Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.


CHAPTER 18

BELLA POV.

¿Qué haces aquí? —preguntamos al unisono Nessie y yo.

—Se va a casar una hermana de Sue, ella invitó a Charlie así que venos aquí —¡Dios, Charlie estaba aquí! Esto definitivamente complica las cosas—. ¿Bella, estás bien? —me preguntó.

—Charlie. Nessie, él no nos puede ver a ambas y...

—Tranquila, no creo que eso ocurra. Ahora dime ¿qué hacen ustedes aquí? —me interrumpió.

—Phil quiere que la señora Renée conozca a su familia y pues hemos venido todos. Mañana iremos a desayunar con la familia de él —le respondí y entrecerró los ojos.

—Esta es mi oportunidad para conocer al tal Phil, ¿podría ir yo a ese desayuno? —no sé por qué, pero presiento que está planeando algo.

—Claro, pero tendrás que quedarte a dormir en la casa donde nos estamos quedando, no hay forma de que yo me escabulla por la mañana sin que me vean —le dije y asintió.

—Sí, obvio tú tendrás que quedarte en el hotel donde nos estamos hospedando y... —Nessie se quedó cayada y miraba algo a mi lado, volteé y vi a Edward, el cual sinceramente me había olvidado estaba aquí, y que nos observada como si estuviera viendo a un marciano de tres cabezas.

—¿Edward, amor estás bien? —le pregunté tomando su rostro entre mis manos.

Edward ni siquiera parpadeó, estaba en un estado de shock que verdaderamente me estaba preocupando, es más, estoy segura de que ni respiraba; me giré desesperada para pedirle ayuda a Nessie pero ella estaba tratando de hacer reaccionar a Jacob, que se encontraba igual que Edward, y no había visto que estaba con ella.

Al ver que mi novio no reaccionaba tomé medidas drásticas, y rogando para que no se enfadara conmigo, le solté una fuerte bofetada.

—Lo siento, lo siento, yo... —Edward sacudió la cabeza un tanto aturdido— no sabía cómo más hacerte reaccionar.

—Esto es impresionante, sabía que ustedes eran iguales pero verlas juntas es... impresionante —no pude evitar sonreír, volteé a ver a Jacob y Nessie, y tal parecía que mi amigo también había reaccionado.

—Amor, a Nessie ya la conoces. Él es Jacob Black, uno de mis mejores amigos y novio de Nessie. Jake, él es Edward Cullen, mi novio —los presenté y se saludaron con un apretón de manos.

—Vaya lío en el que nos metimos Edward, sólo espero que no nos vayamos a confundir de chica —bromeó Jake ganándose un golpe en el brazo por parte de Nessie.

—Por tu bien, espero que eso no pase Jacob Black —le advirtió una Nessie no muy contenta y le susurró algo al oído, al ver la cara de espanto que puso mi amigo, ni Edward ni yo pudimos evitar reír.

Edward y Jacob se llevaron bien, y unos minutos después, ya estaban hablando como si fueran amigos de toda la vida. Comenzó a anochecer y con resistencia, tanto por mi parte como de Edward, me tuve que despedir de él para irme con Jacob al hotel donde Charlie se estaba hospedando. Al llegar al hotel vi a mi papá con Sue en el lobby, no pude contenerme de lanzarme y abrazarlo, lo cual lo tomó por sorpresa pero de igual manera correspondió a mi abrazo.

—Te he echado de menos, papá —susurré y él se rió.

—Cariño pero sólo hace un par de horas, cuando mucho, que no nos vemos —me dijo divertido y yo le sonreí.

—Aun así, te eché de menos.

Subimos los cuatro al ascensor, Charlie y yo nos quedamos en el décimo piso y caminamos por el pasillo, obvio yo iba viendo muy bien el número de las habitaciones hasta que vi la marcada con el número docientos catorce que era la "mía". Charlie me dio las buenas noches y me recordó que él estaba en la habitación contigua, y que se mantendría en alerta por si a Jacob le daba por acercarse a mi habitación, a lo que yo sólo rodé los ojos.

