DRACO AND HARRYS' ESCORT SERVICE

ENLACE AL FIC ORIGINAL: w w w . io n s/3448404/1/Dra...-Escort-Service

AUTOR: Cheryl Dyson.

TRADUCCIÓN: Meliza Malfoy

BETA: Bellatrix_2009

DISCLAIMER: Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright con este trabajo, la trama pertenece única y exclusivamente a Cheryl Dyson, sólo la traducción es de nuestro grupo.

RESUMEN: Secuela de Draco Escort Service. Descubren que estar juntos no es tan fácil como esperaban.


CAPITULO 9


Afortunadamente, Wiltshire estaba cerca de Londres. Harry no sabía exactamente dónde se encontraba la Mansión Malfoy, pero la antigua Orden del Fénix tenía registros en donde la habían señalado muy bien. Sólo le tomó un viaje rápido regresar a Grimmauld Place para obtener la información y Harry estaba en el cielo otra vez.

Era tan firme el propósito de llegar a su destino que desapareió a un grupo de Dementores que se encontró en el camino como si fueran papel de seda negro. Era temprano en la tarde cuando descendió sobre un hermoso césped verde que se encontraba delante de una mansión reconstruida parcialmente. Harry tragó mientras subía los escalones de madera improvisados que llevaban al porche delantero. Las paredes exteriores de la mansión estaban en un estado preliminar de la construcción. El techo parecía estar completo, pero ninguno de los ladrillos habían sido puestos y los pilares que sostienen el porche eran simples postes de gran tamaño. La puerta principal estaba abierta.

Harry apoyó la escoba contra la pared exterior e ingresó. Su mirada abarcó todo el lugar. Parecía estar en un vestíbulo enorme y una gran escalera llevaba tanto al piso de arriba como la planta baja. A su derecha había una habitación grande, posiblemente un salón, que apenas había sido iniciado. Los pisos estaban desnudos y había una abertura donde él imaginaba que iría una chimenea.

Harry oyó golpes por la esquina hacia la derecha y se dirigió hacia esa dirección. Caminó por lo que eventualmente sería un pasillo y entró en una habitación que estaba sorprendentemente cerca de terminarse. Las paredes parecían acabadas y un gran ventanal tenía la vista del césped verde. La cubierta de la chimenea era de un mármol de color negro verdoso y gris y el suelo estaba parcialmente terminado con una madera oscura. Draco estaba trabajando en el piso. Estaba de espaldas a Harry y su camisa estaba fuera de su sitio mientras él expertamente cortaba un tablón de madera con su varita y lo levitaba hacia su lugar en el suelo. Invocó algunos clavos y los martilleó en su lugar usando un hechizo que Harry nunca había sospechado que existía.

Aunque era menos agotador que el método muggle, el movimiento repetitivo no era sin esfuerzo y la piel de Malfoy brillaba por el sudor. Su largo cabello rubio platino caía sobre sus ojos. Harry pensaba que nunca había visto a Draco con un aspecto más atractivo. Se apoyó contra el marco de la puerta y lo observó con apreciación.

Malfoy pareció sentir su presencia y sus ojos grises miraron implacablemente a Harry por un momento antes de enderezarse.

— Potter — dijo casualmente. — Te tomó bastante tiempo.

Harry asintió con la cabeza.

— ¿Sabías que te iba a encontrar?

— Por supuesto. ¿Supongo que has venido a darme una reprimenda? ¿Un pedazo de tu mente estrecha de Gryffindor? ¿Un discurso sobre lo erróneo de mi manera de actuar? ¿Una larga lista de las razones por las que nunca piensas volver a verme?

— No, no realmente — dijo Harry y soltó una risita. — De hecho, has logrado hacerlo mal en todo sentido.

Draco entrecerró los ojos y Harry notó con satisfacción que por fin había logrado confundir al excesivamente confiado Slytherin. Harry agarró su varita con anticipación.

— ¿Por qué estás aquí, entonces? — Preguntó Draco.

Harry asintió con la cabeza.

— Ya llegaremos a eso. Primero, tengo que encontrar algo. — Se dio la vuelta y caminó de regreso a través de la casa. Como era de esperar, Malfoy lo siguió con recelo. Harry vagó, aparentemente sin rumbo fijo, y finalmente se detuvo en el interior de una gran sala que contenía un conjunto de pilares que finalmente serian recubiertos con algún mármol decorativo, muy probablemente.

— Prácticamente perfecto — murmuró Harry. — ¿Qué lugar es éste?

— La sala de estar — respondió Draco, sonando perplejo.

Harry se volvió y gritó:

— ¡Expelliarmus!

