –canto el pelinegro restándole importancia.
"Sin sentido" –canto la araña mientras miraba al gusano.
"Sin valor" –le dijo este.
"Si solo pudiera ver lo magnifica que puedes ser, si el pudiera conocerte mejor" –cantaron nuevamente los tres mientras la chica suspiraba y, con cuidado, dejaba al gusano y la araña en el barandal para luego ir a sentarse en un asiento parecido a un sepulcro.
"Si me quemo con la vela no siento el calor, en el hielo o en el sol todo es igual" –cantó desmotivada mientras miraba el cielo y sus manos iban a su pecho- "y mi corazón me duele, aunque no palpite; siente"-cantaba mientras cerraba sus ojos y hacia una mueca en su rostro- "y el dolor que tengo aquí, anda y dime; no es real" –comento mientras se acostaba en el sepulcro-"y yo muerta sé que estoy" –dijo de forma triste mientras se giraba y miraba el suelo de lado-"pero aún tengo una lagrima que dar" –finalizo para que una traicionera lagrima saliera de sus ojos y cayera al suelo.
Luego de que aquella "tortura", como llamaría Vanitas, terminara, todos decidieron dejar a la desdichada novia para que pudiera desahogarse de mejor forma.
-Wiltshire, 7:30 am-
Mientras tanto, en el mundo de los vivos, las cosas se estaban poniendo cada vez más tensas, la pobre Victoria, luego de lo sucedido la noche anterior intentó conciliar el sueño pero solo veía a Víctor siendo arrastrado por Emily, despertó muchas veces intentando tranquilizarse pero nada de eso lograba calmarla, así estuvo hasta el alba, la pobre Victoria tenía unos palillos en sus manos mientras tejía, esa fue su única actividad durante la noche y una vela casi consumida su única compañía, el silencio de su cuarto se vio interrumpido por sus padres, quienes entraron presurosos, siendo acompañados por el pobre Ventus quien miraba tristemente a la muchacha. Luego de una verborrea por parte de sus padres decidieron lanzarle la bomba, la cual era…
"¿Casarme con Lord Barkis?" –pregunto Victoria de forma alarmada y preocupada, y no era para menos, ese Lord le daba muy mala espina.
"Él es mejor prospecto que Víctor Van Dort querida" –comento su madre sin dudar- "y estoy segura que tendrá más riquezas que esos detestables mercaderes" -le dijo de forma despectiva refiriéndose a la familia de Víctor.
"¿Qué hago?" –se preguntaba internamente el desesperado Ven- ¿Qué puedo hacer?"- pensaba y, de repente, de la nada, una idea se le vino a la mente y corrió con Victoria- "¡Yo me casaré con la señorita Everglot!" –exclamo mientras todos volteaban a verle sorprendidos.
"¿Y que podrías ofrecerle a nuestra hija si no eres más que un simple sirviente?" –pregunto el padre de la Victoria mientras el chico pensaba lo más rápido que podía.
"Pues…" –en eso Ven invocó su Llave, haciéndola parecer que salió de su espalda- "La-las puertas de mi palacio son tan grandes que tengo que abrirlas con llaves de este tamaño" –comento agitadamente- "M-M-Me codeo con mínimo siete reinos distintos, so-soy amigo del rey del castillo dis…neywarelnitshel y, y… cuento con una casa cerca de la playa" -decía nervioso, en eso recuerda algo y, sacando su Encuentra Caminos continuaba- "¡Miren! ¡Esmeralda y plata de lo más finas!, soy dueño de una mina que está cerca de mi castillo, en donde trabajan solo 7 enanos y…" -no tuvo que decir más, con esa última parte ambos padres de la novia se le acercaron rápidamente.
"Victoria, cambio de planes, te casas con el joven Víctor, arréglate a la de ya" -ahí fue cuando Ven se dio cuenta de lo que había hecho y lo que esto provocaría en un futuro cercano.
"Si esto sale bien… las 50 sombras de Gray solo será un juego de niños comparado a lo que me hará" –pensaba mientras se ruborizaba a más no poder- "bueno… pensándolo mejor, no creo que sea tan malo" –pensó ya con una sonrisa diminuta mientras Victoria, quien se veía aún espantada, miraba al chico frente a ella, pero luego de pensarlo se relajó levemente.
