Bueno… como ya lo dije antes, este capítulo, es el final de esta historia. La verdad me entretuvo bastante, espero que a ustedes también. En fin, ahí les dejo el capítulo, nos leemos en unos minutos.
NOTA: Los personajes de de MLP le pertenecen a Hasbro y a Lauren Faust, este fanfic se ha realizado sin fines de lucro, solo para el entretenimiento del público.
Días después…
Las cosas no cambiaban para bien, seguían igual, hasta empeoraba a cada minuto que pasaba. Zein hizo todo lo que pudo para hacer caer a medio mundo, cosa que estaba logrando rápidamente. Pero eso no quería decir que Shun, Sunset Shimmer, Rainbow Dash, Applejack, Rarity y Lex se rindieran.
Al contrario, este pequeño grupo de sobrevivientes estaba preparando un contraataque, un gran contraataque. Solo debían terminar antes del tiempo límite, es decir, pasado mañana. La presión era bastante, no había espacio para equivocaciones de ningún tipo.
Hace algunas horas, Shun y Lex habían ido a dar un pequeño recorrido por las ciudades cerca para conseguir autos. ¿Cuál era el propósito de eso si faltaba muy poco para el fin? Simple, hacer autos híbridos, es decir, sacar un poco de cada auto y colocársela a uno solo. A ese plan le habían colocado el nombre: "El hijo del Diablo". Muy inusual pero encajaba con el auto híbrido que tenían que fabricar.
Durante unas pocas horas, estos dos consiguieron los autos necesarios, incluyendo una grúa y un remolque. Luego de ordenar todo, marcharon al escondite donde estaban las chicas. Todo estaba saliendo bien, al parecer saldrían victoriosos.
Al llegar a dicho escondite, comenzaron los preparativos para empezar a fabricar "El hijo del Diablo". Tal cosa se veía un poco complicada, debían desarmar los demás autos puesto que tenía que sacarle los artefactos útiles y necesarios para implantárselos a una camioneta 4x4 que se encontraba allí sin uso.
– Bien, tenemos tiempo hasta mañana, si pasamos de ahí estamos muertos, literalmente – indicó Lex.
Sin perder tiempo, Rarity comenzó a desarmar la parte interna de 2 autos. Applejack se encargaba de las piezas pesadas pues ella tenía la fuerza suficiente para este tipo de trabajos. Rainbow Dash se encargaba de las llantas y Sunset Shimmer las piezas blindadas.
Mientras las chicas hacían eso, Shun y Lex estaban en la parte más importante del "Hijo del Diablo"; las piezas eléctricas y los motores. Era un gran trabajo en equipo.
Tras pasar los últimos días con mucho dolor, todos optaron por un comportamiento frío, ayudando así a tener la mente despejada y con muchas estrategias para sobrevivir.
Al medio día, decidieron parar un rato para almorzar, tenían que acumular fuerza para seguir trabajando, aunque ya no les faltaba mucho.
Al terminar, siguieron con el trabajo que aún les faltaba. Casi al anochecer, todos habían terminado. Eso era buena señal, lo que quiere decir que para el siguiente día podían empezar el contraataque si querían.
La camioneta 4x4 ya estaba terminada, las puertas, el capó y todo lo que tenía que ver por la parte exterior era aprueba de balas o de algún tipo de arma. En cuanto a la parte mecánica o electrónica, era extremadamente sofisticado, por decirlo así de alguna manera. Disponía de dispositivos detectores de movimiento a un kilómetro de distancia, armas escondidas por todo el vehículo, armadura especial contra zombies, velocidad indefinida y por supuesto, un motor híbrido de 9750 caballos de fuerza. La verdad era una fiera, increíble e imposible, pero era la realidad.
– Trabajo terminado – anunció Lex felizmente.
– Espero que esto soporte todo lo que hemos planeado hacer – suspiró Rarity.
– ¿Bromeas? Es imparable, no tiene comparación. Además, tiene todo lo que necesitamos para hacer el contraataque – aseguró Shun.
– Si, pero… ¿ya lo probaste? – preguntó Applejack.