Mil cuatrocientas cuarenta y ocho ovejas, mil cuatrocientas cuarenta y nueve ovejas, mil quinientas ovejas... uff, definitivamente esto de contar ovejas no es de mucha ayuda para conciliar el sueño, hacía ya quince minutos que me había metido a la cama y no podía dormir.

Seguí dando vueltas por la cama hasta que, casi media hora después, mis ojos se comenzaron a cerrar y justo cuando me iba a quedar dormida, se escuchó la alerta de mensajes de mi móvil, resoplé y alargué la mano para tomarlo de la mesita de noche, abrí el dichoso mensaje que era de Edward:

"Amor, estoy afuera de tu habitación, no puedo dormir"

En cuanto terminé de leer el mensaje salí de la cama como si estuviera llena de bichos y corrí hasta la puerta, abrí y lo arrastré dentro de la habitación, literalmente, no podía arriesgarme a que Charlie lo viera.

—¿Te volviste loco, Edward? Mi papá está en la habitación contigua y si te llega a ver estaremos en graves problemas —susurré, él recorrió mi cuerpo con su mirada de pies a cabeza y tragó en seco.

Bajé la mirada a mi pijama y sentí mi cara arder, llevaba un pijama que consistía en un pequeño short negro y una blusa de tirantes con escote en "V" también negra con unos detalles en rojo, que para ser sincera dejaba muy poco a la imaginación. Caminé a tropezones hasta la cama, me senté cruzando la piernas y abracé una almohada para cubrirme con ella.

—Eh... yo... —se aclaró la garganta y se sentó en el borde de la cama—. Lo siento, no podía dormir y Nessie me dijo en que hotel estabas y el número de tu habitación y quería verte y... —Edward hablaba tan rápido que apenas y podía entender lo que decía.

—Edward, tranquilo ¿podrías hablar más despacio? Por favor —le pedí con diversión y él me sonrió.

—Lo mejor es que me vaya, sólo vine a darte las buenas noches —me dijo acercándose a mí y me besó.

En cuanto sus labios rosaron los míos, dejé la almohada a un lado olvidándome de la vergüenza por mi atuendo y mis brazos se enrollaron en su cuello pegándome a su cuerpo, a lo que él ciñó sus brazos en torno a mi cintura. Nuestras lenguas se encontraron en una suave y acompasada danza y fue todo lo que necesite para olvidarme de Charlie, de todo y de todos, en ese momento sólo eramos él y yo, lo demás no importaba.

Me recosté en la cama llevándome a Edward conmigo, sus labios abandonaron los míos cuando la falta de oxigeno se hizo presente y besó con ternura mi cuello haciéndome suspirar, una de sus manos bajó hasta mi desnuda pierna y la acarició con suavidad, como si fuera de cristal y temiera romperla; mis manos se colaron bajo su playera y tímidas recorrían su espalda. Su mano subió por mi pierna hasta mis caderas, siguió hasta subir mi blusa dejando mi abdomen expuesto y sus labios bajaron dejando besos húmedos en el, pero de pronto Edward se tenso y se alejó de mí como si una fuerza desconocida lo repeliera.

—Bella yo... lo mejor es que me vaya —dijo cerrando los ojos y respirando agitadamente.

Sus palabras me cayeron como cubeta de agua helada, hasta hace unos segundos creí que él y yo... bueno, que nosotros llevaríamos nuestra relación a otro nivel y que íbamos a terminar pues... pues... haciendo el amor. Pero que equivocada estaba, él se quería ir, de seguro se dio cuenta de que yo no soy nada comparada con Tanya y me va a dejar.

—Claro... yo entiendo que tú... que yo no... buenas noches Edward —le dije bajando la mirada y luchando por contener las lágrimas.

—Bella, amor —me dijo arrodillándose y tomando mi mentón para levantar mi cara y obligarme a verlo—, no sé qué estará pasando por esa cabezita tuya en este momento, pero si no me voy ahora no podré contenerme y... bueno, yo quiero que nuestra primera vez juntos sea especial, no sé... con flores, velas...

—Edward, te amo y si no hay flores, velas y demás no me importa. No me importa porque aun así será especial, porque será contigo.

