Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 6
BELLA POV.
—Te preguntaré una vez más, ¿quién eres? Y no me digas que eres Nessie porque te escuché hablar con ella hace unos minutos —me quedé helada y mis ojos se abrieron desmesuradamente al escuchar sus palabras.
Alec al ver mi reacción sonrió con suficiencia, me había descubierto, al menos que le dijera que estoy loca y habló conmigo misma.
Alec seguía esperando una respuesta a su pregunta, no apartaba la mirada de mí y me estaba poniendo los nervios de punta, suspiré resignada a decirle la verdad pues ya no tenía otra opción, abrí la boca y... el timbre que anunciaba el inicio de las clases resonó por los pasillos. Estuve a punto de hincarme a dar gracias, pero no era buena idea, lo que tenía que hacer era irme cuanto antes así que me comencé a alejarme con rapidez de él.
—¡Espera! Hoy tu primera clase es matemáticas y el salón está por acá —me dijo señalando la dirección contraria a donde yo iba—. Yo también tengo esa clase, si quieres puedes seguirme —se encogió de hombros, comenzó a caminar y tras pensarlo por unos segundos, lo seguí.
Entramos al salón y ya sólo quedaban dos asientos vacíos, uno al lado del otro; Alec y yo nos sentamos, no faltaron los curiosos que comenzaron a murmurar por el hecho de que hubiésemos llegado juntos a clases, pero no les presté mucha atención, ahora lo que me preocupa era el hecho de que Alec me hubiese descubierto.
La clase pasó lenta y no pude prestar la más mínima atención, cuando esta terminó guardé mis cosas con parsimonia y en el salón sólo quedamos Alec y yo, se puso en pie y antes de irse me tendió una hoja con un mapa de como llegar a mis siguientes clases, la tomé y le agradecí con una sonrisa que él me correspondió; tal parece que después de todo, no tenía la intención de delatarme.
Las demás clases pasaron tranquilas y me sorprendió que no coincidiera en ninguna con las amigas de Nessie, el timbre sonó anunciando el fin de la última clase y la hora del almuerzo, guardé mis cosas dentro de la bolsa y salí del salón para encontrarme con que alguien me esperaba.
—Te acompaño a la cafetería, a menos claro, que te quieres perder —sonreí y asentí antes de seguí a Alec.
—Mi nombre es Isabella Swan, pero todos me llaman Bella —le dije después de unos minutos de silencio y Alec se detuvo de golpe.
—Vaya... púes... mucho gusto Bella —me dijo y estreché la mano que me ofrecía.
Seguimos caminando en silencio, internamente agradecí que no me preguntara más al respecto, no quería alguno de los alumnos que iban y venían nos pudiera escuchar; al llegar a la cafetería murmuró un: hasta luego Bella y se alejó de mí, suspiré con alivio al comprobar que en efecto, no tenía la intención de delatarme.
Compré mi almuerzo y con resignación me dirigí a la mesa donde estaban Jane, Tanya y Heidi, me senté y comencé a comer sin decir nada. Sin duda sería una tortura pasar este tiempo con ella, no entiendo cómo alguien puede ser tan... tan superficial y hueca, como lo son ellas.
—Nessie, hoy estás muy rara, ¿te pasa algo? —me preguntó Tanya, no sé por qué ya que después de todo no la conocía lo suficiente, pero ella me daba mala espina al igual que las otras dos, tenían caras de arpías.
—No, no me pasa nada —respondí encogiéndome de hombros y seguí comiendo mi almuerzo.
Con aburrimiento recorrí toda la cafetería con la mirada, mientras las chicas no dejaban de parlotear sobre no sé qué; de pronto mis ojos se cruzaron con los de Edward, el cual me veía fijamente, y ninguno apartó la mirada. Por varios minutos estuvimos así, simplemente viéndonos el uno al otro, fue hasta que Rosalie pasó una de sus manos frente a él que rompió el contacto y se volteó. Suspiré por milésima vez en el día, Edward realmente me gustaba, me gustó desde el primer momento en que lo vi, nunca me había interesado un chico y precisamente tenía que ser él, ¡ja! Vaya ironía, un chico con novia y que dentro de unas semanas no volvería a ver.
Alec se las había ingeniado para darme otro plano, sin que lo vieran claro, y pudiera llegar sin problemas a mis últimas clases, las cuales a Dios gracias pasaron sin inconveniente alguno. En cuanto mi última clase terminó salí directo al estacionamiento para esperar a Alice, casi quince minutos después la vi que se acercaba a mí acompañada por Rosalie y Edward, ella les decía algo y movía sus brazos de acá para allá con frustración; por la forma en que me vieron, tuve la ligera sospecha de que Alice les hablaba de mí.
—¿Te importaría irte en un taxi? Tengo que hacer un trabajo con Rosalie y Edward, y lo haremos en su casa —negué, pero vaya que sí me importaba ya que no sabía la maldita dirección, ¿cómo se supone que regrese a la casa? ¿Le dijo al taxista que me lleve a casa de Renée Dwyer y ya?
