Bienvenidos al capítulo 9, espero que hayan leído sobre la presión… ¿Por qué? Por nada, solo lo dije para ver como actuaban, cosa que no puedo mirar pero si detectar. En fin, como ya lo dije, aquí esta el noveno capítulo.

NOTA: Los personajes de MLP le pertenecen a Hasbro y a Lauren Faust, este fanfic se ha realizado sin fines de lucro, solo para el entretenimiento del público.


Seguido del aterrador grito, se escucharon varios cristales rotos. Era evidente, debían marcharse ahora mismo. De manera rápida, todos los que estaban dentro de la casa salieron y corrieron lo más rápido que pudieron y se escondieron bajo un pequeño puente pues ahí estaba oscuro y no creían que alguna cosa de esas estuviera allí.

– Listo, estamos contra la espada y la pared, ¿que más podemos hacer? – preguntó Rainbow Dash.

– Por favor, no seas tan negativa, Rainbow – pidió Sebastián.

– Espere un momento, ¿usted todavía sigue con vida? – preguntó Shun.

– Claro que si, solo que no quería interrumpirlos y además la culpa me está comiendo por dentro – respondió Sebastián.

– ¿Cuál culpa? Usted no es el responsable de todo esto, no veo porque la culpa – aseguró Shun.

– Pinkie Pie y Fluttershy murieron, eso es suficiente para sentirme culpable – aseguró Sebastián.

– Disculpen, no es por interrumpir, pero creo que no estamos seguros en este lugar – recordó Rainbow Dash.

Después de eso, Shun y Sebastián entraron en razón. Esperaron a que el camino estuviera despejado para poder escapar. Pasados unos minutos, salieron debajo del pequeño puente y corrieron hacia la carretera. Afortunadamente, Lex y Sterling venían llegando, por lo cuál se subieron al vehículo y después comenzaron a explicar todo.

– Así que esas cosas llegaron a la casa, mataron a Austin y para re-matar, solo tenemos doce días – dijo Lex resumidamente.

– Si – afirmó Shun.

– De verdad que estamos fritos, Zein se está saliendo con la suya, no podemos permitir eso – se quejó Sterling.

– Si, lo se, pero para eso que quieres hacer, tenemos que planear todo para no tener inconvenientes – aseguró Lex.

Al amanecer, llegaron a un pueblo totalmente abandonado, ni siquiera habían zombies. Por un lado, era bueno, pero por otro era bastante extraño. En fin, no se podían quejar, tenían el camino libre, así que si querían comer, ir al baño, etc. Ese era el momento.

Al terminar de hacer todo lo necesario, se dispersaron para buscar armas. Luego de unos minutos, cada uno encontró pistolas, eso era suficiente para seguir el viaje.

– Bien, ¿que es lo que sigue? – preguntó Sterling.

– Ir a la comisaría más cercana y conseguir radios para comunicarnos – respondió Lex.

Ya acordado el siguiente paso, Shun y Rainbow se ofrecieron para ir por los radios. Para no discutir ni nada por el estilo, aceptaron el ofrecimiento.

Un rato después, Shun y Rainbow habían encontrado la comisaria. La verdad, parecía bastante tétrico el lugar, pero debían conseguir los radios.

Luego de desordenar por completo la comisaria, consiguieron solo 3 radios, lo suficiente pues no eran tantos sobrevivientes.

Sin más nada que hacer, se regresan para repartir los radios y así, continuar el viaje. Las horas se hacía más largas, el aburrimiento se apoderaba de ellos fácilmente, no era fácil huir de un lugar bastante apartado con solo 12 días para poder alejarse.

Unos minutos después, salió una camioneta todo terreno de la nada y los embistió por el lado derecho, causando que gracias al golpe, comenzaran a rodar descontroladamente. Era un verdadero infierno, las vueltas no paraban y por si fuera poco, Sebastián y Sterling habían sido atravesados con una larga y filosa vara que se infiltró al momento del impacto.

