Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.


CHAPTER 29

EDWARD POV.

Llegué a casa de mis padres, me extrañó no ver a mi hermana ni a los chicos pero lo dejé pasar, subí a mi habitación y sin dejar de sonreír me tiré sobre la cama. No podía ser más feliz con Bella, la amaba tanto que no podía imaginar ya mi vida sin ella, me veía formando una familia a su lado y envejeciendo juntos; gracias a Dios nos encontramos aquel día en el parque y aclaramos todo, no quería ni pensar que nosotros también estuviéramos como nuestros amigos.

—¿Podemos pasar? —preguntó Rose asomando la cabeza por la puerta.

—Por supuesto, pasen —Alice y ella entraron, se sentaron a los pies de la cama y me veían con hostilidad.

—¿Por qué lo hiciste Edward? ¿Por qué rompiste nuestro trato? —suspiré exasperado por las palabras de Rosalie, debí imaginar que estaban ahí para reprocharme.

—¡Por Dios! Ustedes saben que amo a Bella, ella es mi vida y no la iba a perder por una tontería.

—Edward, nos debes lealtad, somos tus amigos —refutó Alice.

—¿Mis amigos? Déjame dudarlo Alice, mis amigos sabrían que antes que nada me debo lealtad a mí mismo y a mis sentimientos. ¡Carajo, deberían estar felices por mí y no estarme reclamando por romper ese maldito trato! —grité levantándome de la cama y caminando por la habitación.

—Tienes razón, deberíamos estar felices por ti, pero al menos yo no puedo. Llámame egoísta si quieres, pero no soporto ver como tú y Kate están felices con los amores de sus vidas —Rosalie tenía los ojos llenos de lágrimas, unas lágrimas que por puro orgullo no iba a derramar—. Así como tampoco soporto ver a Ángela y Alec irradiar felicidad y amor por la futura llegada de su hijo... ¡Hasta Nessie es feliz con Jacob! A pesar de no merecerlo por todo el daño que ha hecho.

—Rose tiene razón, Nessie es la última persona de este mundo que debería ser feliz —murmuró Alice con la mirada perdida.

—¿Quiénes son ustedes? ¿Qué han hecho con mi hermana y mi amiga? —no podía creer que me estuvieran diciendo eso, ellas no eran así, simplemente no reconocía a las chicas que tenía frente mío.

—Éstas que ves frente a ti, hermanito, somos el producto de mucho dolor, si nos hemos convertido en un par arpías es gracias a Emmett, Jasper y las zorras de sus novias —Rosalie se puso en pie y salió de la habitación dando un portazo.

Alice la siguió unos segundos después y antes de que saliera pude ver como una lágrima rodaba por su mejilla, esto no podía seguir así, esos testarudos tenían que hablar y aclarar todo antes de que fuera muy tarde; froté mi rostro con desesperación y me senté en el borde la cama. Algo teníamos que hacer para ayudarles, saqué mi móvil del bolsillo de mi pantalón y le llamé a Bella.

Hola amor —su voz sonó... rara y eso no me gustó

—¿Estás bien? Te escucho rara —soltó un sonoro suspiró y se quedó callada por un par de minutos.

Discutí con mis amigos, no les hizo mucha gracia que Garrett y yo no siguiéramos con su plan. Son unos idiotas, Edward, me hicieron enfadar tanto que estuve a punto de desmayarme, no sé, tal vez con el coraje se me subió la presión o qué sé yo —sus palabras me inquietaron y demasiado.

—Voy para allá, y no me digas que no, porque si es necesario te revisaré a la fuerza lo haré —soltó un bufido en desacuerdo.

Ya estoy bien Edward, en serio, no hace falta que ni tú o ningún otro medico me revise. Sólo fue consecuencia de mi enfado —podía imaginármela con el entrecejo fruncido y engurruñada como un gato.

—Está bien —acepté aunque no de muy buena gana—. Yo también discutí con Rose y Alice. Me duele verlas sufrir con todo esto.

—¡Pero es que son tan necios! Tal vez deberíamos darles un pequeño empujón ¿no crees? —no cabía duda que Bella y yo estamos conectados de una manera especial, se nos ocurrió lo mismo.

—Justo por eso te llamé amor, ¿te perece si nos reunimos con Garrett y Kate? Entre los cuatro podemos idear algo para ayudarles.

Claro, nos podemos reunir mañana para desayunar y... —al final su voz se escuchó rara, pude escuchar como su móvil caía al piso y unos apresurados pasos.

—Bella, ¿sigues ahí? Bella no me asustes. ¿Estás bien? ¡Bella! ¡Isabella respóndeme! —por largos minutos no tuve respuesta alguna de su parte, estaba por cortar la llamada e ir hasta su casa cuando escuché ruidos de nuevo—. ¿Qué ocurrió? Estaba a punto de ir a tu casa.

