Después de la paliza a Kiba de parte de Ino, al imbécil (si ahora merece que le llame imbécil) de Naruto se le ocurrió invitar a Hinata y las otras, a ver una película con nosotros. Ellas, obviamente, aceptaron. Como si fuera poco, Kiba estuvo todo el día insistiendo a Ino para que fueran a una cita; después de la película la rubia acepto.

-Bien, bravo – aplaudía Hinata cuando Ino dio el "Sí".

-Aja, sí. Pero solo saldremos a cenar y nada más ¿Entendido? – Kiba asintió con una enorme sonrisa.

-Oigan "enamorados" – dije a Naruto y los chicos, ya estaba harto de sus cursilerías – Si no les molesta yo me voy. Préstame el auto Naruto.

-Claro, Sasuke. ¿Me pasas a buscar mañana para la escuela? – pregunto antes de darme las llaves.

-Si – dije arrebatándoselas de las manos.

-Hinata, yo también me voy. Tengo que preparar algunas cosas para mañana – dijo Sakura despidiéndose de sus amigas con un abrazo.

-Hey, Sakura – llamo Naruto, ella volteó para ver que quería – Sasuke puede llevarte a tu casa en auto.

-Eres un gran amigo Naruto, pero hay veces que me dan ganas de arrancarte los ojos – pensé.

-¿Qué dices Sasuke? – me hizo su típica carita de súplica, al estilo Gato con Botas.

-Ash, bien – dije resignado – Date prisa, niña.

-Mi nombre es Sakura – dijo enfadada.

-Como sea, sube de una vez – entre al auto y me coloque mi cinturón.

Ella se quedó ahí parada, al lado de la puerta.

-¿Esperas una invitación para subir o qué?

-Lo que espero es que seas caballero y abras la puerta para mí – dijo acercándose a la ventanilla.

-Aja, eso nunca ocurrirá.

Se metió al auto un tanto enfadada, me daba igual.

Estuvimos algunas cuadras y llegamos a mi casa, frene y baje.

-¿No piensas llevarme a mi casa? – Sakura bajó del auto y se paró enfrente de mi casa.

-Solo sígueme, tengo algo que hacer. Luego la llevo a su palacio, su majestad – dije molesto.

Abrí el portón, ella me siguió.

Al entrar cruzamos por la sala, no notamos la presencia de aquel chico… Dos años mayor que yo, cabello negro y largo, atado en una cola de caballo que baja por su espalda. Estaba vestido con su típica ropa, solo que ahora no tenía su extraña capa negra con nubes rojas.

-Al fin te dignas en llegar, Sasuke – dijo, ¿Cómo olvidar esa voz? La escucho desde que tengo memoria.

-Ya, Itachi, no empieces – respondí frustrado.

-No volviste a casa anoche. Mama y papa estaban muy preocupados, ni siquiera viniste por la mañana – me regaño mi "queridísimo" hermano.

-Me quedé en casa de Naruto ¿Si? – Itachi se dio cuenta de la presencia de Sakura.

-No hacía falta que mintieras – dijo con una sonrisa pícara.

-¿A qué te refieres? – pregunte confundido.

-A que no estabas con Naruto, saliste con tu novia – señaló a Sakura. [Caímos al estilo anime]

-No, no, no es lo que tú crees – dijimos al unísono y agitando las manos en forma de negación.

-¿Entonces quien es ella? – pregunto, ¿Acaso mi hermano es tan idiota?

-Ella es Sakura, una amiga de Hinata. Pase para que el sobreprotector de mi hermano mayor supiera que estoy bien y no necesito que me siga cuidando – dije irritado.

-Es un gusto – Sakura hizo una reverencia.

-El gusto es todo mío. Soy Itachi Uchiha, hermano mayor de aquel malhumorado que está a tu derecha – Sakura soltó una pequeña risa.

-Bien, Sakura. Creo que es hora de llevarte, no vaya a ser que tus papitos se preocupen – dije haciéndole burla.

-Hmp, está bien. Adiós Itachi, fue un gusto conocerte – salió por la puerta.

-Adiós, Sakura – pero antes de que pudiera irme, Itachi me detuvo – Es una buena chica, no la dejes ir.

No sé por qué, pero mis mejillas tomaron un leve tono rojizo. Itachi se empezó a reír a carcajadas, fruncí las cejas y me fui.

El viaje fue en silencio, Sakura me indico su dirección. Cuando llegamos estaba obscureciendo.

-Gracias por traerme… - dijo Sakura, aún estaba dentro del auto. Abrió la puerta y bajó – Nos vemos mañana Sasuke.

-Nos vemos mañana…- me despedí, a lo que ella se sorprendió.