Bueno gracias por leer mi historia! Junte dos capítulos para hacer uno mas largo y planeo hacerlos un poco más extensos para no ser tan bitch xD
Capitulo 4 "Valentía"
El día se pasa rápido con Peeta a mi lado todo el tiempo.
Jamás había visto a la panadería llena. La gente entra y entra y al final me doy cuenta de que comprar pan es solo una excusa. No comprendo por qué les emociona tanto vernos trabajar juntos. Pero que puede esperarse de la gente del Capitolio.
Como a eso de las 9 los empleados comienzan a irse. Para las 10 ya estamos completamente solos y Peeta cierra la panadería.
La Aldea nos queda cerca, muy cerca. Yo voy pescada de su brazo de regreso a casa. Ya esta oscuro y solo se ven las luces de las casas.
Peeta busca sus llaves de mi casa y yo lanzo una mirada fugaz a la mansión de Haymitch. No hay ninguna luz encendida.
Debe de haberse emborrachado tanto que se durmió – pienso.
Se oye el seguro de la puerta abriéndose y yo desvío la mirada. Ambos entramos y nos dejamos caer en el sillón como en la mañana.
–Estoy tan cansada, hoy ni las pesadillas me despertarán– digo naturalmente. Hablar de las pesadillas es algo muy normal entre los dos pero a decir verdad dormir con Peeta es un gran repelente.
Él sonríe y dice – Yo también estoy muy cansado, hoy la producción de pan se aceleró–
Le sonrío y sin pedir permiso o avisar me recuesto sobre su pecho. Supongo que ya se acostumbró.
Nos quedamos en silencio y yo atentamente agarro de nuevo el ritmo de su corazón.
Bum bum, bum bum, bum bum…
–Me gustan– le digo pausadamente.
Él me mira y pregunta –¿Qué? – yo me tomo mi tiempo en contestar – Tus latidos, me gustan–.
Me mira extrañado –¿Por qué? No tienen nada de especial–
No tienes ni idea quiero decirle pero me lo guardo. Si supiera cuanto significan para mí sus latidos, cuan importante es escuchar a su corazón latir. Supongo que nunca lo entenderá y esta mejor así.
–No, tus latidos son diferentes, podría reconocerlos aunque no los volviera escuchar jamás– digo lento, el solo sonríe y me planta un beso en la cabeza.
Nos pasamos así un rato más y de no ser por el reloj que esta sobre la chimenea no me habría imaginado que pasó una hora.
Eso me tuvo sin cuidado pero poco a poco nos fuimos quedando dormidos.
Él se sobresalto e instantáneamente me puse alerta.
–¿Qué? ¿Qué pasa? – pregunto adormilada.
–Nos estamos durmiendo– responde igual que yo.
–¿Y qué? – digo y me vuelvo a recostar en su pecho
Él me separa y se rasca la cabeza –¿Cómo que "y qué"? –dice y me mira con desaprobación.
Realmente no me importa dormirme en el sillón con él pero evidentemente a él si.
–A ver– dice y se pone de pie.
Yo lo miro con curiosidad y antes de que pudiera protestar el desliza un brazo bajo mis piernas, el otro detrás de mi espalda y me levanta sin mucho esfuerzo. Esto me sorprende y me pesco de su cuello.
Si es capaz de levantar sacos de harina de 70 kg, ¿por qué habría de tener problemas para levantarme?.
–¡Bájame! ¡Puedo caminar! – protesto con voz amenazadora.
Él me ignora y esto me enfurece.
–¡Peeta bájame! – espero a ver su reacción pero nada –¡Bájame! –finalmente grito.
–Esta bien, esta bien, no te enojes Katniss– dice poniéndome en el suelo.
Yo me acomodo la blusa y le lanzo una mirada fiera.
Él me sonríe amistosamente y dice – Bueno, creo que estas cansada, te dejaré descansar– Sin dejar de sonreír se encamina a la puerta y yo le sigo arrepentida.
Me paro en el marco de la puerta y voltea para verme.
–¿Puedes dormir sola? – pregunta suavemente y levanta una ceja –¿No tendrás pesadillas? –.
–Puedo dormir sola, no te preocupes– respondo intentando sonar segura pero se oigo media molesta.
El solo me sonríe de nuevo y contesta –Esta bien–.
Se da media vuelta y continua su camino.
No puedo creer lo que hice. Soy una tonta, hice que Peeta se molestara conmigo, lo rechacé, él solo trataba de hacer algo lindo por mí. Y ahora dormiré sola y las pesadillas nos comerán vivos.
