Hola que pasa?... ¡SORPRESA! ¡VENGO A DARLES PALITO! Como se podrán imaginar, he venido a actualizar luego de un largo tiempo sin escribir… bueno, si he escrito, pero no para este fanfic. En fin, espero que les guste el capítulo de hoy porque me costó algo escribirlo para que encajara con la historia. Como sea, ahí les dejo el largo capítulo del día de hoy.

NOTA: Los personajes de MLP le pertenecen a Hasbro y a Lauren Faust, este fanfic se ha realizado sin fines de lucro, solo para el entretenimiento del público.


En el capítulo anterior…

– ¡Esperen, detengan el auto! – exclamó Austin.

– ¿Que sucede? – preguntó Lex.

– Me pareció ver a alguien – respondió Austin bajándose del auto con un arma.

Con ganas de calmar la sospecha, el chico sale a investigar. Pero luego de esperar unos 30 segundos, regresa a la camioneta.

– ¿Encontraste a alguien? – preguntó Sterling.

– No, solo fue mi imaginación, sigue adelante – respondió Austin.


– Supongo que ninguno me dirá en dónde están los demás – aseguró Zein.

– Así es, jamás te diremos nada – afirmó Applejack.

– Bueno, en ese caso... – decía Zein para luego tomar a Fluttershy del cabello.

– No, por favor, no haga daño – rogó Fluttershy.

– Lo siento, pero gracias a la ignorancia de todos ellos, tú te vas de acá – aseguró Zein disparándole a la chica.

– Eres un maldito – decía Pinkie corriendo hacia Zein, pero este le disparó en la cabeza.


– ¿Que se supone que haces? – preguntó Sebastian.

– Debo averiguar quiénes son esos sujetos que vi a lo lejos – respondió Shun.

– Yo voy contigo – anunció Austin.

– No, tu sigue junto con los demás, después me las arreglo para alcanzarlos – aseguró Shun.

– ¿Estás loco? No hay nadie en todo este lugar, solo fue una alucinación tuya – supuso Lex.

– Yo sé lo que vi, estoy seguro de que no fue ninguna alucinación – recordó Shun – Solo sigan, ya los veré después.


– Creo que ya miraste demasiado – aseguró alguien detrás del pelinegro.

– ¿Ah? – murmuró Shun para luego ser desmayado con un golpe en la cabeza.

– El jefe tiene que saber de esto – indicó el agresor de Shun.


Para su mala suerte, Shun había sido capturado. Quien sabe para qué propósito lo utilizarían. Estando en la guarida de aquel ser que solo quería ver sufrir al planeta, podía esperar lo peor, incluso la misma muerte.

Luego de que el vigilante hubiese encontrado a Shun espiando, por así decirlo de algún modo, fue encerrado en una especie de habitación extraña. La misma tenía en su interior cables por todos lados, luces que iluminaban muy poco dicha habitación y una ventana, por la cual se podía ver quien estaba en los controles.

– Vaya, has despertado al fin – observó Zein.

– Tu…eres… el que inició todo esto, ¿cierto? – preguntó Shun con dificultad.

– Sí, soy yo. Pero aún no es suficiente, yo quiero que el mundo entero sea infectado para que luego esté a mis pies. Es el plan perfecto – aseguró Zein.

– Estas loco – atacó Shun – ¿Quién querría gobernar un montón de zombies? Es simplemente una locura.

– Di lo que quieras, pero deberías agradecerme, tú serás parte de este gran proyecto – dijo Zein con orgullo.

– ¿Qué planeas hacerme? – inquirió Shun.

– Realizar un experimento para comprobar una fórmula – respondió Zein sin importancia – Si sale bien, tú serás una herramienta poderosa. Si sale mal, terminarás muerto.

– Ja, eso es justo lo que podía esperar de ti – aseguró Shun.

Después de esa conversación, Zein procedió a realizar el experimento con Shun, quien ya parecía haber perdido las esperanzas de regresar a salvo con sus amigas.

