Feña: ¡La conti! Hoy me acompañara Kei, Izamu estaba durmiendo u-u
Kei: ¡Que tal mundo FF!
Feña: Bueno no tenemos mucho que decir.
Kei: Solo que disfruten del capitulo.
Feña: Con amor para ustedes!
Kei: ¡Capitulo 3! Acción...
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Capitulo 3:
"Nueva rivalidad"
Ese par de don juanes habían acabado con la paciencia que tenía. Ella esperaba volver a casa sin inconvenientes, que mal que no fue así. La rubia caminaba con tranquilidad por la desolada calle cuando estos dos individuos de su edad se acercaron a esta con intensiones pervertidas.
—Vamos, divirtamonos en grande—Dijo uno de los sujetos pasando su brazo por el hombro de esta y atrayendole hacía el cuerpo.
—Ni lo creas—Dijo esta apartandose de él.
—No te resistas, pequeña—Esta vez el sujeto la tomo por la cintura, colmando la paciencia de la chica, provocando que esta reaccionara de mala manera.
—Joder dejame en paz—Le dio un codazo en las costillas al sujeto haciendo que se hiciera hacía atrás. Ella tenía las intenciones de salir corriendo pero el otro tipo la detuvo agarrandole por la muñeca—¡Sueltame!—Grito esta tratando de llamar la atención, pero para su mala suerte nadie transitaba por el lugar a esas horas. El tipo al que le había pegado se acerco hacía ella con una sonrisa juguetona, tomo el rostro de esta con su mano y le acerco hasta su rostro con las intensiones de besarla, esta aprovecho para darle un cabezaso y volver a zafarse de su abusador, lamentablemente el otro tipo aun la tenía agarrada por la muñeca, este sin más la tiro al piso haciendo que se pegara en la cara haciendose un leve corte en la mejilla.
—Ahora si que no se te nos escapas—
—¡Viene la policía!—Gritó una masculina voz alertando a los dos abusadores, quienes salieron corriendo asustados. La rubia aun estaba en el piso y trataba de ver quién habia gritado, de pronto se percato de su salvador, este estaba en la calle de enfrente, y era el chico del parque, el que estaba llorando debajo del árbol. Tachimukai cruzó la calle rápidamente y corrió hacía donde estaba la muchacha—¿Estas bien? ¿Te hicieron daño?—Dijo él arrodillandose junto a la rubia. Pronto este se dió cuenta de que era la chica que le había hablado debajo del árbol—"Es ella"
—Tú—Dijeron ambos al únisono.
—Estoy bien, creo—Contestó luego la chica.
—T-Tu cara—Balbuceo el chico mirando la sangre que recorría la mejilla de esta.
—Oh esto—Paso la mano por su mejilla para luego observar la sangre que quedo en esta—Esto no es nada.
—Pero, estas sangrando—Insistió Tachimukai con preocupación.
—Enserio no te preocupes—La chiquilla se coloco de pie con algo de dificultad. Se había doblado el tobillo y le costaba un poco caminar—Auch, maldito tobillo.
—¿Te lo doblaste?—Cuestiono el muchacho, esta asintió—Te llevaré a casa.
—No es necesario, yo sola puedo—Orgullosa trato de caminar haciendo algunas muecas de dolor.
—No te esfuerces y dejame ayudarte—Sonrió amable Tachimukai, esta dudo unos segundos para luego tomar la palabra del chico.
—Esta bien y gracias—Ella puso se brazo por el cuello del muchacho para afirmarse mientras que Tachimukai la sostenía por la cintura para evitar que se cayera. Y así ambos fueron hasta la casa de la chiquilla.
