Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría


CHAPTER 15

NESSIE POV.

Los últimos días habían sido simple y sencillamente perfectos, no podía ser más feliz con Jake, lo amaba tanto que no sabía cómo iba a soportar no verlo a diario cuando el día de regresar a Chicago llegara; aunque claro, eso si al enterarse de la verdad no me termina odiando y acepta que mantengamos una relación a distancia, al menos hasta terminar el instituto. Ya después podríamos ponernos de acuerdo para ir a la misma universidad y no separarnos más.

También ahora podía decir que tenía una amiga, una verdadera amiga, su nombre es Maria y se acaba de mudar a Forks con sus padres hace poco, el primer día que fue al instituto se veía tan perdida y pocas personas le hablaban. Ese día compartimos la clase de biología y me pareció una chica agradable así que desde ese momento nos hicimos amigas, ella sabía que yo era Nessie y no Bella.

—Bells, cariño me voy y no me esperes despierta. ¿Estás segura de que no me quieres acompañar? —Charlie iba a cenar a casa de Sue Clearwater, una mujer muy agradable con un hijo agradable: Seth, y una hija que me odia a muerte: Leah.

—Estoy segura, recuerda que no le agrado a Leah. No quisiera hacerla sentir incomoda en su propia casa —él asintió y me dio un beso en la mejilla antes de irse.

Charlie estaba... ¿cómo decirlo? ¿Enamorado? No, no creo que enamorado sea la palabra correcta, creo que la palabra adecuada es entusiasmado, sí, Charlie está realmente entusiasmado con la señora Sue. Enviudó hace un par de años y tuve el placer de conocerla hace una semana, como dije es una mujer muy agradable y amable, algo que no puedo decir le heredó a su hija Leah.

A Seth y Leah los conocí hace unos días en la Push, Jake me llevó a pasar el día en la playa con sus amigos y ahí estaban ellos; cuando les anunció a los chicos que eramos novios todos nos felicitaron a excepción de Leah. Ella se limitó a darme una miraba llena de hostilidad y odio, pero al ver que miraba a Jake con tristeza supe el por qué de su comportamiento hacia mí: estaba enamorada de Jacob. El sonido del timbre me sacó de mis pensamientos, me levanté y con pereza fui a abrir.

—Hola amor —me dijo Jake en cuanto abrí y me abrazó uniendo sus labios con los míos.

—Hola, pasa —me hice a un lado para que entrara.

Cerré la puerta cuando entró y caminamos abrazados hasta la sala, decidimos ver un película y mientras Jacob la escogía, yo fui a la cocina a preparar palomitas de maíz.

—¿Una de terror Jake? —pregunté dejando el recipiente con las palomitas en la mesa de centro.

—Sé que no eres fanática de las películas de terror, pero es la mejor opción que encontré entre la colección de Charlie —respondió rodando los ojos, digamos que las películas de Charlie eran tan viejas que deberían estar en un museo.

Me mordí la lengua para no reír, si supiera que las películas de terror eran unas de mis favoritas. Me senté y tomé el cuenco de las palomitas, Jacob puso la película y se sentó a mi lado. Me acurruqué a su lado y apoyé mi cabeza en su hombro mientras él mantenía uno de sus brazos enredado en mi cintura.

En algún momento dejamos de prestar atención a la película y comenzamos a besarnos, nuestros besos cada segundo que pasaba subían más y más de tono, me moví hasta quedar sentada a horcajadas sobre él y comencé a besar su cuello. Una de sus manos se coló bajo mi blusa y comenzó a recorrer mi espalda mientras la otra rozó uno de mis pechos haciéndome gemir, saqué su playera y con las yemas de mis dedos acaricié su perfecto abdomen, él suspiró cerrando los ojos ante mi toque. Sus labios buscaron los míos en un beso lleno de pasión y urgencia, no sé en qué momento nuestras posiciones habían cambiado pero ahora yo me encontraba tumbada sobre el sofá, con el cuerpo de Jacob cubriendo el mío pero sin aplastarme.

