Feña: Hi! Hi! Hi! ¿Qué tal querida gente? Me disculpo por no haber actualizado la semana pasada u.u tuve un bloqueo imaginativo y no sabía como seguir el capitulo de "Sabor a café" por lo que comencé a hacer el segundo capitulo de "Trouble maker" el cual leeran acontinuación.
Izamu: Te salió algo corto...
Feña: Cállate, los proximos seran más extensos u.u
Izamu: Tenganle paciencia.
Feña: Como yo tengo contigo...-Turn down for what-inserte canción-
Izamu: Con que con esa nos vamos...Luz, camaras, acción: Capitulo 2.
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*Capitulo 2*
"Pequeños y primeros encuentros"
—Hey, Tara-san—Dijo un chico de cabellos platinados moviendo a la chica que dormía sobre el escritorio de la biblioteca.
—No, yo no lo hice—Dijo ella haciendo torpes movimientos al despertar, este le miro con diversión.
—Soy yo Tara-san, Shawn—Sonrió el muchacho—Te quedaste dormida.
—Hola Shawn-san—Dijo Tara tras un bostezo—Ni cuenta me di cuando me dormí
—No te preocupes—Dijo comprensivo el muchacho—Es domingo y me has ayudado mucho con todo el trabajo del consejo estudiantil.
—Es parte de mi trabajo como vice-presidenta—Sonrió Tara.
—Bueno, creo que esto es todo por hoy—La chica asintió y comenzó a ordenar los papeles que estaban sobre el escritorio junto a Shawn. Ambos chicos pertenecian al consejo estudiantil, Shawn era el presidente y Tara vice-presidenta, los dos son mejores amigos desde hacía ya mucho tiempo, son como hermanos. Eran eso de las tres de la tarde y ninguno había almorzado por lo que fueron al centro comercial a servirse algo de comer.
—Hey Shawn—Llamó la chica.
—¿Qué sucede?—Contestó este mirando a la más baja.
—Mañana llega tu hermano ¿Cierto?—Preguntó curiosa la chica esperando reafirmar sus ideas.
—Así es—Sonrió Shawn—¿Quieres conocerlo?—Esta se coloco algo nerviosa.
—Claro, siempre quise conocerlo—Contestó la morena algo sonrojada—Además ¡Son gemelos! Y por lo que cuentas, tu eres el bueno—Ambos rieron.
—En eso tienes razón—Una sonrisa nostalgica se poso en los labios del muchacho—Tenle paciencia, Aiden es algo...impulsivo e insistente.
—No te preocupes de ello—Tara le dedico una sonrisa reconfortante—Haré que Aiden se sienta muy a gusto en el instituto.
—Eso sería muy genial de tu parte y se que Aiden te lo agradecera—
—Recuerda que hice lo mismo cuando tu llegaste aquí—Ambos comenzaron a recordar.
—Es verdad—Rió en voz baja—Recuerdo que era un chico muy tímido y llorón, y no tenía a Aiden para que me defendiera o me animara, luego apareciste tú.
—De nada, Shawn—Mientras que cerca de donde estaban los dos chicos se encontraba Aiden bebiendo un batido. Miraba divertido a su hermano conversando con la bella de Tara. Una sonrisa perversa y traviesa surco los labios del muchacho, luego rió en voz baja, para si mismo.
—Shawn, con que tienes novia—Sorbio la pajilla—¿Cuando pensabas contarme? Es imposible que te me estes adelantando—Siguió a la pareja con la mirada—Es bastante linda. Maldito suertudo—Se levanto de la silla, termino de sorber de lo que le quedaba del batido, lo tiro al basurero y comenzó a caminar de regreso a casa.
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Un delicioso y calido aire soplaba por las calles de la ciudad, y hacía pocos días que Christell había vuelto a la ciudad luego de unas pequeñas vacaciones y como le había prometido a cierta persona, lo primero que haría al volver era ir a verle. Chris cumplió su promesa. Aquella tarde fue hasta el parque donde descansaba su difunta hermana, Saori. La muchacha de cortos cabellos llego a dicho lugar con un ramo de tres tipos de flores: orquideas, narcisos y tulipanes. Sonrió en cuanto llego junto a la lapida, saco las flores marchitas que había dejado en su visita anterior y coloco las nuevas. Se arrodillo frente a la lapida y comenzó a orar.
