Disclaimer: FROZEN y cada uno de sus personajes es propiedad de Disney, solo lo narrado en esta historia es enteramente mio.


"Después de Frozen Fever"

Después del Después de Frozen Fever / El hilo rojo

-Oh, vamos…

-Tranquilo Kristoff ya casi te desenredamos…-Dijo tranquilo el hombrecito de nieve, intentando liberar al rubio y los regalos que sostenía.

-Eso dijiste hace una hora y solo me termino enredándome más… -Respondió malhumorado el rubio, intentando por todos los medios quitarse ese hilo rojo, que sabrá de cuantos metros era.

¿Y como había terminado enredado en todo ese hilo y con los regalos de la princesa?, muy sencillo como buen novio que es, se ofreció a ir a recoger los regalos de Anna que había dejado olvidados en el mejorado reloj y de paso recoger todo ese endemoniado hilo que apenas ayer él se encargó de acomodar por todo el palacio y el pueblo, o claro también posicionar cada regalo en su lugar.

Soltó un bufido,-Olaf, sería más sencillo si fueras de una vez por unas tijeras…

-No, jamás se puede romper…-Declaro fíeme, por fin encontrando una punta del hilo.

-Olaf, solo es un hilo…-Rodo los ojos y miro a su fiel amigo que estaba dormido plácidamente cercas de ellos, deseoso de él también recortarse y descansar un poco.

-Kristoff, no es solo un hilo…es el hilo rojo del destino –Dijo con ensoñación. El rubio soltó un bufido e hizo un mohín sin entender las palabras de Olaf.

La platinada seguía enferma y Anna se encargaba de ser su enfermera personal y el bueno se encargaba de ayudarlas en lo que pudiera y eso consistía en también cuidar a todas las curiosa creaciones de Elsa.

-Muy bien Kristoff jala esto…-Alegre hablo Olaf, amarando la punta del hilo a uno de los pequeños Snowgies.

-¿Qué?-Pregunto confundido el rubio.

-Tu no, mi pequeño y tierno hermanito Kristoff…-Confirmo señalando al Snowgies sonriente.

-¿Le pusiste mi nombre?-Pregunto incrédulo.

-Corre Kriss…-Ignorando la pregunta del montañés, salió corriendo a gran velocidad el pequeñito, seguido de los otros cuarenta y dos Snowgies que había sido creados en el trascurso de la noche y a primeras horas del día.

~0~

-Anna que ya estoy mejor…-Decía la platinada entre cerrando los ojos.

-Elsa, no lo creo…

-Que si…

-Elsa estoy de este lado, estás hablando con una armadura, será mejor que regresemos a tu habitación…

-No quiero…-Tambaleante la platinada se alejó del pie de las escaleras apoyándose en las armaduras.-Y aún tengo un regalo más…-Creo un pañuelo y sin nada de gracia sonó su nariz, la menor rio por lo bajo, ver a su pobre hermana en ese estado le causaba un poco de risa, ya que perdía completamente su porte elegante y sinceramente parecía estar borracha en lugar de enferma.

-Elsa, no seas una reina berrinchuda y regresa a tu habitación… y ya no es mi cumpleaños.

-Nuup…-Sabrá de donde saco una pequeña botellita, a la cual le dio un trago e hizo unos gestos graciosos.-Pero me falto darte un regalo…jiji

-Elsa ¿qué es eso?...-Pregunto señalando la botellita.

-La medicina de Oooaken-Dijo arrastrando las palabras con una cómica sonrisa. Anna tomo la pequeña botella de cristal y leyó su contenido, hizo una mueca al ver que eso tenía más alcohol que cualquier otro ingrediente.

-¿Qué?, no tomes esto…-Declaro con firmeza la menor.

-Pero si tú me lo has dado…

-Bueno si, pero…

-¿Por qué?, tarde en acostumbrarme al sabor, así que dámelo-Reclamo tal cual niña chiquita intentando recuperar su preciado dulce, los movimientos de la gobernante eran lentos y torpes a lo cual Anna sencillamente los esquivaba.-Annaaa, si no me lo das no te daré tu regalo…

-Elsa está bien, ya han sido suficie…-No pudo seguir hablando ya que la puerta principal se abrió de golpe, dejando ver al pequeño grupo de Snowgies con sus características y radiantes sonrisa, con sus diminutos pies corrieron en tumulto a la princesa, cargando y arrastrándola fuera del palacio aun en contra de sus protestas, en ese momento la platinada aprovecho para quitarle su medicina, sonrió victoriosa y con torpeza se fue a recargar en el marco de la puerta principal para ver mejor el espectáculo.

-Ey, ya basta… esperen…-Alegres los pequeños arrojaron a la princesa a los brazos del montañés que se mostraba confundido pero que gracias a sus reflejos, y que ya casi se había desenredado del hilo, logro reaccionar a tiempo y atrapar a su princesa.

El rubio se sonrojo al sentir el rostro de la princesa tan cercas- H-hola…

-Jeje, hola…-Respondió nerviosa, acomodándose un mecho de cabellos tras de su oreja, se quedaron mirando en completo silencio.

- Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse,-Comenzó a narrar Olaf, rompiendo el silencio que se había formado y obteniendo la completa atención de la pareja- se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique.