Ante eso, Shun y Lex se ofendieron un poco, por lo cuál decidieron encender al "Hijo del Diablo". Unos segundos después, la fiera 4x4 rugió como ellos esperaban que sonara.
– Eso debe responder a tu pregunta – supuso Lex.
– Si, hasta lo afirma – comentó Rainbow Dash.
Horas después, todos estaban reunidos repasando cada uno de los pasos para el contraataque. Sin duda alguna, estaban preparados, ahora solo tenían que buscar la ropa adecuada para ponerse puesto que la que traían puesta ya estaba mal tratada.
Pasados unos minutos, decidieron salir en la fiera para ponerla aprueba, aprovechando que debían buscar ropa adecuada.
En poco tiempo, llegaron a un pequeño pueblo, más pequeño que lo anteriores y se toparon con un gran grupo de criaturas extremadamente horribles. Obviamente, era el momento de utilizar al "Hijo del Diablo".
Sin pensarlo dos veces, Applejack, quien estaba conduciendo la 4x4, pisó el acelerador a fondo; acabando con el grupo de criaturas fácilmente. Fue sorprendente, la camioneta no sufrió ningún tipo de daños. En cuanto a las extrañas criaturas, pues quedaron desmembradas de muchas maneras.
– Me pregunto si… esa será algún tipo de fase de la infección – murmuró Shun.
– De hecho, si, esa es una fase avanzada de la infección – afirmó Lex – Esta fase, es mucho mas peligrosa, esta piensa por si misma y es mas rápida. Bueno, también debo agregar que también tienen mas fuerza, pero nada que no se pueda evitar siendo cuidadoso.
– Estas lleno de información de esas cosas – dijo Rainbow Dash en forma de sospecha.
– Rainbow, se bastante de esas cosas porque yo fui asistente de Zein hace ya algún tiempo. El era buena persona, pero luego cayó en una locura extrema tras idear la manera de infectar a las personas y convertirlas en zombies – explicó Lex.
– Espera… ¿Por qué alguien iba a querer convertir en zombies a los demás? – preguntó Rarity.
– No lo se, se le ocurrió después de que una importante universidad lo humillara de manera tal que se volviera loco – respondió Lex.
Pasados unos minutos, encontraron una tienda que tenía poca ropa. Antes de bajarse, tomaron las precauciones necesarias para poder seguir su camino.
Estando en la tienda, optaron por tomar ropa oscura que les fuera fácil de manejar a la hora de una persecución o maniobra peligrosa.
Después de pensarlo por unos momentos, tomaron ropa ligera y oscura, eso si, que combinara también. Pero para correr ningún riesgo, decidieron colocársela allí mismo en la tienda.
Rarity llevaba un pantalón ajustado negro, unas botas blancas, una camiseta blanca y encima de eso una bufanda negra. Toda la ropa de los demás eran del mismo color, solo que eran accesorios diferentes.
Applejack llevaba lo mismo que Rarity, pero lo distinto era que llevaba un suéter combinado con los colores blanco y negro y extrañamente, esta vez no usaría su sombrero.
Rainbow llevaba casi la misma ropa que ya tenía, pero la parte baja fue reemplazada por el mismo tipo de pantalón negro ajustado que tenían Rarity y Applejack.
Sunset Shimmer llevaba lo mismo que Rarity, pero en lugar de una camiseta, era una franela normal que combinaba realmente bien con lo que tenía puesto ahora.
Shun y Lex iban totalmente iguales, pantalón negro ajustado, zapatos converse negro combinado con blanco y una camiseta-capucha negra. La verdad es que con tantos problemas, a estos dos no les interesaba mucho arreglarse.
Teniendo todo listo, se retiraron a la camioneta para irse de nuevo al escondite. No hubo problemas en todo el camino, mejor así, solo debían preocuparse por descansar para que todo saliera bien el día de mañana.
A media noche, Lex se levantó porque tenía hambre. El chico se levantó sin hacer ruido, pero se encontró con la sorpresa de que Shun también estaba levantado, parecía estar un tanto quieto… demasiado quieto.
– Shun, ¿estas bien? – preguntó Lex.
– Si… solo estoy vigilando – respondió Shun sin moverse.
