Estaba llegando a casa de hanamichi, ya había pasado a buscar las llaves y en el camino volvió junto con takemiya ayudándolo a traer algunos platillos que ya no se utilizarían en el resto. Takemiya le contaba un poco la rutina de su ahora protectora.
_ y como en la semana lava mucha ropa, solo los sábados ayuda en el restaurante doble turno y el domingo se lo toma libre pero no te preocupes que siempre la traen en auto, además si tuviera que venir caminando hanamichi seria el primero en estar ahí
_ claro. Es de suponer.
_ si… oye… y a ti que te pasa?
_ que me pasa con que?
_te ves, diferente
_ como?
_ mmm… no lo se, estas como… alegre!
_ alegre!. Estas alucinado rosumi.
_ no lo creo kaede.
Ambos se miraron y comenzaron a reír. Y como ya habían llegado a casa de takemiya se despidieron y rukawa siguió su camino. Debía caminar dos cuadras mas, estaba inquieto. Si takemiya se había dado cuenta que se encontraba particularmente feliz en ese momento de seguro hanamichi también lo haría. Aunque este había salido con sendoh de seguro no se cruzaría con él hasta el día siguiente por lo que descarto la idea de recibir mas preguntas de su estado.
Entró tranquilo a la casa y fue directo a la cocina a dejar lo que traía en el refrigerador tal y como se lo había pedido Aika. Luego se sirvió un vaso de agua y se sentó a beber, no sabia porque se había quedado con tanta sed. Unos segundos después vio entrar a la cocina a un hanamichi somnoliento
_ ah rukawa eres tu
_ así parece!
_ creí que era mi madre
Kaede noto que estaba hablando con un tono de voz bastante triste y lo observo mejor y vio unas pequeñas ojeras que antes no estaban ahí, parecía que había llorado y eso no le gusto.
_ estás bien?
hana se había sentado frente a él pero con un vaso de leche, parecía querer decir algo pero estaba sumergido en sus pensamientos.
_ creo que sendoh y yo no estaremos juntos mucho tiempo.(una lágrima caía por su rostro)
_ y eso?
_ si seguimos, podríamos empeorar nuestra situación y sería peor en el futuro.
_ lo siento.
_ no lo hagas, yo sabía que esto no duraría mucho.
Se quedó mirando el vaso y no pudo evitar recordar lo que había vivido horas antes
**** flash back***
Habían ido al banco debajo del muelle y están en medio de una linda sesión de besos cuando hana comenzó a notar algo cortante a sendoh
_ te pasa algo
_ si, pero no se como decírtelo.
Hana se acomodó de manera decente en el banco y trato de tomar aire. Hacía un par de semanas que venía todo de maravilla. Casi siempre que podían estaban juntos, y aunque no siempre hacían el amor, la mayor parte del tiempo lo disfrutaba charlando o practicando juntos. Parecían una pareja de novios común, todo era tranquilo y nadie parecía oponerse a su relación, por lo menos no los que él conocía y los que sabían que estaban juntos. De parte de sendoh no sabía muy bien cual era la situación y sendoh no parecía preocupado ( aunque nunca lo vio muy preocupado por nada) además se confiaban todo y estaba seguro que akira le diría si la estuviera pasando mal en su casa. Tal vez estaba celoso como cada vez que rukawa se quedaba en su casa. Aunque su novio no lo demostrara él se daba cuenta de lo celoso que se ponía cuando alguien se le insinuaba, aunque nunca había visto que rukawa se le insinuara ( que inocente) eso lo ponía contento ya que por mas que no quisiera mostrarlo siempre lo notaba. Además cuando eso pasaba parecía que se encendía dentro del oji violeta un click que lo ponía en modo dominante y comenzaba a marcar su territorio frente a quien sea.
Y para nada lo ofendía ya que amaba que su novio tenga esos impulsos. Algo que él había notado de sí mismo era que no era tan celoso como sendoh y eso le daba más ventaja sobre él mayor ya que toleraba mas algunas cosas que otro tal vez no toleraría.
Pero ahora parecía molesto y todavía lo notaba indeciso de cómo comenzar a hablar. Si bien estaba comenzando a ser una persona más calmada y más reflexiva desde que comenzó con él, su paciencia tenía un límite
_ y bien?
_ hana, es que no se por donde empezar!
_ te diría que por el principio!. Tan grave es lo que quieres decirme?
_ no, bueno en realidad si. Lo es.
_ hice algo malo?
