- ¿Heridos?
- Bahhhh nada fuera de lo normal (dijo quitándole importancia) ¿En serio que ese muchacho es hijo de Mycroft? (al fin preguntó Lestrade que aún pensaba que era algún tipo de misión secreta de los Holmes).
- Sí, hay pruebas genéticas y todo (se puso por un segundo muy serio). Las tengo enmarcadas jajaja (no pudo aguantar más y estalló a reír también)
- Me parece sorprendente que Mycroft se reprodujera (Lestrade reflexionó en voz alta).
- A mi lo que realmente me sorprende es que alguien lo aguantara más de 5 minutos seguidos, jajaja
- Sherlock, a veces no hace falta tanto Jajajaja (dijo Lestrade sin poder parar de reír. Lestrade y Sherlock bajaron hasta los calabozos y allí un oficial les abrió la sala de interrogatorios donde habían custodiado hasta ese momento al chico. Al abrirse la puerta el muchacho se incorporó)
- Oooh mierda, eres tú (dijo el muchacho nada más ver a Sherlock).
- Yo también me alegro de verte, sobrinito (dijo sin dejar de sonreír)
- ¡Es que en este puto país no puede uno tirarse un pedo sin que "él" se entere! (se quejó furioso el muchacho) ¿Dónde está "él"? (dijo algo más calmado pero sin ocultar su irritación)
- Si con "él" te refieres a tu padre (dijo Sherlock, el muchacho solo le echó una mirada de profundo desprecio) está arriba arreglando cosas, ya sabes, como siempre (Sherlock no pudo morderse la lengua aunque no fuera del todo correcto hablar así de Mycroft ante su hijo).
- Maravilloso. Si él lo sabe, mamá también ya lo sabrá (dijo molesto y finalmente se levantó y agarró su abrigo para irse con Sherlock y el otro hombre. Sherlock le pasó el brazo por encima cuando llegó a su lado y le dio una especie de achuchón de camarería pero el chico se deshizo de Sherlock con su mejor mueca de asco).
- Sobrinito, créeme cuando te digo que ahora mismo tu madre debería ser la última de tus preocupaciones (dijo Sherlock en un tono muy paternal pero sin que se le borrara la sonrisa de la cara).
- Eso lo dices porque no sabes lo jodidamente pesada que está Sidonie últimamente
- ¿Sidonie? (preguntó sorprendido Sherlock que conocía muy bien a la madre del muchacho y para nada era del tipo madre agobiante)
- Si, mi madre, Sidonie (le dijo como si Sherlock fuera imbécil)
- Se perfectamenet como se llama tu madre. Lo que me sorprende es que te deje a ti llamarla así.
- Tengo 16 años, Sherlock, no la iba a llamar eternamente "mami". Y mejor Sidonie que el pedante "madre" ¿no? (haciendo referencia a como su padre y su tío se dirigían a su abuela).
- No es a mí a quien le corresponde decidir sobre eso. Si tu madre está de acuerdo con que le llames "Sidonie" por mi perfecto, como bien has señalado es su nombre (dijo Sherlock ahora no tan risueño como antes).
- No, no lo eres (dijo muy soberbio y pasó por delante de su tío para subir las escaleras y salir de allí de una vez) ¿Y mi teléfono? ¿Y mis cosas? (más que preguntarle, le exigió a Lestrade, deduciendo que era un policía)
- En estos casos suelen entregárselas al tutor que viene a recoger al detenido (dijo Lestrade poniéndose serio porque como policía no le gustaba que un mocoso le hablara así, por muy Holmes que fuera).
- Maravilloso (dijo sarcásticamente y siguió subiendo las escaleras. El muchacho aligeró el paso, deseaba salir de allí enseguida, aquella había sido la peor noche de su vida y quería que acabase ya. Al salir de la estación vio el coche de Mycroft y resopló, ni loco se iba a subir en ese coche, así que continuó caminando).
- ¡Albert! (le llamó la atención Sherlock pero al ver que el chico ni se giraba corrió para agarrarlo por el brazo y voltearlo) Albert, no pongas las cosas peor de lo que ya están, sube al coche (dijo mirando hacía el coche de Mycroft. El chico intentó deshacerse del agarre de Sherlock y aunque inicialmente logró deshacerse Sherlock volvió a agarrarlo pero esta vez asegurándose que no se le volviera a escapar) ¡Albert, no seas crio! Ambos sabemos que no ibas a llegar muy lejos y lo único que vas a conseguir es enfadarlo aún más. Y hace mucho tiempo que no veía a mi hermano tan enfadado (dijo Sherlock y hubo un pequeño duelo de miradas entre el muchacho y Sherlock. Pero finalmente el chico dejó que Sherlock lo escoltara hasta el coche) Gracias Lestrade (dijo Sherlock antes de abrir la puerta trasera y empujar al chico dentro. Siguiendo suprimer instinto, el muchacho intentó abrir la otra puerta para salir de allí, pero por supuesto, estaba bloqueda) ¿En serio? (preguntó Sherlock alzando una ceja. Él ni lo hubiera probado, era más que evidente que su hermano habría imaginado la reacción de su hijo y se habría adelantado poniendo el seguro para niños en las puertas traseras.)
- Maravilloso, simple y llanamente maravilloso (dijo muy irónicamente cruzándose de brazos y enfurruñándose)
- A Mycroft le impresiona la gente que no solo sabe reconocer sus errores sino que además pone ahínco en enmendarlos y no volver a cometerlos (dijo casualmente Sherlock mientras enviaba mensajes con su teléfono. Sherlock esperaba que el muchacho no fuera tan necio como querer enfrentarse con esa actitud a Mycroft)
- Cómeme la polla (fue lo único que salió de la boca del chico. Sherlock rodó los ojos, al comprobar que si, que su sobrino era así de necio. Mycroft se tomó su tiempo porque hasta Sherlock empezó a impacientarse, era tarde muy tarde, o temprano, según se mirase. Estaba empezando a clarear y quería volver a casa y dormir algo estaba con un caso que lo tenía bastante fascinado)