– ¿Vigilando? ¿Vigilando que cosa? – preguntó Lex nuevamente.
– Ven, hecha un vistazo – indicó Shun.
El pelinegro se encontraba vigilando a una cosa monstruosa, Lex al ver se cayó hacia atrás de lo horrible que lucía.
– Carajo, ¿no te da miedo mirar esa cosa a media noche? – preguntó Lex un poco descontrolado.
– Si, solo que no lo demuestro como tu – respondió Shun – De alguna manera tenemos que deshacernos de esa cosa, es un peligro si la dejamos viva.
– ¿Estas loco? Haremos demasiado ruido, una cosa así no es fácil de matar así como tú crees – aseguró Lex.
– Te digo que si, ya he encontrado su punto débil – contradijo Shun.
– Espera, espera, ¿cómo lo encontraste? – preguntó Lex.
– ¿Recuerdas lo que dije acerca de la extraña sustancia que Zein me inyectó? Bueno, esa sustancia me dio desventajas, lo admito, pero también me dejo ventajas muy buenas – respondió Shun – Gracias a eso, puedo ver todo a través de las personas u otras cosas, es decir, órganos y esas cosas.
– Osea que si tú quieres, puedes matar a esa cosa sin problemas – supuso Lex.
– Exacto, el único problema es que me verá si salgo así como si nada – murmuró Shun.
– Hombre, tienes ropa oscura, es de medía noche, las cartas están a tu favor – concluyó Lex.
– Si, pero se te olvidó un detalle: Las luces están encendidas – señaló Shun.
– No hay problema – aseguró Lex.
– ¡Espera, espera, espera! Debes hacerlo con cuidado, sin que se note – especificó Shun.
Luego de eso, Lex espera un momento preciso y apaga las luces que estaban encendidas. Para sorpresa de Shun, la criatura se había aparecido mas cerca. Tal cosa, tomó al pelinegro por sorpresa, tanto así que comenzó a sudar frío.
– ¿Dio resultado? – preguntó Lex.
– De-demasiado – respondió Shun tartamudeando.
Al no estar totalmente satisfecho con esa respuesta, decide observar, solo para llevarse la misma sorpresa que se llevó Shun hace unos segundos.
Esa criatura era sumamente rápida, no podría matarla con facilidad y para colmo, debían matarla como fuera, era un total peligro.
– Haber, ponte algo, tengo un plan – ordenó Shun.
– ¿Enserio? – preguntó Lex.
– Si, pero hazlo antes de que se me olvide, es bastante arriesgado pero es la única forma de combatir a esa cosa y destruirla – respondió Shun.
Sin poner excusas, Lex toma su ropa oscura y se la pone. Después de eso, toman unas armas e intentan salir con cuidado. Rápidamente la criatura los divisa, esto era malo, debían hacer algo para que no los atrapara a los dos.
– Se la carnada, yo voy por la camioneta – indicó Shun.
– ¿Qué? ¿Y por que no tu? – preguntó Lex alterado.
– Solo así lograremos estar a salvo, tardará unos segundos en decidir a cual de los dos perseguir. Por lo regular siempre persiguen al que hace el papel de distractor – respondió Shun.
Ya sin opción alguna, Lex comienza a llamar la atención de la criatura, mientras que Shun corría hacia la camioneta. Tal y como dijo Shun, dicha cosa estaba persiguiendo a Lex de manera muy rápida.
Al cabo de unos pocos segundos, la camioneta encendió. Shun sin pensarlo se dirigió hacia Lex para recogerlo, cosa que ocurrió con total éxito. Pero aún la criatura estaba viva, debían utilizar las armas que tenían para poder eliminarla de una vez.
Totalmente decidido con acabar con esa bestia, Lex pasa a la parte trasera del vehículo personalizado y toma el control de las armas. Seguido de eso, abre la puerta trasera y le apunta a la criatura.
Teniéndola en la mira, Lex le dispara y acaba con ella exitosamente. Al ver que ya no tenían problemas, deciden regresar a descansar, bueno, al menos uno de ellos.
Al ingresar en la casa, se encuentran con las chicas levantadas. Bueno, tras escuchar todo ese ruido, ¿quién no se levantaría? Luego de explicar lo ocurrido, las chicas entendieron que no era cosa de juego.
