Hey! Que tal mi gente! Aquí de nuevo con otro capítulo más, estoy muy contenta porque voy como a la mitad de mi historia y veo que a ustedes les sigue gustando, mil gracias por todos sus comentarios, sus favoritos y sus follows, los amo, me hacen muy feliz, sobre todo a esas que me siguen en cada capi, les agradezco de todo corazón, ya tengo en mente otro Makorra long fic, pero primero quiero terminar este. Ojalá se pueda XD

Bueno respondiendo rápidamente:

Wanda: que bueno saber de ti amiga, ojalá te vaya bien en la escuela y sabes que tus comentarios siempre son esperados y bien recibidos, gracias por seguir aquí y tomarte el tiempo de dejar tu review, el baile vendrá pronto y con él también muchas cosas jajaja

Jennifer: gracias por tu review querida! Y bienvenida porque creo es el primero, ojalá vea más tuyos por aquí. Respecto a tu pregunta, No amiga, Ella no se va, ni se aleja de Mako. Es solo una versión mía de "qué hubiera pasado si..." tanto los nombres de los capis como todas las situaciones que ves son producto de mi loca imaginación y de mi necesidad de Mas de la leyenda de Korra, personajes como Kai y Unagi son de mi creación cien por ciento, por lo que no creo que veas nada de esto en el libro dos de la serie, tristemente jajaja, pero bueno, yo disfruto haciéndolo y espero ustedes los lectores disfruten igual leyéndolo

Kokoro Kokuo: no podía faltar tu sugerencia querida amiga, me has hecho pensar, si bien el que apareciera Zuko era una posibilidad no lo había decidido, me interesa ahora preguntarte ¿Cómo qué clase de lección les darían Zuko y Katara a ese par de testarudos? te refieres a una lección de amor o algo así? Sería interesante escuchar tu sugerencia

Y a todos los demás de nuevo mil, no un millón de gracias, por leer y comentar, ah y por pasarse también en mis otros fics "del odio al amor" (tahnorra) y "alianza indestructible" (Iroh/Korra) bueno ya no les aburro mas

Let´s Read!

Donde Hubo fuego Ceniza queda...

Capitulo X.- Enfrentamiento

Eran cerca de las nueve de la mañana, el sol matutino ya comenzaba a calentar mientras la siempre bulliciosa Republic City comenzaba un día más en su agitada rutina. En el muelle había un pequeño grupo de personas reunidas esperando por un barco que acababa de anclar, entre ellos una joven muchacha de celeste mirada y piel canela, emocionada se estrujaba las manos mientras no quitaba la mirada de enfrente. Pronto dos figuras conocidas se vislumbraron bajando el enorme barco que provenía del polo sur...

-mamá! Papá!... –exclamó Korra con una enorme sonrisa mientras se apresuraba a recibir a la pareja con un gran abrazo, ellos sonrieron también y correspondieron el gesto felices- oh, cómo los he extrañado!...

-y nosotros a ti hija...-le dijo dulcemente su madre acariciando la mejilla de la muchacha

-estamos muy felices de venir a verte Korra -su padre mostró una enorme sonrisa...muy similar a la de ella- y muy orgullosos también...

-Bienvenidos! –Tenzin hizo una ligera reverencia –les esperábamos con ansias... pero en dónde está mi madre?

-aquí estoy querido... –entonces por fin apareció Katara, la mujer sonrió y abrazó al monje con amor, - luego de tantos años por fin vuelvo a republic city...

-Katara! –Korra también se echó a los brazos de la anciana y ella rió un poco y correspondió el gesto

-cómo has estado Korra?...-la chica sonrió y contestó con un animado "muy bien" a lo que la sabia maestra solo respondió con una enigmática mirada

-han tenido buen viaje suegra? –preguntó Pema con su usual calidez

-oh si... todo estuvo muy tranquilo. –la mujer no pudo evitar posar la mirada en la enorme estatua que había en la isla memorial de Aang y suspirar un poco- mi querido Aang... la ciudad está tan bella y pacífica como tu deseabas que fuera...

-Gran Gran!...-los pequeños maestros aire saltaron sobre la anciana y comenzaron a hacerle sus habituales preguntas, la más animada era por supuesto Jinora que no perdía oportunidad en preguntar todo lo que se le venía a la cabeza, hasta que el padre de los niños tuvo que ponerlos en orden

-bueno ya... van a asfixiar a su abuela, en casa preguntarán todo vale niños?...

