Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 27
BELLA POV.
—Creí que tendría que pedírtelo yo a ti —le respondí y Edward acortó la distancia que nos separaba, uniendo nuestros labios en un beso tierno y lleno de amor.
Nos separamos cuando la falta de oxigeno se hizo presente y ambos teníamos unas sonrisas bobas en nuestros rostros. Edward unió nuestras frentes, acarició suavemente mi mejilla y solté un suspiro; estábamos inmersos en nuestra pequeña burbuja de felicidad, la cual fue rota por un diablillo con cara de ángel, mejor conocido como Alan.
—Bells, nos llevas a comer y... —dijo y su ceño se frunció al ver a Edward—. ¿Quién es él? —preguntó escrutando a mi novio con la mirada.
—Él es Edward Cullen, Edward este es mi hermano Alan y ella es Annie.
—Hola —saludó con una sonrisa a los niños y la pequeña Annie se sonrojó sonriendo tímidamente, cosa que no le hizo mucha gracia a mi hermanito.
—Bella tenemos hambre, llevamos a comer ¿si? —me hizo su típica carita de cachorro abandonado, con la cual sabía nos convencía de cualquier cosa, y yo asentí.
—Pero tenemos que pedirle permiso a la mamá de Annie —ambos asintieron y se alejaron en dirección a donde estaba la mamá de la pequeña—. ¿Nos acompañas? —le pregunté a Edward levantándome y ofreciéndole mi mano, la cual tomó con una sonrisa y fuimos tras los niños.
La mamá de Annie le dio permiso de ir con nosotros, caminamos hasta donde estaba el Volvo de Edward y Alan me preguntó si él vendría con nosotros, yo le dije que sí y bufó por lo bajo en desacuerdo. Los niños se subieron en el asiento trasero del coche y les ayudé a ponerse los cinturones de seguridad, mientras Edward metió la mochila de mi hermano en la cajuela y después me abrió la puerta del copiloto para que me subiera al coche. Los chicos decidieron que querían comer pizza, y media hora después, estábamos lo cuatro comiendo la mejor pizza de todo Chicago, palabras textuales de Edward.
—¿Podemos ir a el área de juegos? —asentí y ambos peques se fueron corriendo.
—Creo que no le agrado mucho a tu hermano —murmuró Edward y me reí.
—Y eso que aún no sabe que eres mi novio, la razón de su aversión hacia ti es por Annie —le dije y ambos nos reímos—. ¿Sabes? Me pondré celosa, le gustas a esa niña.
—Lo sé, soy totalmente irresistible, es algo con lo que tengo que lidiar día a día —sonrió, con esa sonrisa torcida que me derrite, y golpeé su brazo juguetonamente.
—Bájale a tu ego Cullen, que no eres tan irresistible —se acercó a mí, quedando nuestros labios a escasos centímetros sin dejar de sonreír.
—Así que no soy irresistible ¿uh? —murmuró y sus labios rozaron los míos, negué un par de veces con movimientos lentos, aturdida por su cercanía, y sonrió antes de unir nuestros labios.
Su lengua se abrió paso entre mis labios, solté un pequeño gemidito cuando nuestras lenguas se encontraron en una lenta y armoniosa danza, me olvidé del lugar en el que estábamos, no me importaba que fuera un lugar público y más de alguien nos estuviera viendo, no me importaba nada. Llevé mis manos a su cabello acercándolo más a mí y el muy idiota se alejó sonriendo con suficiencia.
—Creo que soy más irresistible de lo que aseguraste, cariño —de manera infantil le saqué la lengua y él me volvió a besar.
Después de nuestra pequeña discusión sobre lo irresistible que era, nos sumergimos en una agradable charla, hasta que salió a colación el tema de: Nessie y Bella hermanas gemelas.
—¿Cómo es eso de que tú y Nessie son gemelas? —me preguntó intrigado.