Para tener más energías, todos se acuestan de nuevo, excepto Shun. El chico se quedó despierto viendo cada uno de los pasos del contraataque, pues ya no tenía sueño, además esa molesta sustancia no lo dejaba en paz. De alguna manera, estaba controlando parte de su cuerpo, pero no era algo que el mismo Shun no pudiera controlar.
Al día siguiente, todos se levantaron, listos para combatir. Antes de lanzarse a una guerra que probablemente perderían, decidieron desayunar bien.
Después de eso, todos fueron al "Hijo del Diablo", Shun conduciría. Ya estando de camino a la guarida de Zein, estaban repasando nuevamente los pasos del plan, enserio no había margen para el error.
Pasados unos minutos, encontraron el lugar específico. Al bajarse del vehículo, se encontraron con un monstruo. Para Shun no era algo diferente al proyecto "Razor". Por lo cuál, decidió quedarse para combatir contra el.
– ¿Estas seguro de lo que haces? – preguntó Sunset Shimmer.
– Si, vayan, prometo que volveré con ustedes al matar a esta cosa – respondió Shun.
Sin más nada que decir, los demás entraron sin problemas. Ahora los únicos que quedaban eran el monstruo y Shun, no había mucha diferencia entre ambos. El monstruo era bastante grande, no se podía negar, pero Shun tenía a su favor la sustancia en su organismo, sería una batalla interesante.
Mientras eso ocurría, los demás estaban recorriendo las mismas ubicaciones que una vez utilizaron para conseguir a Shun. Increíblemente, una horda de zombies apareció de la nada. Bien, tendrían que combatirlos obligatoriamente.
Applejack y Rainbow sacaron dos rifles, Sunset y Rarity sacaron dos rifles más y por último, Lex sacó dos pistolas que a simple vista parecían normales.
A la cuenta de tres, todos comenzaron a disparar contra los zombies. Rápidamente, todos los zombies estaban cayendo, pero el alboroto era tal, que el científico se dio cuenta y decidió avisarle a Zein.
Al estar informado sobre eso, Zein decide liberar un monstruo que recién acaba de crear. Dicho monstruo no tenía nombre, por lo cuál decidió ponerle "J-Six".
Habiendo liberado al mencionado monstruo, subió a lo más alto de su guarida para observar, desde su punto de vista, la masacre que iba a capturar sin dudas su atención.
Tras acabar con la horda de zombies, J-Six hace acto de presencia, tomando a todos por sorpresa. Desde este punto, Rainbow y Applejack decidieron quedarse, dejando que Rarity, Sunset y Lex siguieran el camino para conseguir a Zein.
Zein, observó todo, por lo cuál estaba empezando a pensar que sus planes se verían afectados por esos tres que aún seguían en libertad.
– Hazlo que tengas que hacer para detenerlos, no quiero que un trío de mocosos dañe mis planes – ordenó Zein.
– Enseguida, señor – obedeció el científico.
Mientras el científico buscaba la manera de detener, Shun seguían su pelea con el primer monstruo. La verdad, ya se estaba hartando, solo quería ir a ayudar a los demás, pero esta criatura se lo impedía.
– Suficiente, te voy matar cueste lo que cueste ahora mismo – dijo Shun molesto.
Inmediatamente, el pelinegro dio un gran salto, acto seguido, el monstruo también salto. Pero Shun quedó más alto, y así, aprovechó la oportunidad de sacar unos cuchillos extremadamente filosos. Al que dar encima del monstruo, procedió a clavarle ambos cuchillos en la cabeza.
Exitosamente, Shun logró su cometido, el monstruo estaba agonizando. Sin perder el tiempo, Shun toma sus cuchillos y se retira en busca de los demás para ayudar.
Applejack y Rainbow Dash estaba igual que J-Six, ninguno se lograba hacer daño, además, se les habían acabado las municiones.
Luego de pensar por unos momentos, Rainbow se lanzó contra el monstruo junto con dos cuchillos similares a los de Shun. Tal ataque por parte de Rainbow, logró herir a J-Six en el torso, haciéndolo perder mucha sangre.