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A la mañana siguiente
Las clases en la mayoría de los establecimientos comenzaba ese día, y el instituto Raimon no se quedaba afuera de ese grupo. Había amanecido con un clima agradable, estaba templado y era agradable caminar por las calles. El instituto había abierto sus puertas a las siete de la mañana y los alumnos ya comenzaban a ingresar al establecimiento e iban a ver sus salones, todo estaba tranquilo hasta que cierto grupo de chicos llego, los cuatro nuevos huracanes en el instituto. El grupo llamaba bastante la atención puesto que además de ser bastante ruidosos, eran guapos también y muchos se volteaban a verlos. Miwa desde la ventana del segundo piso pudo observar al cuarteto de chicos, frunció el seño con solo verlos.
—Pateticos...—Dijo ella en voz baja, siendo audible para su amigo.
—Me parecen agradables—Opinó el peli-negro sonriente.
—Esperemos que así sea—Kei le miró sonriendo.
—¿Tanto te preocupan?—Preguntó el muchacho.
—Claro que no, idiota—Contestó esta seria—Mas bien tengo el presentimiento de que no traen nada bueno consigo.
—Igual que nosotros—Rió el chiquillo con diversión.
—Tal vez...—Apoyo su brazo en el marco de la ventana y recosto su cabeza sobre su mano—Cosas pasaran que involucraran a esos cuatro.
—Como digas Miwa oraculo—
—Qué pesado eres, tomatelo enserio, Kei—Gruño la peli-roja.
—¿Crees que alguno de ellos quede en alguno de nuestros salones?—Preguntó de pronto el chico.
—Espero que no—Contestó Miwa, dicho esto la muchacha comenzo a caminar.
—Hm ¿Donde vas?—Esta sin darse la vuelta contesto.
—Voy por un refresco—
Miwa llego junto a la maquina expendedora en pocos minutos, escogio te verde como refresco. Sorbio un poco de este liquido y comenzó a escuchar bullicio, o más bien personas hablando bastante fuerte, pronto llegaron junto a la maquina expendedora, eran los cuatro chicos nuevos, ella frunció el seño con solo verlos, esta se les quedo un rato viendoles, hasta que Suzuno se percato de ello, le miro de pies a cabeza y una sonrisa burlona surco sus labios, debio de ser porque esta vestía con el uniforme masculino.
—¿Qué? ¿Tengo cara de payaso acaso?—Dijo esta con el refresco en mano dirigiendole una frivola mirada.
—Uh que caracter—Comentó Claude.
—Te he echo una pregunta, responde—Todos se miraron entre si—No te hagas, tu el albino, responde.
—¿Quién te da el derecho a dirigirme la palabra?—Cuestiono soberbio el aludido.
—Yo hago lo que se me de la regalada gana ¿Oiste?—Contestó Miwa—Además, responde lo que había dicho.
—No la tienes, pero considerate un fenomeno—Respondió Suzuno con sorna, Miwa chasqueo su lengua, termino de sorber lo que quedaba de su té y con la mano apreto el envase para acto seguido lanzarselo en el rostro al chico, después de eso regreso a su salón. Claude, Aiden y Fudo comenzaron a reír a carcajadas por la humillación que había sufrido el albino—¡Ustedes tres callense!
—Que chica más atrevida—Dijo Aiden.
—Si que lo era—Bufó Fudo.
—¿Qué piensas hacer, Suzuno?—Preguntó Claude.
—Ya pensaré en algo—Contestó el chico. Luego procedieron a caminar nuevamente.
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Estaba en la entrada de Raimon esperando a su amiga, ambas ingresarían aquel año a Raimon, y Umi estaba muy feliz de ello. Faltaban pocos minutos para que el timbre sonara y ella aun no llegaba. La peli-celeste miro el cielo por unos segundos, pronto un suspiro escapo de sus labios.
—Tal vez llegué tarde—Dijo la muchacha resignandose, pero pronto escucho que la llamaban.
—¡Umi! ¡Umi!—Era la voz de su amiga. Umi volteo a ver, su amiga caminaba lo más rápido que podría hacía ella—Lamento la demorá.
—No te preocupes, por poco y ya me entraba—Dijo la muchacha, pronto esta se percato de la bandita que estaba en el rostro de su amiga—Vivianne ¿Qué te ocurrió en el rostro?—La chica atomaticamente coloco su mano sobre su mejilla en donde se encontraba la herida.