—Fue poco más de un shock enterarme, fue el mismo día que pasó lo de Tanya —se removió incomodo en su asiento cuando la mencioné—. Cuando volví a casa subí directo a la habitación de Nessie, estaba furiosa y me desquité volteando todo al revés. Tomé el pasaporte de Nessie y salí, al pasar frente a la habitación de Renée escuché ruidos y fui a ver que era, no había nadie dentro y cuando me iba a ir... algo llamó mi atención, era una fotografía tirada en el piso.
Hice una pausa rememorando cada momento de ese día, suspiré y sonreí tristemente para después continuar.
—Era una fotografía de Charlie, mi papá, cuando Renée me dijo que él era el papá de Nessie... me volví loca literalmente y salí corriendo de la casa. Estuve caminando por horas bajo la lluvia, hasta que llegué a casa de Jazz y Emm, y al día siguiente nos marchamos a Forks. Después Nessie y Renée se aparecieron frente a mi puerta y todo se aclaró, mis padres se casaron y nueve meses después de la boda, llegó a nuestras vidas ese huracán de Alan —Edward tomó mi mano y la besó.
—Me hubiera gustado estar ahí, contigo para apoyarte en esos momentos —me dijo y le di un apretón a su mano, que aún sujetaba la mía.
—Fue mi culpa que... —no pude seguir hablando porque me lo impidió juntando nuestros labios de manera dulce.
—No quiero que vuelvas a decir que tú tienes la culpa ¿de acuerdo? —asentí no muy convencida, pues siempre me sentiría culpable por haberme ido sin darle la oportunidad de explicarse.
Media hora después los niños volvieron a la mesa y se quisieron ir, Edward nos llevó de vuelta a casa y Alan acompañó a Annie, su casa estaba a un lado de la nuestra, y después entró corriendo sin siquiera despedirse de Edward. Mi novio y yo nos despedimos con un rápido beso, cuando él se fue entré a casa y cerré la puerta apoyándome en ella soltando un suspiro.
—¿Por qué estás tan feliz amiga? —preguntó Irina que venía bajando las escaleras con María.
—Por nada en especial —respondí encogiéndome de hombros.
—Tus maletas están en tu habitación, los chicos las subieron antes de irse —me informó María y asentí.
Me disculpé con ellas y subí a mi habitación para desempacar mis cosas, guardé todo en mi armario y me dejé caer en la cama. ¡Estaba feliz! Edward y yo eramos novios de nuevo y algo me decía que muy pronto las cosas con los chicos se iban a arreglar, o al menos eso esperaba. Aunque de una cosa estaba más que segura, me iba a divertir como nunca viendo como se daban celos los unos a los otros, ¿será malo que piense que eso va a ser divertido?
—¿Dime qué pasó para que tengas esa sonrisa boba en el rostro? —Nessie se sentó en el borde de la cama esperando que le respondiera.
—¿No sabes que es de mala educación entrar sin llamar? —respondí con otra pregunta.
—¡Oh vamos hermanita! No me cambies el tema y dime qué pasó.
Suspiré rendida y le conté todo, que Edward y yo habíamos hablado y que volvimos a ser novios, también le hablé de nuestro plan de seguir fingiendo ser novios de Garrett y Kate, los cuales también habían arreglado sus problemas y estaban juntos de nuevo.
—Me alegra que las cosas con Edward se hayan aclarado, y con respecto a lo otro... ¿qué te parece si organizamos algo para hoy en la noche? Le llamas a mi cuñadito, le dices a donde vamos y "casualmente" nos encontremos todos —asentí y mi hermana salió para avisarles a Irina y María.
Le llamé a Edward para que organizara lo de la salida y le dije que cuando supiera a donde íbamos a ir, le mandaba un texto. La noche llegó y las chicas y yo estábamos ya listas esperando a que los chicos llegaran, Angie y Alec se habían disculpado por no acompañarnos pero mi amiga no se sentía bien, hacía media hora le había mandado a Edward el texto diciéndole a donde íbamos y me aseguro que nos veríamos allá.