-será mejor que vayamos entonces para que descansen y comamos algo –sugirió Pema contenta. Pronto se hallaron en el templo, todos compartiendo un generoso almuerzo, charlando de lo nuevo y recordando viejas anécdotas. Katara les contó muchos pasajes de la vida de Aang y también muchas travesuras de Tenzin y sus hermanos, a lo que casi todos excepto el venerable monje rieron a carcajadas

Una vez acabado el almuerzo les guiaron a las habitaciones que ocuparían, Korra y sus padres platicaron mucho también. Ella les contó de todos sus viajes con la armada de fuego, sus entrenamientos con los poderosos maestros tierra y todas sus aventuras fuera de Republic City... su papá escuchaba atentamente todo el relato con una sonrisa de oreja a oreja, mirando con orgullo a su hermosa hija. Korra se había convertido en un gran Avatar, y una linda mujercita también... la mamá estaba más entusiasmada de saber otras cosas, así que ya no aguantando la curiosidad preguntó

-¿y dime hijita, como vas en el amor?...-tanto Korra como su padre dieron un respingo ante el inocente comentario

-a-amor...?-ella sintió de nuevo ese vértigo en el estómago.

-Pe-pero mujer! ¿Cómo preguntas esas cosas?...-tartamudeó el señor nervioso- no ves que todavía es una niña? -La dama rió bajito

-ay amor, Korra ya es toda una mujercita, y muy linda además, seguramente tendrá algún pretendiente...-ella guiñó un ojo a su hija y la chica enrojeció toda- lo sabía!... a ver, a ver...Cuéntale todo a mamá...

Y así la joven avatar platicó a sus padres de su romance con Kai, de cómo se habían dado las cosas y de lo maravilloso que había sido él con ella. la mamá sonreía dulcemente y el padre se daba de topes con la pared, no podía creer que su pequeñita ya tuviera novio. Obviamente Korra no mencionó a Mako. Ellos ya lo conocían claro, pero nunca supieron lo que había pasado entre ellos porque él no dijo nada en ningún momento. Incluso cuando recuperó sus poderes gracias a Aang , a pesar de haber estado ahí con ella, de haber ido tras ella, al final no dijo nada más que un "me alegro que todo esté bien de nuevo..." fue entonces, que Korra decidió no esperar más, no se pasaría la vida esperando a que Mako le confesara sus sentimientos. Sabía que la quería, pero también supo en ese instante, que él no estaba dispuesto a defender ese amor, y ella ya se había cansado de hacerlo... por eso en cuanto volvió a Republic City para devolver el control a los que Amón había afectado, también le pidió al general Iroh que le dejara acompañarlo cuando su flota se marchara...Decidió que sus padres no tenían porqué saber ese triste pasaje de su historia, además si estaba empeñada en dejarlo atrás supuso que debía empezar por ahí...

Claro que su madre no era tonta. De inmediato notó que algo no encajaba en toda la historia, y era el hecho de que al capitán Sheng le costara tanto trabajo acercarse a su hija, ella no era de esa naturaleza... algo o alguien tuvo que haberla lastimado para que se volviera así. Más cuando preguntó ella puso la excusa e Amón, por lo que la joven madre no pudo sacar nada más de aquello...

-bueno mami, papá, los dejo para que descansen un rato sí? Tengo prácticas...-Korra besó en la mejilla a ambos y se apresuró a salir, primero porque se estaba retrasando, y segundo porque no quería seguir dando explicaciones a su mamá. –los veré después...

Una vez que salió la mamá suspiró y su padre puso un mohín de disgusto cruzando los brazos, una expresión muy similar a la de Korra también. Su esposa le miró y arqueó una ceja divertida. El señor le miró y frunció mas el entrecejo, entonces ella estalló en risas

-¿qué es tan gracioso?... -preguntó indignado

-tu cara...-admitió ella entre risas-¿por qué te enojas?, ella ya es mayor –dijo acercándose a él y rodeando su cuello con ambos brazos

-mi bebé tiene novio...-hizo un puchero- y ni siquiera pidió permiso!...-eso hizo reír de nuevo a su esposa mientras él la señalaba con un dedo acusador

-tu bebé ya tiene más de veintiún años cariño... debes dejarla crecer-la dama le dio un beso ligero en los labios

-Senna...así tenga cincuenta años Korra seguirá siendo mi bebé...

-oh Tonraq...-ella rió de nuevo y regresó a la cama a seguir desempacando sus cosas...

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-Invitados a una fiesta?- exclamó Bolin con ambas cejas arqueadas mientras miraba perplejo a la jovencita frente a él.

Jinora jugaba con sus dedos nerviosamente. Sentía las piernas de gelatina ¿pero qué cuernos estaba haciendo ella ahí? Cuando su padre le dijo que sí, al principio lo creyó un disparate. Ya luego a solas con Korra, y después de una guerra de cojines, la morena le convenció que era una buena oportunidad. No es que fuera muy difícil convencerla, pensó para sí la linda castaña. El punto era, ahora, ya frente al joven maestro tierra... ¿qué le diría?...

-umm...si...-tartamudeó la chiquilla- pues, es por... el aniversario de la ciudad, y para darle la bienvenida a Korra...