_ tú?. No!
_ mmm… hiciste algo malo?
_ creo que si!.
_ me engañaste?
_ que? No!
_ me quieres dejar!
_ que?...
El tono de hana era demasiado neutro para las preguntas que hacía, y a sendoh no le quedó otra que dejar de prolongar lo inevitable.
_ si!
_ que?
Hana quedó mudo y lo miró con una cara de asombro que sendoh tuvo que darle sus razones
_ hable con mi padre hace tiempo, quise dejarle en claro que yo mandaba en mi vida y… que no me casaría con quien el quiera, pero prácticamente y resumiéndote una charla que no quiero recordar, me veo en la obligación no, en la necesidad de casarme con quien mi me comprometieron hace tiempo ( no quiso decirle que su padre conocía bien los amoríos de su hijo y que había amenazado la integridad física de hana para convencerlo de que debía dejar esa relación tan asquerosa y que lo hacía perder el tiempo) por lo que te pido perdón porque no podamos seguir juntos.
_ es lo que tu quieres?
_ no importa.
_ sí importa, aunque… ya estábamos advertidos ( parecía haberse dado cuenta de lo mal que habían hecho)
_ hana
_ no! Dejalo, tienes razón. Ya sabíamos que esto… pasaría en algún momento. Solo que no pensé que sería tan pronto
_ perdoname.
_ no! Perdonadme tu. Por no poder retenerte más en mi oasis.
Hana se había levantado con lágrimas en sus ojos y para su sorpresa sendoh no parecía estar mejor, su rostro se mostraba demacrado y las lágrimas no paraban de mojarlo. Se acercaron y sin decir palabras comenzaron el que sería su último besó.
Luego hana se fue y sendoh se quedó mirando el mar, desolado, llorando con una amargura que tal vez no podría quitarse nunca.
Hana se fue directo a su casa, y se sintió aliviado al no ver a nadie por lo que se metió a su cuarto y se descargó sobre su almohada. Parecía que no le tocaba ser feliz del todo.
**** fin del flashback****
Su rostro volvía a estar marcado por esas insistentes lágrimas cerró los ojos y de pronto sintió que una mano trataba de secarlas con extrema delicadeza. Los abrió y vio a rukawa demasiado cerca de él limpiando el rastro de su llanto. Con su otra mano rukawa lo tomo de la barbilla y centró su mirada en esos ojos color miel.
_ no estés triste!. Odio verte mal.
_ no puedo evitarlo, perdón
_ no llores.
Su voz parecía un dulce arrullo que lo envolvía y no podía evitar quedar algo hipnotizado por esos ojos azules que lo miraban con ternura.
Rukawa lo tomo de la mano y se lo llevo a su habitación junto con el vaso de leche que no había probado, una vez ahí se lo dio y hana se lo tomo casi de un trago. Necesitaba pasar liquido por su garganta ya que la sentía algo rasposa.
Vio que rukawa no dejaba de observarlo y se sintió algo inhibido.
Normalmente se repone pronto de todo lo malo que le pasaba, pero no entendía porque le costaba tanto decirse a si mismo que todo pasaría pronto.
Kaede lo vio llorar nuevamente, parecía tener roto el corazón, le recordó a la vez que lo vio llorar luego de la perdida que habían tenido con el equipo de kainan. En aquella ocasion se moría de ganas por ir a consolarlo y cuando lo tuvo cerca un par de días después no pudo hacer lo que deseaba por lo que permitió que se descara a golpes.
Ahora que volvía a tenerlo vulnerable no quería volver a cometer los mismos errores por lo que se acerco a él y lo abrazo
Hana no rechazo su abrazo, muy por el contrario se afianzo a kaede y se descargo como quería hacerlo con su madre. No querían separarse, hana no podía dejar de sentirse desdichado y rukawa esperaba poder lograr que esa tristeza desaparezca de él.
Rukawa se había dirigido a la cama y se había tomado la libertad de acomodar a hanamichi en su regazo cuando noto que dejaba de llorar. Este siguió abrazado a la cintura del oji azul y rukawa acariciaba las hedras rojizas de hana.
_ no nací para el amor.
_ no digas eso, tu te mereces ser amado.
_ tal vez, pero aun así yo no nací para amar.
_ no lo creo.
_ es mas, no creo volver a querer amar.
_ eso dices ahora.
_ no, es cierto estoy seguro.
_ y como harás para no amar?
_ simple, con quien quiera que este solo sera sexo!
