Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.


CHAPTER 5

BELLA POV.

Me estiré con pereza y bostecé, abrí los ojos y, al no reconocer el lugar donde me encontraba, me incorporé sentándome en la cama con un rápido movimiento; parpadeé confundida un par de veces, poco a poco fueron llegando los recuerdos y el entendimiento a mí, esta no era mi casa, estaba en casa de Vanessa Dwyer haciéndome pasar por ella. Recorrí con la mirada la espaciosa habitación, las paredes pintadas de color crema, el tocador de madera color vino a juego con el cabecero de la cama y las mesitas de noche, en una esquina junto a una ventana estaba un sillón en forma de "L" de piel color blanco.

Salí de la cama y abrí la puerta para salir al balcón, desde aquí se podía ver el hermoso y bien cuidado jardín así como también la piscina, respiré profundamente llenando mis pulmones de aire y regresé a la habitación. Con algo de temor a lo que pudiera encontrar dentro caminé hasta el armario, abrí las puertas y ahogué un jadeo al ver lo grande que era, así como la cantidad de ropa y zapatos que había dentro. ¡Por Dios, era más grande que mi habitación!

Por varios minutos estuve buscando algo que ponerme y me hiciera sentir cómoda, al final encontré unos jeans desgastados que estaban hasta el fondo, una blusa de mangas cortas blanca y unos Converse negros con blanco, un conjunto de ropa interior y me dirigí al baño. Al abrir la puerta mi mandíbula cayó, literalmente, hasta el suelo, el baño parecía más un Spa de lujo; me duché rápidamente y me vestí, sequé y desenredé mi cabello antes de salir de la habitación, en el pasillo me encontré con Alice, respiré profundo y la saludé.

—Buenos días Alice —frunció el ceñó, me recorrió de pies a cabeza con la mirada para después verme como si estuviera loca.

No me respondió y siguió su camino, ¿acaso dije o hice algo malo? Sólo la saludé, no es como si la hubiese insultado joder. Suspiré con frustración y bajé las escaleras, escuché las voces de Alice y la señora Renée en el comedor, así que caminé hasta allá.

—Nos vemos luego tía. ¡Ah! Y no vendré a comer, voy a comer en casa de Edward y Rosalie.

—Está bien, me saludas a Esme y Carlisle —le dijo y me sonrió cuando me vio—. Buenos días cielo, ¿descansaste?

—Buenos días mamá, y sí, descanse —al pronunciar la palabra mamá, mi corazón se apretujó casi dolorosamente dentro de mi pecho.

Alice se despidió de Renée y a mí apenas me dirigió una mirada llena de desprecio, ¿qué mierda pasaba con ella? Estoy segura de que Nessie no me dijo todo con respecto a su relación con su prima. Me senté a desayunar y Renée no dejaba de preguntarme sobre cómo me había ido en el viaje, ella sin dudas era una mujer realmente dulce y muy buena, de estar viva mi mamá me imagino que sería como ella.

Después de desayunar salí un momento al jardín y me senté en el césped, unos minutos después el móvil comenzó a sonar y en la pantalla aparecía el nombre de Jane, atendí la llamada sólo porque Nessie me había dicho que ella era una de sus mejores amigas. Hablé con ella por casi media hora, media hora que fue una total tortura pues Jane no dejó de parlotear acerca de su viaje a... ¿Voltierra? ¿Volterra? O qué sé yo. Unos minutos después de la llamada de Jane recibí una de Heidi y otra de Tanya, hablar con ésas chicas realmente me provocó dolor de cabeza, me pregunto: ¿cómo haría para estar con ellas mañana en el instituto?

Me levanté y comencé a caminar hasta que llegué al garaje, mis ojos se abrieron a más no poder cuando vi los coches que había dentro, pero el que más llamó mi atención fue un Audi descapotable color blanco, que según lo que me dijo Nessie, era su auto. Tenía que hacer algo para no tener que ir sola mañana al instituto o me perdería, existe el GPS lo sé, pero eso de la tecnología simplemente no era lo mío; en fin, ya veré que es lo que haré.

