Advertencia: Este capitulo puede contener vocabulario altisonante y violencia sexual.

Por eso he subido el rating del fic.


Capítulo 6: Segunda prueba II

Atravesaron el pasillo y llegaron a una sala decorada como un cabaret, en tonos negros y rojos, el final del pasillo desembocaba en una especie de escenario, y ante ellos había decenas de hombres con cara de necesidad. La sala olía a sudor, excitación y alcohol, tanto, que los dos hermanos estuvieron a punto de desmayarse. La multitud al ver todas aquellas mujeres sobre el escenario comenzó a gritar indecencias y a hacerles insinuaciones y propuestas indecorosas.

Verial: Mierda, me esperaba algo así.
Kagome: ¿Como que te lo esperabas?
Verial: Nos lo dijo, los había transformado por diversión, aquí tienes como se piensa divertirse.
Nami: ¿Que se supone que debemos hacer?
Verial: Encontrar la salida de la sala y huir. Y para ello tenemos que bajar.
Robin: Muy bien pues, hacia abajo. (Con una sonrisa maliciosa en los labios)

En ese momento comenzó a sentir una música sensual, durante todo este rato, los chicos no habían conseguido salir de su sorpresa, así que, una vez tuvieron las cosas claras, las chicas fueron a sacarlos de su estado para que también bajasen.

Robin: Tenemos que salir de aquí, bajaremos y nos mezclaremos con la gente para encontrar la salida, recordad que nos hacemos pasar por bailarinas de cabaret así que nada de violencia.
Zoro: Yo no me pienso rebajar ello, ¡qué asco! Nos miran como si fuéramos objetos.
Nami: Te acostumbras, cuando es por supervivencia te acostumbras. (Con la mirada perdida en algún momento del pasado)
Sango: Recordad, discreción.
Sesshomaru: Ya es bastante humillante haber dejado que me modificaran el cuerpo, no me pienso rebajar.
Kagome: Tienes alguna idea mejor?
Sesshomaru: Son humanos repugnantes, porque no eliminarlos a todos?
Miroku: No lo niegues, los demonios también tienen estos instintos, puede que los disimuléis mejor pero, si fueras abajo, no te quejas de las vistas.
Sesshomaru: Tsk.

Así pues procedieron con el plan, comenzaron a bajar del escenario moviéndose sensualmente y se empezaron a mezclar con los hombres, las sobaron y les llegaron a decir de todo pero de momento seguían con su objetivo fijo; hasta que, de repente se oyó el grito de la protegida del Lord y a continuación un hombre cayó muerto al suelo. Toda la sala se volvió hacia aquella dirección y vieron como la chica estaba sentada en el suelo muerta de miedo, la vaina de la espada brillaba con gran intensidad y ante sí un cadáver se empezaba a desangrar. Sesshomaru llegó en cuestión de segundos al lado de la chica y, para sorpresa de todos, la abrazó mientras miraba con desprecio al hombre que había tendido en el suelo y agradecía mentalmente a la diablesa por la espada. Al ver el panorama el resto de hombres se abalanzaron sobre las chicas que preferían: entre 3 inmovilizaron la gata, 2 fueron por la sacerdotisa, 4 hacia el hanyou, 2 al monje, 3 en la exterminadora, 2 en la zorro y el reno, 4 al cyborg y el músico, 4 en el sombrero de paja, 5 al espadachín, 3 en la navegante, 2 a Usopp, 3 a la arqueóloga, 4 al cocinero y finalmente 7 hacia la pareja.

Los cogieron tanto por sorpresa que lograron inmovilizar a todos en posiciones bastante comprometidas, Zoro fue el primero en darse cuenta del peligro que corrían; no sólo estaban siendo acosados e inmovilizados por un grupo de hombres necesitados sin escrúpulos sino que, aunque derrotaran los que tenían encima, detrás de ellos había más esperando para ser saciados, pero lo peor no era eso sino que con este cuerpo eran más vulnerables que nunca.
Los hombres comenzaron a desvestir a sus víctimas y a sobarlas. Entonces todo pasó muy rápido.


