DRACO AND HARRYS' ESCORT SERVICE

ENLACE AL FIC ORIGINAL: : / / w w w . f a n fiction s/3428929/1/Dracos_Escort_Service

AUTOR: Cheryl Dyson.

TRADUCCIÓN: Meliza

BETA: Bellatrix_2009

DISCLAIMER: Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright con este trabajo, la trama pertenece única y exclusivamente a Cheryl Dyson, sólo la traducción es de nuestro grupo.

RESUMEN: Secuela de Draco Escort Service. Descubren que estar juntos no es tan fácil como esperaban.


CAPITULO 3


Harry se despertó con el sonido de la puerta principal abriéndose. Él estaba un poco sorprendido de despertarse en el sofá, pero se adaptó rápidamente y se puso de pie después de darle una rápida mirada al reloj. Era cerca de la medianoche. Se acercó a la puerta y llamó con un Accio a su varita que se encontraba en el piso de arriba. Chocó contra su mano y él avanzó silenciosamente por el pasillo. Después de un momento, se hizo evidente que el intruso no estaba moviéndose con cautela, sobre todo cuando se chocó con la mesa del vestíbulo y provocó que todas las piezas de cerámica se estrellaran contra el suelo de mármol.

Harry se apresuró corriendo para encontrarse con Malfoy cuando se inclinó sobre los fragmentos que hacían ruidos susurrantes. El sonido era tan incongruente que Harry apenas parpadeó por un momento.

— ¿Malfoy?

El platinado levantó la cabeza y una enorme sonrisa apareció en su cara. Él se levantó y Harry vio con asombro cómo se tambaleaba. Draco estaba empapado. Las puntas de su cabello literalmente goteaban de lo empapadas que estaban, al igual que su capa.

— Harry Potter — dijo Draco con una voz completamente diferente a la suya, aunque Harry no podía definir por qué. Malfoy dio un paso hacia adelante y extendió la mano para agarrar la camisa de Harry. Los ojos de Potter se abrieron ante la arremetida de alcohol que le asaltó. — Harry Potter... maldito seas...

— ¡Malfoy, estás ebrio! — Harry agarró los hombros de Draco, dudando de sus sentidos. Había sido engañado antes y un Malfoy nunca se emborracha.

— Siempre has sido malditamente bueno señalando lo obvio, Potter. ¡Veinte puntos para Gryffindor! — Draco levantó una mano señalando hacia el cielo para darle énfasis a su arrebato. Si él no estaba borracho, lo estaba haciendo de manera muy convincente. Cuando bajó la mano, la colocó firmemente alrededor del cuello de Harry y lo atrajo aún más cerca. Harry sintió la humedad de la ropa de Malfoy penetrándolo.

— Potter. Me has arruinado, ¿sabes?— dijo Draco en un susurro conspirador. Harry comenzó a sentirse mareado por el olor a alcohol. Se preguntó a dónde se había ido Draco... y en qué momento. Malfoy continuó: — Te Cruciaria, pero la idea de verte retorciéndote en el suelo... — Draco gimió y enterró su rostro en el cabello de Harry. Sus labios se presionaron en el cuello de Potter justo debajo de su oreja derecha.

Harry tragó con fuerza por la oleada familiar de deseo. Estaba empezando a creer que Draco estaba definitivamente borracho. Pasó un brazo alrededor de los hombros empapados de Malfoy.

— Vamos, vayamos arriba antes de que vomites por todo el suelo.

— Los Malfoy no vomitan — murmuró Draco. Él parecía tener otros planes a parte de ir de arriba. Él acarició el cuello de Harry y se presionó completamente contra Potter, quien hizo una mueca cuando la fría humedad impregnó su ropa.

— Sí, también pensaba que los Malfoy no se emborrachaban, pero parece que has pasado por alto esta regla, por una vez. Vamos a salir de estas cosas mojadas, para empezar. — Harry estiró su mano libre para desabrochar la hebilla en la túnica de Draco.

— Dios, sí, vamos — Malfoy gimió y suspiró cuando la túnica empapada cayó al suelo con un golpe húmedo. — Tú también.

Harry trató de detenerlo… pero fue demasiado tarde. La Mano de Malfoy agarró la parte delantera de la camisa del moreno y tiró bruscamente de ella. Los botones saltaron y golpearon la pared y el piso con un sonido amortiguado. Las frías manos de Draco se deslizaron por el pecho desnudo del moreno y por sus costillas.

Draco atrapó los labios de Harry en un beso, pero Potter estaba más preocupado pensando cómo iba a conseguir subir a Malfoy por las escaleras. Suponía que podía levitarlo, pero en el estado actual en que se encontraba Malfoy, el movimiento podría provocarle náuseas. Harry rompió el beso.

— Basta. Tenemos que ir al segundo piso.