La tarde pasó tranquila, Renée insistió en que saliéramos a comer fuera y después fuéramos al cine, para pasar tiempo madre e hija, y he de admitir que fue estupendo compartir ese tiempo juntas. Cuando regresamos a la casa Alice ya había llegado y estaba encerrada en su habitación, mientras la hora de la cena llegaba me dediqué a recorrer la casa para familiarizarme un poco, aunque claro, cuidando de no levantar las sospechas de nadie. Llegué al estudio, donde me encontré con un librero enorme y sin dudar me acerqué, comencé a ver los títulos uno a uno hasta que me topé con un ejemplar de "Orgullo y Prejuicio" y sin pensarlo dos veces lo tome, fui a sentarme y comencé a leer.

No sé cuánto tiempo estuve encerrada en el estudio, pero debió ser mucho ya que escuché la voz de Alice llamándome, me levanté y salí al pasillo.

—Aquí estoy Alice.

—Mi tía me envió a buscarte, la cena está lista —me dijo y sin más me dio la espalda desapareciendo de mi vista.

La cena pasó tranquila, bueno, todo lo tranquila que se podía con Alice ignorándome y la señora Renée tratando de integrarnos en una conversación a ambas; después de que terminé volví al estudio y tomé el libro para seguir leyendo en mi habitación.

Camino a las escaleras me encontré con Alice que iba saliendo del comedor y, al ver el libro que sostenía en mis manos, frunció el ceño con desconcierto, le dije un: buenas noches y subí a mi habitación, me puse un pijama y cepillé mis dientes para después sentarme en el sofá junto a la ventana a leer. Estuve leyendo por casi una hora, estaba por acostarme y de pronto se me ocurrió el plan perfecto para no tener que ir en el Audi mañana al instituto, salí de la habitación cuidando que nadie me viera y fui directo al garaje; me tomó casi media hora sacarle el aire a los neumáticos del coche, cuando terminé regresé a la habitación y me acosté, mañana tenía que levantarme temprano para el instituto.

—Nessie, ya es hora de levantarse cielo —abrí los ojos y me encontré con la señora Renée sentada junto a mí—. ¡Al fin despiertas dormilona! Anda, sal de la cama que se te hace tarde para ir al instituto —me dio un beso en la frente y salió de la habitación.

Me levanté y me fui directo al baño a ducharme, salí con una toalla enredada en mi cuerpo y fui a buscar que ponerme. No fue una tarea fácil, la ropa de Nessie no era para nada de mi tipo pero encontré algo con lo que no me sentía como un dicho raro; unos jeans, una blusa a rayas roja con negro de manga tres cuartos y los mismos Converse que había usado ayer. Mi cabello lo dejé suelto y con las ondas que se formaban naturalmente en las puntas, como de maquillaje no sabía absolutamente nada, sólo me puse un poco de brillo labial y ya estaba lista.

—Ehm, mamá, ayer olvidé decirte que los neumáticos del Audi están averiados, así que no podré llevarlo al instituto —le dije a Renée mientras desayunábamos y suspiró frustrada.

—Tengo una reunión en media hora y no me da tiempo para llevarte, ¿podrías llevarla tú, Alice? —ella sólo asintió de mala manera sin apartar la mirada de su plato.

Después de desayunar subí a la habitación a lavarme los dientes y por el bolso del instituto, bajé lo más rápido que pude para no hacer esperar a Alice y para mi sorpresa ella aún no bajaba, la esperé por un par de minutos y cuando bajó ambas salimos de la casa en silencio.

Al ver el coche de Alice estuve a punto de irme para atrás, era un hermoso Porche Turbo de color amarillo, me subí y ella salió a toda velocidad para mi desgracia, ya que yo no era una fanática de la velocidad. Demasiado pronto Alice estaba aparcando el coche en el estacionamiento del instituto, al bajar del coche todas las miradas se posaron en nosotras, Alice resopló con fastidio y yo automáticamente me sonrojé, ella se alejó de mí a paso apresurado y yo no sabía muy bien qué diablos hacer o adónde ir.

—¡Amiga te extrañé! —chilló una chica rubia de ojos azul claro para después abrazarme, si no me equivocó por la descripción que me dio Nessie, ésta era Jane.

—Yo también —respondí y ella me vio raro.

