Bien, queridos amigos, este es el epílogo… la verdad ahora veo todo lo que he hecho durante mi corto tiempo como escritor que ahora veo que sin todos los que leen mis fanfics, no soy nadie en el mundo de las letras y también el la vida real, gracias por leer, les agradezco un montón. Bueno, ahí tienen el epílogo.

NOTA: Los personajes de MLP le pertenecen a Hasbro y a Lauren Faust, este fanfic se ha realizado sin fines de lucro, solo para el entretenimiento de público.


Ya han pasado unas semanas, Applejack, Rainbow Dash, Sunset Shimmer, Rarity y Lex han estado visitando a Shun, quien aún se encuentra en el hospital pues todavía están extrayendo la sustancia extraña que se le fue inyectada.

A decir verdad, después de que el coronel les diera la opción de irse a vivir a donde quisieran, decidieron quedarse Tokyo. La verdad es que no querían seguir viajando por un buen tiempo, además, Tokyo era bastante atractivo.

En poco tiempo se adaptaron al lugar, el único que no ha tenido la oportunidad es Shun pues aún está en el hospital. Pero eso no duraría mucho, hoy sería el último proceso de extracción.

– ¿Cómo estas? ¿Todavía te están extrayendo el alma? – bromeó Lex.

– Si, a lo mejor hoy me voy – dijo Shun siguiendo la corriente – ¿Donde está mi pequeña amante de manzanas? Dijo que hoy vendría y no la he visto.

– ¿Enserio se ponen apodos? – preguntó Rainbow Dash.

– Rainbow, tu no aguantas ni un poquito de amor – respondió Shun.

– Aquí estoy, cubo de azúcar – anunció Applejack – ¿Hoy sales del hospital?.

– Si, por fin saldré a darte un par de abrazos y de otras cosas más – respondió Shun haciendo que la chica se sonrojara.

Después de eso, los médicos encargados de la extracción hicieron acto de presencia para llevarse a Shun para hacer el último proceso.

– Muy bien, Arcángel, vamos a tu ultimo proceso de extracción de alma – indicó uno de los médicos bromeando.

– ¿Enserio es necesario que digas mi apellido? – preguntó Shun.

– No, solo son ganas de jugar – respondió el segundo médico.

Una hora después, Shun salió del hospital como nuevo. Los médicos salieron para informar a los demás de su estado de saluda, pero por alguna razón estaban aguantando ganas de reírse desde hace un rato.

– Bien… todo el proceso fue exitoso… solo hay un pequeño efecto secundario – anunció el primer médico aguantando las risas.

– ¿Efecto secundario? ¿Cuál? – preguntó Sunset.

– Tranquilos, se le quitará en poquísimo tiempo – aseguró el segundo médico.

– ¿Pero cual es el efecto secundario? – preguntó Rarity en lugar de Sunset.

– … Shun, tiene un efecto secundario muy inusual y es… – empezó a decir el primer médico – Que tendrá hambre incontrolable dentro de unos minutos.

– ¿Es un chiste? – preguntó Lex.

– No… no creo que sea chiste – respondió Shun – En este preciso momento, estoy empezando a sentir tanta hambre que me comería a una vaca.

Ante eso, todos empezaron a reír, excepto Shun pues tenía hambre. Luego de eso, se despidieron para ir a algún lugar que tuvieran bastante comida.

Durante casi todo el día, Shun se le pasó comiendo, pero bueno, estaba calmando el hambre.

Cuando llegó la noche, todos estaban en un departamento, el cuál era su nuevo hogar. Se encontraban haciendo un collage gigante con fotos que descargaron por internet de sus compañeros perdidos en la infección.

Al terminar el collage, lo colocaron en una pared que todos pudieran observar. Habían quedado bien, cada una de las fotos representaba los buenos momentos que habían pasado todos.

Como toda esta horrible experiencia los había unido a todos, decidieron vivir todos juntos, incluyendo a Lex pues se notaba que no tenía amigos en Tokyo, cosa que no duraría mucho.

Cuando todos estaban apunto de comer, decidieron ver una película o alguna serie que estuvieran pasando en la televisión. De tanto cambiar los canales, se toparon con una película que les llamó la atención.

Terminó: "Guerra Mundial Z"… A continuación: "Resident Evil" – fue lo que se escuchó antes de que todos reaccionaran.

Después de mirar lo que estaban pasando en ese canal, todos se miraron entre si y cambiaron el canal. Era mejor ver alguna película de acción, de comedia, romántica, pero ¿de zombies? ¿Después de todo lo que habían pasado? Debían estar locos si se quedaban mirando ese maratón de películas de zombies.

Al terminar de cenar, subieron a la parte alta del departamento para mirar la hermosa ciudad. Era bastante hermosa en realidad, todas las luces estaban encendidas, era una sensación única. Es decir, ¿vivir en Japón? Eso era bastante alucinante.

– Sonará algo descabellado, pero quisiera que todos hagamos un juramento – propuso Lex.

– ¿Saben? Yo también he estado pensando en eso – aseguró Shun.

– Pues… entonces hagámoslo, no veo el porque no – dijo Sunset Shimmer.

– Ni yo – siguió Rarity y luego Rainbow Dash.

Al ver que todos estaban de acuerdo, se pusieron en círculo y luego hicieron el juramento de jamás separarse, ya sea en una situación buena o mala.

Durante casi toda la noche, estuvieron viendo series de comedia, hasta que llegaron las 11pm, ya era hora de dormir, había sido un gran día.

– Chicos, ya son las once, no es bueno que se queden despiertos tan tarde – aseguró Applejack.

– Manzanita, no provoques, tu sabes que todo lo que comienza con uno termina con uno, piensa mejor las palabras – bromeó Shun.

– Si no se vienen a dormir, a ninguno de los dos le va a tocar pareja – agregó Rarity.

Al oír eso, ambos chicos corrieron hacia la habitación. La verdad es que con una condición como esa, hacia que ninguno de los dos se negara a hacer algo.

No, no, no, me toca a mí de ese lado – se quejó Lex – Esta bien, luego no te quejes… ¡AH! Rarity, eso no se hace.

FIN


Espero que les haya gustado este fanfic, ahora si me disculpan, voy a comer… tengo hambre. Pero no me voy sin antes decirles lo muy agradecido que estoy con ustedes por leer los fanfics que he escrito, la verdad me gusta hacer y me gusta entretenerlos. Bueno, pues, no tengo mas nada que agregar… espero que esto dure más tiempo, nos leemos en la siguiente historia.