Una Respuesta
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Capítulo 3
"Ése día"
- ¡Armin!
Se había ido. Olvide que dentro de mi había vida, la luz del lugar parecía apagarse a mi alrededor, no habías salidas, no había, atajos, no existía nada más que un lugar solitario dentro de mí.
- Dime...- Por ese instante, mi cabeza se puso en total blanco.
Un largo y pronunciado escalofrío recorrió mi espalda, expandiéndose hasta mis temblorosas manos. Llevé mis dedos hasta mis ojos y los despojé de las lágrimas que recorrían su superficie.
Sin tomar en cuenta el beneficio de la duda...
- ¿Armin?
Él tocó mis hombros con sus tibias manos e hizo girarme de frente a él.
- Esto es demasiado extraño.
Miraba sus orbes azules temiendo que cambiaran hasta oscurecerse, suspiré apenas intenté articular palabras... Temía muchas cosas que pasaban como tren bala en el interior de mi mente, y sin embargo, no podía detenerme a que cierto vagón se detuviera o disminuyera su velocidad para intentar saber lo que debía hacer.
Tomé una de sus manos y la quité de mi hombro. Armin me miró de la misma manera que segundos anteriores: desconcertado, intranquilo, él estaba inseguro...
- No he entendido ni la mitad de lo que has dicho.- Soltó de pronto, tal vez desesperado al ver que no había hablado.
- No hace falta que lo digas...
- ¿No fuiste tú sola cierto?
- Fue idea mía.- Me apresuré a decir.
El silencio permaneció por unos instantes... Sería tonto querer dar un aproximado, pues para mí en ese momento, el tiempo dejó de existir.
- ¿Te comió la lengua el ratón?
- Es gato...- Intenté sonreír.
Su mirada cambió.
- No puedo creer todo lo que me has dicho, es muy difícil.
- La verdad puede ser complicada, pero sigue siendo la verdad.
- Debo irme, ella me espera...
Dejé mis palabras al viento, esperando que entre tan leves soplidos se movieran hasta sus oídos. Vaya deseos.
~Flash Back~
- ¿Vienes muy seguido aquí?- Pregunté de la nada.
Mi acompañante me dirigió una rápida mirada antes de tomar camino por otro extenso pasillo.
- No realmente, tenía rato sin venir.
En mi mente sólo pregunté qué tanto debía ser... Armin parecía ir corriendo pues con sólo un segundo de distracción ya llevaba cerca de metros de ventaja. Y ni siquiera parecía prestarle atención a su alrededor, cuando me mencionó que vendría aquí no pensé que llegaría más rápido que un tren bala.
- A-Armin...
Por ir pensando tropecé con algunas cajas y teniendo cierta suerte de mi lado no estampé mi cara contra el suelo del establecimiento. Cuando reaccioné, Armin no estaba por ningún lado a la deriva. Maldije por lo bajo, resoplé y pensé que este era un día totalmente extraño.
Sacudí mi pantalón de nueva cuenta y miré a todos lados, antes de decidir avanzar por un determinado pasillo... Por cada paso que daba me preguntaba qué era lo que me había llevado a ese lugar, más específicamente, en ese día, con esa persona...
Tropecé con algunas cajas sobre el suelo hasta antes de terminar de recorrer el pasillo exclusivo a los videojuegos de la consola de Armin. Cajas de las cuales salieron saltando un montón de campanillas... De no ser por la época me hubiera preguntado una y, tal vez, mil veces que estaban haciendo en un lugar totalmente dedicado a la compra-venta y colección de videojuegos.
- ¡Cossette!
Entonces era cuando el apuesto príncipe le brindaba su total ayuda a su damisela en apuros.
- ¿Te encuentras bien?- No emití palabras, tan sólo asentí con un movimiento de cabeza.- Nunca había visto un combo ¡tan real como este!- Después de ello, mi amigo el pelinegro no hizo más que comenzar a reír.