Edward y Rosalie, se subieron en un hermoso Volvo plateado y salieron del estacionamiento seguidos por el Porche de Alice.
Aventé la bolsa al suelo y me senté en medio del estacionamiento, con suerte un coche me pasaba por encima, o en ése preciso momento se abriría un enorme hoyo en el suelo y la tierra me tragaría por estúpida, nunca debí aceptar la propuesta de Nessie, nunca. Escuché unas risitas tras de mí y me giré para encontrarme con Alec, ¿será que éste chico es mi ángel guardián?
—¿Alice te dejó botada? —me preguntó ofreciendome su mano para ayudándome a levantar.
—Algo así, tenía que hacer un trabajo con Rosalie y Edward, me dijo que tomara un taxi pero no sé la dirección de la casa.
—Vamos, yo te llevo. Y así aprovechas para contarme cómo es que terminaste aquí, asiéndote pasar por Nessie —asentí y caminamos hasta su auto.
Durante el camino a casa de Nessie le conté de mi viaje a Jacksonville con mis amigos, como fue que ella y yo nos conocimos, como me había propuesto que me hiciera pasar por ella y que yo en un momento de estupidez, terminé aceptando el trato.
—La verdad, no entiendo como no te habló más de ella, te mandó a la guerra sin armas —me dijo cuando terminé con mi relato.
—Lo mejor es que le llame y le diga que voy a regresar a Forks, no tardaran en descubrirme, es más, no entiendo cómo es que la señora Renée no lo ha hecho, si tú ya lo hiciste.
—Que yo te descubriera fue pura casualidad y te aseguro que no le diere a nadie, al contrario, si decides quedarte yo puedo ayudarte —volteé a verlo y su mirada reflejaba sinceridad.
—¿En verdad me ayudarías? —él asintió y no dude en aceptar su ofrecimiento.
Llegamos a la casa y lo invité a pasar, así podríamos hablar con calma ya que tenía muchas cosas que contarme sobre Nessie, nos sentamos en la sala y él comenzó.
—Bueno, en primer lugar Nessie no se viste así, lo de ella son más los jeans ajustados, faldas, vestidos, shorts... en fin, todo lo que está de moda. Y por supuesto que nada de tenis —me dijo viendo los Converse que traía puestos.
—Ése será un problema, soy extremadamente torpe y caminar con unos tacones, de mínimo diez centímetros, no es buena idea para mí —murmuré con un hilo de voz y él se rió.
—Bella, sólo tienes que practicar. Es más, ve por unos zapatos y vamos al parque que está cerca de aquí.
Hice lo que me dijo y salimos rumbo al parque, cuando llegamos nos sentamos en una banca y me cambié los Converse por las trampas mortales, me levanté con la ayuda de Alec y estuve practicando por casi una hora; él en todo momento estuvo a mi lado, cuidándome como si fuera un bebé comenzando a caminar y, en más de una ocasión, me salvó de irme de bruces. Ya era tarde y me invitó a comer para seguir hablando, yo acepté y fuimos a un restaurante pequeño y discreto.
—Sobre la relación de Alice y Nessie... no hay mucho que yo te pueda decir —dijo una vez el mesero se marchó con nuestra orden—, sólo sé que no se llevan bien y la verdad no sé por qué, si cuando ella se mudó eran muy unidas. Aunque si te puedo asegurar que Tanya, Heidi y me querida hermanita tuvieron algo que ver —al mencionar a su hermana hizo una mueca de total desagrado.
—Tu hermana no te cae bien, ¿cierto? —pregunté con voz baja y resopló con fastidio.
—No, al menos no desde que descubrí que es una persona sin sentimientos y escrúpulos. Pero no estamos hablando sobre mí, ¿recuerdas? —asentí y seguimos hablando sobre Nessie.
Me contó sobre la relación que Nessie tenía con sus "amigas" y me advirtió que me cuidara, que no eran de fiar y que hiciera hasta lo imposible para que no me descubrieran, pues ellas si que no dudarían ni un segundo en delatarme; en fin, me dio mucha información que debía saber y Nessie no me había dicho.
Estuvimos hablando por horas y cuando nos dimos cuenta, ya era de noche, Alec pidió la cuenta y salimos del restaurante. Los pies me dolían horrores, ya que Alec no me había dejado quitar las trampas mortales para que siguiera practicando, y estuve a punto de caer un par de veces mientras caminábamos de regreso a casa, al final me había enganchado al brazo de mi acompañante para evitar cualquier catástrofe.
—Llegamos y... ¡lograste hacerlo de una sola pieza! —bromeó, le di un golpe en el hombro y se rió con fuerza—. Bueno, nos vemos mañana, y ya sabes que cualquier cosa o duda sólo llamame, ¿de acuerdo?
—De verdad muchas gracias, por todo Alec —le di un beso en la mejilla y entré a la casa.
Escuché voces en la sala y me dirigí hasta allá, me sorprendió encontrarme con que Alice, Rosalie, Edward y Renée estaban ahí, ésta última en cuanto me vio se puso en pie y se acercó a mí abrazándome de forma efusiva.