Pero eso no era todo, después Applejack se lanzó junto con una granada. La chica se fue tan rápido como llegó, la granada no disponía de mucho tiempo para explotar por lo cual Rainbow y Applejack salieron corriendo.
Al monstruo no le dio tiempo de reaccionar pues la granada estalló cuando menos se lo esperaba. Listo, dos monstruos menos, el científico estaba en aprietos, no sabía que hacer, la presión era demasiada.
Zein al notar que los chicos estaban cerca, tomó una jeringa que contenía una sustancia azul. Sin dejar pasar el tiempo, fue rápidamente a colocársela al científico por el cuello.
– ¿Qué hace? – preguntó el científico.
– Lo siento, me serviste de mucho, pero mi vida es más importante que la tuya – respondió Zein largándose.
– Traidor… mal nacido – susurró el científico antes de desmayarse.
Unos minutos después, el grupo completo llega al sitio donde estaba el científico. Pero antes de retirarse, el científico llama la atención de todos.
– Esperen… – murmuró el científico.
– ¿Que pasa? – preguntó Lex.
– Les puedo decir donde está Zein, si me hacen un favor – propuso el científico.
Al escuchar esas palabras, todos pensaron por un momento, pero la respuesta era obvia.
– Esta bien, haremos lo que tu nos pides – accedió Rainbow Dash – Pero antes, dinos donde está ese Zein.
– El… está tomando un helicóptero ahora mismo, se va a dirigir a la siguiente ciudad en la cual… tiene otro escondite secreto – informó el científico.
– Ese desgraciado… ¿tienes algún GPS para rastrearlo? – preguntó Shun.
– Utilicen el que está encima del escritorio, ahí está la ubicación exacta del escondite – indicó el científico.
Tras escuchar la respuesta, Shun toma el GPS y junto con el, los restantes del grupo se comienzan a ir, pero el científico apunto de convertirse en zombie llama la atención de ellos una vez mas.
– ¡Esperen! – exclamó el científico.
– ¿Ahora que quieres? – preguntó Applejack.
– Por lo que mas quieran, cumplan su parte del trato – pidió el científico.
– Tiene razón… el nos dijo la ubicación de Zein a cambio de un favor – recordó Shun.
En vista de que nadie se acercaría, el pelinegro se acercó para escuchar la petición del científico.
– ¿Qué quieres? – preguntó Shun.
– Por favor, mátame – respondió el científico – Zein antes de irse me inyectó una sustancia que me convertiría en zombie, yo no quiero ser uno de ellos.
– Dame una buena razón para hacerlo – exigió Shun.
– Se que no hice lo correcto… pero ahora entiendo por lo que están pasando, he visto como son los zombies… por favor, no quiero ser uno de ellos, mátame.
Tras escuchar eso, Shun accedió a la petición.
– Bien, espero que hayas tenido buena vida – se despidió Shun para luego dispararle al científico en la cabeza.
Luego de eso, todos salieron corriendo para subir a la camioneta e ir en busca de Zein. En pocos minutos, visualizaron a Zein en el helicóptero. Iba a una velocidad baja. A ese paso, lograrían detenerlo a tiempo.
Al paso de unas horas, todos llegaron al escondite de la ciudad. Lo que Zein no esperaba, era que tenía compañía. Al bajarse del helicóptero, se encontró con lo seres que no quería ver.
– ¿Pero como demonios…? – se preguntó Zein a sí mismo.
– Así es, no tienes escapatoria, a donde sea que vayas, te encontraremos – aseguró Lex.
– Vaya, al parecer… me tienen atrapado – mintió Zein.
– Tengan cuidado, me temo que el y nosotros no somos los únicos aquí – murmuró Lex.
– ¿Pero quien mas podría estar aquí? – preguntó Rainbow Dash.
Cuando Rainbow terminó hacer la pregunta, aparecieron 6 sujetos iguales a ellos, solo que tenían la apariencia de zombies. Esto de verdad era malo, ahora tenían que enfrentarse a esos dobles zombies para matar a Zein, esto si que era un pérdida de tiempo.
Sin ganas de quedarse a ver la pelea, Zein entra a sus instalaciones, totalmente confiado de sus creaciones perfectas.