—Bella —gimió mi "nombre" y eso fue todo lo que necesité para alejarlo de mí, me puse en pie dándole la espalda y me alejé un par de pasos—. Bella, amor lo siento, no debí dejar que las cosas llegaran tan lej...

—Yo no soy Bella, Jake —lo interrumpí—. Mi nombre no es Isabella Swan, me llamo Vanessa Dwyer —me giré y maldije por lo bajo al ver su rostro endurecido por la rabia.

—¿De qué estás hablando? —preguntó con un siseo que me heló por completo. Respiré profundo para darme valor, ya había abierto la Caja de Pandora y lo mejor era terminar con esto de una buena vez.

—Por asares del destino Bella y yo somos como dos gotas de agua, nos conocimos en Jacksonville y la convencí para que cambiáramos de lugares, ella está en Chicago fingiendo ser yo mientras yo finjo ser ella. No puedo seguir callando esto Jacob, yo te amo y cada que me llamas Bella me duele —las lágrimas no se hicieron esperar y menos al ver la expresión fría en su rostro.

Tomó su playera del suelo, se la puso y comenzó a caminar hacia la salida.

—¡Espera no te vayas! —chillé tomándolo del brazo.

—Suéltame, creo que ya te divertiste lo suficiente conmigo —me dijo con voz cortante, se soltó bruscamente de mi agarre y salió de la casa dando un fuerte portazo.

Apoyé la espalda en la pared y me deslicé hasta llegar al piso, abrasé mis piernas con mis brazos pegándolas a mi pecho y lloré desconsoladamente; lo perdí, acabo de perder al amor de mi vida.

BELLA POV.

El maldito tic-tac tic-tac tic-tac del reloj taladraba mi podre cabeza que estaba a punto de estallar, abrí los ojos y encontré el endemoniado aparato justo frente a mí en la mesita de noche, lo tomé con la intención de lanzarlo contra la pared con la esperanza de que se hiciera añicos y dejara de torturarme.

—Ni se te ocurra, Isabella —medio gritó Ángela entrando a la habitación haciendo que mi cabeza protestara por el ruido, maldito tequila. Juro por lo más sagrado que no vuelvo a tomar.

—Angie ¿podrías no gritar? Mi cabeza me está matando —supliqué incorporándome de a poco hasta quedar sentada en la orilla de la cama. ¡Maldición! Todo me da vueltas como si estuviera en un jodido carrusel.

—Y cómo no, con la borrachera que te pusiste anoche. Anda duchate mientras yo te prepararé algo para que desayunes, aquí tienes ropa limpia —asentí, tomé la ropa que me ofrecía y me levanté para ir al baño.

La imagen que reflejaba el espejo del baño de mí era deplorable, mi maquillaje estaba todo corrido y mi cabello estaba todo enmarañado, parecía nido de pájaros. Me desnudé y me metí a la ducha, dejé que el agua caliente recorriera mi cuerpo por largo rato relajando así mis músculos y se llevara la sensación de vértigo que me estaba matando; terminé de ducharme y me vestí, salí del baño y me encontré con Jasper que estaba sentado en la cama esperándome.

—Buenos días, Bells.

—No sé qué tengan de buenos —gruñí y él se rió.

—Me imagino cómo debes sentirte con la resaca que te traes. Anda, desayuna o se enfriara —me dijo señalando la mesita que estaba junto a la ventana donde estada una charola con mi desayuno—. Hay algo que tienes que saber, Ang y Emmett no han querido venir a decirte así que lo tengo que hacer yo.

—Jazz, consígueme unos analgésicos para el dolor de cabeza, y soy capaz de escucharte hablar sobre la guerra por cinco horas consecutivas —le rogué y negó divertido.

Salió de la habitación y unos minutos después volvió con mis analgésicos y un vaso de agua, me los tomé y me senté a desayunar.

—¿Qué es eso que tengo que saber? —le pregunté comiendo un bocado de mi desayuno.

—Primero dime: ¿qué es lo último que recuerdas de anoche?

—Bueno, recuerdo que estaba en la barra y me tomé un par de tequilas, después de eso todo es confuso —mis recuerdos después de eso eran vagos, recordaba a Edward sacándome del lugar pero nada más.