Dormir juntos era ya una tradición, Haymitch sabia de esto, pero prefería ignorarlo, claro que no nos escapamos de sus bromas.
Compartir la cama con Peeta no es nada sexual, de hecho todo lo contrario, somos como un par de niños asustados por las pesadillas, y el mayor contacto físico han sido los abrazos y los besos. A excepción de una vez que él por accidente toco uno de mis senos, pero se disculpo inmediatamente como 6 veces, aunque yo realmente me sonrojé esa vez.
Ahora vamos a dormir separados por mi actitud, me rehúso a que esto pase.
Aprieto los puños y tragándome toda mi pena, exclamo –Peeta…puedo dormir sola– hago una pausa y sin más remedio tiro mi independencia –pero no quiero–.
Él sonríe victorioso –Esta bien, si quieres te acompaño hasta que te duermas– dice tratando de levantar mi dignidad.
Yo le sonrío, evidentemente sonrojada y ambos entramos en la casa.
Él toma un baño rápido después de mí y se pone la pijama que siempre tiene en mi casa.
Cuando ambos ya estamos enroscados el uno con el otro en la cama, no puedo evitar preguntar –Peeta, ¿solo somos novios? –
Mi intención no era la que la pregunta proyecto. El "solo" fue el que arruino mi intención, ni yo se a que me refiero, pero es demasiado tarde como para remediarlo.
¿Qué ser novios no es suficiente? Lo es para mí. Peeta creerá que no es así. No quise darle una impresión tan equivocada.
–Katniss– hace una pausa – eres la persona a quien mas amo en toda esta vida y se que nuestra "relación" jamás ha sido normal pero, tu puede llamarme por cualquier nombre, yo igual responderé, mi posición no va a cambiar de ninguna manera lo que yo siento por ti–
Bang…Así es como se muere de amor.
Reacciono, nadie podría haberse expresado mejor, siento un escalofrío en mi espalda que me impulsa a besarlo. No me contengo.
–Te amo– digo sin pensarlo.
–Yo más–
–Y yo mucho más–
Él simplemente no responde, porque sabe que no me va a ganar, que no voy a dejarme vencer en este jueguito.
–Desde ahora te llamare "novio" –digo con un tono juguetón.
–Me honras– dice soltando una risa – pero no sufras, dentro de unos años nos casaremos– asegura.
Yo solo sonrío. Para mí el matrimonio no es la gran cosa, es simplemente algo más oficial para los demás que ser novios, solo es un titulo, el amor es lo que verdaderamente importa. Y después de estar 8 años, aunque no oficialmente juntos; no hay mucha diferencia al matrimonio y de todos modos yo planeo pasar mi vida entera con Peeta.
–Y al fin podremos consumar nuestro amor–.
Al oír esto inmediatamente me separo de él y un rubor cubre mis mejillas – ¡Peeta! –
exclamo con la voz temblorosa.
Él se echa a reír como si hubiera sido la broma más graciosa.
–Estoy de broma Kat, no te preocupes no voy a intentar nada– dice aun riéndose.
Yo no digo nada porque aun me siento nerviosa y mi cara no deja de parecer un tomate.
Respiro profundo y me vuelvo a recargar en su pecho y él pasa su brazo por mi espalda. Noto que su corazón palpita con más fuerza, pienso que tal vez también él se puso nervioso al decir eso.
–Peeta– digo adormilada –¿Si, amor? – responde él muy tranquilo.
Pienso en lo que dijo, en como me sorprendió que él dijera eso. Pero no voy a negar que yo pensé en eso más de una vez. No me arrepiento ni lo veo como algo inimaginable, porque después de todo, estoy dispuesta en entregarle mi vida entera. Estoy dispuesta a entregarme a Peeta en todos los sentidos.
–Me gustaría que eso no fuera más que una broma–.
Él no dice nada ni tampoco se aceleran sus pulsaciones, no tengo idea de lo que esta pensando sobre lo que dije.
–Yo jamás bromearía realmente con algo así–.
Ante esta respuesta mis sentidos se relajan y puedo cerrar los ojos sin temer a las pesadillas.
Qué les parece? Aaaaaaah ya quiero que consumen su amoooorrrrttzzz! xD PERO NO! aún no! :okay: Comenten que les parece la historia :D Aah y gracias a los que me echan porras! Seguiré adelante por ustedes ;)