– Genial, esto nos quitará tiempo – se quejó Rainbow Dash.
– Esperen… esto es algo que necesitan saber, excepto Lex ya que el sabía – anunció Shun – Gracias a la sustancia que Zein me inyectó, he podido adquirir la habilidad de ver el punto débil de esas cosas. Solo les tengo que decir y podremos ir tras Zein.
Al escuchar eso, la cara había cambiado un poco, las esperanzas habían llegado nuevamente.
Después de que Shun les dijera a cada uno el punto débil de sus dobles zombies, comenzó la pelea. Lo que no esperaban, era que estos dobles tenían las mismas habilidades que ellos, lo cual hizo que se les complicara un poco.
– Esperen, esto no va a funcionar así – aseguró Sunset – ¿Todos tienen granadas?.
– Si, todos tienen una – respondió Lex.
– Pues entonces, úsenlas para así ahorrarnos mas tiempo, el único problema es que tendrán que alejarse rápido – explicó Sunset.
Después de eso, todos hicieron lo que Sunset dijo. Efectivamente, funcionó, dándoles la oportunidad de ir tras Zein y matarlo.
Rápidamente, encontraron al causante de todo este mal. Sin pensarlo, Shun y Lex fueron contra Zein. Mientras ellos dos luchaban contra el, las chicas observaron lo que parecía ser una trituradora. Era bastante extraña, se controlaba a través de dos palancas gigantes.
En ese instante, a todas se les ocurrió un plan para poder acabar exitosamente con Zein.
– ¡Oigan! ¡Háganlo caer! – indicó Rainbow Dash.
– Rainbow, ¿no podías ser un poco más sutil? – preguntó Rarity – Ahora buscará la manera de escapar.
– Da igual, de todos modos va a morir – respondió Rainbow Dash.
Zein estaba dando buena pelea, ya no era el mismo que se enfrentó anteriormente a Shun. Pero a pesar de eso, ninguno se lograba hacer daño.
Pasados unos minutos, Zein logró lanzar una buena patada, la cual impactó contra Lex. A causa de eso, casi cae al vacío, pero luego sube para seguir luchando.
A este punto, Shun estaba experimentando más fases de la extraña sustancia que se le había inyectado. Afortunadamente, eran más ventajas, esta vez estaba teniendo más habilidad.
Ya cansado de esta pelea inútil, Shun saca uno de los cuchillos y lo pone en uso. Lex al notar eso, también saca un cuchillo similar.
Ahora si, Zein estaba bastante limitado, pero eso no quería decir que no siguiera dando batalla.
Unos segundos después, Shun y Lex deciden dar una patada al mismo tiempo, pero Zein los detiene, haciendo que cayeran hacia atrás.
Luego de eso, por la mente de ambos se le pasó la idea de atacar en lados diferentes, es decir, que uno atacara arriba mientras que el otro atacara abajo.
Totalmente seguros de ese plan, ambos se hacen las mismas señas, cosa que Zein no entendía para nada. Pero increíblemente, así funcionó.
Shun y Lex corrieron hacia Zein, logrando que este no encontrara nada que hacer, era un ataque difícil de evadir en un lugar pequeño.
Lex atacó la cabeza de Zein, clavándole el cuchillo, mientras que Shun tomó las piernas y lo levantó hacia atrás, haciendo que cayera en la trituradora.
En ese momento, las chicas se pusieron en acción. Apenas Zein cayó en la trituradora, cada movió las palancas, causando que la maquina dejara a Zein hecho trisas.
Listo, habían acabado con ese desgraciado. Pero justo antes de que Shun y Lex bajaran, ambos empezaron a escuchar que alguien estaba hablando.
– ¿Hola?... ¿Alguien escucha?... Si es así, respondan – se escuchó por el radio.
Al escuchar eso, Shun y Lex bajaron rápidamente para reunirse con las chicas y avisarle sobre la comunicación por el radio.
– ¿Hola?... Respondan… ¿Hay alguien? – se escuchó nuevamente.