_ (escucho bien?) que?
_ claro no iré detrás del amor, pero si puedo divertirme no?
Su tono de tristeza había pasado a ser uno distinto, tenia esa mirada caracterisca que ponía cuando trazaba algún plan idiota en su cerebro, solo le faltaba decir
_ soy un genio!
Y ahí estaba. Como se le ocurrían planes tan locos en tan poco tiempo. Tal vez necesitaba eso para alejar la tristeza de su cuerpo. Ahora comprendía un poco el por que sus eternos planes locos. Eran su especie de locura que lo ayudaba a seguir adelante. Contagiándose un poco de su vitalidad y hablándole en confidencia le dijo:
_ oye genio y como planeas encontrar alguien que quiera lo que ofreces EH?
_ vamos kaede no soy tan feo de seguro alguno querrá JAJAJAJA!
_ estás loco!
_ no no lo estoy
No entendía como lo hacia, era verdad que no era feo podría tener a quien quisiera. Podría tenerlo a él mismo!. Pero… sera que no era atractivo a los ojos de hana?
Tal vez por eso nunca le presto atención! No podía con la duda tenía que preguntarle
_ hanamichi!
_ si (este se encontraba todavía recostado en el regazo de rukawa imaginando sus planes)
_ siempre te vi atrás de haruko y… de un. Momento a otro te veo besándote con sendoh. Así que me preguntaba que fue lo que viste en él
_ en él?... No entiendo, te refieres a físicamente o…
_ no yo me refiero a otra cosa. Para que me entiendas bien lo que no entiendo es como de un momento a otro pasas de estar de tras de una mujer a estar con un hombre!
_ tu conoces mi historia! Sabes que no buscaba a ninguna mujer en realidad.
_ mmm lo se pero que te dijo sendoh ese día para que…
_ lo bese?
_ mmm bueno si
_ jajaja, no me dijo nada. Me pidió que lo besara y lo bese
_ te estas burlando de mi?
_ no
_ osea que si yo te pidiera que me beses lo harías?
_ mmm, si!
_ eres un regalado
_ JAJAJAJA, no te ofendas zorrito, si no no podre besarte
_ que?
Hana no parecía estar bromeando, estaba algo asustado y por que no decirlo también estaba exitándose como nunca. Imaginarse a hana besándolo lo puso duro en un instante
_ parece que te gusto la idea.
_¿?
Diablos se había olvidado que hana estaba recostado e justamente ahí.
Y era imposible que no lo notara. Pero no parecía incomodado o molesto, al contrario le estaba regalando una sonrisa picara que se le antojo sumamente perfecta. Él era perfecto.
_ lo siento, yo no pude evitar sentirme así
_ claro es que soy muy sexy.
_ tu?
_ si, acaso no crees que lo sea.
Esto lo dijo mientras que se sentaba y sin "querer" puso su mano sobre su miembro para levantarse, lo que hizo que kaede gimiera inconscientemente por la sensación
_ yo no planeó pecar de creido pero creo que te parezco al menos atractivo
_ y tu?
_ yo que?
_ como me ves. ?
_ te ves bien
_ te gusto? (Quería saberlo)
_ ja, si me gustas.
_tu me gustas a mi
_ que bien!
_ quiero besarte
_ estas esperando algo?
Acaso se estaba busrlando de él?
No. No lo estaba haciendo ya que se levanto y con mucha calma se le acerco al rostro. Sentía su aliento demasiado cerca y se sorprendió cuando sakuragui lo beso sin demasiadas vueltas, ninguno cerro los ojos hana porque quería ver el asombro en los ojos azules de rukawa y rukawa porque no podía evitarlo, quería ver si realmente quería besarlo.
Tranquilo fue llevando sus manos al rostro de hana y sin poder evitarlo cerro sus ojos tal y como lo había hecho hana hace un momento.
Kogure tenia razón, no importaba que allá estado con alguien. Si sakuragui se le insinuaba, él lo recibiría. Aunque sentía cierto temor por hacer algo ya que creía que lo estaba utilizando. Pero no podía detenerse, no ahora que lo tenia como siempre quiso tenerlo. Hana no pensaba en nada, no quería hacerlo, sólo se estaba dejando llevar por los besos de kaede. Sabían deliciosos sus labios. No podían evitar seguir. De pronto sintió la necesidad de tener mas de rukawa. Sus labios bajaron a su cuello y estuvieron torturándolo por largo tiempo, provocando que rukawa no pudiera evitar dar pequeños gemidos de placer. Hana le quito la remera y paso a lamer con esmero uno de los pezones de rukawa mientras con sus manos dibujaba los abdominales que sobresalían del hermoso cuerpo del kitzune. Cuando lo noto erecto paso al otro pezón y siguió su camino hasta abajo.
