Bueno aquí esta la 2da parte (: Gracias a los comentan y siguen la historia! Haha debo admitir que me emocione con los reviews xD Arigato!

–¿Quién diría verdad? – dice Haymitch con una cara de satisfacción que no puede con ella.

Ambos nos quedamos en silencio.

–Buenos días tortolos– dice él sarcásticamente.

–¿Qué? –pregunto yo con dureza.

–Wow, tranquila preciosa, mira ni te emociones, solo vine porque Sae no me dejo nada en el desayuno y como Peeta no estaba en casa decidí iluminarte con mi presencia–

Antes de que le respondiera se fue a la cocina y regreso con un panecillo en la boca.

Se sienta en uno de los sillones individuales y ambos lo examinamos con la mirada aunque a él no parece importarle.

–Bien ya tienes tu desayuno, ahora vete– le gruño

–¿Por qué me atacas, preciosa? –dice mientras se inclina adelante para mirarme mejor.

Puedo sentir como mi expresión cambia de serena y tranquila a tensa y estresada.

–¿Por qué entras en mi casa sin tocar? –

–Perdón pero lo que menos espero encontrar es a dos adolecentes precoces–

–Haymitch ya basta ¿si? – interviene Peeta.

–Vamos chico, ¿no me digas que no pensabas meter mano? –

¿¡Que!

–No es así, Katniss y yo solo veíamos televisión– responde tranquilo.

–¿Y que se así fuera? Es algo entre Peeta y yo solamente– digo más fuerte de lo que pensé.

–Bueno tranquila, solo decía– dice mientras se echa para atrás.

Es increíble que en tan solo unos minutos me pueda poner de tan mal humor.

Siempre me sorprendo con lo cuan molesto puede ser Haymitch. Es su don.

Sorprender a las personas.

–¿Necesitas algo más? ¿Puedes irte en paz, por favor? –pregunta Peeta cauteloso.

–No realmente y ya que lo pides de ese modo niño bonito, me voy– responde, se levanta del sillón y solo escucho el sonido de la puerta al cerrarse.

Volteo a verlo y digo sorprendida –Eres increíble con Haymitch– Él me mira y pregunta –¿Por qué? –.

Ella no tiene idea del efecto puede tener en las personas

Recuerdos, recuerdos.

–Eres muy bueno tratándolo–

–Bueno, es cuestión de práctica–

Este recuerdo me tranquiliza, y no se por qué.

Ambos guardamos silencio y digo con una sonrisa –¿Quiere hacer pan, oh gran maestro panadero? –

–Si no te molesta acompañarme pequeña aprendiz– responde siguiéndome el juego.

Nos ponemos de pie, me extiende la mano y yo la tomo. Apago el televisor y salimos a la calle.

Ir de la mano, es algo nuevo.

Conforme va creciendo el 12 llega gente nueva y hablar del Sinsajo no pasa de moda. Así que para los habitantes ver a Katniss Everdeen y a Peeta Mellark agarrados de la mano era música para sus oídos.

Ya me estoy acostumbrando a las miradas a donde quiera que voy y a los susurros provenientes de ex-ciudadanos del Capitolio.

E ir tomada de la mano de Peeta, me tiene sin cuidado.

Que digan lo que quieran, ya no soy el Sinsajo, solo soy Katniss con mi novio Peeta.

¿Novio? Esa palabra no me cuadra.

¿Peeta y yo somos novios?

Yo jamás en mi vida me imaginé con un novio. No soy de esas chicas. Mi único amigo es Gale. Bueno, era mi único amigo.

Pero todo cambia, eso lo se yo más que nadie.

Ahora tengo a Peeta a mi lado y es lo que importa.

Nota mental, aclarar con Peeta nuestra relación.

¿Qué tal? Le sobra? Le falta? No se, ustedes díganme como voy :B