-ah, ya...-Bolin se rascó la nuca nervioso. Era una oportunidad de oro pero, ¿se vería mal que la invitara? Jinora pensaba exactamente lo mismo. Korra le había dicho que diera un paso ella, si no lo hacía Bolin jamás se enteraría de sus sentimientos por él, en cierto modo ella tenía razón pero se preguntaba si él aceptaría. El ojiverde estaba en la misma posición. Cuando oyó que ellos estaban invitados también, un impulso casi incontrolable surgió en él de invitar a Jinora como su pareja, pero a duras penas logró frenarse, ¿sería muy obvio? ¿Qué pensarían sus padres?

-y... vendrán? –preguntó vacilante la maestra aire mientras involuntariamente su carita se sonrojaba

-hummm... de Mako no sé, pero al menos yo si iré...después de todo es por Korra –el chico sonrió. Jinora vio esa sonrisita que la derretía y su cara se puso más roja, tuvo que voltearse para disimular

-esto... bien... le, le diré a papá entonces –ella entristeció un poco. Su yo interno le regañaba mentalmente. "cómo es posible! ¿Vienes hasta acá para decirle nada? INVITALO!..." pero ya se había dado la media vuelta y caminado varios pasos fuera del departamento.

Para cuando ella se dio cuenta de esto estaba casi a una calle del lugar. Suspiró decepcionada. Al fin y al cabo no pudo hacerlo. Bolin todavía estaba sosteniendo la perilla de su puerta cerrada. Dio un suspiro y pegó la frente en la madera cerrando los ojos unos momentos. ¿y qué si no se veía bien? El no tenía malas intenciones Joder! de prisa abrió la puerta y corrió a todo lo que pudo para alcanzar a Jinora. La encontró a punto de cruzar la calle y esbozó una sonrisa

-Jinora...! hey Ji espérame...! –la joven volteó y vio incrédula al maestro tierra venir hacia ella corriendo como loco

-Bolin?...-el muchacho llegó jadeando hasta ella, que seguía mirándole sorprendida, luego de recuperar un poco el aliento él se incorporó y tomó la mano de la chiquilla...

-esto... si, si no tienes planes... te gustaría... um... ir conmigo a la fiesta?...-Bolin sintió su cara arder, no supo cómo reaccionar así que simplemente hizo lo que mejor sabía hacer: sonreír. Ella también pintó una sonrisa en su rostro

-me encantaría...-la muchacha posó un beso en la mejilla del joven y se despidió con la mano- hasta pronto Bolin...

-nos vemos entonces!...-dijo el despidiéndose feliz viéndola alejarse. Una vez ella se perdió en la esquina el muchacho dio un brinco emocionado- eso es...!

Jinora también una vez estuvo lo suficientemente lejos se recargó en la primera pared que vio y suspiró con una mano en el pecho. Tenía otra vez las piernas de gelatina, y su corazón latía tan fuerte que tenia la sensación que todos los que pasaban junto a ella lo oirían... la había invitado! Era la chica más feliz del mundo! Debería poner a Korra en un pedestal por haberla convencido de ir a verlo, definitivamente fue la mejor idea que le habían dado... ahora si esperaría ansiosa el día de la fiesta

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Entre Tanto Korra llegó apresurada al estadio y se fue directo al área del gimnasio donde Tahno y Kirk ya se encontraban entrenando. El maestro agua a penas la vio entrar suspendió su actividad y se acercó a ella cruzado de brazos, la morena le miró con una sonrisita traviesa y adivinando lo que iba a preguntarle se apresuró a responder de prisa

-lo siento... mis padres llegaron hoy del polo sur y tuve que ir a recibirlos...-Tahno arqueó una ceja bastante sorprendido. Era muy perspicaz

-supongo que es una buena excusa...-concedió al fin- bueno ya estás aquí, a practicar novata...

-novata? Haré que te tragues esas palabritas capitán –Korra sonrió de lado y de inmediato se integró a las prácticas. Debía admitirlo, el ritmo de entrenamiento de los lobos era mucho más estricto que el de los hurones, al menos cuando ella estuvo en el equipo, y Tahno tenía unas combinaciones fantásticas también. Eso hizo que todo su ser se tensara de emoción. Pronto volvería a pisar el campo de juego!

Tahno y Kirk también estaban impresionados, pues aunque ella había jugado para los hurones de fuego de eso ya hacía tiempo, y sin embargo la joven avatar mantenía una muy buena forma, otro punto es que Korra ocupó el sitio de maestro agua, su elemento madre, y ahora ocupaba el lugar del elemento fuego, el contrario a su elemento natural, y lo hacía de maravilla. Al principio le costó un poco adaptarse, pero una vez lo logró fue pan comido, tanto que Tahno tuvo que admitir que la chica era extraordinaria...

