Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 17
NESSIE POV.
No sabía nada de Jake desde que le dije la verdad hace ya dos días, le había llamado cientos de veces pero siempre me contestaba Billy y me decía que él no estaba, cosa que yo perfectamente sabía era mentira.
Estos días me la había pasado prácticamente encerrada en mi habitación, sólo salía para preparar la comida y la cena de Charlie, María había venido hace unas horas a verme y estuvimos hablando por un largo momento, había tomado una decisión y una muy importante, ya no podía seguir aquí sabiendo que Jacob no quiere siquiera volver a hablar conmigo, así que regresaría a Chicago. Tomé el móvil y le marqué a Bella, que al segundo timbre contestó.
—¿Diga? —que raro, no me dijo Nessie como siempre.
—Bella tengo que hablar contigo, pero creo que llamé en mal momento ¿cierto? —escuché como se disculpaba.
—De hecho sí, tu mamá invitó unas personas a cenar. ¿Podrías llamarme en un par de horas? Hay algo que debes saber —su voz era apenas un susurró ¿a quiénes invitaría mamá a cenar? ¿Qué sería eso que debía saber?
—Claro, yo te llamo después —corté la llamada y me dejé caer de espaldas sobre la cama.
Me quedé con la mirada perdida en el techo, como si mi problema con Jacob no fuera suficiente, en los últimos días no había podido dejar de pensar en mi papá, sé que es raro pero sentía como si él estuviera cerca de mí, ¿será qué es un presentimiento de que pronto lo voy a ver?
—¿Puedo pasar? —me giré bruscamente al escuchar esa voz.
—Jake... sí, pasa —susurré sentándome en la orilla de la cama—. Te he llamado pero Billy me dijo que no estabas.
—Fui a Chicago, justo acabo de llegar —cerró la puerta y se apoyó en ella cruzando sus brazos a la altura del pecho.
—Supongo que fuiste a buscar a Bella —me levanté y caminé hasta la ventana dándole la espalda—. He estado pensando mucho y tomé una decisión: voy a regresar a Chicago.
—¡¿Qué?! Pero aún faltan dos semanas para que se cumpla el plazo.
—Lo sé, pero ya no tengo nada que me retenga aquí, así que... —no pude llegar a terminar la oración, pues sus labios se posaron sobre los míos moviéndose con urgencia y desesperación.
Mis manos fueron hasta su cabello y comencé a jugar con el, sus brazos se ciñeron alrededor de mi cintura alzándome unos centímetros del suelo y no dude en enrollar mis piernas en torno a su cintura, sin romper con el beso, Jake caminó unos pasos hasta llegar al pequeño escritorio que estaba en mi habitación y con cuidado me dejó sobre el, sus labios abandonaron los míos y ambos estábamos jadeantes.
—No te vayas, sé que eventualmente tendrás que irte pero... te amo Vanessa Dwyer. Por favor, quédate —mi corazón se hinchó de felicidad por sus palabras, él me amaba, a mí, a Nessie.
—Voy a decirte algo, Jake —sus ojos brillaron y no pude evitar acariciar su mejilla—. Me quedo, pero si vuelves a llamarme Vanessa te juro que me voy, odio mi nombre.
Me dio una amplia sonrisa para después volver a besarme, pero esta vez fue un beso suave, lleno de ternura y amor.
—Entonces ¿cómo debo llamarte? —me preguntó divertido cuando nos separamos.
—Ah bueno, puedes llamarme Nessie cuando nadie nos vea claro, recuerda que supuestamente soy Bella —moví una de mis manos, las cuales ahora estaban sobre sus hombros, y acaricié su abdomen sobre su playera—. Aunque también me puedes decir cariño, cielo o mi amor —susurré en su oído, con lo que esperaba, fuera una voz sexy.
—Nessie es lindo, pero me gusta más mi amor —me dijo con voz ronca y volvió a besarme.
Nuestro beso subió de tono tan sólo en cuestión de segundos, mis manos recorrían hambrientas su perfecto abdomen y su espalda, nunca me había sentido así con ningún chico, con Jacob era completamente diferente, quería que él no parara y que me hiciera suya en este preciso momento. Cuando la falta de oxigeno se hizo presente, sus labios abandonaron los míos y bajaron hasta mi cuello el cual devoró a su antojo, arrancándome un par de gemidos.
—No te... detengas... Jake —le pedí entre jadeos cuando se alejó de mí.
