Me crucé al balcón de Burbuja, de la misma forma que lo hacía de pequeño cuando le traía flores y chocolates, todo antes del día en el que mi corazón fue destruido y pisoteado por ella

-¿Burbuja?- pregunte y golpee un poco la ventana, espere unos minutos y pude notar como la rubia se iba acercando tranquilamente hasta a mi, pero sus ojos celestes estaban rojos, se notaba que había llorado -¿Podemos hablar?- asintió de forma tranquila, se hizo a un lado para que entre y nos sentamos en el sillón frente al ventanal

-¿Quieres?- pregunto despacio y me acerco una taza de chocolate caliente. El aroma del chocolate me trajo los recuerdos de la niñez que tanto quería olvidar, lo recibí y espere a que ella se siente para hablar

-Se que estás mal…-

-¿Te mando Brick, verdad?- me arruino, lo conocía a el y a mi lo suficiente como para saber que mi hermano me había mandado -No tienes que hacerlo- tomo un sorbo de su café y volvió su mirada al ventanal, estaba lloviendo

-Si, Brick me mandó...Pero yo no sigo sus órdenes, lo hice porque quiero, no porque el idiota me mandó...- le dije de manera firme -Pero no le digas que acabo de decirle idiota- mencioné inocentemente, provocando una pequeña risa en la rubia, dejamos de hablar por un rato largo, ella había acabo su chocolate caliente, yo hace rato, se levanto para ir a buscar más y yo empecé a mirar por toda la habitación, pero por mi torpeza, tire una caja. Para mí mala suerte, no quería ver lo que había dentro, Burbuja volvió y paro en seco al ver lo que yo tenía

-¿Porque tienes esto?- pregunte incrédulo mostrando una tijera bañada en sangre -¿Acaso hiciste lo que estoy pensando?- me le acerque hasta pegarla en la pared, ella no se movía, tenía su mirada perdida, entonces agarre su mano y levanté la manga del buzo que traia puesto. Lo sabía

-Vete- me susurró, pero era inútil. Ella tenía en su muñeca, unas cortadas que al parecer se había hecho con las tijeras -¿No escuchaste? Vete de mi casa- esta vez grito empujándome

-Eres una loca- le dije sin pensarlo -Estas enferma, ve a un psicólogo- le estaba diciendo cosas sin sentido, me dolió saber que había llegado a ese estado, no quería imaginar que había sido por mi -¿Piensas que así me vas a llamar la atención?- le grite más fuerte, pero no era yo, algo en mi interior soltaba esas palabras, que provocaban daño en mi y en ella -Estúpida- me fui al balcón, donde antes de cruzar, note que muchas lágrimas caían del rostro de la rubia. La había lastimado, pero la decepción y el dolor que ella había provocando antes en mi, volvió y esta vez más fuerte. No sabía que hacer, ¿dejarla que se mate o ayudarla? Ahora necesito un golpe de Brick para acomodar mis pensamientos

Buenasss. Disculpen si es corto pero estos días estuve muy poco inspirada, no tuve unos buenos días

¡Feliz año nuevo!

Intentare actualizar pronto. Besos