Hydrangea: gratitud desde el corazón
Posibilidad
– ¿Crees que no me había dado cuenta con lo mal mentiroso que eres? Han pasado cinco años desde que nos conocemos Takumi, desde hace un tiempo ya solo esperaba que me lo dijeras.
Takumi no supo responder a Takeru porque aun cuando sus palabras eran de aceptación podía percibir en ellas el tono dolido que se ocultaba dentro de aquella calidez. Incapaz de verlo a los ojos agachó la mirada dejándolo continuar.
– Pensé… pensé que quizás te habías decidido a quedarte, pero eso sería egoísta de mi parte, ¿no? Debes extrañar tu hogar y si necesitas ayuda para crear el portal para marcharte puedes contar conmigo… Yo… acabo de recordar que debo hacer algo y debo irme. Quizás lo que encontré antes te sirva.
Quería explicarse, decirle que todavía no se había decidido a irse, pero cuando encontró el valor para levantar su rostro Takeru le dedicó una sonrisa carente de felicidad confirme le entregaba un papel y se marchado con Patamon. Congelado en su puesto se encontró mirándolos hasta que desaparecieron entre los arboles del Digimundo haciéndole sentir vacío. Lentamente desvió su mirada al papel doblado en sus manos.
– Aquí puede venir – Leyó sintiendo su mano temblar conforme conforme observaba mapas de distintos países con círculos sobre algunos de ellos y una nota en la parte superior de la hoja – En estas zonas incluso un cuerpo digital inestable puede aparecer sin peligro y lo divertido por hacer aquí es...
No podía imaginar La cantidad de tiempo que debió haber invertido en su investigación, en la búsqueda de un lugar en el mundo humano donde pudieran para estar juntos. Ese debía ser el secreto tras la sonrisa con la cual llegó y su insensible despedida borró.
" No quiero dejarlo y no puedo pedirle que venga conmigo, pero tengo que irme"
Si Takeru afirmaba tener un deseo egoísta, el suyo lo era incluso mayor porque ni siquiera podía elegir. Menos viendo la dedicación puesta en aquel mapa que fue creado pensando en él, en el problema que se esforzó por ocultar, y que le hizo reír ante las ocurrencias escritas en el mapa.
– Yo también tengo que esforzarme.
Diciéndose esas palabras dio una última mirada a donde partió Takeru antes de regresar a la cueva que se convirtió en su hogar. La próxima que se vieran se encargaría de ser él quien le dé una sorpresa para mostrarle cuan agradecido estaba por haberlo conocido y todo lo que había hecho por él.
