Siento haber tardado tanto en actualizar pero no estaba inspirada, este capítulo es tuyo KarolMarques eres la mejor amiga, gracias por ayudarme siempre te quiero.

Gracias a todos por leer, déjenme saber que piensan

Avery solo podía pensar en Tobin que estaba a solo unos pasos de distancia solo era cuestión de dar unos poco pasos y decir los que sentía, solo unos pasos para ser feliz por el resto de su vida.

Avery dio un incontable número de vueltas en la cama y se levantó después de un rato al darse cuenta de que no podía dormir con Tobin tan cerca.

Se dirigió a la cocina intentando no hacer ruido y encendió la cafetera, Tobin la sorprendió al encender la luz en la cocina.

-¿no puedes dormir? Dijo mientras se acercaba

-no muy bien –Avery se sobo el cuello

-¿y vas a tomar café? –Tobin sonrió –buena solución

Avery devolvió la sonrisa –no se me ocurre nada más

-el sexo ayuda a conciliar el sueño –Tobin se acercó más y la tomo de la cintura empujándola hasta la barra, Avery se paró de puntitas lo abrazo y beso tan apasionadamente como pudo, sus lenguas comenzaron una danza y pequeños besos recorrían su cuello…

…El primer momento que Avery tiene plena conciencia de lo que está a punto de pasar es cuando la camisa azul de Tobin esta tirada en el piso y su tronco está desnudo delante de sus ojos.

Es una situación nueva y un tanto rara. Ella jamás lo había visto así. Desde que habían comenzado con su extraña relación, ellos compartían besos y caricias ardientes pero jamás llegaron a nada como eso. Las caricias eran intensas pero nunca habían quitado ninguna prenda de ropa.

Ella lo mira con los ojos ávidos, sintiendo como la mujer dentro de ella revive después de tanto tiempo dormida.

La visión es definitivamente atractiva. Tobin tiene un cuerpo definido, firme al toque. Tiene una marca de nacimiento a un costado del abdomen, su piel es suave, cálida y se amolda perfectamente a la palma de su mano.

La intimidad del momento le provoca algo vergüenza y a la vez de excitación, pero la excitación supera todo lo demás cuando finalmente él comienza a desnudarla y su ropa está en el suelo también.

Las reacciones de su cuerpo son en cierta forma familiares.

Ella sentía algo parecido durante las misiones más peligrosas en las que participaba. Su corazón disparado, el sudor frio, la respiración difícil y sofocada. Y lo que provocaba el estado actual era una rutina en su vida: la adrenalina.

Mas ahí, con el cuerpo de Tobin abrazado al suyo, la sensación no era exactamente la misma de cuando tenía un arma apuntándole a un criminal en sus operaciones. La adrenalina en su sangre ahora estaba mezclada con algo más: la dopamina.

La dopamina y la adrenalina mezcladas le hacían sentir un placer abrumador, y ella estaba segura que si tuviera que definir un sabor a la mezcla sería el sabor de Tobin. Su piel salada y sus labios carnosos que eran su total perdición.

Avery puede sentir la reacción química en su cerebro explotar en su sistema mientras las manos de Tobin recorrían su cuerpo, mientras él la deposita en la cama, mientras la besa y la toca y finalmente, cuando él la hace suya. En ese momento no puede pensar apenas puede sentir.

Eso era algo extraño, porque en toda su vida la lógica y el pensamiento dominaron todas las partes de su ser, y ahora ella tenía la mente en blanco porque las sensaciones eran demasiado intensas para permitir que ella piense en algo.

De pronto ella recuerda algo que Tobin le dijo tiempo atrás.

"No sabes las ganas que tengo de besarte cada vez que te veo y abrazarte, tomarte la mano, cuidarte y hacerte el amor como nadie más lo ha hecho ni lo hará"

Ahora ella sabe que sus ganas en realidad eran muchas. Tobin parecía estar retándose a sí mismo en darle el máximo placer posible. Y lo estaba consiguiendo.

Ella se siente débil e indefensa, sin ningún control sobre sí misma, ella no recordaba lo poderosa que era la sensación del placer sexual, y en aquel momento, Tobin podría hacer de ella lo que quisiera.

Por suerte eso no era un problema porque todo lo que hace es exactamente lo que ella quiere que haga.

La primera cosa que Avery nota cuando su cuerpo y su mente vuelven a lo normal después del estado de éxtasis absoluto es que no había sido nada como ella imaginó.

Sus ojos encontraron los de Tobin, que está mirándola serenamente. Él se estira la mano y corre sus dedos pálidos por el cabello rubio, y el toque la relaja inmediatamente. Avery vuelve a mirarlo y suspira, sonriendo con los ojos cerrados.

Ella imaginaba que la primera vez seria rara incluso incomoda. Aunque ignoraban y no pensaban en eso la mayor parte del tiempo, ella era mayor que él y eso le causaba una inevitable inseguridad.

Pero contrario a lo que ella pensaba, nada de eso tuvo cualquier efecto. La explosión de sensaciones que la domino durante todo el tiempo no dejó en su mente un espacio para cualquier pensamiento.

Tobin sonríe por la primera vez y sus labios se estiran, y Avery percibe algo que no había notado antes. Hay una pequeña mancha de sangre en su labio inferior.

Los labios de Tobin eran naturalmente rojos y talvez otra persona no lo notaria pero ella estaba ahí a pocos centímetros de su rostro y claramente lo percibía.

Ella estira su mano para tocar los labios que amaba.

- Tobin… - ella murmura asombrada – Yo… yo ¿hice eso?

- Creo que no había nadie más en esta habitación en las últimas horas.

- Oooh… - ella piensa por un momento y se da cuenta de que no es tan malo, pero aun así no disminuye su asombro – Yo lo siento mucho…

Tobin encoge sus hombros.

- No es nada. Eres un poco… descontrolada. Eso me gusta.

Él guiña un ojo y las mejillas de Avery se vuelven rojas.

Tobin ríe de la reacción de Avery, y ambos ríen juntos.

Entonces, el suspira y la encara con una expresión de miedo. Miedo de que ella no estuviera pensando lo mismo que él, miedo de que a pesar de lo que había pasado, ella todavía negara sus sentimientos.

- No más peleas por ahora, ¿cierto? – él dice mirándola.

Avery solo asiente.