Me preguntaba constantemente que poseía el chico frente a mí que robaba toda mi atención... Sin embargo, era una pregunta a la cual era escasa una respuesta.
Sin pensarlo, tan sólo de forma automática acepté su mano para despegar mi cuerpo del suelo. Mi bufanda había parado a dar a unos pocos centímetros de mi cuerpo, di un largo suspiro antes de levantarla...
- Creo que por algo se ha caído.- Riendo de nuevo, despegó la bufanda de mis manos y la alisó.
No fui lo suficientemente hábil no evidenciar el sonrojo que se formó en mis mejillas una vez que sus manos hasta ellas, intentando acomodar los escasos cabellos que no había acomodado después del tropiezo.
Con la bufanda violeta de color, enrolló mi cuello dando dos vueltas a su alrededor, para después dejarla colgando del mismo.
Bajé la mirada una vez que él comenzó de nuevo a reír... Me encontraba avergonzada, desconocía el por qué.
- ¿Encontraste lo que buscabas?
- ¡Mejor que eso!- Su sonrisa lo decía todo.
Musité su respuesta en forma de pregunta y el asintió, cumplió entonces su sonrisa de oreja a oreja.
- ¡Promociones de Navidad!
Con su mano sostenía una pequeña y transparente bolsa en la cual se podían divisar un par de estuches...
- ¿No es genial?
- Si, lo es.- Sonreí, esperando el mismo rubor de segundos antes.
En ocasiones Armin podía ser totalmente distraído... Comenzaba a agradecerlo.
- Rápido, debemos ir a otro lugar.
- ¿Eh? - Estaba confundida.- Creí que ya tenías todo.
El comenzó a reír esperando ocultar su nerviosismo, al menos eso creía yo.
- Aún me falta el obsequio para mi hermano.- Pareció pensárselo más de dos veces, pues tardo bastante en continuar.- Debería, pero Alexy es algo complicado cuando se lo propone.
Medité algunas veces antes de responder.
- No me parece una persona complicada...
Sonrió y comenzó a reír por segundos.
- No vives con él, Cossette.
- ¿Te ha pedido algo especial?
- No sé cómo contestar, es como si te dieran a elegir entre... Bueno...- Se mantuvo en silencio por segundos.- Mejor olvidémonos de eso.
Tomó mi mano para hacerme entender que lo siguiera; Esperaba, tan sólo, que mientras duráramos entrelazados no sospechara de la sencilla atracción que sentía por él...
Salimos de la tienda, el tiempo parecía un poco diferente a como lo recordaba, a pesar de haber transcurrido unos cuantos minutos insignificantes de contar. Diferente a antes, la ciudad parecía envuelta por una manta clara de hielo que se rehúsa a desaparecer... A volverse líquido... Miré a todos lados, el suelo también se encontraba ocupado por la nieve fría y la temperatura descendiente.
Llevábamos un tiempo caminando por la redonda, aun desconociendo el lugar donde Armin quería ir. Aunque no me importaba.
Podría pasar el día a su lado y ni siquiera me percataría de cuando fuera el día siguiente.
~Fin Flash Back~
En esa ocasión la festividad de ese día parecía estar completa y danzando alegremente de un lado hacia otro.
En esa ocasión... Hoy ya era otra muy distinta.
Entonces recorrí con la mirada ese lugar, independientemente de la hora que el reloj del móvil marcaba, en mi mente los segundos no habían transcurrido. Observaba que estaba de pie en el lugar donde me tomó de la mano y sonrió conmigo hace tan sólo unos cuantos meses atrás... Pensándolo de nuevo, debía de escucharse estúpido lo que hice, tiempo atrás era arriesgado, hoy tan sólo la estupidez rodeaba a mi mente...
Teniendo mis pensamientos a contra pared, la bruma de la inestabilidad me cubría el cuerpo completamente sin dejar que me moviera, intentaba hacer, tal vez, que detuviera mi mente por un instante y dejara de pensar y en lo que ya fue y no puede cambiar.