"No sé si aliviarme de vuestra propuesta o ponerme más nerviosa" -comento Victoria en un susurro.
"No lo sé… solo espero que Va-ayan a tener un plan esos dos para salvarnos, ya sabes, Víctor y Vincent" -respondió Ven saliendo del cuarto con un suspiro- "Señorita Victoria, si me lo permite, cuidaré su puerta y, por favor, cierre las ventanas" -le pidió con firmeza y dulzura el rubio a la par que la chica simplemente asentía y la puerta se cerraba.
-Bar "Marigold's", Tierra de los Muertos 06:30 AM-
En la barra, se encontraban Víctor, Emily y Vanitas con una jarra frente a ellos, la chica se encontraba cabizbaja mientras el joven Van Dort le explicaba lo sucedido, luego de un minuto silencioso, la chica empieza a hablar.
"¿Entonces… no fue tu intención casarte conmigo?" -preguntó Emily tristemente mirando su reflejo en la jarra.
"Ni si quiera sabía que estabas allí, en verdad, cuanto lo lamento" -dijo Víctor con pesadumbre mientras acariciaba el rostro de la chica con dulzura para que esta no estuviera tan triste.
Lo que sucedió fue que Van, luego de aquel numerito, había logrado convencer a Emily de que escuchara lo Víctor tenía que decir y, luego de unos buenos coscorrones y de ser amenazado con una llave espada, Víctor pudo hablar de forma tranquila con la chica, intentando la mejor manera de decir la verdad sin que la pobre cadáver sufriera de más.
"Está bien, suele pasar…" –comento Emily tomando su ramo que Vanitas le pasaba y suspiró de forma cansada- "Siempre la madrina… pero jamás la novia" –comentó con una sonrisa que reflejaba su tristeza.
"Lo lamento Emily, lo último que quería era hacerte falsas ilusiones…" –dijo Víctor tomando la mano de Emily y apretándola dulcemente, eso hizo voltear al cadáver y suspirar.
"Bueno, entonces tienes que…" –pero antes de decir cualquier cosa, suena una alarma y de la nada empiezan a salir varios cadáveres.
"¡Llegó otro!" -gritó la misma señora que recibió a Van y Víctor y antes de poder decir algo, en el centro, todos estaban dándole la bienvenida al recién llegado.
"Víctor" –llamo Van mientras el chico le miraba- "¿Ese no es tu cochero?" –pregunto a la par que Víctor daba un respingo y volteaba a ver al recién llegado.
"¡Mayhew!" –exclamo sorprendido-
"El tabaco debió haberlo matado"-comento Vanitas a la par que Víctor corría con él.
"Pobre hombre" –dijo Emily mientras se levantaba y miraba a Víctor- "Vaya, se preocupa por la gente…" -comento Emily sonriente, Van se sentó mirando hacia la dirección donde estaba el cochero con una cerveza en la mano.
"Lo sé…" –dijo mientras le daba un largo sorbo a su bebida y de inmediato bajó el vaso ya que su garganta le escoció- "¡Está… cargadísima!" –exclamo mientras que, con apuro, se acercó una cabeza llevada por varias cucarachas.
"Oh Oui" -dijo el bigotudo- "es Cegveza añejada pog unas cuantas décadas" –afirmo orgulloso de su producto, pero en eso miró la jarra de Van y silbó asombrado- "¡Pego mon ami! ¡Esto embogacha el tgiple de gápido!" –comento sonriendo un preocupado.
"¿Van?" -preguntó Emily al ver a un sonrojado Vanitas- "¿Estás bien?" –pregunto preocupada pero antes de que Van respondiera, Víctor llegó corriendo.
"¡Victoria se va a casar con tu hermano!" –le dijo preocupado y apurado a Van- "¡Tenemos que evitar la boda a como dé lugar!" –comento mientras Vanitas miraba enojado a Víctor
"¡Pinche Ventus!" -exclamo borracho el moreno a la par que se levantaba de su asiento- "Ese wey no se puede casar más que conmigo, sinvergüenza, facilote, culo suelto…" Van se encamino torpemente hacia afuera dejando a ambos algo perplejos, la primera en reaccionar fue Emily quien se le acerco rápidamente.