Inuyasha + 4 hombres

Uno de los atacantes le había quitado la Tessaiga del cinturón y su cuerpo comenzó a reaccionar al cambio, el miedo y la rabia que sentía se encendieron en su interior y su sangre demoníaca se activó, unas marcas violetas le aparecieron en las mejillas y sus ojos se volvieron rojos. De un solo golpe y mientras soltaba una especie de rugido intimidador, atacó sin miramientos a sus captores, reduciéndolos a una pila de cadáveres en cuestión de segundos.

Después de eso, recuperó la espada que le calmó las ansias de sangre mientras se defendía de las manos indecentes del resto de clientes.


Kagome + 2 hombres

La tenían agarrada uno por el tronco y el otro para las piernas, la habían empezado a tocar, ella sentía náuseas, no podía ser, no podía estar pasando esto, no quería, no podía, cerró los ojos con fuerza y se concentró en que quería salir de allí. De repente, una luz rosada la rodeó y dejó inconscientes a los dos hombres que la atacaban; recordaba esa sensación, era la misma que la primera vez que entró en el pozo devorador de huesos y la atacó la mujer-ciempiés.

Sintió su cuerpo libre chocar contra el suelo, abrió los ojos y vio a los dos hombres inconscientes, se incorporó rápidamente y buscó con la vista al hanyou.


Ruffy + 4 hombres

Se sentía mal, no le gustaba como miraban su cuerpo, ni cómo lo tocaban, no sabía por qué lo querían utilizar pero no le gustaba, en un momento de distracción tomó aire y:

- ¡Globo de goma, goma!

En hincharse, hizo salir volando sus atacantes; así se libró, después se desinfló, quedándose tendido en el suelo.


Robin + 3 hombres

La tenían agarrada pero eso no le impedía usar sus poderes, sentía asco y rabia, la habían utilizado otras veces pero siempre había sido rodeada de Kairoseki o sin escapatoria, pero esta vez lucharía y pagarían los que la tocaban ahora y los que tantas veces habían abusado de ella.

- ¡Veinte fleurs! ¡Clutch!

Doce brazos aguantaron los atacantes y les rompieron la espalda mientras que los ocho restantes la aguantaban para qué en soltarse no cayera al suelo. Todos quedaron inconscientes en el suelo, ella se incorporó y sonrió con suficiencia:

- Aficionados ...


Verial + 3 hombres

Pocas veces la llegaban a inmovilizar pero la habían cogido desprevenida, le hubiera gustado jugar un poco con aquellos hombres y provocarles una muerte más lenta para hacerles pagar el atrevimiento pero necesitaba saber si sus compañeros estaban bien, ella los había llevado hasta aquí, ella los había de sacar, no se lo perdonaría si les pasaba algo. Habían sido voluntarios en su guerra, sólo podía estar agradecida. Después de sonreír ligeramente por este pensamiento, clavó sus garras en los brazos que la sujetaban; ellos la miraron con suficiencia.

- ¿Crees que así nos harás parar?
- Yo de ti no subestimaría tanto tus heridas.

Tan pronto como hubo pronunciado esta frase, sonrió sádicamente, sus garras se volvieron amarillas y los hombres cayeron muertos en el suelo, ahora sólo le quedaba el que la había estado manoteando, que ahora la miraba con el terror reflejado en los sus ojos.

- ¿Me tienes miedo? Tranquilo, seré rápida.

Hizo un leve movimiento con la mano ante él y 5 pequeñas heridas impregnadas del veneno amarillo de las garras aparecieron en el pecho del hombre que también cayó muerto al suelo.


Chopper + Shippo + 2 hombres

¿Por qué? ¿Por qué nosotros? Cuando se rehicieron del espanto de que también los atacaran a ellos, Shippo tiró su peonza gigante sobre uno de los hombres que quedó aplastado en el suelo, rápidamente Chopper tomó su forma animal y embistió al otro hombre.

Ahora tenían que ir a ayudar a los demás como fuera, siempre eran los más vulnerables en batalla pero querían ayudar porque son sus amigos, porque los aceptaron y los cuidan, porque los quieren.


