Luego de que Deidara y los demás se fueran, Itachi subió y tocó la puerta del cuarto de Inari. Yo estaba en mi cuarto, hablando con Naruto, Kiba y Gaara por video chat. Asomé mi cabeza por la puerta, Itachi tocaba sin conseguir respuesta. Cargue mi portátil debajo de mi brazo y fui a donde estaba mi hermano, toqué, la puerta se abrió y se cerró en la cara de Itachi.
-Hay unas personas que quieren verte – dije sentándome en su cama y abriendo la computadora.
-¿Quiénes? – preguntó saliendo del baño, traía su pijama.
Se sentó al lado mío, la pantalla se encendió y apareció una foto de mis amigos y yo en la secundaria. Un cartel apareció: "Tiene una llamada". Cliquee en aceptar y una ventana se abrió, allí aparecieron Naruto, Kiba y Gaara. Ellos se encontraban encerrados en sus habitaciones.
-Hey, ¿Cómo estas, Inari? – saludó Kiba, a su lado estaba Akamaru.
-Hola Kiba – Inari saludó con su mano – También a ustedes, Naruto y Gaara-Kun.
-Hola – respondieron los dos.
-Oye, siento lo de hoy, Gaara – se disculpó Inari apenada.
-No importa, fue una situación muy graciosa – Gaara sonrió.
-¿Entonces a Gaara le gusta Inari? – preguntó Kiba, Gaara se sonrojó, si las computadoras tuvieran HD se notaría perfectamente – Jaja, lo sabía.
-Cálmate pulgoso, ¿No ves que a Gaara le jode que le digan eso? – dije fastidiado.
-Chicos, lamento interrumpirlos. Pero, me acaba de llegar un mensaje de Hinata, habrá una fiesta en casa de Ino – interrumpió Naruto mirando su celular.
-¿Qué dices Inari? – la miré con una ceja arqueada, ella miro al piso.
-No lo sé – le hice puchero – Esta bien, solo si Gaara irá.
-Claro, no piensa perder la oportunidad de verte – dijo Kiba moviendo las cejas.
-¡Que te calles dije! – gritó Gaara completamente rojo.
-Yo también estoy ansiosa por verte, Gaara-Kun – respondió mi prima.
-Los paso a buscar a las 20:00, ¿Les parece bien? – Todos asentimos – Ok, voy a vestirme. Los veo en una hora.
Me retiré a mi cuarto, para que así Inari se vistiera tranquila. Al salir choqué con Itachi.
-¿Cómo está? – preguntó.
-Bien, pero yo que tú no lo arruino – dije.
Cuando entre a mi cuarto, lo primero que hice fue bañarme. La ropa que elegí fue: unos jeans negros y una camisa blanca mangas cortas con el símbolo Uchiha. Me dejé mi peinado normal y me tiré a la cama para tontear con mi celular. Eran las 19:45, faltaba poco. Estaba lo más tranquilo, hasta que me sobresalté cuando mi teléfono vibró.
Sakura: ¿Te dijeron sobre la fiesta de Ino?
Era Sakura, me había enviado un mensaje. Rápidamente le respondí.
Sasuke: Así es, Naruto pasa por mi e Inari a las 20:00.
Sakura: Esta bien, nos vemos.
Sasuke: Adiós.
Me levanté y fui al cuarto de Inari, toqué la puerta y ella me abrió. Traía unos jeans azules, una remera blanca con el símbolo de los Uchiha en la espalda y unas zapatillas negras. A mi prima no le gusta maquillarse, ni estar con el pelo suelto; ella simple. Estaba por decir algo, cuando oímos la bocina del auto de Naruto.
-¿Traes todo? – pregunté mientras bajábamos.
-Sí, nada más llevo mi teléfono, por si acaso – respondió.
Antes de salir, Itachi nos detuvo en la sala. Estaba parado enfrente de nosotros, ninguno decía nada.
-Inari, yo lo siento mucho, en verdad – se disculpó Itachi con la cabeza a gachas.
-Con quien tienes que disculparte es con Gaara – respondió Inari.
-Tienes razón, me comporte como un padre sobreprotector – dijo.
-Y gracias por cuidarme – me quedé asombrado, Inari abrazó a Itachi.
Hicieron una mirada cómplice y tiraron de mi brazo. Los tres nos abrazamos y nos separamos rápidamente.
-Nos vemos en un par de horas – se despidió Inari cerrando la puerta.
En la puerta había dos autos: el de Naruto y el de Ino. Subí al auto de Ino, junto con Kiba y Sakura. Inari fue en el auto de Naruto con Gaara, Naruto y Hinata.
-Al fin te dignas en llegar, Sasuke – me regañó Ino.
-Lo siento, fue un descuido de la hora. Además, no tenía idea de que vendrían ustedes – respondí.
Ino resopló y encendió el auto. Kiba iba en el asiento de adelante, junto a Ino, yo atrás con Sakura. Mientras charlaba animosamente con las chicas y Kiba, me preguntaba cómo le estaría llendo a Inari.