Mientras que eso ocurría allí, Applejack empezó a sentirse mal, no físicamente sino emocionalmente. Algo le decía que algo realmente malo estaba a punto de pasar. Obviamente no le dijo nada a nadie para no preocuparlos, pero en algún momento se tendrían que enterar.

Desafortunadamente, en poco tiempo, se dieron cuenta de cómo estaba Applejack y también comenzaron a preocuparse por el pelinegro.

– No sé ustedes, pero yo tengo un mal presentimiento – anunció Sebastian.

– Yo también lo tengo, debemos regresar por Shun, jamás le debimos hacer caso – se lamentó Lex.

En vista de que nadie se oponía a la idea de Lex, Sebastian da la vuelta y regresa para buscar a Shun. En ese punto, todos se estaban comenzando a preocupar. Pero como por arte de magia, 6 sujetos vestidos de forma extraña aparecen adelante, causando que Sebastian frenara de golpe.

– ¿Quiénes son esos sujetos? – preguntó Austin.

– No lo sé, pero no creo que sean amigables – respondió Sterling tomando su arma disimuladamente.

Sin perder tiempo, cada uno de los sujetos saca rifles de distintos tipos. Sebastian al percatarse de tal cosa, les ordena a todos que se agachen. Justo antes de eso, los 6 sujetos abrieron fuego sin pensarlo dos veces. Afortunadamente, no lograron dispararle a nadie, pero debían marcharse de ahí mientras pudieran, alguna de esas balas iba a impactar con uno de esos artefactos peligrosos del bus y podía explotar.

Aprovechando que esos sujetos estaban entretenidos disparándole al vehículo, todos los pasajeros procedieron a salirse por la puerta trasera, que es la salida de emergencia. En menos de un minuto, todos se estaban alejando sin problemas. Pero por arte del Diablo, un zombie apareció adelante. Sin otra opción, Sebastian, Lex y Sterling abren fuego, quitándole la vida la zombie.

Unos minutos después, los pocos sobrevivientes llegaron a un pueblo abandonado, pero con la entrada bloqueada. Ese era el momento justo para preguntarse si podían entrar o debían entrar. Por lo que habían visto anteriormente, cuando veían eso, era mejor alejarse de ese lugar. ¿Pero que podían hacer? Ya estaban comenzando a sentir hambre y ya no tenían transporte.

– Bueno, creo que no hay de otra, debemos entrar a toda costa – aseguró Sterling.

– ¿Y si algo malo pasa? – preguntó Austin.

– No te preocupes, mientras no llamemos la atención, todo estará bien – respondió Sterling – Ahora, entremos, nos separaremos en grupos grandes para tener menos riesgo de perdernos.

Ya acordado el plan, todos entrar y se separan tal y como Sterling lo dijo. El grupo en el cuál estaban Sunset, Applejack, Rainbow Dash y Rarity, entró a una tienda que tenía ropa. Bueno, debían cambiarse así que aprovecharon esa oportunidad. Mientras que otro grupo entró a una panadería.

En pocos minutos, el grupo en el que se encontraban las chicas salió a la calle, al igual que el otro grupo. Pero las mencionadas chicas se quedaron adentro buscando algo de información.

Inesperadamente, los 6 sujetos de antes aparecieron y abrieron fuego contra los sobrevivientes que estaban en la calle. Se había convertido en una verdadera masacre. Las chicas estaban acorraladas y escondidas, por suerte los sujetos no las habían visto. Por otra parte, Sebastian, Lex y Sterling se percataron de eso, por lo cual decidieron encontrar a las chicas para contraatacar, la muerte de esa gente inocente no se podía quedar así nada más.

Al encontrarlas, les dieron unas armas que tenían guardadas. Hecho eso, procedieron a atacar a esos desgraciados.

Sin pensarlo siquiera una vez, salieron disparando contra los 6 sujetos. Increíblemente, el plan estaba dando buenos resultados. Pero de manera drástica, las cosas cambiaron un poco, Austin fue herido por uno de los sujetos que aún quedaba en pié. Rainbow Dash, rápidamente fue a rescatarlo mientras disparaba una pistola que estaba a punto de descargarse. Afortunadamente, Rainbow hizo el rescate con éxito, llevó a Austin detrás de un callejón para revisar la herida.

