Disclaimer: como siempre, el capitán América no me pertenece.
El problema de volver a empezar es que mi cabeza no está en lo que tiene que estar y se me olvidan las cosas, o me da pereza hacerlas. Pero ya está el siguiente.
XIII
Algo no iba bien, era lo único que podía pensar desde el primer puñetazo que le lanzó. No era normal que alguien se resistiese tanto. Aquel hombre rubio no era normal. Entre golpes pudo percibir que había algo en su forma de moverse que era familiar, y la familiaridad era algo a lo que no estaba acostumbrado más allá de Pierce. Estaba confuso.
El hombre del puente no era nada parecido a lo que había tenido que enfrentar hasta el momento. Era fuerte y rápido, más que la media. Pero ese no era el problema. No sería la primera vez que se enfrentaría a algo nuevo de lo que nadie le habría advertido. Pero sí era la primera vez que sentía que había algo más. Algo en ese hombre no estaba bien.
De repente la máscara se le cayó.
Se volvió pensando en qué hacer para poder acabar con él cuando algo extraño ocurrió. Aquel hombre abandonó su postura de combate y le miró fijamente con sus ojos azules llenos de incredulidad y dolor.
- ¿Bucky…?
Sintió como si le estuviese llamando a él, pero eso era imposible. Él no tenía nombre, sólo era el soldado, nada de nombres. Pero ese hombre le había llamado, estaba seguro de que ese nombre iba dirigido a él. Pero no era suyo. Él no era nadie, sólo un fantasma.
- ¿Quién es Bucky?
Sin embargo algo se removió en su interior al decir aquello. Su estómago se retorció como si hacer esa pregunta fuese un error.
Alzó la pistola con la intención de disparar. Quería matarle, pero no porque era su misión, sino porque se sentía confuso y perdido y era por su causa. No le gustaba lo que estaba sintiendo. Era extraño.
Sin embargo, el hombre no se movió. No quiso protegerse pese a que tenía tiempo de sobra para esconderse tras su escudo.
No entendía nada de lo que estaba pasando. ¿Por qué no se movía?
No pudo disparar cuando el hombre de las alas le golpeó por detrás. Casi se sintió aliviado al ser tirado al suelo y no poder disparar al hombre rubio del puente. Se alzó con rapidez y dudó sobre lo que debía hacer.
Un segundo de duda que le valió perder cualquier oportunidad que pudiese haber tenido. La mujer pelirroja le lanzó un ataque del que tuvo que huir. Pudo escuchar de lejos las sirenas de los coches, y esa era la señal para que él desapareciese. No sin antes volver a mirar al hombre del puente, que seguía mostrando una expresión de desconcierto y dolor.
Dolor…
Él conocía el dolor y no comprendía qué podría haber causado tanto en ese hombre.
Fin
Es corto, lo sé, y tampoco muy bueno. El próximo será más largo y espero que mejor que este.
Agradecimientos: Darkela, Vero Phoenix, guest.
