- Ejem ejem (carraspeó) ¿Albert? ( dijo alzando un poco más la voz. Albert se despertó dejando hacer el libro al suelo. Mycroft cerró los ojos y contó hasta 10. Albert sabía cuanto amaban los libros en su familia así que se apresuró a recoger el libro y colocarlo con cuidado sobre la mesilla. Estaba seguro que su padre quería más alguno de aquellos libros que a él o su hermano. Mycroft, tras calmarse, le indicó con el dedo que lo siguiera)
- ¿Y Sidonie?
- ¿Querrás decir mamá? (le corrigió Mycroft mirándolo muy feo)
- ¿Dónde está? (preguntó de nuevo Albert sin decir su nombre pero tampoco llamándola mamá)
- Se fue, no sin antes dejarme encargado que te dijera que estaba muy desilusionada contigo (dijo Mycroft mientras caminaban hacia el despacho).
- ¿Se fue? (la cara se le iluminó de repente. Mycroft pudo notar la alegría del chico en su voz)
- Maravilloso. Entonces me llamas a un taxi, tengo clase en (se miró el reloj pero no lo tenía se lo habían quedado en la comisaria) ¿Te han dado mis cosas? (preguntó algo preocupado)
- Sí (dijo muy seco) Y tienes clases en 73 minutos (dijo mirándose su reloj), no sufras no nos llevará tanto (dijo abriéndole la puerta del despacho para que pasara)
- ¿Me das mis cosas? (preguntó Albert en cuánto entraron. Mycroft tomó su largo y pesado abrigo y sacó del bolsillo una cartera y un reloj y se los entregó a su hijo).
- ¿Y lo demás? Mi teléfono, mis llaves, mi ipod…(preguntó sin entender nada)
- Siéntate (le indicó Mycroft que se sentara en una de las sillas que había delante de su escritorio).
- ¿Y mis otras cosas? (preguntó de nuevo pero esta vez más molesto)
- Las tengo yo, siéntate (volvió a repetir Mycroft sin perder los nervios).
- Cuando me des mis cosas (dijo plantándole cara).
- Albert Michael Holmes he dicho que te sientes (dijo muy serio Mycroft)
- Ohh que miedo ha dicho mi nombre completo (dijo mofándose de su Mycroft. Pero al ver que su padre ni se inmutaba dejó la burla) ¡Que me des mis cosas, joder! (dijo y agarró el abrigo de Mycroft y metió la mano en el bolsillo para buscar sus cosas: Mycroft estaba alucinando ¿Cuándo se había vuelto tan mal educado ese hijo suyo?. Mycroft enfadado se fue para donde estaba el muchacho le agarró de la muñeca sacándole la mano del bolsillo y comenzó a pegarle en el muslo y nalgas)
- PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS
- ¿Qué haces? ¡Suéltame! ¿Te has vuelto loco o qué?
- Quería tener una charla contigo antes de proceder con el castigo, pero supongo que también puedo tener esas palabras después. Ya sabes, el orden de los factores no varia el resultado PLASS PLASS PLASS.
- AUUU ¡PARA YA! ¿No ves que haces el ridículo? (dijo Albert mientras intentaba cubrirse el trasero)
- Sí, a mi también me parece ridículo PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS tener que zurrar a un muchacho de tu edad y con un coeficiente de 171 PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS
- ¡Auuuuuuuuu para, para ya! (Albert le exigía aMycroft que parar más dolido en su gran ego que en su trasero)
- PLASS PLASS No eres idiota, hijo. PLASS PLASS PLASS PLASS Sé que sabes que si vuestra madre os ha cambiado de escuela PLASS para estar más cerca es solo porque tanto tu hermano como tú estáis en peligro PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS y aquí nos es más fácil manteneros a salvo PLASS. Así que no entendiendo PLASS PLASS PLASS PLASS porque sabiendo que alguien os amenaza sales solo de noche PLASS, sin escolta PLASS, te emborrachas PLASS PLASS y montas un escandalo PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS (y en ese momento Mycroft detuvo la zurra) ¡Maldito mocosos egoísta! (Mycroft soltó el brazo y agarró fuerte de la oreja a Albert y agarrado así lo arrastró hasta el otro lado de la mesa) ¿Sabes el susto que le has dado a tu madre y a mí?