—No es nada, Umi—Contestó la chica.
—No se tu pero no te creo—Dijo Umi de brazos cruzados.
—Luego te cuento ¿Si?—Umi satisfecha sonrió asintiendo—¿Qué tal si ahora entramos?
—Si, es buena idea—
Ambas caminaron al interior del instituto, aun tenían unos minutos para hablar sobre sus vacaciones o algo por el estilo, aun que alguien distrajo a Umi de sobremanera, este alguien era Kei, después de que Miwa lo dejo en el segundo piso este bajo al baño para luego sentarse en los primeros escalones de la escalera quedandose dormido dentro de poco, y ahí estaba a la vista de todos. Kei había llamado profundamente la atención de Umi, quién se quedo mirandolo por unos segundos antes de subir las escaleras.
—Umi, Umi ¿Me estas escuchando?—Por unos momentos la oji-azul se había ido de la tierra a la luna, pero Vivianne le había regresado.
—¿Eh? L-Lo siento—Dijo esta tímida.
—Qué más da—Dijo Vivianne. Guardaron silencio por unos segundos.
—Entonces ¿Te peleaste?—Preguntó la peli-celeste de pronto.
—Algo así—Contestó con indiferencia.
—¿Qué fue exactamente?—El timbre sono antes de que Vivianne pudiera contestar.
—Luego te respondo, Umi—Dijo la chica sonriendo levemente.
—Esta bien. Que te vaya bien en esta primera clase—
—Igual a ti, suerte—
Vivianne camino hasta su salón, pidiendo permiso al entrar y camino hasta uno de los puestos vacios sentándose como si nada hubiera ocurrido, todos quedaron mirando confundidos a la muchacha, el profesor se aclaro la garganta llamando la atención de la chica que ya sacaba sus utiles de su bolso.
—¿Ocurre algo profesor?—Preguntó esta con extrema frivolidad asustando al profesor.
—No, no es nada señorita...—Hizo una pausa.
—Vivianne...Vivianne Andersen—Dijo la chica.
—Eso, Señorita Andersen, no es nada—Luego el profesor continuo con la explicación de la clase, mientras una traviesa sonrisa surcaba los labios de la chica. Por otro lado, cierto castaño le miraba atentamente, era Tachimukai al parecer estaban más que conectado, quién diría que se convertirian en compañeros de clase.
—Eres la mejor Vivianne—Se felicito ella misma con orgullo.
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—¡Lamento la tardanza, profesora, me dormí en las escaleras!—Dijo Kei en cuanto entro al salón provocando algunas risitas por parte de sus compañeros. Umi estaba en plena presentación desde su pupitre.
—Joven Hathaway puede pasar rápidamente, estamos en plena presentación—Dijo la mujer apurando al chico a que se sentara—Señorita puede seguir.
—E-Etto...—Sintió la mirada de Kei sobre ella, se coloco aun más nerviosa—Umi...Shizukana Umi.
—Bienvenida Umi-san—Los presentes le aplaudieron, esta se sentó rápidamente aun con la sensación de que él le observaba, tuvo miedo de voltear, pues pensó que este le estaría mirando, ella se avergonzaría mucho de ello. En poco la clase comenzó, Umi se encontraba algo desconcentrada y nerviosa, esa sensación aun la presentía dándole escalofríos. Saco su cuaderno y comenzó a anotar lo que la profesora iba diciendo.
—"Ih, ese chico aun me mira o solo es mi imaginación. sí, eso debe de ser, solo es mi imaginación"—
—Umi-san ¿podrías leer el fragmento de la página ocho del texto por favor?—La oji-azul bajo de sus pensamientos y busco dicho fragmento. Sus manos temblaban, odiaba ser nueva, a los nuevos siempre les pedían todo, solo por el hecho de ser nuevo, que ridiculo. La chica tomo el libro entre sus manos y se coloco de pie para leer el fragmento, inhalo profundo tratando de calmarse para poder leer, leyó bien, pero demasiado rápido, la profesora y sus compañeros le miraron confusos, mientras que en el rostro de Kei solo surco una sonrisa—Muy bien Umi-san, un poco rápido, hazlo más lento en otra ocasión—Umi tomo asiento avergonzada queriendo que se la tragase el piso.
