Buenas mi gente!, se que prometí subirlo el fin de semana, pero se me hizo corto el tiempo, tuve un ligero retraso pero aquí está el capitulo, creo uno de los más esperados jeje. Ojalá sea de su agrado y también de antemano agradezco los review que me han dejado, y también los favoritos, me hacen muy feliz, mil gracias a todos.

Notas de la atora:

Bueno, esto es solo para hacer algunas aclaraciones, ya que en el review de una amiga leí algo bastante interesante, y es el cambio radical en la personalidad de Asami. Es cierto, ella está un poco cambiada, pero, en realidad eso tiene su motivo, solo que es parte de la historia, y no quisiera adelantar mucho, simplemente diré que ella será un personaje clave, que incluso podría llegar a ayudar a Mako, ¿por qué? eso también lo dejo al aire XD

Del cómo reaccionó en el capitulo anterior, bueno, a mi juicio fue bastante comprensible, una novia enojada porque le han mentido y para ver a otra chica además. Pero eso no significa que se sienta menos ni nada, además ya dije, Asami tiene su motivo. En realidad no quiero hacerla víctima ni mucho menos, es un personaje fuerte, que me agrada bastante, y aunque no comparto ideas de que me sea similar, o me recuerde a Katara o Toph, si creo que es un gran personaje y muy linda además.

Bien, habiendo dicho todo lo anterior, solo me resta agradecer a las personas que se suman a dejar su comentario, y que leen también, comenten o no, y sigan dejando sus puntos de vista que con gusto aclaro cualquier duda o respondo preguntas.

Ahora si Leat´s Read!

Donde Hubo Fuego Ceniza Queda...

Capítulo VI.- frente a frente

Asami se encontraba ya en su cama, tratando de conciliar el sueño. La discusión que había tenido con Mako le había sacado de sus casillas. Pero también le había servido para replantearse muchas cosas, sobre todo el pensar en el futuro que estaba labrándose. Por mucho tiempo creyó que estaba haciendo bien las cosas, pero ahora dudaba si sus decisiones habían sido las correctas...

-que estoy haciendo?...-susurró para sí misma y cogió de la mesita junto a su cama una fotografía enmarcada de ella y sus padres cuando todavía era una niñita. Sonrió un poco, le gustaba mucho esa...

Con cariño pasó un dedo sobre el rostro de su mamá. Le había dolido tanto perderla, y luego lo que pasó con papá. En el fondo, ella entendía el dolor de su padre, a veces es muy difícil perdonar a alguien que te ha arrebatado lo que más has amado en el mundo. Sin embargo ese no era motivo para hacer lo que él hizo, para herir a otra gente que no tenía la culpa de lo que había pasado...

Dejó la fotografía donde estaba y volvió a acurrucarse en su cama, ahora pensaba en Mako de nuevo. Desde que había conocido a ese chico, podía decir que su vida había cambiado radicalmente; tal vez jamás se hubiera enterado de lo que pasaba en verdad con su padre, o tal vez sí, pero si Mako no hubiera estado en su vida, ¿ella que habría hecho? ¿Hubiera seguido el camino equivocado también como su padre?. Si Mako no hubiera estado con ella se habría desmoronado, definitivamente...

Luego de lo que pasó aquella noche en su casa, y que supo quién era en verdad su padre, Asami se sintió tan desubicada, tan vulnerable. Todo en lo que había creído se había hecho pedazos. Papá, para ella un hombre recto, bueno, de reputación intachable y noble... en qué se había convertido?... por eso sintió que lo necesitaba, que no iba a poder reponerse sola... quizás estaba equivocada.

Y así pensando poco a poco el sueño le fue ganando hasta que la bella chica se quedó dormida. Soñando tal vez con aquellos días donde ella y papá eran felices, antes que el odio y el resentimiento llenaran el corazón de Hiroshi...

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Naga corría por las calles semi vacías de Republic City, en su espalda Korra sentía el viento de la noche acariciar sus mejillas. Era algo tranquilizante, como si diera un respiro a sus agitados pensamientos. Sobre todo en ese momento, que tenía un nudo en la garganta, por una parte se sentía triste, por no ser capaz de ponerse en claro qué era lo que sentía por Kai, y por otro lado enojada, si, enojada consigo misma, por seguir lastimándose ella sola...

¿Cómo pensaba en alguien que seguramente ya se había olvidado de ella? no lograba entender cómo una persona podía ser tan estúpida. Cómo ella teniendo a Kai a su lado seguía pensando en Mako?, el iba a casarse, estaba muy feliz con su novia, por eso la había escogido para pasar el resto de su vida con ella, pero estaba bien ¿no?... ella se fue...