Beso su costado mientras una mano indiscreta se metió por debajo de sus prendas de vestir y paso Tocar el pene erecto de rukawa. Lo noto apretujado por lo que se decidió por quitarle lo que le quedaba de ropa.
Kaede se dejaba llenar por la sensación de placer que hana le estaba generando a su cuerpo.
Que placer! Era increíble, lo estaba masturbando mientras que se metía la punta a su boca. No tardo mucho en lamerla con esmero, la sentía deliciosa. Así estuvo torturándolo con sus besos hasta que bajo a los testículos y siguió hasta su entrada. En ese punto kaede se sonrojo y se sintió algo acobardado. Hana lo lamia y metía uno de sus dedos preparándolo para lo inevitable. Había creído que hana era el pasivo ya que sendoh siempre se mostraba dominante. Pero veai que se había equivocado. La lengua del pelirrojo viajaba de su ano a sus testículos y luego a su pene dejándolo sumamente extasiado, sus dedos ya eran dos dentro de el y hana no para de chuparsela y luego bajar, quitaba sus dedos y lamia su ano asiéndole temblar las piernas de placer, ya no veía bien. Su vista se había nublado completamente, sólo sentia. Hana volvió a entreterse con su miembro mientras introducía ahora tres dedos comenzando meterlos y sacralos a una velocidad que hacia temblar al kitzune, tocaba un punto que lo volvía loco, no tenia conocimiento de esa parte en su interior pero ahora era muy consiente de lo mucho que podía llegar a excitarse.
Hana lo vio mas que preparado, y ya no aguantaba el punzante dolor que le provocaba su propio miembro ante la necesidad de tomar a ese zorrito hermoso. Por lo que se decidió y dandolo vuelta lo coloco boca abajo y le levanto un poco el trasero para que sea mas fácil entrar pero no lo hizo fe una, no. Se coloco en sima de él y le susurro al oído "quiero poseerte", "me dejas?"
Estaba más que preparado para hacerlo y lo éxito mucho como se lo había pedido "te lo suplico… hazme tuyo", hana sonrio ante el permiso concedido por lo que tomo su miembro y lo dirigió a la entrada de kaede, y con toda la paciencia que tenía comenzó a introducirse haciendo que rukawa abriera enormemente los ojos ante la impresión. Era completamente distinto los dedos de hana, sentia que se estaba partiendo al medio, y sus músculos se estaban tensando. No sabia si podría soportarlo. Hana noto lo tenso que se había puesto por lo que mientras que entraba tomo el miembro de kaede y comenzó a masturbarlo, había ensalivado bastante su mano para que sienta placer con el movimiento y también quiso besar su cuello y le daba pequeñas mordidas.
Ya había entrado completo en él y sentía que el placer había vuelto a él, de apoco el pelirrojo comenzó a moverse y a marcar un ritmo muy sensual, entraba y salia haciendo movimientos circulares. Kaede sentía que lo estaba abriendo más y cada vez que hacia eso tocaba ese punto que deducía que era su próstata.
El ritmo había subido y hana se sostenía de las caderas de rukawa mientras que este disfrutaba al máximo, sus piernas casi no le respondían y creía que si hanamichi lo soltaba se caería, por suerte para el hana salio un momento y lo dio vuelta para poder verlo, lo beso y volvió introducirse en él paso sus brazos por debajo de las piernas de kaede y se sostuvo de la cama haciendo que las piernas de este queden en el aire mientras que lo envestiaa una velocidad que podría hacerlo acabar en cualquier momento. El rose de sus vientres ante tal acción hizo que apretara el necesitado miembro de rukawa y con tanta fricción acabo sin poder contenerse, los brazos de kaede sostenían la fornida espalda de hana y este ya no pudo aguantar mas, se corrió dentro de él con un sonoro gemido y luego le liberó las piernas y lo abrazo mientras que le besaba el cuello. Rukawa acariciaba su espalda y pasado un momento sintió que se dormía.