— Al segundo piso — repitió Draco y mordisqueó la garganta de Harry. Las manos de Draco, ya calientes, se deslizaban sobre la piel del moreno. Éste trató de ignorar la sensación de hormigueo que lo recorría. Malfoy pasó la lengua por la clavícula Harry. — Sabes muy bien — murmuró.

Harry apisonado por el repentino y feroz deseo de Draco, lo apartó lejos de su piel.

— Ayúdame a llegar arriba — le exigió Harry. Los ojos plateados de Malfoy resplandecieron cuando una sonrisa maliciosa curvó sus labios. — Si estás mintiendo acerca de esto, entonces ayúdame o te voy a matar.

Se las arregló para llevar a Draco hasta el final de la escalera, algo muy difícil debido a que Malfoy no renunció a su agarre sobre Harry. Lograron subir doce escalones antes de que Malfoy tropezara, llevando a ambos al suelo duro. La cadera de Harry se golpeó contra un escalón y siseó de dolor.

Draco, quien había aterrizado encima de él, fue instantáneamente amable.

— ¿Quieres que te bese mejor? — susurró y comenzó a bajar abriendo un camino de húmedos besos por el abdomen de Harry. El moreno se echó a reír cuando inesperadamente le hizo cosquillas.

— ¡No! — dijo bruscamente. Agarró a Draco por el cabello y lo apartó. Malfoy ni siquiera se inmutó.

— ¿Quieres jugar duro, eh, Harry? — murmuró el rubio y apretó los labios contra los de Harry. El beso estaba lastimándolo, era casi doloroso, pero Harry nunca había tenido ninguna resistencia a los besos de Draco y esta vez no fue la excepción. Antes de que se convirtiera en un impotente títere de Malfoy, Harry utilizó toda su fuerza y empujó a Draco lejos con firmeza.

— No aquí, vamos a la cama — le dijo. Como había esperado, las palabras llamaron la atención de Draco. — La cama estará agradable y suave — añadió.

Malfoy asintió y Harry suspiró aliviado cuando él realizó el resto del camino. Harry lo dirigió a su propia habitación, Malfoy tenía la suya al final del pasillo, pero no estaba seguro de que llegarían tan lejos. Draco lo soltó y dejó que Harry sacara la camisa mojada sobre su cabeza. Harry se armó de valor y desabrochó los pantalones negros de Malfoy, tratando de ignorar las manos que se enredaban en su pelo. Draco lo observaba con los ojos entrecerrados y con los labios ligeramente entreabiertos. La luz de la única vela que Harry había encendido iluminaba la pálida piel de Malfoy.

Harry, ya excitado del encuentro en la escalera, sintió que se ponía duro como una piedra debido a la lujuria. Sus manos temblaban mientras desabrochaba torpemente el último de los botones antes de deslizar cuidadosamente los pantalones húmedos de Draco sobre sus caderas y muslos.

Malfoy se tambaleó y casi se cayó mientras salía de la ropa, pero sus manos sobre la cabeza de Harry lo estabilizaron. Cuando Harry se puso de pie, Draco trató de besarlo, pero él evitó sus labios incendiarios y lo condujo cerca de la cama antes de sacar las mantas de la misma.

— A la cama — le ordenó. Draco se desplomó en la cama obedientemente, pero arrastró a Harry con él.

— Draco, no recordarás nada de esto mañana.

Trató de levantarse, pero las manos de Malfoy se tensaron sobre sus hombros.

— Quédate conmigo, Harry — dijo Draco en voz baja. Harry gimió. Él tenía toda la intención de ir a dormir a la habitación de Malfoy. Ellos nunca habían dormido juntos, probablemente por temor a la intimidad del contacto no sexual. — Por favor.

Esas palabras fueron la perdición de Harry. Draco nunca suplicaba. Él suspiró y se dejó caer al lado de Malfoy y jaló las mantas sobre ellos. Draco se relajó de inmediato y Harry se pudo dar cuenta que por suerte se estaba quedando dormido. Se movió ligeramente y el brazo de Draco apretó alrededor de él de manera refleja.

— No me dejes — murmuró Draco y Harry puso su cabeza sobre el pecho de Malfoy y se apretó contra su costado.

— Nunca te dejaré — le susurró, sabiendo que era verdad. Incluso si Malfoy le dejaba, una parte de Harry estaría con él para siempre.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Draco abrió un poco sus ojos y de inmediato lamentó la acción. El dolor atravesó su cerebro con cada partícula de luz. Rápidamente los cerró otra vez, pero el dolor no disminuyó.

Trató de levantar la mano para quitar los puñales que alguien había enterrado en su cerebro, pero encontró su brazo atrapado. Draco se quedó inmóvil, tratando de buscar en su mente a través de la niebla dolorosa algún tipo de recuerdo. ¿Qué demonios?

Sintió contra su pecho el aliento suave de la cabeza que yacía sobre su hombro. Un brazo se encontraba sobre su abdomen.