Nessie y yo intercambiábamos miradas cómplices mientras nuestras amigas hablan de cualquier cosa. Irina se veía muy bien con ese vestido negro tipo halter que dejaba su espalda al descubierto, le llegaba a mitad del muslo y se adhería perfectamente a sus curvas, su cabello totalmente lacio y maquillaje ligero, por último unos zapatos rojos de tacón que hacían ver sus piernas más largas completaban su atuendo; a Laurent le daría algo cuando la viera. Y María no se quedaba atrás, ella llevaba un vestido straple de color beige con un cinturón ancho de color negro al igual que sus zapatos, maquillaje ligero y cabello lacio al igual que Irina, Riley definitivamente se quedaría con la boca abierta al verla.
Los chicos llegaron y nos fuimos al club, al cual entramos sin problemas y sin tener que esperar en la larga fila que había a la entrada. Subimos a la zona vip que se encontraba en la segunda planta y vi a mi flamante novio, que se veía condenadamente sexy, sentado con su hermana y sus amigos en una mesa, le hice una señal a Nessie y le señalé el lugar donde estaban.
—Miren quienes están ahí, vamos a saludar —al ver la expresión en los rostros de Irina, María, Jasper y Emmett me dieron ganas de reír, su cara era un verdadero poema.
Garrett soltó unas risitas por lo bajo y rodeó mis hombros con su brazo, caminamos hasta donde estaban los chicos que al vernos se sorprendieron, claro a excepción de Edward y Kate. Hubiese dado la mitad de mi vida con tal de tener una cámara para inmortalizar el momento, cuando Riley y Laurent vieron a María e Irina respectivamente, sus bocas se abrieron y sus ojos casi se salen de sus cuencas; Garrett me hizo una señal para que viera a Jasper y Emmett que no dejaban de ver a Alice y Rosalie de manera muy similar a los otros dos. Debimos haber traído botes salvavidas, pues inundarían el lugar con su baba si no cerraban las bocas.
—Hola, que sorpresa encontrarlos aquí —saludó Nessie.
—¿Por qué no se sientan con nosotros? —sugirió Kate y Nessie se apresuro a aceptar.
Los chicos se encargaron de juntar un par de mesas para que nos pudiéramos acomodar todos, nos sentamos y pedimos unas bebidas. Para mi buena suerte me senté a lado de Edward, el cual "accidentalmente" rozaba mi pierna con su mano, causándome escalofríos al sentir su tacto en mi pierna desnuda pues me había puesto unos shorts.
—¿Desde cuando son novios tú y mi hermana? —le preguntó Kate a Emmett.
—Desde hace tres años, ¿verdad Iri-Boo? —respondió e Irina apretó la mandíbula cuando la llamó así, en cambió Rosalie se puso roja, y no de vergüenza precisamente, pues mi amigo la llamaba Rosie-Boo cuando eran novios.
—Es mucho tiempo, supongo que están pensando el formalizar su relación, tal vez vivir juntos o casarse —dijo Edward y tanto Rosalie como Laurente casi se ahogan con sus bebidas.
—Por ahora formalizar no está en los planes de este par, pero no podemos decir lo mismo de María y Jasper —apreté los labios para no reírme cuando Nessie dijo eso, Alice se tensó y Riley parecía que en cualquier momento saltaría sobre Jasper y lo despellejaría lenta y dolorosamente.
—Amor vamos a bailar ¿si? —Riley asintió y él y Alice se fueron a la pista de baile.
Jasper le susurró algo a María y ella asintió, se disculparon y también se fueron a bailar, Emmett e Irina se comenzaron poner muy cariñositos, se decían cosas al oído, se reían, intercambiaban alguna que otra caricia y hasta un beso compartieron; verdaderamente era increíble hasta donde piensan llegar con su teatrito. Rosalie se puso verde de coraje y se levantó arrastrando a Laurent con ella hasta la pista de baile, lo que provocó que mis amigos se fueran tras de ellos.
En cuanto desaparecieron de nuestra vista nos soltamos todos riendo a carcajada limpia, Garrett se levantó y se fue a sentar junto a Kate y le dio un casto beso en los labios, Edward pasó uno de sus brazos por mi cintura atrayéndome hacia él y me besó.