La varita de Malfoy salió volando al otro lado de la habitación sin terminar. Antes de que Draco pudiera moverse, Harry expulsó unas cuerdas mágicas de su varita que ataron las manos de Malfoy. Él gesticuló con fuerza y las cuerdas jalaron a Draco con precisión hacia la columna y se envolvieron alrededor del poste con fuerza, subiendo las manos de Malfoy por encima de su cabeza.

— ¿Qué demonios crees que estás haciendo, Potter?

Harry, no queriendo recibir un golpe en su ingle, ató también las piernas de Draco a la columna, antes de inclinarse para sonreír a Malfoy con satisfacción.

— Sabes lo irritante que somos los Gryffindor con respecto a las promesas, ¿verdad? Bueno, me hice una promesa a mí mismo de que iba a atarte a la primera oportunidad. Naturalmente, tuve que localizarte para cumplir esa promesa.

Draco luchó contra sus ataduras sólo un momento antes de relajarse y mostrar un aire de aburrimiento.

— Muy bien, Potter. Me has atado. Ahora puedes irte.

Harry se acercó y besó el cuello de Draco justo debajo de su oreja derecha, asegurándose de arrastrar los dientes a través de la piel en una tortura sensual antes de lamer una línea rápida hasta el lóbulo de la oreja del rubio, saboreando el sabor salado del sudor. Draco respiró hondo.

— No puedo irme ahora, cuando ni siquiera he empezado.

Harry, se presionó firmemente contra Draco, sintió que Malfoy se estremecía al oír sus palabras. Deslizó su mano izquierda sobre las costillas del rubio, suavizando sus pliegues con el pulgar. Su mano derecha todavía sostenía su varita, él no estaba dispuesto a renunciar.

Harry deslizó su mano sobre el esternón de Draco y luego siguió el camino del casi imperceptible vello de su abdomen hasta la cintura de los pantalones negros de Draco.

Malfoy aspiró entrecortadamente y flexionó sus hombros mientras tiraba de sus ataduras. Harry lentamente desabrochó la correa de Draco.

— No, Potter — dijo Malfoy con voz ronca.

— Shhhhhh — Harry lo calló mientras besaba un sendero hacia abajo, siguiendo el camino que su mano realizaba mientras desabrochaba los pantalones de Draco.

Harry se dejó caer sobre una rodilla y acarició con la nariz la cintura descubierta, sonriendo perversamente cuando Draco se quedó sin aliento y se sacudió fuertemente contra la columna. Se retiró por un momento y hechizó las botas de Draco con su varita, dando unas breves palabras de agradecimiento porque existía la magia cuando la bota se desvaneció. Hizo lo mismo con la otra.

Después de eso, su atención se dirigió a los pantalones, usando un hechizo para cortar las costuras de los pantalones hasta que fue lo suficientemente grande como para rasgarlos por completo usando la fuerza bruta. Draco lo observó a través de los ojos entrecerrados mientras Harry hizo trizas los pantalones hasta que ya no fueron un obstáculo. El moreno dio un paso hacia atrás, jadeando un poco por el esfuerzo, y admirando como se veía Draco atado, vestido sólo con un bóxer fino de seda negra.

— ¿Por qué estás haciendo esto? — Preguntó Draco en voz baja.

Harry frunció los labios en una imitación pasable de la sonrisa de Draco. Él se acercó de nuevo y acarició el otro lado del cuello de Malfoy con sus labios.

— Simplemente por un poco de diversión. ¿No es eso lo que siempre dices? ¡Simplemente un entretenimiento casual! ¿Correcto, Malfoy?

Harry metió su varita en el bolsillo de atrás y puso las dos manos sobre el cuerpo de Draco, recorriendo despacio el pecho, el abdomen, la espalda y las nalgas mientras lo besaba apasionadamente en varios lugares, pero no en la boca, todavía no. Podía sentir temblar a Malfoy y que su respiración se volvía irregular. Harry deslizó su mano por debajo del bóxer de Draco y agarró su duro y palpitante miembro. Draco se agitó contra sus ataduras.

— No hagas esto, Harry — susurró Malfoy.

Harry acarició el eje de terciopelo con el pulgar y cerró los ojos. Si se encontraba con la mirada plata de Draco, él nunca sería capaz de continuar.

— No es tan divertido cuando no tienes el control, ¿verdad? — Preguntó Harry y abrió parcialmente los ojos para ver como Malfoy sacudía la cabeza. Nunca dejó de mover su mano, acariciándolo lánguidamente. Harry se rió con malicia. — Lidia con esto.

— ¿Sólo viniste para torturarme, entonces?

