Lilac (morada): la primera emoción de amor


Conflicto

Un año dando excusas sobre su continua presencia en el Digimundo y nunca tuviera un digimon a su lado.

Un año donde tuvo que sobrevivir comiendo lo que encontrara en el bosque y durmiendo en cuevas, huyendo de la vista de digimon inoportunos por miedo de que se descubriera su mentira.

Un año donde a pesar de estar en una realidad distinta nunca se sintió solo porque cada tarde Takeru iba a visitarlo.

"No quiero separarme de ti"

Ese pensamiento causaba que siempre callara en su presencia la petición de ayuda para regresar a su realidad, aun sabiendo por sus conversaciones que él conocía a quien podría ayudarlo. Aunque no quisiera aceptarlo, le gustaba hablar con Takeru de una forma distinta a sus otros amigos.

No quería marcharse dando por terminadas sus reuniones. Incluso si eso significaba avanzar lento en su plan de regreso, incluso si debía seguir viviendo sin un cuerpo físico y atrapado en el Digimundo al no tener un digivice que le permitiera salir. E incluso si salía desconocía que ese mundo humano le pudiera permitir existir con un cuerpo únicamente formado por datos.

"Aquellos que viajan a realidades alternas como pago dejan su cuerpo atrás convirtiéndose en datos. A menos que aparezcan en un lugar digital es lo mismo que ser un fantasma"

Esa fue la advertencia que recibió cuando se ofreció como voluntario en el experimento que les permitiría retomar el contacto con los digimon sin embargo no se arrepentía de su decisión. Incluso si había momentos en que el continuo aislamiento le agobiaban, Takeru sin darse cuenta lograba animarlo y hacerle creer que podría no solo cumplir su objetivo sino también podría incluirlo en ese futuro que trataba de crear.