-yo tuve la culpa Naga...-susurró limpiando con torpeza una lagrima que se escapó y rodó por su mejilla. Tal vez debió haberse quedado, pensó por un momento. Pero luego lo descartó de inmediato. No iba a poder con ello... y de todas maneras, si él hubiera sentido algo por ella la hubiese detenido aquella tarde que se fue. Pero no, simplemente dijo, "Vuelve Pronto..."

-vuelve pronto...-susurró ella haciendo eco de las palabras en su memoria, se mordió el labio como reproche- Tsk...Qué tontería...si por mi fuera no hubiera vuelto nunca!...

Bien podía ser verdad. Pero extrañaba mucho a todos como para no regresar algún día. A Tenzin, a Pema, a los pequeños, a Bolin... a la gente que conoció y que llegó a formar lazos con ella, hubiera sido una cobardía de su parte no regresar. Además ella no huía de los problemas, los encaraba, igual que como enfrentó su miedo contra Amon y logró vencerlo, así tenía que enfrentar el dolor que le causaba volver y encontrarse con ese joven. Saber que no fue suficiente todo ese amor que ella le demostró, que le confesó y que aunque lo negara rotundamente ahí seguía, en lo más hondo de su ser, gritando por querer salir a flote una vez más...

Pero, igual de fuerte que ese amor era ese otro sentimiento que precisamente no le permitía a Korra darse cuenta de lo que pasaba. Dolor. Así como Mako le hizo sentir por primera vez lo que era amar a alguien con tanta ilusión, también le hizo experimentar lo que era el dolor del rechazo, y aun peor, de que aquel a quien amas dude de ti, y te reproche, que te acuse de cosas falsas... cundo ella quiso decirle lo que pasaba con Hiroshi el no le creyó... incluso le dijo que si eran tantos sus celos ¡por favor!, ¿se sintió tan importante como para que ella inventara algo así? "...puedes considerarlo el fin de nuestra amistad..." le dijo entonces. y aquello le caló hondo. Ella sería muchas cosas, inmadura, atolondrada y hasta problemática, pero jamás capaz de hacer algo semejante como mentir de esa forma solo por celos.

Llegaron al parque y la morena bajó de Naga. El animal cariñosamente le lamio las mejillas, hasta entonces Korra se dio cuenta que había estado llorando. Sonrió un poco y acarició a su amiga en la cabeza y el lomo. Naga parecía comprender que se sentía triste, y quería reanimarle

-gracias Naga... descansa un rato...-obedientemente el enorme perro oso polar se echó bajo un árbol y se acomodó para tomar una siesta. La joven avatar suspiró mientras caminaba por todo el parque, el silencio era casi total, roto solo a veces por el cantar de los grillos o el murmullo del viento entre los árboles. Era un sitio realmente hermoso, y más aun de noche, cuando las luciérnagas salían y llenaban los estanques de lucecillas de muchos colores. Parecía la imagen de un cuento...

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Mako se había quedado dormido bajo ese árbol en el que se había acomodado a pensar. Cuando despertó ya la noche estaba muy entrada. Bostezó un poco y miró al cielo, lleno de estrellas y con una luna partida a la mitad, brillando con un resplandor plateado, era algo muy hermoso. De alguna manera se sentía más tranquilo, como si aquel lugar tuviera alguna clase de hechizo místico que le hiciera olvidarse de sus problemas.

-creo que me hacía falta dormir...-musitó para sí mismo. Se puso de pie y se estiró con pereza, como si se acabara de levantar de la cama, sería mejor volver a casa. Ahora tenía más claras las cosas, primero debía hablar con Korra, luego con Asami, ninguna de las dos merecía que el siguiera mintiendo. Korra tenía que saber la verdad, que debió haberla detenido ese día, y que seguía amándola con todo su corazón. Y Asami, por muy doloroso que sea, tenía que saber que si bien él la quería muchísimo y la valoraba como uno de sus más grandes tesoros, no era amor lo que sentía, ella merecía un hombre que la amara con locura y que sea capaz de todo por ella, y ciertamente ese no era él...

Echó a andar entonces hacia la salida, al lugar donde había dejado aparcado el carro, estaba algo lejos pero se tomó su tiempo, no tenía prisas después de todo. Además el ambiente se le antojaba casi perfecto. Si ella estuviera ahí sería como un regalo de los dioses... la luna, la brisa, las estrellas, el parque iluminado con cientos de lucecillas, las flores en los árboles... y...

Y una hermosa morena vestida de naranja paseando al otro lado del parque. Mako abrió los ojos como platos y enfocó la vista lo más que pudo. Ahí cruzando uno de los puentecillos, una hermosa joven de largos cabellos castaños iba caminando junto a los bordes del pequeño estanque, pero... pero podría ser? O tal vez seguía dormido y su subconsciente se estaba riendo de él, jugándole la mala pasada más grande de su vida...bastó solo un instante para que Mako le reconociera, esa piel de canela, ese cabello largo y liso ondeando con el viento... Korra también estaba ahí...