Lo lamento, creo que el disgusto me afectó más de lo que creía y me han dado unas nauseas terribles. Pero bueno, le diré a mi hermana, a Jake, Alec y a Angie que vayan a desayunar mañana con nosotros, ellos también nos pueden ayudar.

—Claro. Pero, Bella ¿en serio no quieres que te revise un medico? Si no quieres que yo lo haga, podemos ir al hospital y...

Estoy bien Edward, ya te dije que todo fue consecuencia del enojo y sólo necesito descarnar un poco. Nos vemos mañana y deja de preocuparte tanto por mí ¿si?

—No puedes pedirme eso, te amo y me preocupa lo que te pasa, pero bueno nos vemos mañana. ¿Pasó a las diez por ti? —soltó unas risitas y puedo apostar a que estaba negando con su cabeza.

A las diez está perfecto, te amo —cortó la llamada y me recosté en la cama.

Un par de horas después hablé con Laurent y Riley, ellos no estaban tan molestos e incluso me felicitaron por mi relación con Bella, pero me pidieron que Rosalie y Alice no se entraran de ello, o de lo contrario, las chicas se enojarían con ellos también.

A la mañana siguiente me desperté temprano, me duché y fui a buscar a mi novia. Al llegar la vi sentada en las escaleras de la entrada de su casa con Nessie, ambas reían y se empujaban juguetonamente, al ver mi coche se levantaron y caminaron con sus brazos enganchados hasta pararse junto al coche.

Saludé a mi cuñada con un beso en la mejilla y a Bella la besé suavemente en los labios, Nessie se iba a ir con nosotros así que nos montamos los tres en el coche y nos pusimos en marcha rumbo al restaurante donde nos íbamos a reunir. Al llegar pedí que nos llevaran a una mesa para ocho personas, nuestros amigos no tardaron mucho en llegar, pedimos nuestros desayunos y comenzamos a formar un plan para reunir a los chicos, pero nada terminaba por convencernos del todo.

—Esto no será algo fácil, ellos no van a hablar a menos que los encerremos en la misma habitación y no los dejemos salir hasta que hayan aclarado todo —dijo Alec con frustración, después de que discutiéramos sobre posibles planes por más de una hora.

—¡Alec, eres un jodido genio! ¡Eso es precisamente lo que tenemos que hacer! —exclamó Bella con una sonrisa de oreja a oreja.

Nos contó su plan y siendo sincero era genial, pero había un pequeño gran detalle, ¿cómo diablos los íbamos a juntar en un mismo lugar sin que sospecharan nada? Además de que estaban enojados con Garrett, Kate, Bella y conmigo.

—Es un plan perfecto, hasta cierto punto, que ellos no querrán ir con nosotros ni a la esquina —dijo Garrett y tanto Kate como yo asentimos en acuerdo con él.

—Nos repartiremos esa tarea, yo me haré cargo de Alice, éramos amigas y estoy segura de que la podré convencer —mi Bella estaba emocionada y decidida a lograr que el plan funcionara.

—Yo me encargaré de Riley, él no está tan molesto conmigo y será fácil convencerlo de que me acompañe —dije encogiéndome de hombros.

—A mí déjenme a María, yo sé cómo convencerla —Ángela le guiñó un ojo a Bella y mi novia sonrió divertida.

Garrett se encargaría de Jasper y Jacob de Emmett, quedando así Laurent, Rosalie e Irina, pero Kate no se podía encargar de llevar a mi hermana pues estaba molesta con ella, tampoco iría con Alec y mucho menos con Nessie.

—A mí déjenme a la fiera Cullen, sin ofender Edward, pero tu hermana tiene un carácter de los mil demonios —Nessie estaba loca si pensaba que iba a convencer a Rosalie para salir con ella.

—Nessie, no eres lo que se pueda decir la persona favorita de mi cuñada, no aceptará ir contigo.

—Hermanita, tu desconfianza en mí me ofende —dijo llevando una de sus manos al pecho y poniendo cara de "ofendida".

—Yo ni loco me hago cargo de Irina, esa mujer es capaz de castrarme si llega a enterarse de la verdad —Alec se veía realmente asustado ante esa posibilidad.

—Bien, encargate de Laurent entonces, que de mi hermana me encargo yo. Una razón más para que me odie qué más da —Alec aceptó sin rechistar, Laurent y él habían congeniado muy bien ayer en la parrillada, hasta se habían hecho amigos.

—Kate, amor de mi vida, si el plan funciona Irina te va a adorar —le dijo Garrett a mi amiga y besó su mejilla.