El rubio aun cuando tenía abrazada a la oji-azul, se logró ver la mano notando que un extremo de ese hilo estaba atado en su dedo meñique, curioso dirigió su vista a las pequeñas manos de la princesa, la cual intrigada miraba su mano y se preguntaba en que momento habían atado el hilo a su meñique, sonrió de medio lado al ver también el pequeño, simple y muy hermoso anillo que recién recibió ayer.

Ambos sonrieron y con cuidado el rubio bajo a la princesa pero sin separarse mucho, siguieron escuchando atentos las sabias palabras que recitaba Olaf.

-"Un hilo rojo-Continuo el hombrecito de nieve, experto en el amor- invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias.-Sutilmente le sonrió a la pareja, recalcando las últimas palabras. El rubio rasco nervioso su nuca y la princesa jugueteo con una de sus trenzas gemelas- El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper"-Concluyo Olaf con una sincera sonrisa.

Kristoff se inclinó un poco y beso la mejilla de la pecosa-¿Sabes…?-La oji-azul miro a su rubio con completa atención- No me a quedado del todo claro lo que acaba de decir Olaf y mucho menos sé de donde lo habrá sacado, pero algo me queda claro…-La sujeto de las manos y mirándola fijamente a los ojos-Que tú y yo estábamos destinados a conocernos… aun cuando yo no era guía, aun cuando casi me prendes fuego, aun cuando incéndiate mi trineo, no me arrepiento y jamás me arrepentiré de haber ayudado a esa chica extraña en el almacén de Oaken…-Con delicadeza llevo su mano a la tersa mejilla de la princesa-lo único de lo que me arrepiento es haberte dejado con ese idiota…-por breves segundos se mostró molesto, la princesa solo atino a abrazarlo con fuerza, al instante le respondió con el mismo fervor- pero te juro que no lo volveré a hacer porque después de todo nuestro destinos es estar el resto de nuestras vidas juntos…

Inevitablemente los azulinos ojos de la princesa se pusieron cristalinos-Kris-toff… te amo.

Con delicadeza la tomo del mentón, obligándola a levantar la vista, como si de una muñequita de porcelana se tratar con la mayor delicadeza que pudo retiro con su pulgar las lágrimas que persistían en el hermoso rostro pecoso de su amada.- Te amo tanto…-Beso tiernamente su diminuta nariz- I love you baby…-Dijo en un leve susurro antes de unir sus labios con los de la princesa que le correspondió felizmente.

La platinada desde el marco de la puerta empezó a aplaudir- ¡Bravo!-Tambaleándose bajo los escalones, claro con un poco de ayuda por parte de su pequeños, ¿hijos?- Lo has pronunciado bien…-La pareja sin romper el beso sonrieron.

La gobernante dio un par de paso más y termino tropezando con su capa, cayendo de cara contra el suelo, Olaf alarmado intento auxiliarla al igual que los Snowgies-¡Elsa!- La pareja de tortolitos al escuchar el grito se separaron y dirigieron su vista a la platinada que estaba tendida en el suelo.

-Oush…

-¡Elsa, ¿Estas bien?!-Preocupada intentaba levantar a su hermana.

-Estoy bien, solo que yo también quería un abrazo y un beso… -Decía sin levantar su cara del suelo- Y amablemente Ser Suelo se a ofrecido…-La pareja divertida rieron, con cuidado el rubio levanto a la platinada y con ayuda de Anna la cargo en su espalda haciéndole caballito. La menor le dio un besito en la mejilla de su hermana, que instintivamente sonrió.

-¿Esta bien Elsa?-Pregunto angustiado Olaf, Anna asintió.

-Si Olaf, solo digamos que aún necesita descansar y cambiar de medicamento… -Dijo divertida la pecosa, tomando de la mano al rubio y dirigiéndose al palacio.

-Ee tranquilo amigo, está bien, mientras podrías ayudarme a alimentar a Sven y evitar que tus hermanos se metan en problemas-Olaf asintió.

-Mis pequeños se portan bien…-Entre mormullos hablaba la casi inconsciente la platinada.

La pareja no pudo evitar soltar una carcajada, con tranquilidad se dirigían al palacio sin borrar sus sonrisas, ni soltarse las manos.

..:Fin:..


Jeje, ya se soy una terrible escritora, ¿como se me ocurre escribir un capitulo mas de un Fic supuesta mente terminado y que se supone es un one-shot?

cuando tengo otros fic's que requieren actualización, muy sencillo estaba viendo nuevamente el corto y...¡back¡ que se me ocurren un fic, (pero no es este), me puse a escribir pero !oh¡ diomiooo que abro mi face y encuentro una imagen haciendo referencia a eso del hilo rojo,(aunque era ElsAnna) y !bom¡ que otra idea surge y me dije "Bueno los puedes subir en el fic que ya habías echo y así no estarías subiendo un nuevo fic, después de todo son desarrollados del corto", jaja tiene lógica ¿no? (para mi si)

En fin gracias por tomarse el tiempo de leer mis tonterías y por su apoyo, enserio que eso me anima a seguir escribiendo.

Gracias por sus comentarios;

Romi

Elsa Arendelle

rosalinda1601

icequeen

Chocoleti'e

peste21

Espero y esto igual hay asido de su agrado.

NaomyRO22 OffLine

"Que la fuerza los acompañe"

P.D: Estaré actualizando mis demás historia en estos días