"¡Van, espera!" –Le llamo Emily preocupada- "No puedes…" -pero antes de terminar la frase Van se tropezó cayendo sin mucha gracia.
"¡Pinches pantalones todos apretados! ¡Mendiga corpata, digo, corbata!" –Y como pudo se levantó y se despojó de casi todas sus ropas- "¡Ora si pinche Ventus, ay te voy!" -Y sin rumbo fijo corrió en calzones, que por milagro se dejó, gritando como poseso a los cuatro vientos.
"¡Vamos Víctor!" -apuró Emily quien también salió corriendo, Víctor tardón un poco en reaccionar, pero igual los siguió, aun lleno de dudas
.-Wiltshire, Capilla de la Santísima y Pura Trinidad, 11:00 am-
La boda no era nada emotiva, de hecho, parecía más ensayo que la boda en sí, la novia miraba de vez en cuando hacia la puerta, esperanzada a que alguien llegara y Ven… solo rogaba que Vanitas usara Vaselina o lo dejaría en silla de ruedas luego de parar este circo.
"Los votos por favor" -pidió a regañadientes el pastor Golswells a la joven pareja.
"Damas primero" –cedió el joven Ven sonriendo de forma tímida.
"Ay no, después de usted" -respondió Victoria con una risilla cohibida.
"Pero la caballerosidad me dicta que usted vaya primero" –comento el rubio algo nervioso.
"Las buenas maneras dictan…"
"¡Quien sea, pero digan los votos ya!" -exclamo desesperado el pastor mientras golpeaba el suelo con su bastón.
"Conestamanoyosostendrétusanhelos…" -empezó a toda prisa Ven que estaba ya temblando, había quedado con Victoria que harían todo lo posible por atrasar la boda hasta que Víctor y Van llegaran, pero no contó con que alguien golpeara fuertemente la puerta.
"¡Ventus! ¡Maldito cola floja!" -exclamo Van furioso desde afuera- "¡Ábreme la puta puerta antes de que la haga explotar!" –gritaba mientras que, con un destello de luz, las puertas se abrieron de par en par y cuando lo hicieron, todos lanzaron un grito de sorpresa y horror.
"¡Va-vamos Vincent, no te enojes!" -gritó el rubio ruborizado y espantado- "¿¡Y Qué carajos crees que haces?!" -pero antes de obtener una respuesta, Van eructó con todo el estruendo posible, y el eco de la iglesia hizo que el edificio, literalmente, temblara.
"¿¡Cómo está eso que te vas a casar maldito?!" -le respondió Van trastabillando- "¡Tú que te me casas y yo que me aseguro que no puedas tener hijos y ni puedas caminar!" -dijo blandiendo torpemente su llave espada.
"Permítanme un momento por favor" -pidió apenado el joven Ven mientras iba corriendo por Van, quien lo recibió con un coscorrón.
"¡Cola floja!" -le dijo sin remordimientos Van.
"¡¿Estás ebrio?!" -gritó Ven enojado por aquel coscorrón- "¡¿Y de cuándo acá te pones ebrio?!" –exigió saber a la par que Van reía y empezaba a jugar con el cabello de Ven, ya que, en un rápido movimiento, lo abrazo, llevándolo a su desnudo y marcado pecho.
"Pico, pico, pico… ¡tón!" -decía mientras jalaba el pelo al pobre rubio.
"¡Oye!" – y con un certero puñetazo Ven noqueó a Van quien empezó a roncar sin pena ni reparos- "Eh… ¡Regreso en poco tiempo!" -exclamo Ven sacando a Van de la capilla como alma que lleva el diablo.
"¡Alto!" –Rugió el pastor ya más enojado que nunca- "¡Si sales de la iglesia la boda se cancela!" –exclamo a la par que todos se sorprendían por tal declaración, provocando que algunas mujeres se desmayaran.
"¿Eh?, pe-pero…" de repente, Víctor gritó desde afuera de la capilla.
"¡Que se cancele!" -entró corriendo con Emily detrás, esto causó aún más conmoción- "Perdón por llegar tarde…" -dijo jadeando Víctor mientras Ven y Emily sacaban al pobre Van.