—Te ves hermosa —me susurró al oído, mordió con suavidad mi lóbulo y me estremecí.
—No saben cuanto nos alegra que hayan arreglado las cosas, y que no hayan sido tan testarudos como los otros —dijo Jacob señalando con su cabeza la pista de baile.
—Sí, vaya que son testarudos e idiotas, haber cuánto aguantan —me apoyé en el hombro de Edward y su brazo no se movió de mi cintura.
—No será mucho cuñadito de eso pueden estar seguros, los celos son algo muy difícil de llevar, y por como se pusieron, en el momento menos esperado van a explotar y terminaran confesándose cuanto se aman —no podía estar más de acuerdo con las palabras de mi hermana.
Desde donde estábamos teníamos una muy buena vista de la pista de baile, busqué con la mirada a los chicos y cuando los encontré no pude sofocar la carcajada que salió de mis labios, lo cual provocó que los demás también centraran su atención en la pista de baile; esos no estaban bailando, estaban en un concurso para ver quién mataba con la mirada primero a quién.
—¿Qué les parece si nos vamos? Dejemos que sigan con su batalla de miradas y se vayan cuando quieran —Garrett sonrió ante las palabras de su novia y todos estuvimos de acuerdo.
—¿Te vienes con nosotros Bells, o te llevará mi cuñadito?
—Mi novia se va conmigo cuñadita —respondió Edward por mí y Nessie me guiñó un ojo antes de irse con Jacob.
Edward y yo salimos del club, fuimos hasta su coche y me llevó a mi casa. Antes de bajarme del coche me acerqué a él y lo besé, nuestro beso fue subiendo de tono y el ambiente se volvió más pasional, ¡Dios! Lo necesitaba tanto, pero hacer el amor en su coche y fuera de mi casa exponiéndonos a que alguno de los vecinos nos viera no era buena idea, era excitante no lo niego, pero no me iba a arriesgar.
—Edward... ¿quieres entrar? —le pregunté al separarme de él con la respiración agitada.
A pesar de la precaria iluminación, pude notar que sus ojos estaban oscurecidos por el deseo pero no se veía muy convencido de aceptar. Le expliqué que mi habitación estaba en el pasillo apuesto a donde se encontraban las de los demás habitantes de la casa, y eso fue suficiente para que aceptara. Dejó estacionado el coche a la vuelta de la esquina, para que María e Irina no lo vieran cuando llegaran, y entramos a la casa que se encontraba completamente sumida en penumbras, tomé su mano y comenzamos a subir las escaleras sin hacer el más mínimo ruido.
De pronto sentí como mi corazón se detenía al escuchar unos ruidos en la planta baja, mejor dicho junto a la escalera, le hice una señal a Edward para que subiera rápido y lo metí en la primer habitación del pasillo, los ruidos se hicieron más claro y unos segundos después apareció mi padre.
—Volviste temprano cariño, ¿y las chicas?
—¿Eh? ¿Las chicas?
—Sí, las chicas. Una es idéntica a ti y es tu hermana, las otras dos son tus amigas ¿las recuerdas? —dijo en tono de broma y solté una risita nerviosa.
—Se quedaron en el club, yo... regresé porque... me... ¡me dolía la cabeza! Sí eso —Charlie me miró con el ceño fruncido poniéndome más nerviosa de lo que estaba.
—Bien, descansa cariño —solté el aire que había estado conteniendo, cuando mi padre se perdió por el pasillo rumbo a su habitación.
Esperé unos minutos y al ver que no volvía a aparecer, saqué a Edward que estaba de lo más divertido y corrimos hasta mi habitación.
—Eso estuvo cerca —le dije pasando mis brazos por su cuello y me sujetó por la cintura pegándome a su cuerpo.
—Muy cerca, pero fue divertido —murmuró antes de atacar mis labios con necesidad y desenfreno.
