Disclaimer: como siempre, el capitán América no me pertenece, no tengo cabeza para hacer algo así.
Pues ya está esto, espero que compense un poco la espera. E intentaré no tardar demasiado en el próximo. Quizás a mediados de la semana.
XVII
El hombre de las alas vino a la mañana siguiente de su llegada y entre los dos hablaron sobre qué es lo que debían hacer. Sam Wilson, que así se llamaba el de las alas, decía que entre los dos no podrían hacerse cargo de ciertos aspectos de su recuperación. Steve Rogers asentía, pero decía que no iría a buscar ayuda en SHIELD, después de todo lo ocurrido no se sentía seguro confiando en ellos.
A veces Steve Rogers le había mirado y le había sonreído con dulzura.
- Vamos a arreglar esto Buck –le decía.
Y él le creía, y quería ser Bucky por él, quería intentarlo porque quería hacerle feliz. Sentía que ese hombre se lo merecía.
En algún momento llamaron a una mujer, Natasha, que según recordaba era la mujer pelirroja a la que había disparado. La conversación duró poco, pero lo suficiente como para que Steve mirase extrañado a su alrededor ante algo que ella había dicho.
- ¿Stark?
Ella añadió algo más y colgaron.
- Dice que lo llevemos a la torre Stark, que allí tendremos todo lo que necesitamos –dijo con cierta consternación.
- ¿Es de confianza?
Steve miró a su amigo y asintió.
- Es insoportable a ratos, pero es de confianza.
Y ese mismo día los tres salieron de la casa de Steve Rogers a la del tal Stark, aquel nombre no paraba de dar vueltas en su cabeza. Sabía que lo había escuchado. Llegaron a la torre y Steve Rogers se adelantó, dejándole a solas con el hombre alado.
- ¿Te sientes bien? –le preguntó al ver cómo se removía en su asiento.
No contestó, no sabía cómo hacerlo. De repente vio a Steve hablar con un hombre más bajito que él y con perilla, y entonces comprendió de qué le sonaba el nombre.
- Yo los maté –dijo con voz temblorosa.
- ¿Qué?
- Yo maté a los Stark… el coche… lo manipulé…
Sam Wilson pareció comprender qué le estaba pasando porque salió del coche y llamó a Steve Rogers.
Él los había matado, se había asegurado de que el coche se saliese de la carretera y que muriesen. Su cuerpo empezó a temblar ante la realización de que un buen hombre quería ayudarle a él, a un asesino. Vio a Steve Rogers llegar corriendo hasta él.
- ¿Bucky?
- Yo les maté… a los Stark… los maté, los maté, los maté, los maté…
Steve le abrazó entonces y escondió su rostro en su pecho.
- No te preocupes, no pienses en eso…
Steve dijo más cosas con la intención de hacerle sentir mejor, pero no fue capaz de escuchar nada. Enterrado en su pecho fue incapaz de escuchar nada más que los latidos de su corazón. Era relajante.
Se dejó llevar por ese sonido regular y su mente se alejó del coche y de todo lo que le rodeaba. Por supuesto las muertes de los Stark seguían rondando su cabeza, pero hizo lo que le pidió e intentó no pensar en eso.
- No fue culpa tuya Bucky… has sido un arma durante demasiado tiempo… y las armas no tienen culpa de quien las dispara, pero ahora todo va a ser diferente. Vas a estar bien.
Eso fue lo último que escuchó antes de volver a entregarse a la oscuridad de su mente.
Fin
A veces es complicado avanzar y más cuando ya no hay nada en lo que apoyarse… sólo espero que el resultado esté gustando.
Hasta el próximo!
Agradecimientos: Darkela, EloraP, Criff Summerland.
