La clase transcurrió bien, el profesor Kakashi nos dio la última hora libre. Además mis amigos y mi prima se sientan cerca de mí. Inari y Gaara charlaban animosamente, mientras hacían la tarea. Ino y Kiba terminaron haciéndose amigos, ya que, extrañamente, tienen varias cosas en común. Naruto y Hinata, ni hablar de ellos, ¡Que insoportables!; toda la clase "Naruto-Kun" o "Hinata-Chan". Y Sakura y yo quedamos para almorzar juntos al medio día, cada tanto me sonrio de recordar lo de Itachi:
– Nii-San, buena suerte hoy. Y no comas muchos dulces o la tía Mikoto va a regañarte.
Menuda vergüenza habrá tenido…
Al sonar el timbre llamé a Inari para que fueramos juntos a casa, pero ella siguió su camino junto a Gaara. Espero que no se traiga nada con mi prima, lo tendré vigilado.
Al llegar a casa, vi a Inari despidiéndose de Gaara con un beso en la mejilla. Itachi apareció detrás de nosotros, junto a él venía su grupo de amigos: Sasori, Deidara, Kisame, Pain y Konan. Itachi vio la escena, cerró sus puños y pisó firme, estaba por ir a golpear a Gaara, cuando Pain lo paró:
-Tranquilo, Itachi.
-Tienes razón – resopló.
-Hola, Sasuke – me saludaron Kisame, Pain y Konan.
-Hola chicos… y chicas – Kisame miro a todos.
-Pero sólo hay una chica, Konan – dijo incrédulo.
-También esta Deidara – dije señalando al rubio emo.
-Lamento intervenir en su pelea de torpes insultos – dijo Konan – Pero Itachi está por golpear al niño de ojos delineados.
Miramos hacia allí, Itachi mantenía a Inari detrás de él, mientras interrogaba a Gaara a más no poder.
-¿Cuáles son tus intensiones jovencito? ¿Y qué hay con ese tatuaje en tu frente? ¿Acaso eres parte de una banda de ladrones? ¿Por qué acompañas a mi princesa a casa? ¿No sabes que ella puede venir sola? ¿O acaso dudas de su responsabilidad y madurez?
-Itachi Uchiha – gritó Sasori.
-¿Qué mierda te pasa, Itachi? Deja en paz al niño cara de mapache – lo calmó Pain, a lo que Konan le dio un codazo.
-¿Cara de mapache? – Gaara estaba fulminando a Pain con la mirada.
-Bueno, bueno, muchachos ¿Qué tal si entramos y le pedimos a la señora Uchiha una bandeja de sus deliciosas galletas de chocolate? – decía Kisame babeando.
-Sepas disculpar a ese idiota, adiós Gaara-Kun – Inari entro rápidamente a la casa.
-Inari, espera – llamó Itachi, una vez que Gaara se fue.
-¿Qué, que quieres Itachi? Ya suficiente hiciste, él se ofreció a acompañarme y tú lo espantas como si fuera un perro – gritó furiosa, que por poco y saca su sharingan.
-Perdóname princesa, yo no quería – quiso abrazar a Inari, pero ella lo empujó.
-Ni princesa ni mierda – Itachi se sorprendió – Eres el peor primo del mundo, Itachi Uchiha.
-Golpe bajo para Itachi – susurró Deidara.
-¿Qué no que tú eras su Nii-San? – dijo Kisame confundido.
-Cállate, Kisame – lo calló Konan.
- Inari – ella corrió a encerrarse en su cuarto.
-Bien hecho, Itachi – dije sarcástico – Date cuenta de que ya no es una niña, tiene diecisiete años. Pronto tu princesa se irá, se casará, tendrá su propia familia. No quieras detener el tiempo, porque no lo lograrás – después de decir esto fui en busca de Inari.
Toqué la puerta de su cuarto, desde adentro de oían sus sollozos de tristeza. Itachi había actuado como un idiota, eso era seguro.
-Inari, soy yo Sasuke – dije despacio.
-Por favor, vete, déjame sola – dijo con un hilo de voz.
-Podemos hablar si quieres – pobre Inari, recién se recuperaba de la muerte de su madre y ahora debía volver a sufrir por mi hermano.
La puerta se abrió, ella se encontraba acostada en su cama y su cara estaba escondida en la almohada. Me senté al costado de Inari y froté su espalda.
-No te sientas mal, sabes que él es muy sobreprotector hasta conmigo. Nos quiere mucho, aunque a veces actúe como un imbécil – logré que ella soltara una risa.
-Te ves más bonita cuando sonríes – dijo Deidara, dejé la puerta abierta. Él se apoyó en el marco de la puerta.
-Dei-Kun – Inari abrazó a Deidara.
No sé si lo he mencionado antes, pero hace un par de años, Inari estaba enamorada de Deidara. Al pasar el tiempo, comenzó a verlo más como un hermano mayor, así como a Itachi.
En cuanto a la relación conmigo, soy su segundo hermano. Desde pequeños hemos estado siempre juntos, hasta fuimos la primaria con Naruto.
