Hinata se sentó frente a la cama de hospital.
Sus ojos se engañaron de lágrimas, más no las dejo salir.
Verlo ahí, tan... ausente.
Unas ojeras surcaban bajo sus ojos, y su palidez estaba presente.
Hinata, posó su cuaderno sobre su regazo.
La luz se filtraba por la ventana, mostrando el comienzo del invierno.
El reloj hacia tic-tac entre todo ese silencio.
-Hola Sasuke -un nudo en la garganta se le formó al ver que en el no había ninguna emoción, pero continuó- T-tsunade-sama me dijo que podía escribirte cartas.
La máquina que mostraba sus latidos, estaba normal.
-O-okasan, m-me dijo que podías ir a vivir con n-nosotros -la respiración de Sasuke era lenta y tortuosa -. Leí un p-poema frente a la clase y-y te trajé lilas.
Lo tomó de las manos y las apretó.
-T-tu cabello creció en t-todo este tiempo.
De repente y sin esperarlo, el reloj se detuvo, o tal vez fue su mente. Un agujero se abrió a sus pies, tragando todo lo que ella era.
El pitido de la maquina que revisaba los latidos de Sasuke, la iba a perseguir por días en sus oídos.
Una lágrima cayó sobre el cuaderno de dibujo, en el cual, adentro suyo, había cartas que el jamás leería.
Fin.
Nota: nee, gracias a quienes me comentaron.
Cherrymarce.
Cc (?).
Eme.
Laura lsqm16
Bladihing.
Chicas, acepto tomates imaginarios por el final.