Miroku + 2 hombres

No tenía tiempo para pensar, estaban en peligro y estaba preocupado por su integridad física, lo tenían demasiado bien agarrado, no se podía librar pero todavía podía orar, levantó una barrera espiritual a su alrededor y aprovechando la sorpresa de los atacantes recuperó su báculo y les aturdir.


Sango + 3 hombres

Estaba desarmada y no podía defenderse de ninguna manera, entonces cayó en su amiga, había caído aturdida en algún lugar pero sabía que todavía podía confiar en ella.

- ¡Kirara!
- ¿A quien llamas princesa? Nadie va a venir a salvarte.

De entre las piernas de los hombres se oyó un maullido y la gata gigante se transformó para librar a su ama, con un par de mordiscos y de ataques la liberó. La exterminadora sabía que sus compañeros se sabían cuidar solos, por tanto, una vez libre, se agachó a buscar el Hiraikotsu.


Nami + 3 hombres

Cerró con fuerza los ojos, aquello le recordaba a sus años con Arlong, no quería recordar y menos revivir, ahora podía escapar, la tenían cogida pero sabía que podía librarse.

- ¡Shiawase Punch!

Al dejar levantarse la camiseta todos sus atacantes se quedaron momentáneamente sorprendidos, así le dieron la oportunidad de sacar el Climatact y empezar a preparar el rayo. Los otros reaccionaron y se le volvieron a echar encima pero era demasiado tarde.

- ¡Tiempo de rayos!

Así pues, todos sus atacantes terminaron electrocutados y ella se salió ilesa del ataque. Se levantó y se dispuso a reencontrarse con sus compañeros.


Usopp + 2 hombres

¿Porque a mí? ¡Yo no quiero! Lo tocaban y manoteaban, sentía asco y quería salir de la situación como fuera, dio una patada al que tenía delante y cuando el otro lo fue a socorrer atacó.

- ¡Tiro de pólvora mortal!

Sus atacantes ya no se levantarían del suelo. Se incorporó, lo había hecho, se había defendido él solo; había pasado mucho miedo pero lo había hecho, estaba orgulloso de sí mismo.


Franky + Brook + 4 hombres

- ¿A nosotros también nos quiere hacer cosas malas? Yohoho
- No, ni pensarlo. (con cara de asco) A vosotros, os obligaremos a ver cómo nos divertimos con vuestras compañeras.
- ¡Pues no se lo consentiremos!

Franky se libró enseguida y ayudó a Brook para luego terminar entre los dos con todos los hombres y disponerse a buscar a sus compañeros.


Zoro + 5 hombres

Le habían quitado las katanas pero no se pensaba rendirse sin luchar, lo tocaban y le decían cosas lascivas al oído, no se creía lo que le estaba pasando, realmente era muy molesto ser una mujer en estas situaciones, era más débil y no podía librarse. Mordió la mano que le tapaba la boca y dedicó a los hombres de delante suyo su peor mirada.

- Habéis ido a buscar la más difícil, no saldréis vivos de ésta.

Dicho esto aprovechó el desconcierto del de su derecha para recuperar una katana y matar de un solo golpe, tres de los cinco hombres que lo aguantaban. Al verse más liberado, terminó de recuperar sus katanas y mató a los dos restantes. A continuación, se colocó las katanas en el cinturón y se puso bien la ropa.


Sanji + 4 hombres

Claro, ahora soy una dulce señorita y atraigo a todos los hombres de alrededor, ¡¿pero que?! ¡Esta no era la manera de tratar una señorita! Me están manoteando de la manera más burda y sucia posible, ¡esto no puede ser! ¡¿Y mis damas están igual?! ¡Las tengo que ir a salvar! Con este hilo de pensamiento Sanji se encendió y envió a volar con patadas todos sus contrincantes.

Tanto punto hubo terminado con ellos, encendió un cigarrillo y miró a su alrededor buscando sus damas.


Sesshomaru + Rin + 7 hombres

Ambos estaban inmovilizados y desarmados, esto era un problema, este cuerpo había menguado las capacidades del demonio y la humana aún se estaba acostumbrando al nuevo cuerpo; Sesshomaru consiguió clavar las garras venenosas en los brazos de sus captores pero, en cambio, Rin lo único que había conseguido era poder gritar, esto era demasiado para ella.