—¿Unos tequilas? Serían unas botellas, pero en fin. Después de eso te pusiste un tanto... impertinente y te subiste a bailar sobre la barra, Edward te sacó del lugar y, no sé que la habrás dicho, pero él nos preguntó por qué no dejabas de decir que te llamabas Bella. Eso sin mencionar que dijiste que querías volver a Forks con tu papá —¡oh genial! Lo que me faltaba, si bien me decía Charlie que me mantuviera alejada del alcohol.

—¿Qué voy a hacer ahora Jazz? ¿Qué le voy a decir? —pregunté cubriendo mi rostro con mis manos.

—No lo sé Bells, pero tienes tiempo para pensar qué vas a hacer, supongo que lo veras hasta mañana en el instituto —él tenía razón, aún me quedaba todo este día para pensar en algo. El sonido del timbre se escuchó y Jasper se encogió de hombros—. Debe ser Alec, anda termina de desayunar.

Terminé de desayunar y gracias a Dios el dolor de cabeza ya casi ni lo sentía, Jasper tomó la charola y salimos juntos de la habitación. Al pasar por la sala sentí como si el piso se me moviera la ver no sólo a Alec si no también a Alice, Rosalie y Edward; suspiré con pesadez y me fui a sentar junto a Emmett. Lo inevitable había llegado, tenía que decir la verdad.

—¿Por qué no nos dijiste lo que pasó con Drake en la fiesta de Tanya? —Alice fue quien rompió el silencio y me sorprendió que me preguntara precisamente eso.

—Eso no pasó a mayores, por eso no dije nada —respondí y sólo se escucharon tres sincronizados bufidos—. Sin embargo, lo que sí tiene que saber es el por qué yo... yo dije que me llamaba Bella.

Alice, Rosalie y Edward esperaban impacientes que continuara, pero estaba muy nerviosa por sus posibles reacciones, abrí la boca para continuar pero el sonido del timbre me lo impidió. Emmett se levantó y fue a abrir.

—Jacob, hermano ¿qué haces aquí? —¡genial! Sólo me falta que también Charlie se aparezca para completar el cuadro.

—¡Son unos traidores! ¿Cómo pudieron hacerme eso? ¿Dónde está? —Jacob entró a la casa y cuando me vio en la sala sus manos se cerraron en puños—. Aquí estás, tú tienes muchas cosas que explicarme —me exigió y me levanté.

—Jacob tranquilízate, hablaremos pero...

—¡Pero nada! Tienes que darme una explicación y tiene que ser ahora.

—¡Bien! Vamos al estudio. Ahora vuelvo —esto último lo dije refiriéndome a Alice, Rosalie y Edward.

Caminé hasta el estudio con Jacob pisándome los talones, entramos y nos sentamos, permanecimos por un par de minutos en silencio hasta que yo lo rompí.

—Si ya sabes todo, no entiendo qué tenga que explicarte —él frotó su rostro con sus manos en repetidas ocasiones y suspiró frustrado—. Es porque Nessie y tú son novios ¿cierto? —asintió y tomé su mano—. Jake, ella en verdad está enamorada de ti.

—Bella, estoy muy confundido. Yo creía que eras tú pero aun así notaba algo diferente y yo... ¡argh!

—Dime algo Jake, ahora que ya sabes la verdad ¿qué sientes en este momento al verme, y qué sientes cuando estás con Nessie? —le pregunté arrodillándome frente a él.

—Ahora no... no siento nada, no puedo verte más que como una hermana. En cambio cuando estoy con ella mi corazón late de prisa, quiero estrecharla entre mis brazos y besarla y... —me respondió y no pude evitar reírme y abrazarlo.

—¡Estás enamorado de ella! Y francamente no entiendo qué haces aquí perdiendo el tiempo, cuando podrías estar en Forks aprovechando el tiempo que les queda juntos —me sonrió y besó mi mejilla.