—Tenemos que parar, Charlie está abajo y recuerda que tiene un arma, si nos llega a descubrir me saca a tiros de aquí —solté un sonoro bufido y él se rió—. Anda, vamos abajo que estoy seguro Charlie está por subir para cerciorarse, de que no me esté sobrepasando con su pequeña.
Hice un puchero y él me besó por última vez antes de ayudarme a bajar del escritorio, salimos de la habitación tomados de la mano y ambos reímos cuando nos encontramos con Charlie en las escaleras, si hubiese decidido subir unos minutos antes, nos habría encontrado a Jake y a mí en una situación demasiado comprometedora.
—Por esas sonrisas que tienen ambos, supongo que ya arreglaron sus problemas.
—Sí papá, Jake y yo arreglamos todo y seguimos siendo novios —respondí y mi novio besó mi mejilla.
—Me alegra escuchar eso, Jacob es un gran chico y confió en que te hará feliz pequeña —ante esas palabras no pude evitar el impulso de abrazar a Charlie, supongo que debido a la convivencia diaria había comenzado a tomarle cariño.
Después de eso bajamos los tres y cenamos juntos, demasiado pronto para mi gusto Jacob se despidió alegando que tenía que reportarse con Billy. Lo acompañé hasta la puerta y le di un casto beso, ya que estoy segura Charlie no nos quitaba ojo de encima, lo cual corroboré cuando se aclaró la garganta detrás de nosotros, Jacob se despidió de él con un buenas noches y se fue. Con una sonrisa en el rostro volví a la cocina y lavé los trastes sucios, sinceramente me parecía increíble que ahora cocinara, lavara los trastes, limpiara... en fin, que hiciera todas las labores propias de un hogar.
Cuando terminé y vi la hora me dispuse a subir a mi habitación, ya que tenía que llamarle de nuevo a Bella, pero antes pasé por la sala para darle las buenas noches a Charlie que veía un juego de béisbol en la tele.
—Buenas noches papá —le dije y le di un beso en la mejilla.
—Buenas noches mi niña, descansa —dijo con una sonrisa que no dude en devolverle.
Subí a mi habitación, saqué un pijama y me cambié, cepillé mis dientes, recogí mi cabello en una coleta desordenada y me metí en la cama. Tomé el móvil y marqué el número de Bella.
—Estaba a punto de llamarte —fue lo primero que me dijo en cuanto atendió.
—¿Qué ocurre? ¿Le pasó algo a mi mamá? —pregunté con nerviosismo y suspiró.
—Ella está bien, pero... ¿sabías que tu mamá sale con alguien?
—Espera, espera que creo no entendí bien. ¡¿Dijiste que mi mamá sale con alguien?! —chillé con cierta nota de histeria en mi voz.
—Sí, su nombre es Phil, esta noche lo invitó a cenar y nos comunicó que tienen planes de casarse, y pronto —no lo podía creer, me negaba a creerlo, mi mamá no se podía casar, no conozco al tipo pero definitivamente no quiero que ella se casé, no cuando tengo el presentimiento de que mi papá está muy cerca.
—Bella, tienes que ayudarme a impedir eso, ella no se puede casar —le pedí.
—Créeme a que a mí no me gusta mucho la idea de ese matrimonio, por alguna rara razón siento que... que... ¡ay! Es tan confuso explicarlo, pero cuenta con mi ayuda
—Gracias Bella, gracias. Por cierto, hay algo que debes saber, Charlie está saliendo con Sue Clearwater —Bella soltó un sonoro jadeo y se quedó en silencio por varios minutos.
—¿En serio? Vaya, después de tantos años de soltería ha decidido salir con alguien —su voz no se escuchó precisamente como si estuviera feliz.
—La idea no te agrada, ¿o me equivoco?
—No, no es que no me agrade, es sólo que... olvidalo. Bueno, mañana tengo que ir al instituto y ya es tarde.
—Sí, yo igual, hasta luego y cuídate —corté la llamada y me acurruqué en mi cama abrasando una almohada. Renée Dwyer, cómo se te ocurre casarte justo ahora, pensé y un nudo se formó en mi estomago.
…
BELLA POV.
Tomé mi bolso con las cosas del instituto y salí de la habitación, no había podido dormir bien anoche; primero la noticia de la futura boda de la señora Renée, que sinceramente no tengo ni la más mínima idea de por qué me afecta, después de todo ella no es nada mío. Y después Nessie me suelta que mi papá está saliendo con Sue, ¿por qué ahora? Después de tanto tiempo solo, realmente no lo puedo comprender.
—¿Tampoco tú vas a desayunar? —me preguntó la señora Renée al ver que me dirigía a la puerta.