Una vez resuelto ese problema surgió otro más importante, ¿dónde mierda los íbamos a reunir? No podíamos reunirlos a todos en el mismo sitio pues no serviría de nada, al contrario, eso sólo serviría para que se sacaran los ojos los unos a los otros. Después de un rato pudimos solucionarlo, así que organizamos todo para mañana mismo, tenía el presentimiento de que el plan iba a funcionar y por fin, esos cabezotas arreglarían sus problemas.

BELLA POV.

Después de organizarnos nos despedimos, pues todos teníamos cosas que hacer, y Edward me llevó a casa antes de irse al hospital. Entré y en la sala me encontré con Alan tratando de armar un rompecabezas, sí lo sé, es raro para un niño de su edad, pero le encantaba pasar el tiempo armándolos. En casa no había nadie más, a parte de las personas de servicio, no me gustaba que pasara tanto tiempo solo pero yo tenía que trabajar en los planos para un nuevo hotel.

—Hola enano, voy a trabajar en el estudio ¿quieres venir?

—Sip, ayúdame con esto —me dijo con una sonrisa.

Le ayudé a llevar con cuidado la parte del rompecabezas que ya tenía armada, mientras él llevaba la caja con el resto de las piezas, se acomodó en el piso acostándose sobre su estomago y siguió con su tarea de embonar las pequeñas piezas.

Dejé mis cosas sobre en el escritorio que había acondicionado junto a la ventana y comencé a trabajar, me faltaba realmente poco para terminar los planos, después de eso los tendrían que presentar con los directivos para que los aprobaran y por último, tendría que supervisar la construcción del hotel; el único problema era que el hotel sería construido en Brasil y por consecuente tendría que separarme de Edward, algo que no me hacía mucha ilusión.

—¿Bella? ¡Bella! —parpadeé un par de veces antes de enfocar mi mirada en Alan—. Tu móvil está sonando —estaba tan perdida en mis pensamientos que no lo había escuchado.

Me levanté y saqué mi móvil de mi bolso, mi ceño se frunció al ver que era una llamada de Emmett, me sorprendía que me llamara ya que estaba molesto conmigo.

—Hola Emmett —saludé y escuché muchas voces de fondo.

Eh... Bella, te llamó para avisarte que Jasper, María, Irina y yo nos iremos a Forks por un par de semanas —¿a Forks? ¡Diablos! Eso definitivamente arruinaba nuestro plan.

—¿A Forks? ¿Les ocurrió algo a tus padres o a los de María?

No, ellos están muy bien. Sólo queremos distraernos un poco, de hecho estamos por abordar nuestro avión —quise darme de topes contra la pared, ¿acaso alguien allá arriba no quería que se reconciliaran?

—Forks no es precisamente un lugar para distraerse, además, tú acabas de comenzar a trabajar en el hospital y no puedes dejar todo votado así como así —dije con la esperanza de que se retractaran.

Mira Bella, si te llamé, fue porque después de todo María e Irina se están quedando en tu casa y creí conveniente que lo supieras. Y como ya lo sabes... adiós —me dijo y sin más cortó la llamada.

Quise gritar para sacar la frustración que sentía, pero nada me ganaba con eso. Les mandé un texto a Nessie, Garrett y Angie avisándoles que todo se había ido al traste por el viaje a Forks que habían decidido hacer nuestros amigos y que les avisaran a sus parejas. Después le llamé a Edward, le expliqué todo y le dije que tendríamos que posponer nuestro plan. Suspiré pesadamente y volví a concentrarme en mi trabajo.

—Edward me caé bien —me dijo después de un rato Alan sin apartar la mirada de su rompecabezas.

—¿En serio? —él asintió y no pude evitar sonreír.

—Jake no me caé mal, pero tampoco taaaannnn bien. Por eso le hago bromas —al final soltó unas risitas.

—Eso molesta a Nessie.

—Lo sé pero me gusta hacerla rabiar, es muy divertido —ambos nos reímos por eso, vaya que era divertido hacer rabiar a Nessie.

Los días pasaron más rápido de lo que esperaba y ya sólo faltaban un par de días para que mis amigos volvieran de su viaje a Forks, pero eso no era lo que me tenía preocupada, no señor. Ahora lo que me preocupaba eran los mareos que había estado teniendo durante los últimos días, las nauseas por las mañanas y el retraso de poco más de una semana; miré la hora en mi reloj mientra caminaba nerviosamente por la habitación y solté el aire contenido al ver que ya había pasado el tiempo. Caminé hasta el baño con el corazón latiendo desbocado dentro de mi pecho, tomé el trozo de plástico con manos temblorosas pero no me atreví a ver el resultado.