Nos pusimos en pie y salimos del estudio, me despedí de él con un abrazo y le pidió a Jasper que lo llevara al aeropuerto. Bien, primer asunto resuelto, ahora tengo que resolver otro mucho peor; volví a la sala y me senté frente a las tres personas que me estaban esperando.

—Yo no soy Nessie —les solté directo y sin rodeos, y los tres abrieron los ojos como platos—. Mi nombre es Isabella Swan, Nessie y yo nos conocimos en Jacksonville y decidimos cambiar de lugares —sé que la forma en que les dije la verdad no había sido la indicada pero no tenía caso darle más vueltas al tema.

—Esto es una broma, ¿verdad? Claro que tiene que ser una broma.

—No Alice, ella dice la verdad, el que ella esté aquí es la razón para que nosotros nos mudáramos —dijo Ángela y nos sumergimos en un silencio sepulcral.

Pasaron unos minutos hasta que Edward se levantó y se fue sin decir nada, bajé la mirada y mis ojos se llenaron de lágrimas.

—Él sólo necesita tiempo para aclarar sus ideas, ya te buscará, mi hermano te ama. Por cierto me alegra que no sea Nessie, creí que me estaba volviendo loca por querer ser amiga de ella —dijo para mi sorpresa Rosalie que me veía con una sonrisa en su rostro.

—¡Ahora ya no tengo duda de que seremos grandes amigas! —chilló Alice y se lanzó sobre mí abrasándome hasta casi asfixiarme.

—Alice, Rosalie, supongo que eso significa que no me van a delatar ¿verdad? —ellas negaron y yo respiré con un poco de alivio—. Gracias chicas.

—Por cierto, ya que seremos amigas, puedes llamame Rose.

Jasper volvió casi una hora después y a Emmett se le ocurrió organizar una parrillada, a la cual Alice y Rosalie fueron invitadas obviamente. Las chicas y yo estábamos preparando todo mientras los chicos estaban en el jardín, yo estaba cortando unos vegetales para la ensalada de forma distraída, no podía dejar de pensar en Edward, tanto que no sentí cuando la afilada hoja del cuchillo atravesó la piel de mi dedo.

—¡Diablos!, me corté —exclamé cuando vi la sangre—. Ángela ¿dónde tienes un botiquín de primeros auxilios?

—En el baño de mi habitación hay uno, déjame ir por el.

—No, no es necesario, yo puedo ir por el —salí de la cocina y subí las escaleras hasta llegar a la habitación.

Entre al baño y saqué el dichoso botiquín, me fui a sentar en la cama y tomé lo necesario para limpiar la herida. Traté de respirar lo menos posible, el olor de la sangre me ponía realmente mal y lo que menos necesitaba era desmayarme ahora, terminé de limpiar la herida y me puse una banda adhesiva, llevé el botiquín de vuelta a su lugar y al abrir la puerta de la habitación para salir me encontré con Edward, que sin decir nada me tomó de la cintura y me besó.

—No me importa si te llamas Nessie o Bella, lo único que me importa es que te amo. ¿Quieres ser mi novia Bella? —mi nombre se escuchaba tan bien cuando él lo decía y... un momento ¿me acaba de pedir que sea su novia? ¡Me pidió que sea su novia!

—¿Y Tanya?

—Ella y yo terminamos anoche —me respondió y acomodó un mechón de mi cabello detrás de mi oreja—. Y bien, ¿vas a responder a mi pregunta?

—No sé, creo que necesito pensarlo... claro que sí quiero ser tu novia —sus brazos se enrollaron en mi cintura alzándome del piso, dio un par de vueltas y no pude evitar reír. Ahora todo estaba perfectamente bien y no tenía de qué preocuparme, al menos por el momento.

Continuará...


¡Hola! Aquí esta el capítulo de hoy y espero que haya sido de su agrado. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, ahí estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's, así como también noticias sobre futuros proyectos, si gustan unirse encontraran el link en mi perfil.

Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...

Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's

¿Algún review? =)

Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:

Lunes: Volver a Sonreír.

Martes: Juegos del Destino.

Miércoles: Odio o... ¿Amor?

Jueves: Siempre te Amaré.

Viernes: Caminos Cruzados... ¿De Nuevo?