—Profesora yo lo leeré de nuevo—Umi volteo a ver de quién se trataba, y como pensaba, era él.
—Claro joven Hathaway, proceda—Kei leyó perfecto, sin errores, respetando cada puntuación que el fragmento contenía. Todos aplaudieron cuando este termino, Umi se sintió aun más avergonzada. Pronto aquella sensación volvió, ese chico le hacía sentir intimidada, ella esperaba que pronto dejara de hacerlo, pues algo incomoda se sentía, pero aun no tenía certeza de que fuera verdad, y que su imaginación le había estado jugando bromas con ello.
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Gruño en cuanto lo vio entrar. Este camino hasta el puesto más alejado del salón, en la esquina junto a la ventana, Miwa volteo a verlo por unos segundos chocando al instante con sus penetrantes ojos celestes. Ambos hicieron contacto visual transmitiendo un odio mutuo. Por otro lado, junto a Suzuno había entrado otro alumno, más bien una alumna, aun que todos le confundieron por un chico, al igual que Miwa, la chica nueva también llevaba el uniforme masculino. Esta entró bajo la mirada de todos y se sentó junto a Miwa, la peli-roja curiosa le hablo a esta.
—Bienvenida—Dijo Miwa hacía la nueva chica.
—Vaya, al fin alguien que no se confunde con mi género—Sonrió levemente la de cabellos cortos.
—Tengo buenos ojos—Presumió la chica. A pesar de que la clase ya había comenzado estas siguieron conversando como si nada—Y dime ¿Como te llamas?
—Christell Grandfield, pero solo dime Chris—Contestó la oji-amarillo—¿Y tu?
—Sakakibara Miwa—Dijo ella—Dime Miwa.
—¡Hey ustedes dos!—Exclamó el profesor mirando a ambas chicas—Guarden silencio por favor—Se dieron una mirada de complicidad y sonrieron levemente.
—Que estorbos...—Comentó Suzuno para si mismo para luego colocarse otra vez sus audífonos.
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En el receso
Corrió por todos los pasillos buscando a su amigo, solo en clases se había enterado de su ruptura con Haruna y debía de ir a consolarlo, el sabía que necesitaba de un hombro para llorar. En eso lo ve, el muchacho caminaba por el pasillo del primer piso con la cabeza inclinada mirando hacía el piso, el peli-verde se encontraba en el segundo piso y desde la ventana le gritó al castaño.
—¡Yuuki voy por ti!—Al peli-verde no le importo si todos le escuchaban y le quedaban mirando extraño, lo hacía por su amigo después de todo. Tachimukai escucho que lo llamaban pero no sabía quién, de pronto lo ve, Midorikawa corría a toda velocidad hacía a él, venía a una máxima velocidad que no pudo detenerse estrellándose contra Tachi—¡Por fin te encuentro!—Exclamó el moreno abrazando a su amigo en el piso—¡Baka! ¡¿Por que no me lo dijiste?!
—¿Eh? ¿De que hablas, Mido?—Preguntó este algo confundido. Aun seguían en el piso, sentados y ya comenzaban a llamar la atención de los demás.
—De tu ruptura con Otonashi-san—Contestó Midorikawa algo nostálgico.
—Oh eso...Lo siento por no haberte dicho—Dijo Tachi fingiendo una sonrisa.
—Esa sonrisa—Le mira de reojo y con desconfianza—¿Estas dolido, cierto?—El castaño asintió.
—Fue todo tan repentino, Mido—La mirada del chico se volvió triste y nostálgica—No habían síntomas de que íbamos a terminar, de hecho juraba que todo estaba bien, pero...