—Lo prometido es deuda, Saori—una brisa recorrio el lugar—Tal y como lo prometí, esto es lo primero que hice antes que todo, venir a verte—Chris observo hacía el cielo sonriente—¿Estas contenta, no es así? Espero lo estes—Hizo una pausa e inhalo profundo—¿Sabes que? entraré a Raimon, no recuerdo si es que te lo conté, aun que no estoy ansiosa, es más me da igual entrar a un nuevo instituto—una sonrisa nostalgica surco los labios de Chris—Después de todo estoy sola, no tengo amigos y dudo que tendré alguno; tampoco estas tú, entonces ¿Qué sentido tiene entrar a un nuevo lugar siendo que será igual que siempre?—Miro el suelo y solo se escuchó el soplido del viento—Se que si estuvieras aquí todo sería diferente, por lo menos tendría a alguien en quién confiar, pues en estos días nadie es de fiar, que lamentable ¿O no?..Esta bien, Saori, es hora de volver a casa, pero no te angusties volveré pronto, y te contaré mi estancia en Raimon
Christell dió su pie para irse y comenzó a caminar de regreso a casa. Mientras camiaba hacía la salida del parque observaba a las personas que iban a visitar a sus difuntos familiares, observando todo tipo de expresiones. En eso que observa un chico de cabellos rojizos llamó su atención, llevaba un gran ramo de claveles blancos, este iba acompañado por una mujer de cabellos verdedosos oscuros, ambos vestian de negro, con sus rostros tristes, sin expresiones, solo la de nostalgia, ademas de que emanaban demasiada tristeza, Chris se detuvo solo para verlos pasar, supuso que su familiar había muerto hacía poco. El chiquillo de cabellos rojizos se percato de la muchacha que los miraba, la miro dedicandole una sonrisa nostalgica, Chris avergonzada hizo una reverencia en forma de respeto, pronto siguió su camino. El muchacho y la mujer pronto llegarón frente a la lapida de su difunto padre: Kira Seijirou, este hacía ya una semana que había fallecido producto de un ataque al corazón, afectando mucho a los dos hermanos. La mujer arreglaba las flores, mientras que él observaba en dirección donde la chica había caminado, ella noto aquello de su hermano.
—Hiroto ¿Sucede algo?—Preguntó esta observandole, él aparto la vista hacía su hermana.
—O no, no es nada—Esta no le creyó.
—Deja de mirar hacía alla, ese chico debe de haberse ido—Un leve sonrojo se poso en las mejillas del chico.
—Era una chica—
—¿Bromeas cierto?—
—No, no lo hago Hitomiko—Claro, Christell se viste como un chico, además de tener el corte de cabello de uno, pero tiene facciones de chica y un cuerpo bien formado.
—Vaya, las apariencias si que engañan—Hiroto sonrió.
—Así es querida hermana—Acto seguido ambos se arrodillaron frente a la lapida y comenzaron a orar. Hiroto no pudo sacarse de la cabeza a Chris durante toda la tarde y quien sabe si por mucho más.
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—Nee Tachimukai, creo que deberíamos terminar—Aquella palabras destrozaron en mil pedazos su fragil corazón. Su pequeña y adorada peli-azul le estaba terminando, jamás se lo vio venir.
—Haruna eres muy graciosa—Dijo el chico esperando que solo fuera una broma de mal gusto, y uno muy malo.
—No es broma Tachimukai—Ella lo llamaba por nombre, siendo que siempre le decía Yuuki o Tachi—Ya no es lo mismo que antes—Una parte de Tachimukai se había derrumbado ese día y quién sabía cuanto tiempo le tomaría volver a ponerlo en pie.
—E-Esto n-no puede ser...real—Dijo con la voz temblorosa.
—Es lo más real que puede existir—Dijo ella con una seria voz—No quiero que terminemos mal Tachimukai. Espero no me odies.
—¡Como podría odiar a alguien que amo!—Exclamó desesperanzado el muchacho haciendo retroceder a Haruna, a esta tampoco le agradaba mucho la idea de terminar con él, pero su amor por Tachimukai no era el mismo—¡No podemos terminar, no ahora!
—No insistas Tachimukai—Ella apretó los puños con fuerza—No puedo seguir alargando esto sabiendo que no siento lo mismo que antes, no puedo—El chico lo pensó por unos momentos y prefierio no arrastrarse, por su dignidad se retiraría del lugar.
—Adios Haruna—Dijo él y actó seguido se retiro del lugar, sin mirar hacía atrás camino sin saber a donde, en esos momentos solo quería desaparecer.