Luego de tantas vueltas, cayeron colina abajo hasta por fin detenerse. Dificultosamente, los sobrevivientes salieron del destruido auto, solo para ver como la camioneta se acercaba a toda velocidad. Shun se llevó a Rainbow Dash y a Sunset mientras que Applejack se llevaba a Rarity y a Lex.

– ¿Qué demonios les pasa? – se preguntó Shun.

– ¡Cuidado, ahí vienen! – avisó Applejack.

Rápidamente, Shun se lanzó junto con Rainbow y Sunset lo mas lejos que pudo para no ser golpeados. En unos segundos, Lex recuperó la conciencia y puso a salvo a Rarity, Rainbow y a Sunset.

Shun se levantó y luego esperó a que la camioneta se acercara de nuevo. Applejack lo vio como una locura, pero luego pensó bien las cosas y entendió que era lo que quería hacer Shun.

Cuando la camioneta se acercó lo suficiente, Shun saltó y luego cayó encima de la misma, solo para ver que quien conducía dicha camioneta, eran unos sujetos extraños, también tenían los ojos rojos al igual que el, pero no se comportaban de la misma manera.

Velozmente, Shun golpeó el parabrisas hasta romperlo para luego sacar al copiloto y por último al piloto. Ya hecho eso, se lanzó para caer en la tierra. Mientras que como por arte de magia, Lex le lanzó una pistola. El pelinegro atajó dicha arma fácilmente y luego procedió a dispararle al sujeto.

– Espera, ¿no eran dos? – preguntó Applejack.

En eso, se pudo observar como el segundo sujeto se iba en contra de Applejack, pero el golpe no llegó a su destino gracias a Rarity, quien había despertado hace solo unos segundos. Después de eso, Applejack tomó su arma y le disparó al sujeto, quitándole la vida fríamente.

– Gracias, Rarity, no se que habría hecho si no reaccionaba – agradeció Applejack.

– No hay de que, pero para la próxima debes estar más atenta – señaló Rarity.

– ¿Están bien? – preguntó Shun.

– Si, la única que no ha despertado es Rainbow – respondió Lex.

– Ya despertará – aseguró Shun – Ahora mi pregunta es: ¿De donde salieron esos sujetos extraños?.

– Deben ser las famosas plagas que ha creado Zein – supuso Lex – Se les da ese nombre por ser casi igual que los insectos, además de ser muchos, también porque no son fáciles de capturar. A lo mejor las está enviando para eliminarnos.

– Grandioso, primero una infección apocalíptica, segundo solo tenemos doce días y tercero, nos quiere matar enviando a sujetos como esos dos que acabamos de matar – se quejó Shun.

– En lugar de enojarnos, deberíamos buscar la manera de salir de aquí antes de que llegue la noche – mencionó Rainbow Dash despertando.

– Rainbow tiene razón, si esas cosas son tal y como las ha descrito Lex, puede que no tengamos mucho tiempo de vida – concluyó Rarity.

Después de eso, los seis sobrevivientes salieron para revisar si no había nada rondando cerca. Y efectivamente era así, no había nada ni nadie. Sin intensiones de perder el tiempo, se fueron caminando hasta el siguiente pueblo.

Exactamente a las 6pm, lograron llegar a salvo a un pueblo que al parecer, también estaba abandonado. Para no llamar la atención, decidieron ir en equipos de dos para tratar de conseguir un auto en buen estado que los llevase aunque sea hasta un aeropuerto.

Un rato después, Rainbow y Applejack se encontraron con una criatura extraña, por suerte dicha cosa estaba de espalda. Disimuladamente, siguieron su camino en silencio. Al llegar a una tienda de ropa, se dejaron caer unas sillas para pasar el susto.

– Jamás había visto algo como eso – aseguró Rainbow Dash.

– Yo tampoco – afirmó Applejack – ¿Viste su aspecto? No era igual al de las demás cosas que hemos visto antes, esto era peor.

– Debe ser una fase mas avanzada de la infección – supuso Rainbow Dash.