Una vez el Lord pudo librarse utilizando las garras, corrió hacia su protegida y eliminó a sus captores, cuando cayeron muertos al suelo le dejaron ver una escena que hizo tambalear su tranquilidad. La chica yacía en el suelo, medio desnuda y llorando desconsoladamente; cuando la vio así quiso haber hecho sufrir más aquellos imbéciles, estuvo a punto de revivirlos para volverlos a matar.

- Se-se-se-señor ... Sesshomaru ...
- Rin.

La niña se le echó al cuello para abrazarlo mientras lloraba desconsoladamente; el youkai la cogió en brazos y recogió las tres espadas del suelo sin dejarla de abrazar. Mientras se iba a reunir con los demás, le susurró al oído mientras ella seguía llorando:

- Lo siento Rin, no te he podido proteger, yo lo siento mucho.
- Señor ...
- Sesshomaru, no soy tu señor si no te puedo proteger.

La chica abrió los ojos, sorprendida, mientras seguía sollozando, pero no dijo nada.


Una vez todos estuvieron libres, se reencontraron entre los cadáveres y se fijaron en que aún quedaban unos cuantos hombres arrinconados en una de las esquinas de la sala, aterrados y sin intensión de hacer nada a aquel grupo de mujeres.

Sango: ¿Estáis todos bien?

Todos asintieron, menos Sesshomaru que se quedó mirando Rin y la misma Rin que aún sollozaba. Al verla en brazos de Sesshomaru, todos se preocuparon por ella.

Chopper: ¡Un médico! ¡Necesitamos un médico!
Sango: ¿El médico no eres tú renito?
Chopper: ¿A sí? ¡sí! ¿Necesitas una exploración?
Rin: No, tranquilos, estoy bien. (Bajando de sobre su protector)

Tenía los ojos rojos e hinchados y las marcas de las lágrimas recorrían sus mejillas, al darse cuenta de esto, corrió a esconderse detrás Kagome, ella siempre lo había entendido, no quería que nadie más la viera tan débil, ya se arrepentía de que la hubiera visto así su Señor.

Viendo que ninguno de los dos quería hablar, decidieron proceder su camino por una puerta que había aparecido en el fondo de la sala. Todos andaban sumidos en sus pensamientos: la mayoría de los chicos reflexionaban sobre lo que había supuesto ser tratados como objetos, nunca habían tenido ninguna experiencia similar a ésta y es bastante desagradable y molesto; Chopper, Brook, Franky y en Shippo iban hablando de chorradas y contando anécdotas; Kagome y Sango se acercaron a la Rin para hablar con ella ...

Kagome: Rin, ¿quieres hablar? ¿Necesitas algo?
Rin: Bueno, yo, es que todavía no estoy acostumbrada a eso, a lo que siento en mi nuevo cuerpo y ahora encima haberme sentir así, sucia ...
Sango: Es que te han ...
Rin: No han llegado a quitarme la ropa pero me siento muy sucia.
Sango: Tranquila, te irá pasando, y más si tienes alguien que te cuida.
Kagome: Si quieres cualquier cosa no dudes en decírnoslo.

Ellas siguieron calmando a la adolescente reciente y hablando de temas diversos. Más adelante, casi delante de todo el grupo iba un youkai enfurruñado y que se sentía muy culpable, su hermano se acercó a él ...

Inuyasha: Eh, cálmate podría haber sido peor, has actuado a tiempo.
Sesshomaru: No suficientemente a tiempo.
Inuyasha: (suspira) No seas tan duro contigo mismo, ahora está bien.
Sesshomaru: No la he podido proteger lo suficiente, acabo de ver que cuando crezca tal vez tendré que dejarla escapar o puede que me la roben y quizás, como hoy, no podré hacer nada.
Inuyasha: Se llama impotencia y eso es lo más humano que te he oído decir nunca. (sonriendo con suficiencia)
Sesshomaru: ¿Se puede saber porque te lo estoy contando a ti? Híbrido cotilla.
Inuyasha: Te debe estar afectando el ser mujer.

Después de esta última frase, el hanyou se alejó de su hermano pensando en cómo lo había cambiado aquella niña risueña y enérgica, realmente, lo había hecho más humano.