-santo dios! Estoy muerto Tahno! –exclamó Kirk dejándose caer en el piso. Llevaban tres horas y media practicando y el tiempo ya les estaba quedando corto

-seh... creo que es suficiente por hoy...-dijo acercándose a su maleta y cogiendo una botella de agua para luego darle unos buenos tragos-hey avatar! Cógela...-lanzó la botella para la chica y ella pareció entender

-gracias... –luego de beber un poco Korra cedió la botella a Kirk. Había olvidado lo bien que se sentía estar en un equipo, sentir que perteneces a un lugar. Tahno se acercó con ella y la chica le miró con suficiencia

-nada mal, eh capitán?...

-supongo... no, en realidad fue algo bastante asombroso...-admitió finalmente con una ligera sonrisa. Korra arqueó las cejas sorprendida. Eso no lo esperaba...

-a propósito Tahno, estás libre el próximo domingo? –el maestro agua dio un respingo y le miró intrigado

-como para qué...?-preguntó dubitativo. Ella se encogió de hombros

-una fiesta... ya sabes, por eso del aniversario de la ciudad y cosas del avatar... me gustaría que tu y Kirk fueran, ahora son mis amigos no?...-Korra mostró una sonrisita al final y el joven no pudo negarse ante eso, definitivamente ella era una chica extraña. Suspiró resignado y metió las manos en los bolsillos de sus pantalones deportivos

-así que una fiesta para el avatar... –dijo tratando de sonar sarcástico, la morena cruzó los brazos- sería un honor... –luego echó una ligera carcajada

-Tahno! Hablo en serio! –se quejó ella

-yo también...-él le miró de forma extraña y Korra no supo cómo interpretar eso- ya, de acuerdo... iremos, no Tú? –dijo mirando al otro chico, este asintió con la cabeza- ya, contenta?

-sip...-ella comenzó a recoger sus cosas, sin imaginarse que justo afuera iba a desatarse un lio del tamaño de Republic City- bueno, yo me voy... hasta luego muchachos...

-hey avatar! Espérame!...-Tahno salió tras ella y ambos se fueron caminando y charlando por el pasillo

Kai había ido a recoger a Korra al estadio. Habían quedado de verse ahí y luego irían al templo para que él conociera a sus padres, y la verdad era que el joven capitán tenía algo muy especial planeado para esa tarde. No podía esperar para verla y abrazarla, esa misma tarde iba a pedirle que fuera oficialmente su novia. Había planeado todo e incluso tenía un regalo de compromiso... todo sería perfecto

Sin embargo al atravesar el pasillo se encontró con alguien a quien no esperaba ver ahí. Mako estaba yendo también hacia el gimnasio. Resultaba que el siguiente turno para ocupar el lugar era de los hurones, y el joven maestro fuego había sido el primero en llegar... cuando levantó la mirada sus ojos dorados chocaron con la fría mirada avellana del capitán. Mako se paró en seco...

-Tu aquí?...-Kai frunció el ceño. Mako no tenía intenciones de pelear- si vienes a ver a Korra pierdes tu tiempo...

-Korra está aquí?...-de acuerdo, eso lo cambiaba TODO.

-no lo sabías?... si claro...-el capitán rió irónico.

-pues realmente no. Pero gracias por la información capitán...-ambos se sostuvieron la mirada. Mako sabía que no podía hacer una jugada en falso porque podría echar a perder todo lo poco que había logrado, también se recordó mentalmente que aunque no soportara al sujeto, muy a su pesar era el hombre que había estado con Korra cuando él, por estúpido la hizo a un lado, y que ahora ella sentía algo por él...

-de nada te sirve saberlo, vine por ella y no pienso dejar que te le acerques ¿me oyes?...-Kai dejó salir su lado posesivo. El tampoco soportaba a Mako. Por el simple hecho de ser el imbécil que lastimó e hizo llorar tanto a Korra, no podía perdonarlo... y no estaba dispuesto a permitir que volviera a hacerle daño a su princesa. Y aunque odiara reconocerlo, sabía que la morena aun le tenía aprecio, y aunque dijera que no, verlo le afectaba mucho. Pero para eso estaba él, por eso mismo pensaba hacerla su esposa, para evitar que volviera a llorar por ese canalla...

A Mako le irritó mucho eso de "no pienso dejar que te le acerques"... pues qué se creía que era. Definitivamente Korra no era un objeto ni un premio que había que ganar.

-que te pasa idiota? –Mako le dio un empujón- Tú no eres su dueño, puedo acercarme a Korra cuando me dé la gana y no puedes impedirlo!

-pero cómo no! –Kai le cogió del cuello de la camisa. -Te lo advierto niñato...

-me adviertes qué! –Mako se soltó bruscamente del agarre y de nuevo le empujó hacia atrás- no te tengo miedo Capitancito!...

