Capítulo 2: El mar en calma?

Era un día como otro a bordo del Sunny, la tripulación estaba ocupada cada cual con sus tareas: Chopper estaba haciendo preparados en la enfermería, Franky trabajaba quién-sabe-qué en la sala de máquinas, Sanji trabajaba en la cocina , Zoro entrenaba en el Nido del Cuervo, Nami trabajaba en sus mapas, Brook tocaba su violín en cubierta, donde también había Luffy y Usopp pescando y Robin leyendo tranquilamente.

El sol se empezaba a poner en el horizonte y esto activó los instintos de Luffy que de manera casi automática gritó:

- Sanji! Tengo hambre! Comida! Cuando estará lista la cena ?! Sanji! Comida! Quiero cenar! - Como no recibió respuesta, el capitán se levantó y mientras se dirigía a la cocina, continuó gritando el cocinero cada vez más fuerte.

Los gritos desconcentraron a Nami que manchó de tinta el mapa que estaba haciendo, la pelirroja se levantó hecha una furia decidida a callar a golpes su capitán. Al cabo de un rato (y de unos cuantos puñetazos de la navegante), el ambiente se calmó y todo el mundo volvió a su rutina.

Finalmente, Sanji sacó la cabeza por la puerta de la cocina gritando a todos a cenar. Tan pronto como hubieron entrado en la cocina, el cocinero les sirvió la comida y como siempre el capitán se dedicó a robar la comida a los otros, en un intento de coger la comida de la Robin, una patada de Sanji apartó la mano del glotón que rebotó e impactó en la cara de Zoro:

- Eh, Sanji, pero qué? - Dijo medio dolorido el moreno.

- Escucha erocook! Se puede saber que haces? - Dijo un espadachín enfurecido con la mano lista para desenvainar su katana.

- La comida de la Robin-swan no se toca! Ellas tienen una comida más exquisita que la vuestra y vuestro paladar no podría saborear correctamente esta exquisitez! - Proclamó el cocinero.

Como siempre, esto desencadenó una pelea entre el cocinero y el comandante, mientras el capitán, muy astutamente les robaba la comida a ambos y los demás hacían esfuerzos para intentar cenar en paz y sin que la pelea les tirara el plato al suelo. De nuevo, una peligrosa vena se fue hinchando en la frente de Nami hasta que no se pudo contener más y les hizo sentarse a puñetazos.

Desgraciadamente, se sentaron demasiado tarde y ya no les quedaba nada en el plato; y justo cuando iban a abrir la boca para reprocharle al capitán su comportamiento, una luz cegadora de tonalidades rojas y negras los rodeó.


Bueno, aquí esta la segunda entrega.

Inicialmente esta historia la tenia escrita en catalán, por lo tanto perdón si se me ha colado alguna "catalanada". Por esta misma razón nuestro capitán se llama Ruffy (en la traducción al catalán le pusieron ese nombre).

Nos vemos en el tercer capitulo ;P