—Nessie, ¿dónde estabas cariño ? Me tenías muy preocupada —mis ojos se cruzaron con Edward que me veía con... ¿alivio?
—Tranquila mamá, estaba con Alec, teníamos que hacer una tarea para mañana —le dije y ella frunció el ceño, en cambio Edward hizo una mueca de disgusto, pero ¿por qué?
—¿Y dónde estaban jovencita? Jane llamó preguntando por ti, eso quiere decir que no estaban en su casa.
—Estuvimos en... una cafetería, si eso —le respondí con nerviosismo—. Estoy cansada, voy a mi habitación.
—Espera, ¿no vas a cenar?
—No, cené con Alec —algo parecido a un gruñido llamó mi atención, gruñido que parecía provenir de donde estaba Edward pero debió ser mi imaginación—. Buenas noches.
Subí las escaleras con cuidado de no caerme y en cuanto entré a la habitación me quité los zapatos, me puse un pijama y me acosté, hoy había sido un día muy largo y estaba agotada.
…
NESSIE POV.
Hacía ya cuatro días desde que había llegado a Forks, en un principio no me fue muy fácil adaptarme a la vida de Bella, cuando Charlie me dijo que se alegrada de que hubiera vuelto porque estaba enfadado de comer pizza y hamburguesas estuvo a punto de darme un ataque, yo no sabía ni hervir agua y me iban a descubrir.
El primer día que pisé la cocina fue un total desastre, había buscado una receta en Internet para preparar pasta y la terminé quemando, ¡y es que vamos! Yo nunca había tenido la necesidad de cocinar, por suerte Charlie no había venido a comer y no tuve que dar explicaciones. Ahora ya lo llevo mejor, no era una experta cocinera pero al menos ya no se me quema la comida. Otra cosa que me tenía exasperada era la camioneta de Bella, esa chatarra apenas y se mueve ¡por Dios, debería estar en un deshuesadero! Es un crimen ambiental que esa cosa ande por ahí.
—Hey Bella, iremos esté sábado de compras a Port Ángeles, ¿te apuntas? —me preguntó Jessica y no dude en aceptar, la ropa de Bella para nada era mi tipo.
—Claro, me hace falta renovar mi guardarropa —respondí con una sonrisa.
—¡Cool! Pasaremos por ti a las 10:00 de la mañana —me dijo adiós con la mano y se alejó.
Caminé hasta donde estaba aparcada la camioneta en el estacionamiento del instituto, ahí me esperaban Jasper, Emmett, Ángela y Ben.
—¿Desde cuándo eres tan amiga de los populares? —me preguntó con reproche Jasper.
—Lo haces sonar como si fuera un maldito delito, y déjame decirte, Jasper, que no tiene nada de malo que sea amiga de los populares —respondí enfadada.
—Ella tiene razón, yo he hablado con Mike y Tayler y son agradables —me apoyó Ben ganándose una mirada envenenada por parte de Ángela.
—No me sorprendería que para la próxima semana tú seas parte del equipo de fútbol, y tú, Bella, estuvieras agitando pompones en nuestros rostros.
—Ya Ángela tranquilizate, el sábado iremos a la Push como siempre, ¿cierto? —cambió de tema Emmett.
—Claro, siempre pasamos los sábados en la Push y después vamos al cine a Port Ángeles —dijo Jasper cruzando sus brazos.
—Yo no iré, quedé de ir con Jessica y Lauren de compras.
—¡¿De compras?! ¡¿Ahora te gustan las compras?! ¡Oh por Dios! ¡¿Qué jodidos está pasando contigo Bella?! —chilló Ángela.
—Sólo quiero un cambio, eso es todo —me encogí de hombros y ella rió con sarcasmo.
—¿Sabes qué? Quédate con tus nuevos amigos y que te aproveche tu cambio —me dijo antes de irse hecha una furia.
Jasper y Emmett también se fueron seguidos por Ben, me subí a la camioneta y me fui a casa, tal vez Bella se enoje por esto, pero ya les explicará ella cuando vuelva. Al llegar a casa fui directo a reparar la comida, prepare pollo frito y una ensalada, estaba terminando de poner la mesa cuando el timbre comenzó a sonar.
—Hola Bells, no te he visto en días —me dijo Jacob dándome un beso en la mejilla y me hice a un lado para que entrara.
Nos sentamos en la sala y comenzamos a platicar, poco después llegó Charlie y cominos los tres entre bromas y una agradable charla; me quedé observando a Jacob con detenimiento, era un chico muy apuesto, me gustaba y haría todo para que se fijara en mí, Jacob sería mío como que me llamo Vanessa Dwyer.
Continuará...
Hola! Aquí está un capítulo más de esta historia, espero que haya sido de su agrado. Chicas, como les comenté en el capítulo pasado este Fic está siendo plagiado, la chica no la a eliminado y espero que FF lo haga, así que les pido que me ayuden a seguir reportando.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's, no los respondo por falta de tiempo pero sepan que leo todos y cada uno.
¿Algún review? =)