Apuró el paso antes de perderla de vista y cuando estuvo más cerca pudo contemplarla a gusto. Ella ni se había percatado de su presencia. Por los espíritus que estaba hermosísima! El vestido largo y ajustado hasta la cadera luego se soltaba un poco más y ligeramente abierto en una pierna, el cabello suelto nada mas con un broche que asemejaba una flor de loto blanco a un lado, ¿zapatillas?...no había visto a Korra con zapatillas luego de aquella fiesta que dio Tarrlok donde ella anunció casi obligadamente que se uniría al escuadrón anti equalista...

Los labios del muchacho se curvaron en una hermosa sonrisa, al parecer los dioses estaban de su lado.

-Korra!...-le llamó por fin...

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Ella escuchó su nombre llevado por el viento y volteó. La sorpresa en sus ojos se reflejó súbitamente cuando al otro lado del puente la imagen de un príncipe de ojos dorados que le había llamado se hizo presente. Mako estaba vestido de traje negro, muy elegante, pero siempre con su bufanda roja al cuello, jamás la dejaba, por nada en el mundo... Korra sintió que le flaqueaban las piernas y con mucho trabajo logró disimularlo, estaba más perdida en él que otra cosa, sintió unos deseos terribles de correr a sus brazos, pero se mantuvo firme.

No podía evitar que sus mejillas se tiñesen de rojo, por más que quiso era demasiado. De por sí el era guapo, pero vestido así... por todos los avatar! Tenía que controlarse! A prisa el chico llegó a donde ella estaba y la morena no se movió ni un centímetro. Otra vez sintió sus pies clavados al suelo, o tal vez era su yo interno que le obligaba a permanecer ahí, esos deseos ocultos de volver a estar en los brazos de su querido maestro fuego...

-Ma...Mako...-por fin pudo encontrar su voz, el joven al oír su nombre inconscientemente sonrió. –que... estás haciendo aquí? –preguntó con dificultad la joven avatar

-lo mismo que tu...-respondió él abrazando ligeramente la cintura de la chica, ella retrocedió un poco, quería evitar cualquier contacto, quería ahorrarse cualquier cosa que luego significaran lágrimas- que pasa Korra?...por qué me huyes así?

-yo no estoy huyendo! –se defendió la morena. ¿Otra vez se sentía tan importante para con ella?

-entonces? Porqué no quieres hablar conmigo? Porqué no quieres verme siquiera?...-dijo en tono dulce y volviendo a cogerla de la cintura, esta vez con algo más de fuerza, la suficiente para que ella no escapara.

-no he dicho eso...-desvió el rostro evitando mirarle, Mako de nuevo esbozó una ligera sonrisa

-pero es verdad. Esta mañana ni siquiera me dirigiste la palabra...-susurró el maestro fuego, y ciertamente había un deje de tristeza en sus palabras- aun cuando yo te dije que te había extrañado...

-yo no...-Suspiró- en realidad... no supe... que decirte...y luego Kai...no sé, además qué querías que te dijera?

-tal vez un "yo también"...

Korra alzó la mirada y por fin el azul se encontró con el dorado. Ya ella no ponía fuerza, estaba totalmente sumisa ante ese chico al que tanto quería. Para qué de todos modos si ya estaban frente a frente, tenía que enfrentarlo, como con Amon. Se recordó a si misma que ella no huía de sus problemas, lo único en ese caso es que no se trataba de luchar contra el enemigo, sino contra sus propios sentimientos, que en ese momento ni siquiera ella comprendía bien...

-no me extrañaste Korra?...-la mirada de Mako pareció apagarse por un momento

-Si!...claro que sí! –respondió como autómata y luego desvió la cara de nuevo, como arrepentida de haber dicho esas palabras, al joven se le iluminó el rostro de nuevo. Lo sabía! Ella también había pensado en él... aunque sea un poco pero había pensado en él...

-entonces?...por qué? –esa pregunta sonó casi a una súplica- por qué no mandaste ni una carta? Ni un mensaje?...por qué Korra? A caso me odias?

-No!... yo...yo...-ella se soltó como pudo y le dio la espalda, sus ojos se habían humedecido y no quería que Mako le viera llorar, tenía que mostrarse fuerte, demostrarle que ya todo estaba atrás...-yo también seguí adelante Mako...

Eso fue como una bofetada para el muchacho. Seguramente lo decía por Asami. Se llevó una mano a la cabeza enterrando los dedos en sus negros cabellos, tratando de hallar las palabras para seguir con esa charla

-a que te refieres?...