— Al principio, sí — admitió Harry. — Pero no del todo. La última vez que hablé contigo no me permitiste terminar. — Las caricias de Harry se hicieron más fuertes, más decididas. La respiración de Draco era desigual y él echó la cabeza hacia atrás. Su pelo platino cepillado, la larga línea de su cuello y quedó sobre los hombros pálidos. Harry sintió que le faltaba el aliento ante esa vista tan erótica.

— Hablaste muy claro — susurró Draco.

Harry se apretó contra Malfoy, casi gimiendo mientras empujaba sus caderas hacia delante para mostrarle a Draco su propia excitación. Él deslizó su boca sobre la mandíbula de Draco, casi desesperado por darle un beso, pero a sabiendas de que tal maniobra haría añicos lo que quedaba de su auto-control.

— No, no creo que lo haya hecho. Una vez me dijiste que la carne es carne y la necesidad es necesidad, pero eso no es del todo cierto, ¿verdad? — Su boca dejó la mandíbula de Draco y se movió hacia abajo en el hueco de su garganta. Harry lamió la clavícula de Malfoy provocativamente. — Ya ves, eso no explica por qué la tuya es la única carne que quiero y eres el único al que necesito.

Harry se apartó un poco para disfrutar de la mirada sorprendida de Draco.

— Cuando te dije que me merecía algo mejor, me refería a que merezco más que una relación casual. Necesito más que eso. Y tú también.

Su mano no había dejado de moverse y se animó por el temblor casi imperceptible que afectó al cuerpo de Draco.

— Lo que necesito es hacerte el amor en este momento, esta noche, mañana y cada maldito día que sigue. Necesito despertar en tus brazos, besar tus labios perfectos y poseerte de manera completa así como tú me has poseído a mí.

Soltó a Draco y permitió que sus dos manos de deslizaran hacia arriba por el torso de Malfoy antes dar un paso hacia atrás.

— Dado que soy, como tú continuamente señalas, un noble Gryffindor y no un bastardo Slytherin sin escrúpulos, voy a soltarte y te permitiré tomar una decisión. Ya sea que me aceptes con mis términos o que salga de aquí para nunca regresar.

Harry sacó su varita del bolsillo y soltó las cuerdas que apresaban a Malfoy. Observó con cautela mientras Draco lentamente bajaba sus brazos y flexionaba sus manos. Los ojos de plata ardían como llamas al rojo vivo.

— Noble Gryffindor, mi culo. Ese ha sido el negocio más inescrupuloso que he visto. — Malfoy se alejó de la columna y caminó lentamente alrededor de Harry, que repentinamente sintió que había soltado a un muy hambriento e impredecible dragón.

Draco se detuvo detrás de Harry, que sintió un repentino escalofrío de temor. ¿Qué pasaría si Luna se había equivocado?

— Veo un pequeño problema, Potter — dijo Draco y Harry sintió el aliento caliente de Malfoy detrás de la oreja.

Harry encontró su voz con dificultad.

— ¿Cuál es?

— Tu camisa tiene demasiados malditos botones.

Las manos de Malfoy repentinamente se colocaron sobre los hombros de Harry y desgarró violentamente su camisa abriéndola, enviando los botones en cascada por el suelo. El cuerpo de Draco se presionó con fuerza contra la espalda de Harry y sus manos se deslizaron sobre el pecho de Potter en una caricia posesiva. Harry sintió los labios de Draco por debajo de su oreja mientras él inclinaba la cabeza hacia atrás en señal de rendición.

— Acepto los términos, Potter — murmuró Draco.

Malfoy inesperadamente agarró a Harry y lo sacó de la habitación.

— ¿A dónde vamos?

— Dormitorio — dijo Draco y comenzó a subir las escaleras.

— ¿Está terminado?

— Por supuesto. No esperabas que durmiera en el piso de mi casa, ¿verdad?

Harry se rió entre dientes.

— ¡Merlín no lo quiera!


Como lo hemos venido haciendo desde hace dos años consecutivos queremos hacerles una cordial invitación a "La Gala del Dragón", donde celebramos el cumpleaños de nuestro rubio favorito y así rendirle un caluroso homenaje.

La Gala se llevará a cabo desde el cinco al trece de junio.

Esperamos que puedan acompañarnos ya sea con actualizaciones o historias nuevas, solo les recordamos que la única regla de nuestro evento es que uno de los personajes principales sea obviamente Draco Malfoy, ya que él es el festejado y no podemos dejarlo afuera.
Les esperamos, en el perfil podrán encontrar el enlace al Foro del Dragón.

Draco Malfoy Black
Administrador del Foro Draco Dormiens Nunquam Titillandus.