Cerraban el grupo las dos chicas mugiwara que caminaban rememorando el pasado y recordando las últimas veces que habían estado en una situación similar a la de hoy, realmente sus nakama cuidaban bien de ellas, ya que desde que estaban con ellos nadie se había atrevido a ponles la mano encima, aunque en sus pensamientos ambas tenían alguien que sí querrían que las tratara así. El estómago de Ruffy los sacó a todos de sus pensamientos.

Ruffy: ¡Sanji! ¡Tengo hambre! ¡Comida! ¡Carne!
Inuyasha: Arg, ¿siempre grita tanto? (tapándose los oídos)
Sesshomaru: Qué humano más molesto.
Zoro: Desgraciadamente, sí, cuando tiene hambre siempre es así.
Kagome: Yo tengo comida en la mochila pero también deberíamos encontrar un lugar donde pasar la noche.
Verial: Kagome tiene razón, necesitaís descansar.

Robin hizo brotar ojos-fleur en la primera habitación que encontraron e indicó que estaba deshabitada y parecía inofensiva. Entraron y se instalaron. El ramen de Kagome, preparado por Sanji era sorprendentemente bueno.

Inuyasha: Ves como no sabes cocinar.
Kagome: Calla y come ¡Que no ves que él es un cocinero profesional, tanto perseguir demonios, yo no tengo tiempo para aprender nada!
Inuyasha: Que antipática que eres ...
Kagome: ¡Siéntate!

A los Mugiwara no les dejaría de sorprender nunca este hechizo. Lentamente, todos fueron cayendo rendidos al sueño menos la diablesa que se ofreció a hacer guardia y la chica de la coleta.

Rin: Verial, ¿te puedo preguntar algo?
Verial: Claro, dime.
Rin: ¿Tú me podrías dejar así? ¿Hacer efectivo para siempre este cuerpo?
Verial: Poder puedo, pero ¿es lo que quieres? ¿No deberías pensarlo bien y hablarlo con tus compañeros?
Rin: Si bien ... Y si me dejaras así, ¿me podrías enseñar a luchar?
Verial: ¿Y esto?
Rin: Hoy me he sentido muy débil, todos habéis podido liberaros solos y yo si no hubiera sido por el Señor Sesshomaru... no quiero ser una carga para él ...
Sesshomaru: (sin abrir los ojos) No eres una carga Rin.
Rin: Señor Sesshomaru, pensaba que dormía.
Sesshomaru: Como ha dicho ella, ¿estás segura de lo que quieres hacer?
Rin: Sí, pero sólo si usted lo aprueba.
Sesshomaru: Mañana hablaremos con más calma, deberías hablar con las humanas también. Ahora duerme.
Rin: Sí señor.
Verial: Es increíble hasta dónde pueden llegar por amor.

El resto de la noche siguió tranquila, hasta que la mañana siguiente un olor de sangre los despertó a todos.

Inuyasha: ¿Que está pasando? ¡Qué peste!
Verial: Hoy mejor no nos movemos de la habitación ...
Ruffy: ¡Aaaaaah, me desangro!
Kagome: Esto será un buen problema ...
Nami: Oh, mierda.
Zoro: ¿¡ Alguna de vosotras nos puede explicar que nos está pasando !?
Sanji: Esta claro que no entiendes de mujeres, esto se llama menstruación y lo tienen una vez al mes. Estúpido.
Zoro: Que tú seas un afeminado no significa que todos lo seamos ...
Sanji: ¡Yo soy todo un caballero y por eso lo sé todo sobre las damas, no como un bruto como tú!
Zoro: ¿¡Qué me has dicho!?

Ambos iban a empezar otra de sus grandes peleas pero en el momento en que se incorporaron un pinchazo de dolor los hizo estar quietos.

Robin: Veo que hay que sufren dolores menstruales (riendo discretamente)

En ese momento una risa maléfica conocida por todos retumbó dentro de sus cabezas, ese sonido provocó que la gata gruñera y maldijera internamente aquel retorcido contrincante.

Sango: Ya sabemos quién es el culpable ahora.
Kagome: El primero será el que todos se cambien y luego hablaremos.