—¿Estás segura, quieres hacer el amor conmigo? —mis ojos se perdieron en esos hermosos orbes color esmeralda, que en ese momento brillaban como nunca antes lo había visto.

Asentí incapaz de formular alguna palabra y sus labios buscaron los míos, esta vez fue un beso fiero y necesitado, nos separamos jadeantes por la falta de aire, Edward seguía arrodillado frente a mí y, armándome de valor, tomé el borde de su playera y comencé a subirla hasta sacarla por su cabeza.

Pasé mis manos acariciando con apenas un roce su abdomen, sintiendo la suavidad de su piel y me detuve a la altura de su corazón, sintiendo como latía rápidamente. Me arrodillé sobre la cama y me moví hasta quedar a la mitad de esta, sin apartar la mirada de los ojos de Edward le tendí mi mano y él la tomó quedando frente a mí. Entre besos y caricias nuestra ropa fue desapareciendo formando una pila en el suelo, nuestras manos acariciaron y nuestros labios besaron hasta el último rincón de nuestros cuerpos.

—¿Estás segura? —me volvió a preguntar con voz jadeante.

—Sí, nunca he estado tan segura de algo en mi vida como lo estoy ahora, te amo.

—Yo también te amo —me dijo y me besó.

Sin dejar de besarme comenzó a entrar en mí lentamente, un jadeo de dolor escapó de mis labios, cuando rompió la barrera de mi virginidad, y un par de lágrimas escaparon de mis ojos.

—Lo siento amor, lo siento yo...

—No te disculpes, supongo que es normal sólo... dame un momento ¿si? —asintió y con sus labios limpió mis lágrimas, para después dejar besos por todo mi rostro y por último en mis labios.

Un momento después moví un poco mis caderas y la sensación de dolor fue casi imperceptible, Edward me miró esperando alguna reacción de mi parte y yo asentí.

Se comenzó a mover lento y no apartaba su mirada de mí para a la menor mueca de dolor parar, comencé a mover mis caderas incitándolo a que aumenta el ritmo de sus embestidas y así lo hizo. Mordí mi labio inferior para acallar mis gemidos y cuando Edward lo notó me besó, entrelazó nuestras manos subiéndolas por sobre mi cabeza y aumento un poco más el ritmo de sus embestidas, una extraña y desconocida sensación se comenzó a formar en mi vientre, una sensación que a cada embestida aumentaba y que me llevó al mismísimo cielo cuando el orgasmo azotó con fuerza mi cuerpo.

Un par de embestidas más y Edward alcanzó su liberación, cayendo exhausto sobre mí.

—¿Te hice daño? —me preguntó alzando su rostro para verme.

—No, fue maravilloso —le respondí quitando un mechón de cabello que se había adherido a su frente por el sudor.

Se giró acomodándose a mi lado y al momento sentí su ausencia, su brazo se enrolló en mi cintura atrayéndome hacia él y escondí mi rostro en el hueco de su cuello, nos quedamos en silencio pues las palabras sobraban en ese momento; su mano acariciaba distraídamente en círculos mi espalda y mis parpados comenzaron a pesar.

—También fue mi primera vez, sólo quería que lo supieras. Te amo —susurró en mi oído, una sonrisa boba se formó en mi rostro y me dejé llevar por la inconsciencia.

Unas suaves caricias en mi rostro me despertaron y me encontré con mi novio, que me observaba con una radiante sonrisa en su rostro, acercó sus labios a los míos y me besó.

—¡Bella! —el gritó de Charlie al otro lado de la puerta casi me provoca un infarto, no sé de dónde saqué las fuerzas para quitar a Edward sobre de mí y salí de la cama, envolviendo la sábana alrededor de mi cuerpo.

—Edward, es mi papá, ¿qué vamos a hacer? —susurré caminando por la habitación presa del pánico.

—¡Bella, te estamos esperando para desayunar! —volvió a gritar ahora aporreando la puerta.

—¡Dame unos minutos papá, me quedé dormida y no me he duchado!

—¡Bien, pero tienes quince minutos!

Prácticamente corrí hasta el baño y me duché en menos de cinco minutos, salí y fui directo al guardarropa y me puse lo primero que vi, desenredé mi cabello y unas risitas llamaron mi atención, me giré y me encontré con Edward, completamente vestido, sentado en el borde de la cama.