Cuando parecían estar fuera de peligro, la misma criatura que habían visto antes se adentra en la tienda. Rápidamente, Applejack y Rainbow Dash se esconden en una habitación llena de ropa en cajas y fuera de las mismas también. Era el colmo, no podían huir ni nada, estaban atrapadas.

Al paso de unos minutos, Rainbow sacó un cuchillo que tenía guardado y sigilosamente se le acercó a la bestia para después clavárselo en la cabeza. Seguido de eso, el rompió todo el cráneo solamente con el cuchillo. Gracias a eso, el camino estaba despejado nuevamente.

– Wow, jamás hubiera imaginado algo como eso – dijo Applejack sorprendida.

– Ni yo tampoco, salgamos de aquí – indicó Rainbow Dash.

Mientras tanto, Sunset y Rarity estaban en una tienda de juguetes. De verdad en una situación como esta, es un lugar un poco tétrico con todos esos muñecos con los ojos abiertos.

– No se a ti, pero a mi me está dando escalofríos ese muñeco del fondo, se ve tan real que podría saltar encima de mi ahora mismo – señaló Rarity.

– Ra-Ra-Rarity, muévete lentamente hasta que ya no te pueda ver – indicó Sunset un poco nerviosa.

– ¿Por qué? – preguntó Rarity.

– Eso que estas mirando que dices que te está mirando, no es un muñeco… es una de esas cosas, solo que nada mas te puede detectar con el oído – respondió Sunset.

En ese momento, Rarity solo quería gritar y salir corriendo, pero no podía, de lo contrario podría su vida y la de Sunset Shimmer en peligro.

– Con cuidado, con cuidado… mas lento… creo que se está moviendo, inmovilízate – indicó Sunset – Deslízate, poco a poco… ajá, casi lo pierdes… solo un poco mas… espera… ven pero con mas lentitud… bien.

– Sunset, por favor, dime que ya no me ve – pidió Rarity nerviosa.

– Ya no te ve, pero vayámonos de aquí silenciosamente antes de que nos detecte – recomendó Sunset.

Con Shun y Lex las cosas no eran muy diferentes, también estaban acorralados, peor, inmovilizados. Por pura curiosidad, ambos se habían adentrado en una tienda de armas para revisar si conseguían municiones. Pero las cosas no salieron como esperaban, al entrar, se tomaron no solo con la misma cosa de la que Rarity y Sunset estaban huyendo, no, se toparon con varias y todas estaban observándolos. Por suerte, tal y como lo dijo Sunset, solo detectaban con el oído, pero no se podían fiar mucho de eso.

Pasados unos largos minutos, Sunset, Rarity, Applejack y Rainbow aparecen en la misma calle, justo frente a la tienda en la que se encuentran Shun y Lex. Todas estaban a punto de entrar, pero al ver como Shun movía los ojos, entendieron que no estaban ahí porque querían, sino porque debían a menos que no valoraran su vida.

Unos instantes después, a Rainbow se le ocurrió una idea. Tomó una lata de refresco que estaba tirada en la calle y la arrojó lejos para que las criaturas salieran. Apenas la lata hizo contacto con el pavimento, las criaturas salieron a alta velocidad tras el ruido. En lo que salieron esas criaturas, Shun dejó escapar un ligero sonido bastante agudo, tan agudo que ni el mismo creía que ese sonido había salido de su boca.

– ¿Están bien? – preguntó Rainbow Dash.

– Si, gracias, gracias, gracias, enserio, gracias – agradeció Shun múltiples veces.

– Bueno, larguémonos antes de que esto se ponga más feo – mencionó Applejack.


Bueno, amigos, eso fue todo el noveno capítulo. Para la próxima semana, se publicará el capítulo final así que no se lo pierdan. Espero que les haya gustado, ya saben, si lo desean, dejen su review puesto que eso motiva a cualquier escritor. No me queda de otra más que recordarles nuevamente que no se pierdan el próximo capítulo pues es el gran final de esta historia. Obviamente será un capítulo mas o menos largo, pero si que será legible. En fin, nos leemos.