-entonces haré que lo tengas niño! –pronto ambos se encontraban forcejeando, Mako estaba sumamente irritado, le enojaba en demasía las atribuciones que se tomaba el soldado, ¿pero qué demonios le pasaba?, debía admitir que era muy fuerte, el sujeto era delgado pero tenía una fuerza atroz...

-a ver dime una cosa, ¿por qué crees que Korra te pertenece?¿ EH? ¿Qué sabes tú de ella, cuánto la conoces?...-escupió Mako empujando a Kai con toda su fuerza y soltándose del agarre

-que Korra me pertenece? No te equivoques, solo quiero mantenerla lejos de tipos como tú, pero ya que te interesa tanto, la conozco mucho mejor de lo que tu jamás podrías...conozco sus miedos, sus gustos, sus tristezas, sus alegrías... yo he estado con ella desde que tú la dejaste hecha pedazos! Yo fui el primero en su vida... y pienso ser el único!

-cierra la boca! – Mako lanzó por fin el primer golpe, directo al rostro del capitán. esas palabras calaron hondo, le había escupido la verdad a la cara y encima le restregaba que había estado con Korra por primera vez, ¡eso era lo que no podía soportar!...

En ese momento Korra aparecía con Tahno en el umbral del corredor y la morena se quedó estática cuando vio a Mako asestarle el golpe a su novio. Tahno parado a un paso detrás de la chica también quedó perplejo...

-Kai! –gritó la joven y tanto Mako como el soldado voltearon. Ella corrió hasta donde estaban-oh dios ¿qué ha pasado?... estás sangrando...- miró al ojidorado enojada- qué demonios te pasa!

-dime que no has estado con él! –sin que ella esperara tal cosa el joven maestro fuego la cogió de los hombros y la pegó contra la pared...Korra le miraba sin entender

-que dices?...

-solo responde Korra!...-La joven se separó de él todavía más enojada y le pegó una bofetada con la mirada vidriosa

-qué te importa!... tú hiciste lo que quisiste estos cuatro años no? Estuviste con Asami todo el tiempo, no me vengas con esas estupideces! yo también hice mi vida!...y... No te necesito en ella! – la joven avatar ya estaba llorando, en qué demonios pensaba? Por qué venía con esas idioteces ahora? Qué le importa si ella estaba o no con su novio, ese era su problema... seguramente él había pasado muchas noches en la cama de Asami Sato, ¡no tenía derecho a reclamarle nada!

-tú sabes que aun me quieres Korra! –y entonces delante de todos Mako la besó. Korra se paralizó por completo y por unos breves segundos olvidó dónde se encontraba y qué estaba pasando. Solo podía sentirlo a él, reclamando sus labios en un furioso y apasionado beso, nunca lo había visto ni sentido así, Mako siempre tan calmado y sensato había perdido el control...pero ¿por qué?...

-suéltala! –Kai lo separó de la morena y respondió el golpe con otro directo dejando al joven en el suelo, el capitán estaba furioso- no te atrevas a tocarla otra vez!...

-Kai! Que haces?...

De un salto el chico se levantó del piso y encendió los puños en fuego, el soldado hizo lo mismo y pronto eso se transformó en un duelo entre maestros fuego, uno ya no pensaba, estaba ciego de ira, de frustración, herido. No podía soportar la sola idea de que ese estúpido hubiera sido el primero, ese tenía que haber sido él!... y el otro no pensaba dar un paso atrás, defendería lo que era suyo contra quien sea, no perdonaría al imbécil que hizo llorar a la mujer que amaba frente a sus ojos, y que tuvo la osadía de besarla además...

De inmediato se sintió el cambio de temperatura, era un lugar demasiado pequeño como para una pelea de esa magnitud, pero ninguno de los dos parecía querer detenerse, Tahno hizo que Korra retrocediera un par de pasos, podían lastimarla, y ella estaba demasiado aturdida como para intervenir ahora...

-Kai...Mako! Basta por favor!...-suplicó la chica con angustia, no podía verlos así, ambos eran muy importantes para ella y verlos pelearse de esa forma era algo insoportable- basta... por favor...DETENGANSE!

Ella perdió momentáneamente el control y sus ojos brillaron con un haz de luz al tiempo que expulsaba una ráfaga de viento que hizo quebrarse los cristales de los pasillos y envió lejos tanto a los maestros fuego delante de ella como al pobre Tahno a su espalda. Luego cayó de rodillas sollozando. Por lo menos había parado la pelea...

-hey! Eso me dolió! –exclamó levantándose del suelo el maestro agua, había caído sentado y se dio contra la pared.

Ambos maestros fuego se levantaron aturdidos, eso fue algo inesperado, y peligroso además, ¡pudo haber derrumbado el pasillo! Cuando voltearon a mirarla sintieron la culpa sobre los hombros, la muchacha lloraba con las manos en el rostro. Sobre todo Kai, no podía creer que ahora fue culpa suya que su princesa estuviera llorando...