—Lamento que haya pasado esto, me tengo que ir pero nos veremos en unas horas —le dije y me abrazó pegándome a su cuerpo.

—De igual forma yo tengo que volver con los demás, me deben de estar esperando para ir al desayuno —me besó y tuve que separarme de él o de lo contrario no me iría.

—En serio me tengo que ir, si Charlie vuelve estaremos en problemas. Por cierto, ¿podrías no decir nada sobre que Nessie y yo cambiamos de lugar? Ella no quiere que los chicos se enteren —asintió, le di un último besó y caminé hasta la puerta.

Abrí y me quedé petrificada al ver que Charlie estaba frente a mí, con nerviosismo me volteé y gracias a Dios Edward no estaba por ninguna parte, solté el aire de golpe y caminé fuera de la habitación hasta el ascensor seguida por Charlie, definitivamente hoy había tenido suerte.

NESSIE POV.

Me levanté y después de ducharme fui hasta el armario y saqué un vestido ligero, que se anudaba en el cuello de color rosa claro, largo hasta mis rodilla y de falda amplia. Me vestí y sequé mi cabello el cual recogí en media coleta, puse un poco de brillo en mis labios y me calcé unas sandalias sin tacón. Salí de la habitación, bajé hasta la cocina de donde provenían ruidos y risas.

—Buenos días —saludé y todos me sonrieron, con lo cual comprobé que no sabían que no era Bella.

Me senté y todos comenzamos a charlar mientras tomábamos café, después de unos minutos me di cuenta de la ausencia de Edward y no tarde en deducir que no había regresado anoche, así que lo más seguro es que pasó la noche con Bella. Renée entró a la cocina con una sonrisa en su rostro, nos dijo que Phil ya había llegado y nos estaba esperando para irnos a casa de su familia, pero no podíamos irnos sin Edward.

—Mamá, Edward no está y no podemos irnos sin él.

—¿Dónde está mi hermano? —preguntó Rosalie frunciendo el ceño.

—Salió a... a... a correr por la playa —dije y todos me miraron raro.

—Ya estoy aquí, podemos irnos cuando quieran —dijo Edward entrando a la cocina.

Todos salieron a excepción de Edward y yo, que nos quedamos un poco rezagados.

—Bella me dijo que no quieres que los chicos se enteren sobre el cambio —me dijo bajito y asentí.

—No quiero que se sientan incómodos conmigo —le dije y salimos para alcanzar a los demás, que ya estaban dentro de la Ban.

Edward me abrió la puerta del copiloto y me ayudó a subir, para después subir él y poner en marcha la Ban. Tardamos casi media hora en llegar a la casa de la familia de Phil, que ahora que lo conocía me caía bien, pero no tanto como para permitir que mi mamá se casará con él; era una casa grande y cuando entramos Emmett soltó un silbido por lo bajo. Phil nos condujo hasta el jardín, donde se encontraban una pareja que a juzgar por su edad alguno de ellos era hermano de Phil.

—Cariño, él es mi hermano Marco y su esposa Didyme. Ella es mi futura esposa, Renée —los presentó y no pude evitar bufar, él se casaría con mi mamá sobre mi cadáver.

De pronto Alice soltó un jadeo y dirigí mi mirada a donde ella veía, y cual fue mi sorpresa, al ver a James que se acercaba con una chica pelirroja.

—Hola tío que justo vert... ¿Nessie? Vaya que es pequeño el mundo —dijo con una sonrisa.

—Sí, y vaya sorpresas desagradables se lleva una —le dije y Alice sonrió—. Mira te presento, él es Jasper el novio de Alice, Emmett hermano de Jasper y novio de Rosalie, y mi amiga Ángela novia de Alec, a los demás ya los conoces.

—Pues mucho gusto, soy James un viejo amigo de Nessie y ella es Victoria, mi novia —presentó a la chica pelirroja que mirada descaradamente coqueta a Emmett.