-no seas cínico!...-ella volteó a mirarle y sus hermosos ojos azules y empañados mostraron ira- sabes perfectamente a que... los reporteros hicieron el favor de decírmelo... vas a casarte no?

-yo no... –ahora él suspiró hondamente- bueno... si, es verdad... pero...

-pero? Yo no veo un pero...

-pero te amo!...-la chica abrió los ojos desmesuradamente y esas lágrimas que había estado conteniendo al fin corrieron libremente por su rostro, Mako aprovechó su desconcierto para volver a abrazarla, Korra estaba en shock, no entendía nada. La amaba...entonces porque? Porqué nunca se lo dijo?...porqué la dejó marcharse

-¿Que?...- fue todo lo que ella pudo decir

-que te amo...siempre te he amado...-Mako secó esas lágrimas con una caricia y le miró fijamente. La joven avatar bajó la cabeza, no conseguía entenderlo...

-pero...pero que dices?...-susurró con la voz entrecortada- cómo puedes hablarme así! Vas a casarte!...-Korra se soltó violentamente de su agarre y le miró, ahora el llanto corría a raudales por su rostro, Mako sintió eso como otro golpe directo al pecho

-porque tú te marchaste sin avisar siquiera! No dijiste nada excepto "me voy"!... qué querías que hiciera!

-que no fueras un cobarde!...yo...yo siempre te dije lo que sentía Mako... SIEMPRE! Tú me lastimaste, no te cansaste de herirme una y otra vez... esperabas que me quedara?...

Korra se cubrió la cara con las manos y ahogó un sollozo. De nuevo estaba llorando, de nuevo después de cuatro años y era por él...Mako apretó los puños, dolido, frustrado, arrepentido... ella en el fondo tenía razón y ahora entendía muy bien el porqué ni siquiera se molestó en escribirle. Estaba realmente herida, y se odió a sí mismo por ser el causante de esas lágrimas, y de sabe dios cuantas más. Ahora también tomaban sentido la reacción y las palabras de ese soldado, seguramente fue él quien estuvo a su lado ese tiempo...

Ahora todo el coraje y odio que llegó a sentir por ese tipo se habían transformado en gratitud. El fue quien hizo que Korra estuviera bien de nuevo... ahora entendía esa última mirada cuando él dijo "vuelve pronto" aquella tarde en que ella abordó el barco. Ella quería que le detuviera, pero no lo hizo...tenía razón, fue un cobarde...

-Korra... Korra yo...

-no te acerques!...-sollozó retrocediendo- no más Mako... ya no puedo más...

Hizo caso omiso y avanzó hasta ella, Korra quedó con la espalda contra un árbol, y Mako puso ambos brazos a cada lado de la morena acorralándola, ella seguía con la cabeza baja, hasta que él hizo que levantara la mirada, mientras ella se sentía furiosa consigo misma por mostrarse tan débil, él sonreía ligeramente comprobando que la muchacha seguía queriéndolo tanto como él la quería, no importaba que el dolor nublara esos sentimientos, él iba a reparar el daño, ahora que sabía que no era demasiado tarde...

-perdóname Korra...-fue acercando lentamente su rostro al de ella, Korra no pudo moverse, cerró los ojos al sentir los labios de Mako rozar los suyos y por fin ese beso soñado luego de cuatro años llegó. Ella rodeó el cuello de su maestro fuego con los brazos y Mako la cintura de su morena, acercándola más a su cuerpo, devorando sus labios con necesidad.

Cuatro años añorando tenerla en sus brazos, ahora que los espíritus le habían dado esa oportunidad no iba a perderla, no iba a darse por vencido, recuperaría el amor de Korra a como diera lugar, su lugar era con él, y aunque tuviera que echar abajo ese muro que ella puso como barrera éntrelos dos lo iba a lograr...

y ahí en el parque bajo la luna y rodeados de luciérnagas dos jóvenes enamorados encendían la llama de un amor que parecía haberse extinguido luego de cuatro años...pero ya lo dice ese famoso dicho...DONDE HUBO FUEGO CENIZA QUEDA...

FIN

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MENTI! ...CLARO QUE CONTINUARÁ!

Perdónenme la broma jejeje XD no lo resistí. Como verán ellos por fin han sido sinceros y dijeron lo que tenían que decir, ahora Mako sabe qué fue lo que pasó, y Korra que él siempre la quiso, sin embargo aun hay algunos problemas, Mako tiene todavía mucho que vencer, pero tal vez tendrá un aliado que no espera. Por otro lado el capitán no se dará por vencido tan facilemte, y hará todo lo posible por que Korra se quede a su lado

Podrá Mako derribar ese muro?

Bueno, eso es todo por ahora...Hasta la prooxima!