El ruido de unas voces a lo lejos interrumpieron sus sueños. Kaede pudo distinguir la voz de Aika a lo lejos y otras voces que se dirigían a la cocina luego unos cajones que se abrían y cerraban, las voces nuevamente y finalmente la puerta principal que se cerraba. Quiso moverse pero el peso de un hanamichi sumamente dormido no se lo permitió. Lo vio dormido en sima de él y se sintió sonrojado al recordar lo que habían hecho. Luego recordó lo que había hecho con kogure un rato antes de estar con hana y se reprendió mentalmente por haber llamado a hana regalado.
Con suma cautela intentó despertarlo para que no haga mucho ruido y lo consiguió. Hana abrió los ojos y lo vio, parecía confundido. Luego pareció recordar todo porque se puso rojo como el color de su cabello.
Apenas se movió ambos se sintieron muy pegajosos y sin poder evitarlo se sonrieron pícaramente.
_ creo kitzune que deberíamos bañarnos
_ doa'ho tu madre llego hace un momento.
_ mmm bueno ve a bañarte tu y luego iré yo
_ claro.
Kaede fue directo al baño e hizo lo que hana le había recomendado, el problema para él ahora era poder sostenerse,sentía un ligero temblor que lo daba la sensación de que caería tarde o temprano por lo que se apresuró en volver. Luego fue el turno de hana pasar al baño.
Mientras que estaba dentro, rukawa no sabía si ir hasta su cuarto o quedarse con hana. No mentiría. Se moría de ganas por quedarse con él. Pero no sabia que esperar ya que todo había pasado muy de prisa. Incluso comenzó a sentir un pinchazo que le decía que hana había estado con el por despecho y su corazón se estaba llenando de temor.
El teléfono sonó y como hana estaba en el baño y Aika parecía que se había ido a dormir decidió atender.
Nunca era buena una llamada a las dos de la mañana, esta en particular no lo era. Estaba cansado pero corría detrás del pelirrojo dirigiéndose al hospital que estaba cerca de la playa, la madre de sendoh se había comunicado con él para decirle que encontraron ahogado a akira en los muelles y que lo habían logrado salvar pero este todavía no reaccionaba.
Sin pensarlo demasiado fue corriendo hasta el cuarto de hana para darle la bocina y cuando se la entrego se calzo y se había puesto una camiseta ya que sentía que hanamichi no se quedaría a esperar otra llamada diciendo que estaba bien. No el iría volando al hospital para ver a akira y darle fuerzas.
Llegaron al hospital y preguntaran por sendoh en la entrada donde le indicaron donde se encontraba. Hana comenzó a temblar mientras caminaba y antes de llegar se encontraron con una pareja discutiendo. Rukawa no sabia quienes eran pero hana sabia que eran los padres de akira
_ por tu culpa mi hijo quiso matarse, eres un insensible
_ yo solo estoy protegiendo nuestros intereses, él es muy tonto si piensa que puede desligarse de sus responsabilidades sólo porque anda tras ese miserable pelirrojo
_ que fue lo que le dijiste para que hola hecho eso, DIMELO!
_ Eres una exagerada solo le dije que no debía seguir con ese muchacho, ya que los accidentes pasan
_ LO AMENAZASTE?
_ deja de gritar. No es para tanto.
No pudieron seguir con su acalorada discucion ya que la señora se percató de la presencia del joven en cuestión.
Su esposo al ver que se callaba de repente voltio a ver que era lo que observaba y vio a hana y a rukawa que estaban acercándose .
_ tu maldito pelirrojo, vete de aquí. Por tu culpa mi hijo quiso matarse, VETE
_ KENTO! Suficiente, yo le hablaré
No quería molestarse en seguir ahí por lo que se fue directo a la salida. Sabía que su esposa charlaría con el muchacho y esperaba que lo convenciera de no meterse en la vida de su hijo.
_ hanamichi, siento que hallas precencuado eso. Ven.
Se lo llevó directo al cuarto donde se encontraba sendoh aún inconsciente y dejaron atras a rukawa.
Este se sentó en la sala de espera con la mirada perdida.
No era tonto, estaba seguro que sendoh no había querido dejar voluntariamente a hana y por eso se abría querido ahogar en el mar. También estaba seguro que hana se sentiría muy mortificado por haber estado teniendo sexo mientras que el amor de su vida intentaba quitarse la vida y no podía mas que tratar de ayudarlo. Aunque no sabia como. Y tampoco sabía quien lo ayudaría a el a quitarse la pena de no poder estar con quien amaba.
Hana se equivocaba, él si seria amado siempre.
El que no había nacido para amar era él