Después de escuchar nuevamente, Shun no perdió el tiempo y comenzó a comunicarse con quien parecía ser un coronel militar japonés. Al plantearle todo el asunto, quedaron en que la fuerza armada de Japón les enviaría un avión para recogerlos. Afortunadamente, al lugar que lo enviarían sería a un aeropuerto cerca de donde estaban Shun y los demás.
Como el tiempo que tenían para estar allí sería corto, rápidamente fueron a la camioneta y se marcharon a dicho aeropuerto.
En media hora, llegaron al aeropuerto, pero se encontraron con la desagradable sorpresa de que estaba inundado de zombies.
Pero eso no hizo que perdieran la calma, pues la 4x4 tenía las armas escondidas, al parecer ya era hora de utilizarlas.
– ¿Listos? Llegó la hora de darle uso a estas armas – indicó Lex.
Inmediatamente, todos tomaron unos controles que manejaban las armas. Al presionar un botón, todas las armas salieron de su escondite. Ya listos para disparar, abren fuego contra la gran cantidad de zombies.
Pasados unos minutos, ya quedaban unos pocos zombies, pero todavía no podían bajar la guardia. Para su suerte, el avión había llegado, se encontraba dando la vuelta para poder aterrizar.
Era ahora o nunca, al ver que el avión estaba por aterrizar, activaron lo que parecía ser la autodestrucción. Tal cosa no sería leve pues era un motor bastante grande, y además, de piezas modificadas.
Cuando visualizaron que el avión había aterrizado, salieron y corrieron lo más rápido que pudieron hacia el avión.
Afortunadamente, todo salió bien, lograron subir al avión y despegar al instante. Eso si, apenas el avión dejó de tocar tierra, la camioneta estalló. Lo que si no podían creer, era que la explosión alcanzó una gran distancia. Podían deducir que era una distancia considerable pues desde las ventanas del avión podían observar y además, estaban a una altura sumamente grande.
Pero eso ya no era preocupación, ahora estaban a salvo, ya podían descansar tranquilamente.
– Vaya, chicos, fueron bastante valientes y fuertes – aseguró el coronel que había hablado con ellos a través del radio.
– La verdad es que todo esto nos tomó por sorpresa, solo hicimos lo necesario para sobrevivir – señaló Shun – Aunque, desgraciadamente no pudimos salvar a varios de nuestros amigos.
– No se preocupen, hicieron lo que pudieron – dijo el coronel tratando de consolarlos – Ahora que lo recuerdo, creo que vi una explosión, ¿ustedes fueron los causantes?.
– Si, fue algo que nos tomó poco tiempo de fabricar – respondió Lex.
– Pues veo que son inteligentes, jamás había visto algo parecido – recordó el coronel – Cambiando de tema, he decidido darles la opción de irse a vivir a donde quieran dentro del perímetro aislado de la infección. Eso si, después de que sean atendidos por un médico.
– Ahora que menciona eso del perímetro aislado, ¿cuántos países no sufrieron la infección? – preguntó Applejack.
– La mayoría, pero los que si fueron afectados el día de mañana serán destruidos para luego después de un determinado tiempo, comenzar a re-construirlo – respondió el coronel – A parte de eso, los demás países que no fueron afectados, tampoco lo serán pues Rusia ha creado una sustancia que luego fue convertida en polvo para que todos los que no están infectados la inhalen por medio del aire y así no darle paso a la infección. Eso sin mencionar, que todos los países que no fueron infectados están protegidos por un campo de fuerza que no permite que la infección pase.
– Vaya, la tecnología esta bastante avanzada – agregó Rainbow Dash.
– Si que lo está…
– Señor, ya hemos llegado, estamos por aterrizar – indicó el conductor del avión.
– De acuerdo… chicos, sean bienvenidos a Tokyo, Japón – anunció el coronel.
– Bien, a partir de ahora, comienza una nueva vida – murmuró Shun.
– Pero aún así, no nos separaremos – aseguraron Applejack, Rarity, Rainbow, Sunset y Lex – Somos una familia.
– Lo se – afirmó Shun.
Bien, espero que les haya gustado el capítulo final, ahora lo que viene será el epílogo. No será largo, pero será suficiente para observar como se encuentran los sobrevivientes de esta infección apocalíptica.