Antes me había preguntado lo que llegaría a pasar una vez que le conté mi secreto, ahora esa pregunta se ha transformado; Es una más peligrosa y mortífera, más doliente y decepcionante, una pregunta... Una cuestión que hubiera preferido no conocer jamás...
Y sin embargo, él hubiera no existe...
Pues esto no es un sueño, y huir no parece ser la mejor opción... Pensando lo digo mientras entre pensamientos vuelve a aparecer...
¿Y si le hubiera contado antes la verdad? ¿Y si aquel día hubiera hablado con él? ¿Y si hubiera aceptado que me acompañara a casa? ¿Y si... No, no hay respuestas.
Y en caso de haberlas, sigo sin conocerlas.
~Flash Back~
- ¿Seguro que falta poco?
Él giró para verme y se detuvo a centímetros míos.
Frotó sus manos, tanto como la bolsa de la tienda de videojuegos se lo permitiera, no quería soltarla...
- No realmente.
Esperaba otro tipo de respuesta de su parte, comencé a reír creyendo que habíamos estado caminando en círculos durante casi una hora.
- Olvidé el nombre de la tienda.- Comenzó a reír de nueva cuenta, con una enorme sonrisa en su rostro. Se tomó los cabellos negros por un momento.- Se hace tarde, mejor volvamos en un rato comenzará a helar.
- No.- Me apresuré a decir, inconsciente de la imagen que causaría en él. Me miró completamente sorprendido...- Es decir, yo... Puedo ayudarte con el regalo de Alexy.
- ¿Lo dices en serio?- Su cara vislumbraba felicidad e increíble alegría.
- Bueno, Alexy le gusta mucho una tienda pero está en el centro comercial... Yo...- Me quedé en silencio esperando su respuesta, era una contestación ausente, parecía ocurrir algo tan lento e imperceptible como para aparecer de la nada.
- Entonces vayamos.
La bufanda y el abrigo no parecían ser suficientes, ya dentro del centro comercial seguía, a mi parecer, igual de frío que fuera de él.
- ¿En cuál de todas?- Su cuestión me sacó de mis pensamientos, recordé entonces lo que debía buscar.
- Está en el piso de arriba.- Dije segura.
Antes de llegar Armin decidió que con tanto "trabajo" que nos había tomado llegar hasta allí debíamos visitar otros lugares, más bien, yo le llamaría de otra forma.
Él parecía correr como niño en juguetería, revisando las estanterías una por una, yo por mi parte revisé unos cuantos discos en la estantería de al lado.
- ¡Cossette!
¡Oh no!
Giré para toparme con la chica de cabello azul que me miraba impaciente a que contestara su "saludo"...
- Hola, Laeti- Sonreí, a la vez riendo nerviosamente.
- ¿No es impresionante? Volvemos a toparnos.
- Creo que sobre todo es la víspera lo que lo hace extraño.
- ¿Has venido sola? Digo, ¿alguien te acompañó? ¿Un amigo de instituto? - Allí iba de nuevo, era particularmente especial encontrar una razón para recordar a Laeti, hablando por supuesto de sus 5 minutos de enamoramiento.
- Si, bueno, algo así...
- Cossette, creo que...
¡Doble no!
Armin se detuvo al llegar hasta nuestro lado.
- ¡Armin! Que gusto volver a vernos.
- Sí, lo mismo digo.- Él le sonrió sin siquiera pensarlo.
Así era Armin, eso era algo muy especial que me gustaba de Armin.
- ¿No les importa que los acompañe, cierto?- Me mantuve al margen una vez que ella se abrazó del brazo de Armin, y este no dijo nada.
- Vayamos por el obsequio de Alexy, entonces.- Dije sin más.
No supe definir en ese entonces la expresión en el rostro de Armin, parecía extrañado y a la vez sorprendido, no lo sé... Tan sólo no lo entiendo.