Así pues, poco a poco, todos fueron pasando por el lavabo donde se limpiaban y hacían lo necesario para evitar volverse a ensuciar. Una vez todos estuvieron a punto, Robin (habían decidido que lo haría ella por ser la mayor) les explicó qué pasaba, qué sentirían, como se tenían que cuidar y dio un par de consejos para hacer pasar el dolor.

De momento, los más afectados eran el cocinero y el espadachín que no se paraban de quejarse y no se levantaron de la cama, el capitán pirata tenía más hambre de lo habitual (si es posible), Franky y Brook al ser un cyborg y un esqueleto no la tenían, los dos hermanos estaban peligrosamente irritables, el bonzo y el tirador dormían y, los menos afectados, el médico y Rin hacían remedios para el dolor.

Zoro: Robin, ¿puedes venir un momento? (ruborizandose y con una expresión de dolor en la cara)
Robin: Claro, dime. (sonriendo maternalmente)
Zoro: ¿Cada mes? Esto es insoportable.
Robin: Sí señor espadachín, cada mes.
Zoro: ¿Pero habéis luchado en esta situación?
Robin: Varias veces, sí.
Zoro: Pero, ¿cómo? (contrayendo más la mandíbula debido al dolor)
Robin: Chopper hace muy buenos remedios y con los años te acostumbras, descansa, te irá bien.

El día continuó tranquilo y al llegar la noche se fueron a dormir, ese día había cambiado la concepción de sus compañeras a los hombres: el mal humor de Nami, el cansancio de Kagome, las horas de soledad de Robin, los remedios de Sango ... Todo tenía su explicación ahora.

Una vez todos se hubieron dormido, Rin se levantó, despertó a la sacerdotisa, al Lord y se volvió a acercar a la diablesa acompañada por ambos.

Verial: ¿Habéis hablado?
Rin: Sí, hemos decidido que si es realmente lo que quiero no pondrán ninguna pega, pero la señorita Kagome me ha hecho notar que aunque me quedara así, yo seguiría siendo humana y viviría mucho menos que el señor Sesshomaru.
Sesshomaru: Rin ...
Kagome: Es lo mismo que siempre me ha echado atrás con Inuyasha, no me atrevo a dar el paso adelante porque sé que no podré estar con él para siempre.
Sesshomaru: Yo creía que tú y mi hermano ya erais ...
Kagome: Pues no (claramente roja)
Verial: Yo no sé, pero mi hermano pequeño sabe hacer una poción de traspaso de poderes, si estáis todos completamente seguros, se la puedo pedir.
Kagome: ¿Podemos decírtelo mañana?
Verial: Como si queréis hacerlo cuando termine toda esta locura en la que os he involucrado. (sonriendo)

Así pues, todos volvieron a dormirse. Por la mañana tuvieron la suerte de que en casi todos los casos se habían ido los síntomas, seguían teniendo la regla pero los dolores habían casi desaparecido por efecto de los remedios del reno; así pues decidieron seguir su camino. Salieron de la habitación y prosiguieron por el pasillo, después de bastante rato caminando llegaron, sin saber como, a recepción de nuevo.

Viejo: Sí que habéis tardado en volver. ¿Teneís los formularios?
Franky: Sí, aquí los tenemos.

Franky abrió el cráneo de Brook y sacó 17 hojas enrolladas y se las entregó al viejo. Todos pusieron cara de sorpresa menos el viejo que los cogió y los miró.

Viejo: Bueno pues, veo que todas tenéis que ir a allí mismo. Por este pasillo, a la derecha, luego izquierda y luego recto: escalera J, puerta 15.
Nami: Gracias, esperamos encontrarlo.

Reanudaron su camino y, después de que Zoro se perdiera un par de veces, encontraron la tan esperada salida; era una puerta de vidrio al final de un pasillo largo. Empezaron a correr para llegar lo más rápido posible a la salida, pero, de repente, de un lateral salieron unos piratas.

Capitán: Mira que bien, los Mugiwara, si los matamos, sus recompensas suman 600 millones de Berris, nos haremos ricos. ¡Matadlos!