-Korra...

-pero en qué demonios pensaban! –replicó levantándose y mirando a ambos muy enojada –a caso querían matarse? Esa no es forma de resolver las cosas!...yo... estaba tan...asustada...par de idiotas!

Sin que nadie lo viera venir la joven saltó por una de las ventanas rotas y se fue dejándolos ahí parados. Ninguno supo que decir y solo se acercaron corriendo a la ventana y la miraron caer en el suelo con total agilidad y gracia para luego irse corriendo. Tahno suspiró pegándose en la frente con la palma de la mano... sabía que esa chica significaba problemas...

-par de tontos... –luego él también saltó por la ventana, no podía dejar que ella se fuera así, pero seguramente si alguno de esos iba por ella acabaría en el hospital- oye avatar!... espera!...ay joder...

Al quedarse solos la tensión regresó, pero Kai ya no estaba de humor como para otra pelea, y Mako estaba todavía digiriendo todo lo que había escuchado, así que solamente se miraron, pero si las miradas mataran ambos ya estarían tres metros bajo tierra. Sin embargo había cosas que aclarar, pero lo dejarían para luego...

-esto no ha terminado...-dijo Kai antes de darle la espalda y alejarse

-por supuesto que no...-replicó Mako dando un golpe a la pared, que de tan resentida que estaba hasta se le cayó un pedazo.

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La buscó por todos lados, en realidad sabía muy poco de ella como para conocerla, a pesar de que hace relativamente mucho tiempo que sus caminos se cruzaron y no de una buena manera había que decirlo, pero esta vez era diferente. Llegó hasta la el puente y entonces sus ojos gélidos se posaron en aquella isla donde se encontraba la enorme estatua del avatar anterior

-claro... dónde más...-se dijo Tahno a sí mismo mientras se dirigía hasta allá. Luego de un rato logró llegar. Y de inmediato al subir al templo encontró a Korra parada mirando el mar. Ella solo miró de reojo sin siquiera voltear la cabeza y al notar que se trataba de Tahno se relajó un poco. Si fuera alguno de esos dos lo hubiera mandado a volar en ese instante, no tenía ganas de verlos, no después de semejante numerito...

La morena no dijo nada, por lo que el chico dio por entendido que podía acercarse. Pero no tenía planeado exactamente qué iba a decirle, de cualquier modo era mejor pensar en algo porque sus pies se habían movido solos y ya estaba junto a la muchacha apoyando los codos en el barandal, Korra volteó un poco y le miró como preguntando qué estaba haciendo ahí

-vaya niña más problemática resultas avatar...-él le miró y sonrió de lado ella de algún modo entendió que se había preocupado y rió un poco con el comentario

-al parecer me gustan los líos huh?...-meneó la cabeza y suspiró.

-estás mejor? –preguntó Tahno ya de forma directa.

-supongo... oye siento lo del golpe yo... um...-sorprendida le escuchó echarse una carcajada

-en mi vida me habían pegado así, no la vi venir, que bueno que estas en mi equipo –bromeó y ahora Korra fue la que rió con ganas

-gracias Tahno. –dijo con una sonrisita, el se rascó la cabellera como si no supiera que más hacer. Joder! mira que andar con sentimentalismos, definitivamente Korra era sinónimo de problemas...

-solo cuido de mis lobos...-dijo algo sonrojado. Detestaba ser amable...-ahora escúpelo, que fue todo eso?

-no estoy segura...-dijo sinceramente la morena- Kai es mi novio... bueno, algo así, no es formal pero...tú entiendes. –el maestro agua asintió y ella siguió explicando- hace cuatro años yo estaba enamorada de Mako, creí que él también sentía lo mismo...

Recordar todo lo que había pasado le era difícil, recordar tantas cosas que él había dicho y hecho, y otras que no dijo ni hizo realmente la ponían mal, pero en verdad necesitaba desahogarse con alguien, Jinora era como su hermana pero no podía contarle ciertas cosas, ella aun era muy joven como para entenderlas

-no fue así?-preguntó Tahno algo confuso, podría jurar que el idiota de Mako siempre estuvo enamorado de ella.

-pues no... o al menos eso creí. El jamás dijo nada, además tenía novia, yo... yo no quise seguir con eso.

-por eso te fuiste? –ella asintió.

-ahí conocí a Kai... él lo cambió todo, pero tenía que volver, no podía huir de esto para siempre yo no soy así, además aquí está mi gente...pero cuando volví...Mako me dijo que me amaba, que siempre fue así, no entiendo entonces por qué esperó tanto tiempo!

-espera... que no iba a casarse? lo anunciaron en todos lados...-dijo el joven haciendo memoria y Korra sintió una punzada de dolor atravesarle el pecho

-eso es lo que no comprendo, por qué actúa de esa manera si él ya tiene una vida hecha, por qué no me deja a mí en paz!...