Salí del baño con la prueba de embarazo en mis manos y abrí la puerta para salir de la habitación, necesitaba apoyo moral, así que casi corrí hasta la habitación de mi hermana. Abrí la puerta sin llamar y entré, grave error ya que no había dado ni tres pasos cuando choqué con Nessie y ambas caímos al suelo.

Me levanté y busqué con la mirada el trozo de plástico, que se me había soltado a causa del impacto y la caída, pero... ¡oh sorpresa! No encontré sólo una prueba de embarazo tirada en el suelo, no, eran dos.

—Yo... creo que... que estoy... em-embarazada —tartamudeó Nessie levantándose del suelo.

Tomamos una de las pruebas cada una, era imposible saber cual era suya y cual mía pues las dos malditas pruebas eran iguales.

—Negativo —susurré después de haber visto el resultado.

—Positivo —murmuró con voz ahogada Nessie sin apartar la mirada del plástico que sostenía entre sus manos.

—Eso quiere decir que... una de las dos sí está embarazada —asintió aunque no fue una pregunta.

—Tenemos que salir de dudas ahora mismo, Bella, tenemos que ir con Lucy.

—¿Lucy? ¿Quién es Lucy? —Nessie no me respondió, marcó un número en su móvil y se alejó unos pasos de mí.

Después de unos minutos cortó la llamada, le volví a preguntar quién era Lucy y me dijo que era la ginecóloga con la que siempre iba Renée, que podía atendernos hoy mismo y que nos estaría esperando en su consultorio. Nessie prácticamente me arrastró fuera de la habitación y escaleras abajo, estábamos por salir de la casa, cuando la voz de Charlie nos hizo detener.

—¿A dónde van con tanta prisa ustedes dos?

—A... a... ¿caminar? ¡Sí, eso! A caminar. Un poco de aire fresco no nos vendría mal —no se le pudo ocurrir otra cosa, ¿cómo se supone que vamos a salir en el coche si vamos a caminar?

—Bien, vayan con cuidado —ambas asentimos y salimos de la casa.

Nessie iba a toda prisa rumbo a donde estaba aparcado su coche, y justo cuando estaba por subirse, la detuve tomándola del brazo, ganándome una mirada envenenada de su parte.

—Le acabas de decir a nuestro padre que vamos a caminar, si lo recuerdas ¿no?

—¡Oh cierto! Vamos a buscar un taxi.

Nos tomó diez minutos encontrar un taxi libre. Casi una hora después llegamos al hospital, que gracias a Dios no era el mismo donde trabajaba Edward; entramos y seguí a Nessie hasta el consultorio de la doctora, Lucy nos estaba esperando y al vernos nos sonrió con calidez, era una mujer de ojos azules, alta y de aproximadamente unos cuarenta y cinco años.

Todo fue tal y como cuando acompañé a Ángela, Lucy nos hizo unas cuantas preguntas y después una enfermera nos tomó una muestra de sangre.

Los minutos que tardaron los resultados se me hicieron eternos, ¿qué iba a pasar si yo estaba embarazada? ¿Qué le diría a Edward? ¿Él querría al bebé? Mañana Edward y yo cenaríamos juntos para celebrar un mes de novios, nuestro primer aniversario y tal vez el último cuando sepa que será papá, claro, en dado caso de que sea yo quién está embarazada.

—Bien chicas, en vista de que ambas están muertas de nervios, haré esto lo más fácil posible —Lucy abrió los sobres y revisó los resultados de ambas.

Volvió a meter las hojas a los dichosos sobres, se quitó los lentes y apoyó sus codos en el escritorio, para ese punto Nessie y yo ya no podíamos ni respirar, ¿no se suponía que lo iba a hacer más fácil? Al menos a mí no me lo perecía.

—Felicidades, ambas serán mamás —dijo con una sonrisa.

¡Por todos los santos! Iba a ser mamá y tía al mismo tiempo. Por instinto mis manos se posaron sobre mi vientre, dentro de mí crecía una pequeña personita, una parte de Edward y de mí. Mis sentimientos eran todo un revoltijo, estaba feliz, emocionada, pero sobre todo aterrada, ¿cómo reaccionará Edward al saber que vamos a ser papás? ¿Y Charlie? ¡Oh Dios mío, Charlie!

—Charlie nos va a matar —murmuramos Nessie y yo al unisono volteando a vernos.

Continuará...


¡Hola! Aquí les dejo el capítulo de hoy y espero que haya sido de su agrado. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, donde estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's, así como también noticias sobre futuros proyectos, si gustan unirse encontraran el link en mi perfil.

Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, hacérmela saber...

Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también, a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's

¿Algún review? =)

Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:

Lunes: Volver a Sonreír (últimos capítulos)

Martes: Juegos del Destino (últimos capítulos)