Laeti hablaba sin parar de lo lindo que eran esas fechas, y bien, que le encantaría volver a visitarnos en el Instituto, Armin le seguía la corriente esperando-entonces- que yo también dijera algo, tan sólo retomaba el hilo cuando llegaba a desvanecerse.
- Cuéntame todo sobre ti, Armin. ¡Me encantaría conocerte mejor!
- Es bueno saberlo.
-De nuestro encuentro anterior no pude terminar de hablar contigo, ¡que lamentable!- Parecía hacer un puchero.
- Ya tendremos tiempo de conocernos mejor.
Casi al llegar a la tienda de ropa y accesorios, nos encontramos con unos conocidos de Laeti...
- Debo irme chicos, nos volveremos a ver. ¡Que se diviertan!
Ella nos abrazó simultáneamente y se fue más rápido de lo que se puede imaginar.
Al entrar a la tienda, Armin parecía cabizbajo y contorsionado por el lugar...
- Entonces... ¿Vienen siempre aquí?
- No siempre.- Reí al verlo como tomaba unas cuantas prendas y se dirigía al probador.- Más vale que valga la pena.- Y volvía para dejarme la bolsa con videojuegos de la cual no quería separarse.
Luego de un rato salió con mala cara.
- Vayamos por una chaqueta.
Lo seguí hasta esa sección, eligió una peculiarmente vistosa y de colores resultantes en el interior, bonita he de decir. Se la probó ahí mismo y pagó inmediatamente al darse cuenta que era de su talla.
- Es un bonito obsequio, Armin.- Miró la bolsa naranja que llevaba dentro el regalo envuelto en papel especial.
- Sólo espero que le guste.- Dicho esto, toco una vez el timbre hasta que Alexy abrió la puerta.
- ¡Oh, Cossette! ¡Qué bueno verte!
- También me alegro de verte, Alexy. Sonreí, no podía olvidar el sentimiento que hacía florecer en mí.
- Deben de tener frío. Armin...- El susodicho dio un suspiro y le dio a su hermano la bolsa con el regalo.
- Gracias, te lo agradezco.
Antes de entrar a la casa, felicité por Navidad a ambos.
- Debo volver a casa, mis padres y mi tía me esperan... Yo...
- No digas más, nosotros te...
- Te acompañaré.- Me sonrió de nuevo, Armin.
Alexy se dedicó a reír para sí, y me dio un característico abrazo por las fechas, antes de soltarme, inesperadamente de susurró algunas palabras al oído...
- Espera... Un poco.
Abrí mis ojos de par en par.
- Vamos. - Armin ya estaba junto a la puerta, más bien, no nos habíamos apartado de ella.
Alexy, fue y vino con algo entre sus manos...
- A esta Navidad le faltaba algo.
- ¿De qué hablas?
Tomó sólo con los dedos de una sola mano una ramita de la cual salían pequeños frutos.
- Bien.- Levantó su brazo y mantuvo colgando el muérdago sobre nosotros.- Es tradición.
Armin pareció más serio que de costumbre mientras que yo intentaba ocultar el sonrojo que por dicha acción me fue provocado.
- Es tradición, cuando dos personas se encuentren frente a frente bajo un muérdago, estas deben besarse.
- Debe estar puesto en el techo...- Susurró apenas mi compañero pelinegro. Evitando la mirada de Alexy, Armin hizo ademán de dar un paso hacia atrás y comenzar a caminar en dirección a mi casa.
- Yo...
- No te preocupes.- Alexy parecía estar de lo más alegre.- Algunas personas se niegan a aceptar ciertas cosas, es todo.
Alcancé a Armin lo más pronto que pude y durante un rato ninguno de los dos se atrevió a romper el silencio que se formó. Silencio que duro más de lo esperado, más de lo que jamás hubiera imaginado.
Llegamos al lugar donde vivía y aun ese incómodo momento parecía rondar por las mentes de ambos.
- Feliz Navidad, Armin... Espero...
- Es tradición.- Sin darme cuenta se encontraba a mi lado, a un lado de la puerta principal. Él señaló el techo del recibidor.