Caminamos hasta la cama sin dejar de besarnos y despojándonos de nuestras ropas con ansias, me recosté en la cama y Edward se deshizo de las últimas prendas: mis bragas y sus bóxer. Se acomodo entre mis piernas, de una sola estocada entro en mí y tuve que morderme la lengua para acallar un grito de placer ante esa acción, se comenzó a mover lento pero el deseo, la pasión y la necesidad se había esparcido por nuestros cuerpos como un incendió fuera de control obligandolo a aumentar el ritmo de sus movimientos.
—¡Bella! ¡¿Por qué mierda nos dejaron botados en el club?! —gritó Irina al otro lado de la puerta y mis ojos se clavaron en los de Edward llena de pánico.
—Tranquila, le eché el seguro a la puerta —susurró antes de atrapar uno de mis pezones con sus labios y mi espalda se arqueó a causa del placer, haciéndome olvidar del pánico que sentí anteriormente.
—¡Bella con un demonio, abre la maldita puerta! —ahora quien gritó fue María tratando de abrir, mi amiga estaba muy pero muy cabreada, ya que nunca la había escuchado maldecir.
Edward no disminuyó el ritmo de sus embestidas y mis piernas se enrollaron en torno a sus caderas haciendo más profundos sus embistes, hacía todo lo posible por acallar mis gemidos pero era una tarea muy difícil y al notarlo, Edward me besó. Estaba en medio de una dimensión desconocida, simplemente era algo irreal, yo haciendo el amor con mi novio y mis amigas fuera de mi habitación aporreando la puerta y gritando para que les abriera. ¿Acaso faltaba algo más?
—¡Por Dios niñas! Qué escándalo es este —oh por todos los santos ese era Charlie, en definitivo ya no faltaba nada.
Mis amigas y mis padres, ah porque también Renée se había unido a la fiesta fuera de mi habitación, hablaban pero yo no prestaba atención a lo que decían, y aunque quisiera no podría, pues el placer que Edward me estaba haciendo sentir en estos momentos me tenía completamente abrumada. En mi vientre se comenzó a formar esa burbuja que anunciaba la llegada de mi orgasmo, una burbuja que no tardo mucho en estallar haciéndome subir al mismísimo cielo y mis uñas se clavaron en la espalda de Edward, el cual, con un par de embestidas más también alcanzó su liberación desplomándose sobre mí.
—Voy por las llaves, las chicas tienen razón, con lo torpe que es Bella le pudo haber pasado algo —Edward se rió y dejo un húmedo beso en mi cuello.
—¡Déjenme dormir! —me las ingenié para gritar, ya que mi respiración era agitada y jadeante.
—Bells, cariño ¿estás bien? —me preguntó Renée, claro que estaba bien, de hecho más que bien.
—Sí, sólo me duele la cabeza —respondí y al final mi voz tembló, y cómo no, si mi novio estaba de lo más entretenido dejando un camino de besos por mi vientre.
Después de eso mis amigas y mis padres se fueron, gracias al cielo y sin decir nada más; el salvaje de Edward mordió el hueso de mi cadera y solté un gritito de sorpresa. Sus labios volvieron a posarse sobre los míos, en un beso suave y pausado.
—Esto fue raro —me dijo divertido y no pude evitar reír.
—Sí, lo fue. Pero no puedes negar que también fue muy excitante —murmuré delineando sus labios con mi dedo indice.
—Totalmente de acuerdo —respondió girándonos, dejándome a ahorcajadas sobre él y jadeé al sentir cierta parte de su anatomía comenzando a cobrar vida de nuevo, me incliné atrapando sus labios en un beso hambriento y tuve la certeza de que esa sería una larga y maravillosa noche.
Continuará...
¡Hola! Aquí les dejo el capítulo de hoy y espero que haya sido de su agrado, lamento no haber publicado ayer como correspondía, pero tuve problemas técnicos y me fue imposible. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, donde estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's, así como también noticias sobre futuros proyectos, si gustan unirse encontraran el link en mi perfil.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, hacérmela saber...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también, a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's
¿Algún review? =)
Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:
Lunes: Volver a Sonreír.
Martes: Juegos del Destino.
Miércoles: Siempre te Amaré (últimos capítulos)
