Capitulo 3 "Debilidad"
Llegamos a la panadería y es impresionante ver el entusiasmo de todos ahí.
Nos saludan con tanta alegría. Todos me saludan de mano pero uno que otro jala mi brazo y me planta un beso en la mejilla.
–Todo son muy alegres– digo cuando al fin nos quedamos solos en la cocina.
–¿Qué? ¡Ah, si!– responde distraído entre risas –Bueno, es porque viniste tú–
Yo me sorprendo, no comprendo lo que me dice –¿A que te refieres?– le pregunto.
–Si, bueno, les causa gracia o algo así vernos juntos– responde mientras se acomoda su mandil.
Y ¿a quién no?
Justo lo que decía antes, todo susurran cosas cuando pasamos, es algo a lo que ya me he acostumbrado.
–Pero– Las palabras no salen de mi boca como deberían y otra vez no sé que decir.
Estoy recargada en una mesa vieja de madera y Peeta se acerca para abrazarme.
–No te preocupes por nada, amor, aquí estarás bien– dice y me da un beso en la frente –Además de que lo chicos son muy agradables y graciosos–.
Se separa de mí y saca un costal de harina que pone en la mesa.
–Me pasas ese platón, por favor–
Lo tomo y se lo paso. Si no estuviera él me sentiría completamente fuera de lugar porque lo estoy.
Después de un rato de ver a Peeta amasar y amasar –¿Qué puedo hacer? – pregunto como una niña pequeña que se aburre.
–Puedo enseñarte a hacer pasteles– dice alegremente.
–Eso no es lo mío–
Piensa un poco y dice –Puedes encargarte del mostrador si quieres–
–No se lo que hay que hacer– respondo no muy convencida.
Creo que fue mala idea haber venido. No soy buena atendiendo gente, no se cocinar y simplemente estoy distrayendo a Peeta de su trabajo. Lo que menos quiero es estorbar.
–Le diré a Tomas que te ayude con eso ¿si? –
Katniss no seas idiota, él no necesita que tú andes por allí haciéndole la vida imposible hasta en el trabajo. Harás lo mejor que puedas.
Repito estas palabras y con un mal intento de optimismo digo
–Cuando termines querrás contratarme– Creí que se oiría mejor que eso.
Él solo sonríe y me agarra de la mano para llevarme, creo yo, con Tomas.
Así es, él le da instrucciones sobre lo que tiene que "enseñarme" y después nos deja
solos.
Él apenas tiene 17 años, de ojos entre verdes y grises y cabello rojizo, me
recuerda a las crías de los antílopes que cazo en el bosque, asustado, recién parido y sin poder ponerse en pie. Temo que en algún momento empiece a chillar.
–Hola, me llamo Katniss– digo y le ofrezco la mano.
Jamás he sido buena haciendo amigos pero las cosas cambian.
–Lo sé– me lanza una mirada rápida y después al suelo.
Claro que lo sabes.
Me quedo callada esperando a que él diga algo. Nada. No dice nada y que puedo esperar, esta hablando con la loca del 12. Entiendo porque a Peeta lo tratan como si nada de lo que le pasó hubiera pasado; él es una buena persona pero yo…realmente lo entiendo.
–-Me llamo Tomas– tartamudea y me da su mano sudorosa.
No me seco en mi pantalón, se cuan grosero podría parecer eso.
–Venga– dice y deja la escoba en un lado.
Yo lo sigo y nos vamos detrás del mostrador.
–Bueno, eh, aquí esta para que guarde el dinero, mmm también hay una lista con los precios, eh toma el dinero y lo pone en la caja– dice, esta sumamente nervioso, no sé que hacer para que se relaje y deje de hablarme de "usted" –Parece fácil– respondo con una sonrisita tímida.
–Eh, si es fácil–
No sé que más decir, no soy buena iniciando conversaciones.
Me resigno y escucho en silencio las demás instrucciones. Y como si fuera broma, llegan clientes y clientes, intento dar a cada uno de ellos una sonrisa pero después de la primera horda lo olvido.
Esto es tan cansado, no es así como lo planee.
Y justo cuando estoy a punto de irme corriendo al bosque sale Peeta cargando una enorme charola con galletas.
Creo que mi emoción al verlo es muy notoria ya que escucho una risitas en la otra parte de la habitación.
–¿Te diviertes? – pregunta él poniendo la charola en el mostrador de madera vieja.
–Si, mucho– respondo tan sarcásticamente como puedo
Él suelta una risa y me abraza por la espalda.
–No te preocupes, pondré a alguien a hornear y me pasare acá enfrente contigo–
Yo simplemente sonrío. Nos quedamos así quien sabe cuanto tiempo hasta que empiezan las miradas picaras
Peeta apoya su mejilla en mi hombro y cuando veo a sus empleados cuchichear me muevo y él solo levanta la cabeza pero no me suelta.
–Peeta, debes volver a trabajar–
–No me necesitan–
Yo me volteo y el sigue abrazándome por la cintura.
–Suéltame– digo con mirada seria y fría.
–No–
–Mellark suéltame– ordeno
– ¿Por qué? – dice con una mirada juguetona
–Todos nos están mirando, es incómodo–
Él me suelta y se recarga a lado mio.
– ¿Desde cuando me dices "Mellark"? –
–Desde hoy– le digo
Tomo una galleta y la muerdo salvajemente. Esta más buena de lo que imaginé. Lo que hornea Peeta siempre es delicioso pero creo que exagero.
–Son deliciosas– exclamo casi babeando.
Él suelta una risita tímida y mira al suelo –No tanto, las hice rápido por que intuí que tenías hambre–
Intuyó bien. Con lo ocupada que me tienen los clientes muy apenas me acuerdo que tengo que comer. No puedo imaginarme lidiando con toda esa gente todos los días.
– ¿No se toman un descanso? –
–Si, por cierto empieza dentro de media hora– responde el mirando su reloj
Yo lo miro y no puedo evitar preguntar –¿Y ese reloj? – con extrañeza.
–Dijiste que yo tenía cierta debilidad por las cosas bonitas, ¿Real o no real? – pregunta y me mira con cierto brillo en sus ojos.
–Real– digo sonriéndole –y además dijiste que porque te gustaran las cosas bonitas no significaba que tuvieras debilidad–
–A menos que se trate de ti– dice y me mira con tanto amor.
Esa mirada que me tanto me gusta. Siento como mis rodillas tintinean y me sonrojo.
Como un rayo que viene rápido y rápido se va, recuerdo el desfile del Vasalle y la tristeza retumba como un trueno pero Peeta por impulso me abraza y me da un ligero beso en los labios e inmediatamente siento la electricidad de la tormenta.
Como el fuego que prende un rayo al caer en un árbol, algo se enciende en mi interior. Algo que sé que no se va a extinguir nunca.
Bueno, que les parece? Dejen sus comentarios, se acepta cualquier critica e insulto xD