"¡Víctor!" -suspiró Victoria y sin pensarlo corrió hacia él, pero varios descorazonados se alzaron del suelo.
"Vaya, vaya" –dijo Lord Barkis con malicia y maldad- "Parece que no habrá boda después de todo, bueno, de todos modos ya me estaba cansado de esperar" –comento a la par que aparecían más sombras en el lugar, espantando a la gente y este se acercara a Victoria y la tomara a la fuerza- "la idea era que te matara en la noche de bodas querida, luego que mataría a todos con estas nuevas criaturitas" –dijo mientras unos grandullones tomaban a Víctor quien no podía zafarse- "pero ya que al parecer será más complicado de lo que creí…" –decía pero, de repente, los descorazonados empezaron a temblar y a cambiar lentamente, del negro característico pasaron a gris y sus ojos, antes amarillos, ahora eran de un color anaranjado- "¿Qué pasa?" -Lord Barkis estaba sorprendido, las criaturas lo volteaban a ver amenazantes y se portaban protectores con Victoria.
"Ni una más Barkis…" -dijo Emily desde la puerta de la iglesia, Barkis volteó y se le heló la sangre- "¡Ni una más!" -Emily apuntó con su huesuda mano hacia Barkis y antes de que él pudiera reaccionar las criaturas se lanzaron contra él, pero logró detenerlas invocando un Cuerpo Gordo el cual las lanzó contra el altar, para ese momento todos ya estaban fuera, Victoria y Víctor incluidos, Ven corrió al lado de Emily junto con un tambaleante Van, ambos con sus espadas.
"Ataquen" dijo Barkis fríamente y el descorazonado se lanzó con la panza por delante, pero Ven, usando su Llave como bate, lo lanzó contra una pared, el descorazonado rebotó y realizando una cadena sucesiva de golpes, Van lo lanzó contra Barkis.
"¡Malditos!" -gritó desde debajo del descorazonado quien empezó a temblar, las criaturas grises igual y poco a poco se volvieron negras otra vez- "¡No saldrán de aquí vivos!" –exclamó pero, de repente, un rayo de luz hace que las estatuas de los ángeles y gárgolas cobren vida, pero en vez de amenazar a Barkis, amenazaban a los otros tres.
"Una pena de verdad" -se escuchaba una voz femenina, venía de encima de ellos, donde se encontraba el órgano- "El corazón de una damisela enamorada, sin embargo ese corazón ya no late, igual de algo me servirás" -tanto las estatuas como Barkis se abalanzaron contra ellos.
Emily daba estocadas y cortes para debilitar a Barkis, Van lanzaba magias para destruir las estatuas y Ven alzaba escudos y magias curativas para los demás, pero a pesar de ello nada parecía penetrar a Barkis y las estatuas se reparaban apenas una parte de ellas explotaba o era mutilada.
"Una dama enamorada ¿dónde encuentro una?" -pregunto la voz de repente- "Si mal no recuerdo, estábamos aquí por una boda ¿no es así?" -Ven, Van y Emily sintieron que sus almas, o lo que fuese que Emily tuviese, saliera de sus cuerpos al ver a una mujer de rubios cabellos, envuelta en plumas de ángel con una orbe de luz en su mano.
"Victoria…" -susurró Ven empalideciendo- "la… la mataste…" –gruñó- "¡maldita!, ¡Sanctus!" –Invoco a la par que la mujer se protegía pero al ser una magia de luz, las alas simplemente evitaron que le golpeara muy duro a aquella mujer- "¡Mega Fulgor!" –exclamo y lanzó un fuerte haz de fuego, pero al ser una magia oscura, las plumas hicieron un escudo y, haciendo revotar el haz de fuego, atravesaron a Barkis sin problemas haciendo su parte oscura desapareciera y el hombre cayera al piso inerte y calcinado.
"Nada de eso…" -comento la mujer sonriente- "Simplemente tomé su corazón, mientras yo tenga esto, ella no morirá, tómalo como una Aurora versión 2.0" -dijo con una risita que era inocente pero que estaba fuera de lugar con sus fuertes rasgos- "Ahora, el corazón de un hermano traicionado por su propia familia" -se dijo y antes de que alguno de los tres pudiera hacer algo desapareció dejando caer una pluma que al tocar el piso se hizo negra.