Todos se prepararon para luchar pero la diablesa se puso delante de ellos, frenandolos. Sus ojos verdes se habían oscurecido hasta casi llegar a negro y sus facciones se habían endurecido.

Verial: Fuera de nuestro camino. (lamiéndose los labios)
Capitán: Entregadnos los del sombrero de paja.
Verial: No, he dicho que te apartes. (con un tono de voz muy siniestro)
Capitán: Nunca.
Verial: No os conviene hacerme enfadar.
Capitán: Si no ¿que nos vas a hacer? ¿Mordernos gatita?

La diablesa sonrió sádicamente, extendió la mano izquierda hacia delante e hizo un ligero movimiento con ella, también hacia la izquierda. Instantáneamente, todos los hombres de delante suyo quedaron empotrados contra la pared, una gran parte había muerto y la otra parte había quedado inconsciente; así pues, tenían vía libre. Finalmente habían salido del hotel por la puerta indicada. Una vez fuera, un enorme bosque se mostraba frente a ellos, decidieron alejarse un poco del hotel y pasar la noche allí, a la hora de cenar todos preguntaban por lo ocurrido dentro y por cómo lo había hecho, los únicos que no estaban pendientes de la conversación eran los dos hermanos, la sacerdotisa y Rin.

Inuyasha: ¿Así estás segura?
Rin: Sí, pero me entrenareis ¿no?
Kagome: Sí.
Sesshomaru: Si lo haces por mí ... sabes que para mí no eres una carga.
Rin: Quiero poder valerme por mí misma. Lo tengo decidido.

Después de esta conversación, el youkai se retiró a dormir y Rin se acercó al resto del grupo; dejando solos a la sacerdotisa y al hanyou.

Inuyasha: Tú ...
Kagome: Te he dicho muchas veces que quiero estar a tu lado, pero siempre he pensado que la diferencia de razas sería un problema porque tú no envejeces y yo algún día ...
Inuyasha: (murmurando) Pero yo te quiero tal como eres ... (claramente sorprendido y rojo por lo que se le acababa de escapar) ... Quiero decir, yo quiero estar a tu lado y ...
Kagome: Yo también, para siempre, aparte, nos ayudaría en la lucha contra Naraku, ya no sería un blanco tan fácil y me podría defender mejor. No sabemos cuando volveremos a tener esta oportunidad.
Inuyasha: ¿Así ya te has decidido?
Kagome: Sí.

La chica se levantó y se dirigió al resto del grupo. Poco a poco todos fueron cayendo en los brazos de Morfeo y sólo quedaron las dos chicas y la diablesa despiertas.

Rin: Lo hemos decidido.
Verial: ¿Ya?
Kagome: Sí.
Verial: Empezaré por el principio pues, mantener la transformación de la Rin.

Se puso la mano en el bolsillo, sacó un bote rosa y le dio a la niña.

Verial: Te la tienes que tomar de un trago antes de ir a dormir. Por el otro deberéis esperar, tengo que ir a buscarlo. Kagome, cuida de ella, no pasará buena noche. Despertad al Lord y que haga guardia por mí. Ahora vuelvo.

Dicho esto se adentró en el bosque y cuando ya se había alejado lo suficiente una luz negra y roja la rodeó.

El resto de la noche siguió sin incidentes. Y cuando el sol empezaba a despuntar el youkai vio a la gata que volvía al campamento.

Sesshomaru: Sí que has tardado poco.
Verial: A mi hermano se le convence muy rápido. (sonriendo misteriosamente)
Sesshomaru: (acariciando el pelo de la Rin) Así pues, ¿ya lo tienes?
Verial: Esto parece.

Dicho esto se sentó junto a un árbol y cerró los ojos, la ligera brisa le movía el pelo y aprovechó para relajarse un rato, ir a ver a su hermano no le gustaba demasiado y la ponía nerviosa, luego de verlo adoraba estos momentos de tranquilidad.


Aquí estamos otra vez, ¿que os ha parecido esta segunda prueba?

Espero que no se os haya hacho pesado y no sé si Sesshomaru me ha quedado muy OoC; però bueno, espero que os haya gustado y recordad que los reviews son gratis ;D

Nos vemos en el próximo cap. :D