-vaya asunto. Ahora entiendo por qué estaban peleando...-Tahno suspiró pesadamente, menudo lío montaba la morena, pero si lo pensaba bien no era su culpa. –supongo que es normal que tu novio se enfadara... será mejor que olvides todo esto, no tiene caso.

-creo que tienes razón...gracias por escucharme Tahno...

-para eso son los amigos... verdad Korra?

La joven avatar sonrió. Era la primera vez que él la llamaba por su nombre, sabía que Tahno era una persona poco sociable y difícil de entender, sobre todo después de lo que ocurrió años atrás. Tuvo que empezar desde cero, sin embargo había cambiado realmente, y ahora veía a la persona que se ocultaba todo el tiempo detrás de esa máscara arrogante, y estaba feliz de ver que en realidad era una persona cálida y confiable. Si uno lograba romper todas sus barreras Tahno podía llegar a ser un buen amigo, se sintió satisfecha de saber que por lo menos ella ya las había pasado...

-si...supongo que sí...-se había hecho tarde. El sol se ocultaba casi por completo, era momento de regresar así que ambos emprendieron el camino de vuelta. Luego de despedirse de su capitán y amigo Korra volvió al templo. Se sentía mejor luego de haber hablado con Tahno, y ahora que la calma había vuelto estaba preocupada por Kai. Mako lo había lastimado...

Su sorpresa fue enorme al encontrarlo a la entrada del templo, por unos momentos ella se detuvo a pensar en lo que haría, cuando el capitán posó la mirada en ella en segundos estuvo frente a la chica y la abrazó con fuerza. Korra no lo esperaba

-Korra...perdóname por favor...he sido yo el que te hizo llorar esta vez y no puedo soportarlo...

-Kai...-el joven no la dejó hablar y besó delicadamente sus labios.

-te juré que no volverían a lastimarte, y yo lo hice hoy...me porté como un idiota...

-está bien, ya pasó –la joven lo abrazó y recargó su mejilla en el hombro de su novio. Se quedaron así por un largo tiempo. Ahí donde se encontraba, Korra se sentía segura, en brazos de Kai siempre encontraba lo que necesitaba, entonces ¿por qué una parte de su corazón todavía insistía en que Mako era el hombre de su vida? Por qué a pesar de todo lo que había ocurrido esa pequeña parte de sí le gritaba que todavía había una oportunidad?... se sentía tan mal por pensar así, sentía que traicionaba todo el amor que su querido capitán le había entregado. Desde que estaban juntos, cada día él lo había dedicado a hacerla feliz, a hacerla sonreír, a llenarla de besos y dejarle en claro que la amaba con todo el corazón.

Cómo hubiera deseado que las cosas fueran diferentes, en ese momento se arrepentía como nunca de haber vuelto a Republic City, pensó que jamás debió volver a poner un pie en ese lugar. Ellos eran tan felices, todo estaba bien, todo era perfecto joder! pero no! Tenía que volver y encontrarse otra vez con esos ojos dorados que la atormentaron tantos años, escuchar de esa voz un "te amo" que revivió la llama que había apagado en su corazón, recibir un beso tan dulce de esos labios cargados de veneno que de nuevo llenaron su mente de esperanza...

NO. Ya no quería seguir creyendo! Ya no quería seguir albergando esperanzas de un imposible. Mako iba a casarse y ella no pensaba ser nada suyo si él tenía ya su mujer, además ¿qué podía darle Mako que no pudiera darle Kai? Y no hablaba de lo material, sino de lo que se llevaba dentro. Con Mako solo había llorado hasta cansarse mientras su capitán lo único que había hecho era amarla... la cosa estaba más que clara...

-vamos adentro...-Korra le sonrió cálidamente- quédate conmigo un poco más... si?

-lo que tú quieras mi amor...-el besó su frente y ambos entraron al templo.

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Los días pasaron volando y pronto el tan esperado evento llegó por fin. Esa mañana desde muy temprano la ciudad estaba de fiesta. Se rumoraba fuertemente que habrían muchas personalidades presentes en el baile de gala por la celebración del aniversario de la ciudad. Sin embargo y a pesar de que hubo mucho movimiento en el puerto esos días todo se había mantenido en secreto y a buen resguardo de la policía por lo que ni siquiera los reporteros más osados tanto de los diarios como de las recientes estaciones de televisión y radios habituales se habían enterado de nada.

Mako ya se había enterado que estaban invitados al baile, y Bolin supo también del gran lio que hubo en el gimnasio, lo que ninguno sabía bien era por qué Korra estaba ahí. Probablemente había ido a verlos entrenar, supuso el maestro tierra, sin embargo no entendía el por qué su hermano se había peleado con el novio de la muchacha y Mako no había dado muchos detalles, era demasiado ingenuo, o tenía otras cosas en la cabeza, de lo contrario se hubiera dado cuenta de la realidad...