Después de eso, nos sentamos a desayunar. Fue el desayuno más largo y tenso de toda mi corta vida, Alice me preguntó cómo era que sabía quién era James, le dije que "Nessie" me había dicho algo sobre él y que había estado involucrado en el problema que habían tenido tiempo atrás, a lo que ella bufó.

Cuando por fin el desayuno terminó, esperaba ansiosa a que mi mamá se despidiera para irnos, pero Marco y su esposa nos ofrecieron quedarnos un rato más y, a nosotros los jóvenes, nos invitaron a ir a la alberca mientras ellos charlaban. Alice estaba tensa y Jasper hacía todo lo posible por calmarla, sin dejar de ver a James como si quisiera decapitarlo.

—Emmett Whitlock, deja de ver a esa zorra o te juro que te castro con una navaja de afeitar —gruñó Rosalie al notar que Emmett veía a Victoria, la cual usaba un bañador que no dejaba nada a la imaginación.

—Rose, bebé, yo no tengo la culpa de que la chica esté usando un bañador tan... tan...

—Mira Emmett mejor callate, te defiendes más callado —le dijo cruzándose de brazos.

Victoria se acercó a nosotros caminando con un aire felino y una sonrisa coqueta sin dejar de ver a Emmett, se plantó frente a él y acarició su brazo con su dedo indice.

—¿Por qué no vienes a la piscina? —susurró con voz "sexy" y Rosalie se trasformó en la mismísima furia encarnada.

—¡Quita tus malditas manos de mi novio o no respondo, zorra! —le gritó y Victoria sonrió burlona apoyando sus manos en el pecho de Emmett. Sin duda la mujer era suicida.

En menos de lo que dura un parpadeo Rosalie se lanzó sobre ella y la comenzó a golpear, todos nos quedamos pasmados por un momento, y precisamente fue Emmett el que reaccionó separando a Rosalie de Victoria. Rosalie se soltó del agarré de Emmett y se fue seguida por todos nosotros, al pasar por la sala le dije a mamá lo que ocurrió y después de disculparnos salimos de la casa.

Llegamos a la casa y Rosalie subió directa a su habitación con Emmett tras de ella, los demás también se fueron y sólo nos quedamos mi mamá y yo en la sala.

—No te cases con Phil, ma' —dije unos minutos después de estar en silencio.

—Nessie, ¿él te cae mal? —negué y ella suspiró—. Entonces ¿por qué no quieres que me case con él?

—Sé que puede sonar algo loco pero... siento que mi papá está cerca y que pronto lo vamos a ver, tú no puedes casarte con Phil.

—Cariño, he esperado a tu padre por muchos años y no voy a seguir esperando por él, tengo derecho a ser feliz y rehacer mi vida —me dijo levantándose y dándome la espalda.

—Bien, ve y casate con Phil, pero si lo haces no volveré a hablarte en mi vida. ¡Te lo juro! —le grité y salí de la casa dando un portazo.

Caminé hasta el lugar en donde habíamos quedado con Bella y al llegar ella ya estaba ahí, al verla no pude evitar abrazarla y llorar mientras le contaba de mi discusión con mi mamá, ella me escuchó con paciencia y me ayudó a tranquilizarme.

RENÉE POV.

El desayuno en casa de Phil había sido un desastre... no, corrección, ¡todo el día había sido un desastre! No entiendo por qué Nessie no entiende que tengo derecho a rehacer mi vida, y el que ella tenga un presentimiento de que su padre está cerca no quiere decir que lo esté; mi mirada se dirigió a Phil que tenía la vista fija en la carretera, ciertamente no lo amaba como amé a Charlie en su momento, pero con paciencia se había sabido ganar mi cariño y estoy segura que con el tiempo eso va a cambiar, y voy a llegar a amarlo como se merece.

—¿Qué te pasa cariño? Estás distraída —me dijo sacándome de mis pensamientos.

—No sé qué le pasa a Nessie, acabo de discutir con ella porque se le ha metido en la cabeza la loca idea de que su padre está cerca y... —no pude seguir hablando porque me quedé muda, al ver a una persona que caminaba por la acera—. ¡Detén el coche Phil! —le grité y lo detuvo.

Me bajé del auto y no presté atención a los gritos de Phil, lo único que quería era saber si en verdad era él, o si era sólo una mala jugarreta de mi mente.