Un muérdago...
Lentamente se acercó a mí, yo no sabía que hacer o cómo reaccionar... Estaba totalmente nerviosa y agitada como para pensar en algo, tan sólo una idea recorría mi mente y ocupaba cada rincón de mi cabeza:
Armin iba a besarme.
Uní mis pestañas y me dejé llevar por el momento, esperando que llegara de una vez por todo el suceso...
Sentí entonces sus labios... Cálidos, que chocaron con el frío que recorría mi cuerpo.
Mi mejilla se sintió tibia y una de mis manos la cubrió una vez que él se apartó.
- Feliz Navidad, Cossette.
Volvió a sonreír y yo, junto con él...
~Fin Flash Back~
Ella...
Aun me preguntaba por qué ella, aun me detenía inconscientemente a pensar en ciertas razones que pudieron provocar lo que sucede, ciertamente pienso en vano, pues aunque llevamos poco tiempo conociéndonos, llegué a confiar de una manera totalmente ciega en ella.
Yo... Ella...
Debió tener una razón muy importante, lo sé.
O al menos, en eso quiero creer...
- Hola... - Enmudecí.
- Hola.
Las palabras se habían topado con la pared de los labios...
- Yo, creo...- No sabía que iba a decir, no tenía idea alguna.
- No hace falta que lo digas.- Ella sorprendió a mi ser callando de pronto. Dando un suspiro y mordiéndose el labio, tal vez, intentando reprimir sus propias ideas.- Hablemos después.
- Pero...- Me apresuré a decir, pero ella meneó su cabeza para hacerme entender que cualquier frase que yo intentara pronunciar no ayudaría a que ella cambiara de opinión.
- Debo irme.
- Si.- Se fue, en sus manos llevaba una bolsa característica de la tienda, parecía llevar prisa...
Me la topé en ese mismo lugar, saliendo de la misma tienda de videojuegos en la cual yo pensaba cubrirme de pensamientos.
Alejada de preguntas sin sentido, regresé a casa.
Intentando evitar recuerdos y la transición de sentimientos... Esperando encontrar alguna razón...
Queriendo saber que surcaba en la mente de mí amiga pelirroja, que desde un principio su sonrisa no había cambiado en ningún aspecto, hasta el día de hoy... Se miraba distinta y yo junto con ella.
Iris no era la misma.
De alguna manera... ¿Sus verdes ojos combinaban con las lagunas azules de Armin? Me reprimí por pensarlo, dejé de forzarme y un par de lágrimas esperaron a eso para salir disparadas; Bañaron mis mejillas de una imperceptible calidez que en esos momentos parecía faltarme.
¡Hola! (:
Creo que no hubo muchas personas conformes con el capítulo anterior, lo entiendo... Esta tomando cierta forma que ni yo esperaba. Siento la tardanza, mi mente tan sólo no se cansa de pensar ciertas cosas, hoy, al fin... Supe lo que mis ojos ocultaban, entiendo lo que ocurrió, puede ser algo complicado e incómodo de explicar, pero sigue siendo la realidad.
Este capítulo va completamente dedicado a quienes intenten volver realidad lo que ocultan como ficción en sus sueños.
Vale la pena luchar, yo lo sé.
Espero que la espera haya valido la pena de la espera.
He puesto en él una sorpresa, este es mi regalo: ¡Feliz Navidad! :D
Pensaba subirlo ayer, pues como pueden darse cuenta (sin interferir en la historia) incluí algunas escenas de Armin y Cossette en la víspera pasada... Sin embargo, cada vez que intentaba ingresar a mi cuenta la página se caía y no sabía por qué.
Espero que les haya gustado, y los hayan disfrutado en su mayoría... Algunas pensarán que la chica era obvia, tan tan~ ¡Sorpresa:D!
Siiory-chan: Debo decir que he cambiado de opinión de última hora, espero y no te moleste ^^U
Lamento la enorme demora.
Nos leemos en el próximo.
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Matta ne...