Draco recordó que había salido intempestivamente a la tormenta. Recordó las tres bellezas que lo acosaban con bebidas y después con besos. Se acordó de que trató de alejar a Potter de su mente... ¿Había dormido con una de esas chicas?

No... Él recordó vagamente la decepción que sintió porque los labios de las chicas eran demasiado suaves... sus ojos no eran lo suficientemente expresivos... o lo suficientemente verdes... Él había salido tambaleándose en la noche.

La cabeza se movió un poco y Draco captó el reconfortante olor del cabello de Harry. Él se sintió aliviado y alarmado a la vez. ¿Qué había ocurrido la noche anterior? Él unos segundos después recordó a Potter en las escaleras, amenazándolo y adulándolo, y Draco queriendo nada más que envolverse sobre Harry.

"Nunca te dejaré"

¿Había soñado con eso? Debe de haber sido así, pero, ¿por qué estaba Potter allí, ahora?

Se mantuvo todavía durante mucho tiempo, escuchando la respiración rítmica de Harry y viendo la habitación iluminarse alrededor de ellos.

Draco supo el momento exacto en que Harry se despertó. No hubo ningún cambio obvio, sólo una leve alteración de la respiración y un mínimo movimiento de su cabeza que envió un suave cosquilleo en la clavícula Draco debido al cabello. Poco después, el cuerpo de Potter se tensó como un conejo atrapado. Draco apretó la mandíbula, pero se reprendió. ¿Qué había esperado? ¿Un fuerte abrazo y un dulce beso de buenos días? Pensó que era mejor no insistir en la idea.

La cabeza de Potter se levantó provocando un escalofrío sobre la piel de Draco por la sensación del cabello deslizándose. Malfoy mantuvo los ojos cerrados mientras Harry se levantaba un poco para mirar la cara de Draco. Malfoy pensaba fingir su sueño, pero la mano de Harry de repente se deslizó por las costillas del rubio en una caricia delicada que terminó en el pecho de Malfoy, dejando un camino de estremecimientos en su piel a su paso.

— Estás despierto — dijo Potter.

— No, creo que estoy muerto — admitió Draco. — ¿Has colocado dentro de mi cabeza los rieles de un tren mientras yo dormía? Porque los siento en algún lugar detrás de mis ojos.

— Lo has hecho tú mismo. Antes de dormir.

— Maldita sea.

— Bienvenido a las consecuencias de beber en exceso.

— ¿Hay una cura?

— ¿Cómo voy a saberlo? Nunca he estado borracho — respondió Harry, con un poco de satisfacción.

Malfoy bufó, una acción que movió ligeramente a Harry sobre su pecho.

— Por supuesto que no. Qué tonto soy. El niño que se abstuvo.

— No seas ridículo — dijo Harry bruscamente. — He tomado un montón de alcohol. Pero no ha sido suficiente como para ponerme en ese punto... ¿Dónde estabas anoche?

— Yo no estaba borracho — mintió Malfoy.

— ¡Bueno, pues estabas teniendo un maldita buena actuación anoche, entonces!

— ¿Realmente necesitas gritar?

— Ni siquiera estoy hablando en voz alta.

— Tu voz se siente como un garrote.

— Supongo que puedo buscar un hechizo o poción que pueda ayudarte — ofreció Harry.

— ¿No preferirías verme sufrir?

Harry se rió entre dientes.

— No. No es tan divertido como esperaba — Draco enfrentó la mirada de Potter, para encontrarse con esos ojos verdes sin engaños en él. Gimió y apretó los ojos con fuerza otra vez.

Un sonido de aleteo le llevó a abrir una grieta en ellos de nuevo. La lechuza blanca de Harry se posó en el borde de la cama, acompañada de un búho más pequeño de color más oscuro. La visita motivó a Harry a salir de la cama. Malfoy mantuvo los ojos abiertos para disfrutar de la visión casi desnuda de Potter mientras desprendía el mensaje de la pata del búho oscuro.

Harry lo desenrolló y luego sonrió felizmente a Draco.

— ¡Tenemos un trabajo! Y mira, el clima se ha despejado.

— Asumí eso a partir de los fragmentos de luz que me están torturando.

Con Harry ausente, Draco no encontró ninguna razón para seguir en la cama revolcándose por el auto-inducido dolor. Él movió sus pies hacia el borde del colchón y se sentó. El dolor de cabeza se quintuplicó con el movimiento. Se inclinó y hundió el rostro entre las manos.

— ¿Cuál es el trabajo?— murmuró para apartar el mareo que sentía.

— Es de Luna Lovegood. ¿Te acuerdas de ella? Vamos a acompañarla a ella y a un maestro de Hogwarts. Tarea fácil, ¿eh?

Draco recordó vagamente a Lovegood.

— ¿Qué maestro?

— No lo dice, pero ellos quieren salir hoy. Ya se retrasaron bastante por la tormenta.

— Genial. Tan pronto como obligue a detenerse a este Hipogrifo que está corriendo en mi cabeza, podemos salir.


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