Apresuré el pasó hasta el punto que me encontraba trotando entre la gente, estoy segura que a más de una persona estuve a punto de tirar pero no me importó; me tardó unos minutos alcanzarle, cuando lo hice lo tomé del brazo y él se giró. Mi corazón dio un vuelco al verlo, al ver esos ojos color chocolate que me hacían estremecer aún después de tantos años sin verle, era él no había duda.

—Charlie —su nombre salió de mis labios con apenas un susurro.

Él se tensó y sus ojos me veían con decepción, furia, reproche y una mezcla de sentimientos más que no pude descifrar. Sin decir ni siquiera una palabra se dio media vuelta y retomó su camino, pero no lo iba a dejar ir así de fácil, teníamos que hablar, aclarar muchas cosas y lo íbamos a hacer ahora. Caminé hasta situarme a su lado, él apresuró más el paso y yo igual, al ver que no iba a poder zafarse de mí se detuvo y me encaró.

—¿Qué quieres de mí, Renée? —me preguntó sin emoción alguna en su voz.

—Charlie tenemos que hablar, hay algo que no sabes, tenemos una hermosa hija y...

—¡Claro que sé que tenemos una hermosa hija! ¡Una hija a la que tú abandonaste y a la que no voy a permitir te acerques! —me gritó y me dejó pasmada, ¿de qué diablos estaba hablando?

—No sé de qué hablas, yo no abandoné a nuestra hija y tú... ¿cómo supiste de ella?

—¡Por Dios Renée! Me creés estúpido, supe de ella cuando tu padre me entregó tu carta y a la ni...

—Charlie, los chicos nos están esperando —lo interrumpió una mujer que se acercó a él y me mirada de arriba a abajo—. Lo siento, no sabía que estabas ocupado.

—Descuida Sue, la señora sólo es una vieja conocida y ya se iba, vamos que los chicos deben de estar impacientes —me dio una última mirada y se fue con esa mujer colgada de su brazo.

Él me olvidó, se casó y ahora tiene una familia, pero ¿por qué me dijo que yo abandoné a mi hija? ¿Qué nota le dio mi padre? ¿Por qué me dijo que no permitiría que me acercara a ella? ¡Dios! Son tantas preguntas sin respuesta, tengo que saber donde se está hospedando, debe de estar de vacaciones úes no creo que viva aquí, en Miami.

—¡Renée! ¿Qué ocurre? ¿Por qué te bajaste así del coche y... estás llorando? —ni siquiera me había dado cuenta de que estaba llorando.

—Phil, llévame a la casa, no me siento bien —él asintió y gracias a Dios no hizo más preguntas.

Llegamos a la casa y en cuanto entré subí a mi habitación, busqué un directorio y comencé a llamar a todos los hoteles de Miami, lo iba a encontrar así me tardara días en hacerlo. Unas horas después había llamado a casi todos los hoteles y en ninguno estaba registrado Charlie Swan, marqué otro número y la chica que atendió en recepción me dijo que esperara un momento.

Efectivamente, el señor Swan se estaba hospedando con nosotros, pero hace una hora él y su familia dejaron el hotel —me dijo y solté un sonoro suspiro.

—¿Está segura señorita? —pregunté con la esperanza de que fuera un error.

Sí, completamente segura.

—Gracias —murmuré y corté la llamada—. ¿Charlie, por qué apareces para luego irte y dejarme con tantas dudas? ¿Por qué apareciste para sacar a flote el amor que aún siento por ti? —susurré a la nada, me senté en la orilla de la cama dejando que mis lágrimas rodaran con libertad por mis mejillas.

Continuará...


¡Hola! Aquí les dejo el capítulo de hoy y espero que haya sido de su agrado. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, ahí estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's, así como también noticias sobre futuros proyectos, si gustan unirse encontraran el link en mi perfil.

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Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's

¿Algún review? =)

Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:

Lunes: Volver a Sonreír.

Martes: Juegos del Destino.

Miércoles: Odio o... ¿Amor?

Jueves: Siempre te Amaré.

Viernes: Caminos Cruzados... ¿De Nuevo?