-Bolin, por milésima vez ya basta con ese asunto...-suplicó el muchacho en el sofá mirando sin interés las noticias en su recién comprado televisor, Unagi decidió comprarlo para poder ver los partidos de pro-bending hacia un par de semanas. le salióun poco caro pero definitivamente valía el precio.

-no es justo!... yo te dije de Jinora...-replicó el menor de los hermanos, mas luego suspiró resignándose una vez más- y con quién irás?... Asami y tu se han alejado bastante luego de que rompieran...

-no pienso ir...-musitó Mako bajando la mirada y apagando el televisor. Unagi desde la mesa del comedor le miró y pareció decepcionarse, ok, la regó otra vez, pero si ya estaba libre lo menos que podía hacer era seguir intentando, ¿no? Acaso pensaba repetir el mismo error?

Hace cuatro años Mako desistió. No fue capaz de seguir peleando, y por eso había pasado lo que pasó, ahora que tenía una nueva oportunidad desistiría otra vez? Era una estupidez, pensó para sí el maestro agua, pero mejor se guardó su comentario. Ya le diría a su capitán lo que pensaba cuando estuvieran a solas...

-pero Mako!...- Bolin puso un puchero

-suficiente he dicho que no voy! –exclamó el maestro fuego irritado. Entonces la puerta se abrió de golpe y una voz femenina le reprendió con fuerza

-pero claro que irás!...

-ASAMI!...-exclamaron los tres muchachos viendo sorprendidos a la hermosa pelinegra que venía con unas bolsas, las había dejado en el piso y miraba con el ceño fruncido y las manos en la cadera a Mako.

-eres idiota o qué?- espetó la joven y el muchacho le miró sin entender bien- de nuevo lo dejarás así?... Mako, es tu última oportunidad, si no haces algo la perderás para siempre!

Bolin no entendía nada, de qué hablaba su ex cuñada? El maestro fuego de nuevo se enfurruñó en el sofá sin siquiera mirar a la chica. Unagi estaba totalmente de acuerdo con ella aunque tampoco sabía bien por qué estaba actuando así cuando se supone debería ser todo lo contrario, después de todo era precisamente ese motivo por el cual ellos no se habían casado...

-y qué voy a hacer ahí?... Korra no quiere verme, he tratado de hablar con ella pero simplemente se rehúsa a hacerlo... no tiene caso Asami...-la linda chica se sentó junto a él en el mueble y le obligó a mirarle

-Mako, estoy aquí para ayudarte...tengo un plan, pero para poder hacerlo necesito que vayamos juntos al baile...

-qué? te has vuelto loca?...

-confía en mí!...-Asami tomó sus manos y le sonrió dulcemente- qué mas puedes perder...

Mako suspiró vencido. De todas formas ella tenía razón, no podía perder nada con intentarlo, y si renunciaba otra vez solo probaría que realmente no merecía estar al lado de Korra. Ella hizo todo lo posible por que estuvieran juntos años atrás, ahora era su turno de intentarlo...

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CONTINUARÁ

Bueno hasta aquí por ahora. Espero que les esté gustando la historia, ya estamos yendo para el final, todavía falta un poco pero se acerca. Espero les haya gustado y en el próximo veremos qué pasa en el baile y también con la proposición de Kai. Cuál será el plan de Asami? Qué pasará cuando los lobos se encuentren con los hurones? Y sobre todo qué pasará entre Korra y Mako

Notas de la autora:

Antes de irnos quisiera decir algunas cosas. Primero, la charla con Tahno, no me maten pero es un personaje que me gusta mucho, y si bien no aparece demasiado espero que en el libro dos lo volvamos a ver. Sé que tal vez se vio un poco OOC pero quise mostrar cierto cambio en él, digo, luego de una experiencia así tal vez se puede aprender mucho a valorar lo que uno tiene no? Además Korra necesita un amigo imparcial que pueda hablar con ella y decirle lo que piensa

Y segundo, la pequeña riña entre Mako y Kai, bueno sé que muchos esperaban un Agni Kai, pero creí que era muy pronto para hacerlo, y desde que se vieron en el segundo capítulo no se habían vuelto a encontrar, así que pensé por qué no calentar un poquito las cosas primero... espero poder poner pronto el duelo entre ellos ya más desarrollado, mientras tanto lo dejaré así y a ver qué sucede.

Bueno, críticas constructivas y destructivas son aceptables, ya saben que sus comentarios y sugerencias me mantienen en mi teclado chicas y chicos, espero que les esté gustando y hasta la próxima! Y gracias a todos los que leyeron y comentaron mis otros fics de la leyenda de Korra, si alguien quiere leerlos busque en mi perfil, un beso a todos!