—No tengo hambre, nos vemos después mamá —salí de la casa y caminé hasta donde estaba aparcado el Audi, abrí la puerta y estaba por subir cuando un Volvo plateado apareció en mi campo de visión.
—Si me tardo un par de minutos más no te alcanzo —me dijo Edward saliendo del coche y caminó hasta mí—. Buenos días, amor —murmuró sobre mis labios antes de besarme.
—Buenos días —respondí con una sonrisa.
—Vamos señorita que llagamos tarde al instituto —me tomó por la cintura y me guió hasta su coche.
Me abrió la puerta del copiloto y me ayudó a subir para después rodear el coche y subir él; no voy a mentir diciendo que no estaba nerviosa, puesto que la palabra nerviosa era poco para describir cómo me sentía, nunca me había gustado ser el centro de atención y si ser "Vanessa Dwyer" no me ayudaba mucho, menos llegar al instituto con Edward Cullen, el ex de mi "mejor amiga". ya me imagino el jaleo que se va a armar cuando nos vean llegar juntos, y no sólo eso, si no también cuando se sepa que él y yo somos novios.
Al llegar al instituto Edward aparcó el Volvo entre el Jeep de Emmett y el Porche de Alice, Edward bajó del coche y yo solté un sonoro suspiro cuando me abrió la puerta y me ofreció su mano para ayudarme a bajar, para mi buena suerte, nótese el sarcasmo, el estacionamiento estaba repleto de estudiantes los cuales en perfecta sincronía se giraron en nuestra dirección y comenzaron a murmurar entre ellos. Al notar mi nerviosismo, Edward apretó ligeramente mi mano y me dio una sonrisa torcida, de esas que me dejan sin aliento, y comenzamos a caminar hacia el interior del instituto.
Cuando creí que ya todo había pasado, no podía haber estado más equivocada, en el pasillo nos encontramos con Tanya y su fieles seguidoras, que al vernos a Edward a mí tomados de la mano prácticamente nos quería desintegrar con la mirada, pero por fortuna no dijo o hizo nada.
Edward me acompañó hasta mi salón, esa clase no la teníamos juntos pero si la compartía con Ángela, la cual me sonrió en cuanto me vio entrar y me señaló el lugar que estaba a su lado para que me sentara. Las clases pasaron tranquilas, dentro de lo que cabe claro, ya que no se dejaba de murmurar acerca de mi pelea con Tanya el día de su fiesta, lo cual rápidamente asociaron con mi reciente relación con Edward. La hora del almuerzo llegó y cuando salí de mi última clase, mi flamante novio me estaba esperando apoyado en la pared, al verme se acercó a mí con una sonrisa en su rostro y dejó un casto beso en mis labios, lo cual dejó cientos de murmullos detrás de nosotros cuando comenzamos a caminar rumbo a la cafetería.
Al entrar a la cafetería todos se quedaron en silencio y no apartaban la mirada de nosotros, y para ser sincera, eso ya me estaba molestando de sobremanera. Edward y yo compramos nuestros almuerzos y nos dirigimos a la mesa donde estaban Alec, Ángela, Emmett y Rosalie, nos sentamos y las chicas comenzaron a charlar conmigo para tratar de distraerme, lo cual gracias a Dios consiguieron. Unos minutos después estábamos todos charlando, de pronto una muy contenta Alice y un feliz Jasper llegaron y se sentaron.
—Jazz y yo tenemos algo que decirles —nos dijo Alice botando, literalmente, sobre su silla—. Jasper me acaba de pedir que sea su novia y... ¡Acepté! —gritó y ahora las miradas de todos en la cafetería se posaron sobre ellos.
Los chicos y yo los felicitamos, me alegraba mucho por ellos. Algo me hizo dirigir mi mirada a Rosalie que veía a Emmett con nostalgia y tristeza, lo cual me hizo darme cuenta que a ella le gusta el grandulon de mi amigo, si supiera que él está loco por ella.
Los días pasaron y la noticia de mi noviazgo con Edward pasó de moda en tan sólo un par de días, Tanya para nuestra sorpresa no nos decía nada y si nos cruzábamos simplemente nos ignorada, y la verdad eso me tenía muy desconcertada ya que me imaginé que armaría todo un show para separarme de Edward. Por otra parte Rosalie y Emmett estaban como perros y gatos casi todo el tiempo, últimamente no podían estar juntos por mucho sin terminar discutiendo.
Por fin era viernes, al terminar las clases Edward y yo nos dirigimos al estacionamiento, donde ya estaban Alice, Jasper, Alec y Ángela.