"¡Victoria!" -gritaron los tres al salir de la impresión y, corriendo afuera, Victoria yacía en los brazos de Víctor, respirando lentamente.
"No pude… hacer nada" -sollozaba Víctor- "Simplemente apareció detrás de ella y… y su mano…" -Van y Ven se miraron con culpa.
"Tranquilo Víctor" -dijo Van decidido- "Encontraremos el corazón de Victoria…" –le aseguro mientras le sonreía de forma confiada.
"Y lo traeremos juntos" -comento Ven con determinación y solemnidad.
"Y podrán estar juntos como debió haber sido" -dijo Emily sonriendo, todos la voltearon a ver.
"Emily…" -dijo Víctor entre sollozos- "no es…" –pero antes de que este siguiera, la boca de Víctor fue acallada por la mano de la chica quien le sonreía con dulzura y amabilidad.
"Nada de eso" –comento mientras una mariposa azul se desprendía de su vestido- "ya hiciste suficiente por mí, es hora de que yo haga lo mismo por ti" –dijo a la par que otra mariposa salía y así fue sucesivamente- "cuídense, los extrañare mucho, pero siempre estaré ahí si me necesitan" –finalizo mientras un huracán de mariposas se formaba a su alrededor y luego, todas se fueran volando hasta el cielo sólo quedó un dije de mariposa azul con negro que flotó hacia Van, quien la tomo con cuidado y, una vez en sus manos, esta resonó con una voz muy cálida, la voz de Emily- "Usa esto si me necesitan, vendré en su ayuda" –se escuchó desde el dije y, con gran pesar, Van y Ven dejaron a Víctor y Victoria, tenían que encontrar a esa mujer, pero ¿quién era?, ¿Qué quería?, Y más importante aún… ¿quién es ese hermano del que hablaba?
Muchas cosas en que pensar, solo rogaban que los demás hayan tenido más suerte, realmente nada podía empeorar… ¿o sí?
-Narnia, 3:00 am de la mañana, tiempo de Londres, dentro del Ropero del Dr. Kirk-
"Tráeme a tus hermanos Edmund" -dijo la Reina Blanca en su trineo- "Y te haré el Rey más poderoso del mundo" -volteó a ver a Maléfica, quien estaba disfrazada con una capucha blanca, la cual abrió un portal de oscuridad, el cual estaba encantado para que pareciese de nieve.
"Solo yo ¿verdad?" -preguntó algo desconfiado el chico.
"Solo tú querido" -dijo sonriente Maléfica y con una reverencia, el niño desapareció por el portal a su cama mientras el portal se cerraba- "qué fácil es engañar a los niños" –comento quitándose la capucha.
"Lo se Maléfica, solo es cuestión de tiempo para que toda Narnia se suma en mi frio régimen" –comento Jadis sonriente.
"Recuerda lo que hablamos, todo será tuyo pero a cambio…" –decía mientras creaba otro portal.
"Lo sé, esa dichosa princesa será tuya, bueno, es hora de irme, adiós" –comento mientras un enano hacia correr a los renos, los cuales tiraron del trineo y desaparecieron en la lejanía rápidamente.
"Esto solo está comenzando" –dijo al aire el hada malvada mientras cruzaba el portal y todo quedaba como si nadie hubiese estado allí.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
QUE ONDA A TODOS! :D
PRIMERO QUE NADA, FELZ AÑO! Y SEGUNDO…
¿LES GUSTÓ EL EPISODIO DE HOY? :3 ESPERO QUE SI nwn
SÉ QUE NO PUBLICO TAN RÁPIDO COMO ALGUNOS QUISIERAN, PERO ENTRE LA ESCUELA Y FIESTAS Y ESO SE NOS VA EL TIEMPO A MI BETA KAORUMINAMOTO Y A MÍ xD
ESPERO LES GUSTE, NO OLVIDEN COMENTAR Y PONER EN FAVORITOS PARA CUANDO ACTUALICEMOS! :D BYEBYE