—¿Por qué estás vestida... así? —me preguntó con el ceño fruncido y señalando con sus manos mi atuendo, genial, ahora qué le digo.

—¡Hola chicas! —chillaron dos chicas a la vez acercándose a nosotras, una era alta y con un cuerpo digno de modelo de pasarela, cabello rubio rojizo y ojos color caramelo; la otra era también alta, de cabello rojizo y ojos café claro, eran Tanya y Heidi respectivamente.

Después de los saludos comenzamos a caminar hacia el interior del instituto, en los pasillos nos encontramos con Alice, Rosalie y Edward, el cual se veía guapísimo he de agregar, vestía unos jeans y una playera gris claro que se adhería a su perfecto torso, Tanya se acercó a él y le plantó un beso en los labios... un momento, ¿ellos eran pareja? No tonta, así se saludan ellos me respondió una vocesita en mi cabeza, de pronto alguien me tomó del brazo girándome, ése alguien trató de besarme pero le propiné un buen pisotón para que me soltara.

—¡¿Qué te pasa imbécil?! —le grité, él no dejaba de maldecir sosteniendo su pie y saltando.

—¿Qué te pasa a ti Nessie? Vaya forma de saludarme después de no vernos por unos meses cariño —¿cariño? ¿Es que éste tipo es novio de Nessie? No púes vaya que me informo de su vida, pensé con sarcasmo.

Tanya, Heidi y Jane me veían con confusión al igual que todos los alumnos curiosos que se habían detenido a contemplar el espectáculo, por otra parte el tipo frente a mí esperaba una respuesta; el sonido de mi móvil me salvó de decir una tontería y me alejé de todos para contestar al ver que era Nessie.

—¿Por qué diablos me ocultaste tantas cosa sobre ti? —gruñí en voz baja en cuanto atendí la llamada.

—¿De qué hablas?

—¿De qué hablo? ¡¿De qué hablo?! ¡Por Dios Nessie! Alice no me dirige la palabra y un tipo a estado apunto de besarme, ¡de besarme! Mi primer beso y me lo iba a dar un tipo del que no sé ni su nombre —Nessie se rió al otro lado de la linea y yo bufé.

—Tranquila Bella, Alice y yo no tenemos buena relación así que no te preocupes por ella. Con respecto al tipo del que hablas, debió ser Drake, a él sólo dile que por el momento no te interesa estar en una relación, y bueno, te dejó que tengo que ir a clases.

—Espera Nessie, no me cuelgues. ¡Nessie! —diablos me había colgado.

Guardé el móvil dentro del bolso molesta y me dispuse a regresar a donde se habían quedado todos, con la esperanza de que aún estuvieran ahí, pero no había dado ni tres pasos cuando una voz me detuvo.

—¿Quién eres? —me preguntó un chico alto, de cabello negro y ojos azules que me veía con los brazos cruzados y el ceño fruncido.

—Nessie Dwyer —le respondí con seguridad, una que no tengo idea de dónde salio, y él se sonrió con burla.

—Ok, entonces dime: ¿quién soy yo? —abrí la boca un par de veces sin saber que decir—. Realmente me siento ofendido, nos conocemos desde hace casi once años y no sabes que soy Alec, el hermano mellizo de tu "mejor amiga" Jane —me dijo marcando las comillas con sus dedos.

Mierda, ahora qué voy a hacer, sabía que tarde o temprano alguien me descubriría, pero no me imaginé que sería tan pronto.

—Te preguntaré una vez más, ¿quién eres? Y no me digas que eres Nessie porque te escuché hablar con ella hace unos minutos —me quedé helada y mis ojos se abrieron desmesuradamente al escuchar sus palabras.

Alec al ver mi reacción sonrió con suficiencia, me había descubierto, al menos que le dijera que estoy loca y habló conmigo misma.

Continuará...


Hola por acá! Aquí les dejo un capítulo más, espero que haya sido de vuestro agrado.

Quisiera pedirles un enorme favor, chicas este Fic está siendo plagiado, por favor ayúdenme a denunciar a la chica ya que no quiso retirarlo por las buenas, su nick name es Carlie123 y publicó la historia bajo el nombre de Juego de gemelas. De ante mano, muchas gracias.

Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...

Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's

¿Algún review? =)