—Shh, a callar Yuuki—Dijo Mido colocándole su dedo en medio de los labios del castaño—Eres joven amigo mio, alguien más vendrá, no estés triste—El peli-verde le dedico una cálida sonrisa de animo.
—Gracias Mido—Dijo el chico sonriendo. Ambos aun estaban sentados en el piso, de pronto dos conocidas voces interrumpen ese lindo momento de amigos.
—¿Se han dado cuenta de que están en medio del camino obstruyendo el caminar de los alumnos?—Cuestiono cierto peli-rojo con un tono divertido.
—¿No piensan ponerse de pie?—Dijo esta vez un peli-celeste.
—Oh es verdad, choque con Yuuki—Dijo Mido mirando que estaba sentado en el piso—Lo había olvidado.
—Ven yo te ayudo—Dijo Hiroto extendiéndole una mano al chico, mientras que Nathan se la extendía a Tachimukai.
—¿Y se suponer que estaban en el piso por qué...?—Preguntó Nathan esperando que sus amigos completaran la oración.
—Porque me lancé sobre Tachimukai—Contestó sonriente Midorikawa haciendole resbalar una gota por la sien a ambos recién llegados.
—¿Y eso porque...?—Dijo esta vez Hiroto.
—Porque quería darle un abrazo para animarlo—Contestó el moreno—Quedamos en el piso porque venía corriendo muy rápido y no alcance a frenar, y pues ya sabes...Física...colisión...fuerte caída...Tada.
—Cambiando de tema ¿Como te sientes Tachimukai?—Preguntó preocupado Hiroto.
—Y-Yo estoy bien—Mintió, estaba algo de caído.
—Esta mintiendo—Dijeron Mido y Nathan al unisono.
—¡Claro que no!—Negó el castaño con sus manos.
—Es malo mentir, mata el alma y la envenena—Dijo Nathan incrédulo.
—Así no es—Dijo Hiroto.
—Haber, entonces ¿Como es?—Preguntó Nathan.
—Dicelo Mido—
—"La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena"—Citó Midorikawa.
—Oh con que así era. En fin, la cosa es que Tachi esta mintiendo—
—Y bien ¿Como te sientes?—Volvió a preguntar Hiroto.
—Nada bien—Contesto con honestidad—Decepcionado, debastado y engañado.
—Lamentamos mucho esto, Tachi—Dijo Nathan colocando su mano sobre el hombro de su amigo.
—No pongan esas caras—Sentencio Mido—No es el fin del mundo, la vida sigue y nada se detendrá aun así hayas terminado con Otonashi-san, así que sigue adelante. Sí, te costara en un principió, pero eso es lo de menos ¿O no?
—Que sabias palabras acabas de decir—Sonrió Hiroto.
—Entonces no quiero verte triste y ya lo dije—
—Claro, no me volverás a ver triste—
—Ese es mi Yuuki, ahora ¡Vamos a comer algo!—
—Un sabio, pero lo gloton nadie se lo quita—Rió Nathan provocando risas a sus demás amigos. Luego se pusieron en marcha hacía la cafetería.
Feña: Y tadaa! Capitulo tres completado.
Kei: ¿Y ahora que?
Feña: ¡Preguntas!
Kei: Esta bien.
-Calificación para el capitulo ¿Qué tal estuvo?
-¿Hasta donde llegara la nueva rivalidad de Miwa y Suzuno, acaso sera un "Del odio al amor"?
-¿Alguien quisiera un amigo como Mido? ¡Alguien como Mido por favor!
-¿Miwa y Chris seran amigas?
-¿Vivianne se habrá percatado de Tachimukai?
-¿En verdad Kei observaba a Umi?
Feña: Bueno esto ha sido todo y ahora debemos de despedirnos u.u tengo clase en unas horas y no podía no subir el capitulo ¡Todo por mis amados lectores!
Kei: Ahora nos despedimos.
Los dos: Matta ne minna! Saludos y buen inicio de semana!
(Subido en...)
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