Disclaimer: El Capitán Améica no me pertenece, ya me gustaría tener un cerebro tan privilegiado.
Bueno, liada como siempre en verano, pero he conseguido sacar un rato para subir el siguiente. Espero que para la semana que viene tenga el próximo y tarde un poquito menos, pero no prometo nada.
Sin más, les dejo con el siguiente capítulo.
V
Bucky se sintió egoísta al ver el 4F en la hoja de Steve. No iría a la guerra, lo que significaba que estaría a salvo en casa. Sabía las ganas que tenía de ir a la guerra, cómo sentía que era su deber, sin embargo, Bucky sólo podía sentirse aliviado. También sabía que era injusto para Steve, que merecía estar allí, pero si lo pensaba sólo podía suspirar.
Al ver la cara de Steve al entrar en la casa se preocupó. Estaba roja y respiraba de forma irregular.
- ¿Steve…? –le llamó preocupado-. ¿Estás bien?
Steve le miró enfadado.
- Claro que no estoy bien, me han rechazado Buck… no me permiten alistarme –añadió cómo si jamás se hubiese esperado aquello.
Bucky no dijo nada, eso era algo con lo que él contaba. ¿Qué podría hacer un asmático en el campo de guerra cuando hubiese que salir corriendo? ¿Qué podría hacer alguien con la salud tan delicada cuando un simple resfriado a causa del frío podría matarle? ¿Qué podría llevar alguien con un cuerpo tan pequeño y enclenque? Eso es todo lo que el mundo pensaría al verle, pero ellos no le habían visto levantarse una y otra vez del suelo, no le habían visto luchar por lo que creía. No veían a Steve como realmente era. Pese a sus pensamientos, Bucky no dijo nada porque también sabía que, si Steve iba a la guerra, no sobreviviría.
- Yo merezco estar ahí, y lo sabes.
Bucky sabía que lo merecía, pero no podía porque todo el mundo al verle pensaría que más que una ayuda sería un estorbo, en parte lo sería, pero tampoco dijo aquello.
- Merezco la oportunidad de ayudar.
Bucky asintió, lo sabía.
- Aquí hay muchas cosas que hacer –dijo entonces.
Steve le dedicó una mirada indignada, ya sabía qué trabajos podría desempeñar allí y eso podría hacerlo hasta un niño de cinco años.
- No es tan malo Steve…
- ¿Qué no es tan malo? Claro que lo es Bucky. Es peor. Me niegan la posibilidad de ayudar. ¿Cómo te sentirías si vieses como el mundo se desmorona y no pudieses hacer nada porque todos piensan que eres débil e inútil?
Bucky le escuchó sin decir nada, sabía lo que se sentía al ver que el mundo se desmoronaba a sus pies. Lo sabía perfectamente. La única diferencia era que la gente pensaría que él era un pecador pervertido y enfermo de la peor calaña, no un inútil.
De repente vio como una lágrima resbalaba por la mejilla de Steve. Era una lágrima llena de rabia y frustración.
- No merezco ser menos que nadie Buck…
Bucky se sintió culpable al sólo ser capaz de pensar en que Steve estaría a salvo. Se sentía terriblemente mal por ello.
- No eres menos que nadie –le dijo.
- No es lo que dice este papel…
Bucky le quitó el papel de las manos.
- ¿Qué importa lo que diga un papel? Tú vales mucho más que la mayoría de los soldados que van a ir al frente Steve. Mucho más.
Steve quiso decir algo, pero antes de poder replicarle, Bucky le estaba abrazando.
- Nunca olvides cuanto vales Steve, pero tienes que aceptar que no tienes un cuerpo acorde a tu fuerza de espíritu.
Steve quiso soltarse del agarre al escucharle.
- En las guerras muere gente, no tengas prisa por morir.
Sabía que ese no era el problema para Steve, quizás no se hubiese planteado esa posibilidad, cegado como estaba en ir al frente para ayudar. Pero Bucky sí lo había pensado, cuando había estado haciendo las pruebas físicas lo había pensado detenidamente. No quería morir, pero podía soportar la posibilidad de no volver. Sin embargo, se le hacía mucho más difícil pensar en Steve.
- Cuando termine la guerra quiero tener un sitio al que volver.
- Eso no tiene sentido Bucky –replicó molesto-. Esta casa…
Bucky se aferró más a él.
- No sé cómo debes sentirse exactamente Steve –dijo con voz suave-. Pero sé que yo estoy aliviado –se sinceró.
- ¿Me crees tan débil?
Bucky negó con la cabeza, no era eso.
- Una bala puede matar a cualquier hombre Steve. Acepta que ese 4F… quiero tener un hogar al que volver cuando acabe la guerra –repitió.
Steve dejó de intentar soltarse cuando volvió a escucharle decir aquello, como si finalmente entendiese que Bucky lo que realmente quería decir era que quería tener alguien a quien volver cuando todo acabase, que no quería perderle. La palabra hogar no se refería a la casa precaria en la que vivían, sino al hecho de que Steve estuviese en ella.
- Sabes que voy a seguir intentándolo –dijo Steve más relajado.
Bucky asintió.
- Lo sé. Yo seguiré suspirando aliviado cada vez que te rechacen.
Los dos dejaron claras sus intenciones y las respetaron.
El día que le dijeron a Bucky que se iba, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Tenía un poco de miedo de enfrentarse a la muerte, pero no le preocupó, era fácil sobreponerse a él. Era algo normal, un miedo que podía combatir fácilmente. Mucho más fácil que el que sentía cuando miraba a Steve volver de la calle con un 4F, o cuando iban juntos a su última cita doble antes de que él tuviese que irse.
Cuando se fue por la mañana pensó en Steve, quizás podría haberle dicho lo que sentía… negó con la cabeza, había posibilidades de volver con vida de la guerra y no pensaba exponer a Steve por el temor de morir.
Fin
Bueno, esto es todo por el momento. Espero en unos días subir el siguiente, como ya dje. Y ya sólo despedirme pidiendo sus opiniones, son vida para mí.
Agradecimientos: Darkela, alessa-vulturi, why a name.