- Aaaaaay papá para, me arrancas la oreja (Albert se quejó intentando liberar su pobre oreja, estaba tan nervioso que ni se dio cuenta que le había llamado "papá". Algo que hacía años que no le llamaba)
- ¡La piel te voy a arrancar! (amenazó Mycroft que estaba furiosísimo y empezó a rebuscar por los cajones hasta que dio con lo que buscaba. La vieja vara de abedul de papá. hacía años que aquella cosa no le daba escalofríos, estaba allí, y de vez en cuando se topaba con ella mientras buscaba grapas para la grapadora o el sacapuntas o cualquier otra cosa. Su padre se la había dado cuando Sherlock entró en el instituto y se tuvo que mudar a Londres, quedando en las manos de Mycroft en la pesada tarea de echar un ojo a su hermano y evitar que se acabara matando o se hiciera matar, que era lo que más temían sus padres) No puedo creer que hayas tenido las agallas de montar toda esta charada, para fastidiar a tu madre.
- Tú no lo entiendes, es una puta pesada, todo el día…(pero No pudo acabar la frase porque un terrible dolor le recorrió todo el espinazo)
- Zwass (Mycroft descargó con fuerza ese primer varazo)
- Aaaaaaaaaaaaaaaau (Albert sintió tal dolor que estaba seguro que se le había parado el corazón que ahora sentía bombear a toda velocidad)
- Zwas Zwas Zwas (los siguientes tres varazos no fueron tan fuertes pero la rapidez con los que los asestó su padre hicieron que las lágrimas brotaran sin control)
- Aaaaaaaaau bwuaaaaaaaaaaaaaaaa bwuaaaaa lo siento, lo siento, perdón (empezó a disculparse para que su padre se detuviera)
- Zwass (y ese cayó en mitad de los muslos haciendo que el chico diera un respingo que temblaran todas las cosas que tenía Mycroft encima de su escritorio) Hacer preocupar así a tu madre ¡Os ha cambiado de escuela y todo! ¡En medio del curso! ¿Pensaste en tu hermano? ¿está él también metido en esta pantomima?
- Noooo (se apresuró a decir que aunque ya era un revoltijo de lagrimas y mocos no iba a dejar que su hermano pagara por su gran idea) Henry no tiene ni idea, él no sabe nada bwuaaaaaaaaaaaa (Mycroft sabía que Albert estaba diciendo la verdad que no lo decía para salvar el pellejo de su hermano)
- Zwass (Mycroft dejó caer otro varazo esta vez sobre el trasero de Albert)
- Aaaaaaaaaaaau ay au ay au papá por favor, no, ya no más, lo siento, juro que nunca más, lo juro bwuaaaaaaaaaaa
- Se te tendría que caer la cara de vergüenza haber montado toda esta patraña, no es una mentirijilla, Albert, has montado toda una conspiración solo para mantener a tu madre ocupada y así poder hacer lo que te viniera en gana. Una vez más has demostrado que aún solo eres un mocoso egoísta sin ningún mínimo aprecio por los sentimientos de los que más te quieren ¿sabes cuanto has preocupado a tu madre? ¿a mi? Tu madre no suele pedirme favores y se ha tragado su orgullo, que es mucho, hijo, y no solo me ha pedido a mi el favor de averiguar quien estaba tras las amenazas sino que también a tu tío. Os ha trasladado de uno de los mejores colegios del mundo y os ha inscrito en el Saint George que es más parecido a una escuela de celebrities que un centro de enseñanza.
- Lo siento, no pensé que fuera a liarse la que se ha liado. Solo tenía que mantener a mamá ocupada en otras cosas que no fuera yo (dijo Albert entre sollozos).
- ¿No pensaste que se fuera liar tanto? Zwass
- Aaaaaaaaaaaaaaaaaau
- ¡Estamos hablando de cartas con amenazas de muerte tanto a ti, como a tu hermano!
- Zwass Zwass
- Bwuaaaaaaaaaaa auuu ayyyyyyyyyyyyy
- ¿Qué pensaste qué haría tu madre? (le preguntó Mycroft desquiciado por la "bromita" de su hijo)
- Pues…que volvería a hacer lo que hacía antes, ya sabes (Albert no estaba seguro si podía decirlo en voz alta. Mycroft se detuvo nuevamente y se quedó helado ¿Cuánto sabía aquel mocoso de lo que hacía su madre antes de casarse con él?)
- Zwass Zwass Zwass Zwass ( 4 estocadas rápidas cayeron sobre los muslos y nalgas de Albert)
- Aaaaaaaaaaaaaaaaaau bwua buwaaaaaaaaa
- Siéntate (le ordenó Mycroft mientras dejaba la vara de nuevo en su sitio)
- Snif snif ¿Qué me siente? ¿Estarás de broma, no? (dijo sobándose el trasero)
- O te sientas o sigo, como tú prefieras (dijo Mycroft mirándolo aún molesto y llevando la mano de nuevo al cajón)