– Estoy bien – mintió Austin.

– No, no estás bien, te estas desangrando muy rápido – señaló Rainbow Dash.

– ¿Dónde crees que consigamos lo necesario para detener el sangrado? – preguntó Austin.

– En este momento, no me gusta el sarcasmo – respondió Rainbow Dash seria – Si no nos apresuramos a atenderte, las cosas se pondrán feas para ti.

– Gracias por los ánimos – dijo Austin de manera sarcástica.

– ¿Qué esperabas? Estamos en crisis existencial, no puedo estar de buen ánimo – recalcó Rainbow Dash.

Mientras Rainbow trataba de detener el sangrado de Austin, Lex y Sterling estaban terminando de aniquilar a los sujeto puesto que Sebastian ya se había quedado sin municiones. En pocos minutos, ya la balacera había acabado, así que fueron a ver como estaba Austin.

– ¿Cómo está? – preguntó Sebastian.

– Estable, pero no podemos confiarnos, se está desangrando rápido – respondió Rainbow Dash.

– Debes ponerle algo en el brazo para que no se desangre tan rápido – indicó Sunset tomando una parte de la prende de Austin y se la colocó al chico – Con esto debe bastar por el momento.

Sin más nada que hacer, los 8 sobrevivientes se dirigieron hacia un lugar que tuviera comida en buen estado. Después de eso, procedieron a buscar algo en que transportarse.

Mientras tanto en la guarida de Zein, el experimento estaba a punto de acabar un proceso largo pero efectivo. Shun se estaba comenzando a sentir mal, veía un doble de todo y la visión se le estaba comenzando a nublar.

– Creo que está funcionando – murmuró Zein.

– Maldito…. Me las vas a pagar – aseguró Shun casi desmayado.

Al pasar unos minutos, Shun despertó nuevamente, pero esta vez tenía unos rasgos que no tenía. Ahora se encontraba atado a una silla, pero veía todo de un leve color verde cambiando a rojo.

El pelinegro había adquirido solo un poco más de masa muscular, su piel había cambiado a un tono un poco pálido y sus ojos, estaban un poco rojos; más de lo normal.

– Bien, ¿cómo te sientes? – preguntó Zein.

Como era de esperarse, tal pregunta se quedó sin respuesta. El pelinegro solo tenía ganas de lanzarse contra Zein y matarlo. Pero una cosa se lo impedía, o eso, creía él.

De manera inesperada, Shun sacó fuerza de la nada y se logró soltar para atacar a Zein. Sorprendentemente, la silla fue lanzada brutalmente, destrozando una ventana.

Zein no encontraba como controlar a Shun, por lo cual salió de la habitación y dejo encerrado al pelinegro. Pero eso no lo detuvo por mucho, Shun con cada golpe que daba, estaba deteriorando más y más la puerta.

Pasados unos cortos minutos, Shun logró salir de la habitación y tomó a Zein del cuello para luego ponerlo en la orilla de un balcón. Era seguro, Shun lo dejaría caer para que su muerte al fin sucediera.

Pero extrañamente, alguien llegó por atrás y lo jaló para luego golpearlo contra la pared.

– ¿Qué demonios? – dijo Zein para sí mismo.

– Señor, ¿se encuentra bien? – preguntó el científico.

– Si, ¿pero cómo demonios fue que el proyecto "Razor" salió de su capsula? – preguntó Zein.

– Lo tuve que liberar para poder salvarlo – respondió el científico.

– Bueno, eso no importa ahora. Creo que llegó el momento de ver cuanta fuerza tiene Razor – indicó Zein.


Bueno, hasta aquí llegue, quiero que lo bueno se quede para el siguiente capítulo. Espero que les haya gustado, recuerden dejar lo de siempre, claro, si es que quieren opinar. Nos vemos en la próxima, chao.