Las lagrimas de apoderaron de su rostro, estas recorrian por sus mejillas hasta caer en el verde cesped. Se encontraba con en posición fetal, con la cabeza entre las piernas y agarraba con fuerza sus piernas con las manos. Estaba desilucionado, la chica a la que podría haberle dado todo le habia desilucionado, ella había prometido mucho y poco de loq ue había dicho lo cumplió, empezando con que no lo iba a dejar, mal ahí, jamás debío haber dicho eso, sin tener certeza de que si lo cumpliría o no. Es mejor no prometer si no se tiene certeza de que se cumplira, de todas formas las promesas estan para cumplirse. Comenzaba a oscurecer y cerca de ahí le observaba una muchacha de cabellos rubios, esta le había estado observando desde que él llego llorando a sentarse bajo el árbol, le observaba silenciosa mientras imaginaba que había detrás de sus lagrimas, que había causado aquellas lagrimas. Estaba comenzando a hacer frío por lo que ella volvería a casa, sin antes acercarse al chico para decirle unas pocas palabras.
—Hey niño—Dijo esta llamando la atención del chico, el cuál miro hacía arriba encontrandose con los hermosos ojos verde olivo de ella.
—¿Eh?—Dijo él algo confundido.
—Esta comenzando a hacer frío y deberías volver a tu casa, además si sigues llorando te dolera la cabeza y los ojos—Dicho esto se dio una vuelta y comenzó a caminar de regreso a casa, mientras que Tachimukai se limpiaba el rostro con su chaqueta, pronto una pequeña sonrisa surco sus labios, alguien se había preocupado por él.
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Nathan había cometido un gran error al tropezar con ese grupo de bravucones y más encima tirar su bebida sobre el cabecilla del grupo, lo único que pedía era que la tierra se lo tragara. Todos en el VideoGame estaba espectante con lo que le ocurriría al peli-celeste. El cabecilla de grupo agarro a Nathan por el cuello de su camiseta y lo lanzo al piso, cierto chico de cabellos morados se percato de ello e intervino, camino hacía el grupo calmadamente y se coloco enfrente del chico que iba a golpear a Nathan. Se escucharon algunos cuchicheos entre los chicos y chicas que estaban en el lugar, mientras que el bravucon le miro confuso.
—Hey niña podrías apartarte—Aquel comentario colmo al chico.
—Soy un chico idiota—Dijo este lanzandole una gelida mirada.
—Muy bien, afeminado ¿Podrías quitarte de ahí? Debo darle una paliza a este idiota—El muchacho hizo caso omiso a lo que el chico le había dicho.
—¿Qué pasa si no quiero?—
—Moriras pequeñito—
—Veamos quién muere primero—Dicho esto el oji-perla golpeo en el estomago al más alto haciendo que se agarrara del estomago cayendo de rodillas—No me subestimes.
—Eres un hijo de puta—Dijo el chico en el piso.
—Deja de provocarme ¿Ya?—Advitió el más bajo. Por otro lado Nathan observaba con detensión a su salvador, quién pronto le estrecho la mano y le ayudo a colocarse de pie.
—G-Gracias por salvarme—Dijo el peli-celeste.
—No hay de que—Dijo el peli-morado.
—¿Como puedo compensarte?—Preguntó Nathan.
—No es necesario, de hecho debo de irme—Contestó el muchacho para luego irse del lugar, Nathan lo siguió con la vista hasta que no lo diviso más
Feña: Y fin del capítulo...Quede con las ganas de seguir con el siguiente, y pude que mañana lo suba *-*
Izamu: Recuerda que debes terminar de leer el libro e.e que es para el lunes.
Feña: No arruines mi inspiración
Izamu: En fin, algunas preguntas por aquí...
-¿Qué tal el capitulo?
-¿Tara quiere algo más que conocer a Aiden 7u7?
-¿Hiroto y Chris se reencontraran?
-¿Fui muy mala con Tachi? [Feña: Conste que no odio a Haruna:c de hecho la adoro demasiado y es una de mis favoritas, pero esta vez le hara daño a Tachi:c]
-¿Nathan debio de haberle insistido al peli-morado para compensarlo?
Izamu: En fin, esas han sido todas las preguntas por hoy.
Feña: Espero poder actualizar mañana :3
Izamu: El librooo...
Feña: Lo se 77
Izamu: En fin, nosotros nos vamos despidiendo...
Feña: Pero antes los invito a leer una historia original que stoy subiendo en Wattpad, se llama lo siento, y mi usser es ShionKishimoto, espero alguien se pase a leerla...AHora nos despedimos.
Los dos: Matta ne minna! Saludos.
(Subido en...)
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