—¿Dónde están Rose y Emm? —les pregunté y se encogieron de hombros.
—De seguro se quedaron peleando en algún rincón del instituto —dijo Edward con diversión y todos nos reímos.
Unos minutos después se escucharon unos gritos, y no teníamos que ser adivinos, para saber que eran Emmett y Rosalie que discutían de nuevo.
—¡Ya no te soporto, Emmett!
—¡Claro, a mí no me soportas, pero en cambio ese idiota te cae de maravilla!
—¡Aquí el único idiota eres tú, por no darte cuenta de lo que tienes frente a tus narices! —Rosalie dio media vuelta y caminó unos pasos alejándose de Emmett, pero él la detuvo tomándola por el brazo.
—¡La que no se da cuenta de nada eres tú, no te das cuenta de que me muero de celos cada que alguien se acerca a ti! ¡Rosalie Cullen estoy enamorado de ti, ¿quieres ser mi novia?! —mi rubia amiga se quedó cayada por unos minutos.
—¡Sí, sí, sí! —le respondió a los gritos arrojándose a los brazos de Emm y se fundieron en un muy apasionado beso.
—¡Hey, dejen eso para cuando yo no los vea! —gritó mi novio y se separaron volteando a vernos con una sonrisa.
Después de felicitar a la nueva feliz pareja, me despedí de Edward con un beso y a los demás les dije adiós con mano, hoy había traído el Audi así que me subí y salí del estacionamiento. Conduje sin prisas hasta la casa, bajé del coche y entré.
—Que bueno que llegas cariño, ¿dónde está Alice? —me preguntó la señora Renée que bajaba las escaleras cargando una maleta.
—No debe tardar, ¿vas a salir de viaje?
—Sí, Phil quiere que conozca a su familia que vive en Miami, pero Alice y tú vendrán con nosotros claro, ya tengo sus maletas listas —me dijo señalando las maletas que estaban al pie de la escalera.
Alice entró en ese momento y su ceño se frunció al ver las maletas. La señora Renée le explicó lo que ocurría y nos dijo que le ayudáramos a sacar las maletas y subirlas al coche, Alice y yo tratamos de negarnos a ir, pero prácticamente nos metió al coche a empujones. Llegamos al aeropuerto y Phil ya nos estaba esperando, Alice y yo caminábamos unos pasos detrás de ellos, cuando de pronto vi a Edward y los demás.
—Pensé que les gustaría que ellos vinieran con nosotros —nos dijo guiñándonos un ojo, a lo que Alice y yo correspondimos con una sonrisa.
El vuelo fue tranquilo, después de bajar del avión Phil y los chicos fueron por nuestras maletas. Al salir del aeropuerto una camioneta tipo Ban nos estaba esperando, Phil le dio la llaves de la camioneta a Edward y le dijo que él y la señora Renée se irían en el otro coche, que estaba estacionado frente a la Ban y que lo siguiera. Llegamos a una casa hermosa y enorme cerca de la playa, allí nos quedaríamos la señora Renée, los chicos y yo.
Nos instalamos en nuestras respectivas habitaciones y, después de cambiarnos y refrescarnos, habíamos decidido con los chicos salir a caminar por la playa, cada quien con su pareja claro. Después de caminar por un rato Edward y yo nos sentamos en la arena, para ver la puesta de sol.
—Esto es hermoso —susurré maravillada con la hermosa vista que estaba presenciando entre los brazos de mi novio.
—Sí, pero para mí no hay nada más hermoso en este mundo que tú —dijo y sus labios buscaron los míos.
Nuestros labios se movían lento y pausado, su lengua delineó mi labio inferior y yo entreabrí mis labios soltando un suspiro, definitivamente besar a Edward era como estar en el mismo cielo.
—¿Bella? —me separé de Edward y mis ojos casi se salen de sus cuencas al ver a la persona que estaba parada a unos pasos de distancia.
—¿Qué haces aquí? —preguntamos al unisono Nessie y yo.
Continuará...
¡Hola! Aquí les dejo el capítulo de hoy y espero que haya sido de su agrado. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, ahí estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's, así como también noticias sobre futuros proyectos, si gustan unirse encontraran el link en mi perfil.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's
¿Algún review? =)
Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:
Lunes: Volver a Sonreír.
Martes: Juegos del Destino.
Miércoles: Odio o... ¿Amor?
Jueves: Siempre te Amaré.
Viernes: Caminos Cruzados... ¿De Nuevo?
