QUE ONDA CHICOS, LES TRAIGO OTRO CAP. DE ESTE GRAN FANFIC, ESTE CAPITULO ES ALGO CORTO PERO IGUAL DE INTERESANTE PERO AL FINAL DE ESTE CAPITULO PREGUNTARIA ¿VOLVERA TODO A LA NORMALIDAD? YO EN LO PERSONAL, NO LO SE PERO IGUAL ESTARIA GENIAL SU OPINION DE ESO JEJE. HASTA LA PROXIMA SEMANA.


-DE REGRESO-

Celeste me llevaba nuevamente cargado entre sus brazos, parece que nos encontrábamos en Nuevo México por los grandes desiertos rojizos. Ahora que recuerdo, por aquí se encontraba Charles. Me da tristeza saber que Charles perdió a su amada, nunca supe su nombre ni supe su nombre y peor aun, nunca supe si seguía con vida. Celeste se elevo mas en el cielo hasta sobrepasar las nubes y llegar a ver el sol. El aire era mas ligero pero refrescante, se sentía relajador.

-tienes muchos problemas cargando sobre tus hombros Arturo-Celeste me miro mientras seguíamos volando hacia nuestro hogar-desde que dejamos a Jennifer y a los demás has estado intranquilo, ¿Qué sucede?

-son muchas cosas Celeste, desde que te secuestraron no he podido descansar. Además, la aparición de Nightmare Moon me consterna mucho.

-no te preocupes mas, Scarlett estará a salvo gracias a la pluma que le di. El doctor Knives no volverá a molestar ya que esta convertido en piedra.

-eso también me preocupa, ¿Por qué les hiciste eso? ¿Por qué convertirlos en piedra?

-no te preocupes por eso Arturo, pronto se despetrificaran.

-¿asi? ¿Cómo?

-pronto sabrás como-mire a Celeste y por un momento la vi molesta por eso pero rápidamente se tranquilizó-pronto lo sabrás.

Tenía una cierta teoría de que Celeste sabía que ellos eran aliados de Nightmare Moon, pero mejor no pregunto. No quiero agravar las cosas, solo espero que esto termine bien. Pero, aún faltan ciertas cosas que arreglar, necesito saber si Charles estará bien y algo aún más importante. Andrea. Hace años que supe de ella, después de lo que hizo ya no le hable. Tal vez se siga sintiendo mal por lo que hizo, pero si cree estoy molesto con ella no me querrá a hablar pero yo ya no estoy molesto con ella. Ya no tiene caso.

Pasaron varias horas y seguíamos volando hacia nuestro hogar donde pasaban de vez en cuando aviones donde veía a los pasajeros asomarse por la ventana donde la mayoría, o casi todos tomaban fotografías. Celeste los miraba y les saludaba amablemente. Parece que esta volviendo a la normalidad, me alegra saber que pronto acabara y Celeste volverá a tener una vida normal conmigo. Solo el único detalle es Nightmare Moon, me tiene preocupado. Después de varias horas pensando llegamos a la ciudad donde viví por años, donde Celeste vivió por meses y donde fue raptada. Finalmente habíamos llegado, desde el cielo vi a todas las personas caminar tranquilamente al igual ver el tráfico, a lo lejos veía el edificio donde viví por años y donde vivía Celeste al igual que yo. Espero que con el tiempo se olvide lo que paso. Solo quiero descansar, tener una vida tranquila junto a Celeste.

Celeste empezó a descender lentamente en el techo del edificio donde se encontraba mi departamento , donde al llegar Celeste me soltó y ella también toco el suelo resguardando sus alas, no decía ni una palabra. Celeste me miro con esa misma expresión pero me soltó una sonrisa, una sonrisa triste, no entiendo. ¿Por qué esta triste? Si ya todo termino, solo queda tener una vida tranquila juntos. Solo queda decirle lo que más he guardado por años. Lo que me motivo a rescatarla, el combustible que necesitaba mi cuerpo para soportar 5 largos años en la calle buscándola. Todo el sufrimiento que pase, el dolor y la pena. Ese mismo combustible que me hizo soportar el pánico al verla sin sus alas deshidratada y maltratada, el cual todos los seres humanos e inclusive los animales llamamos amor. Tal vez no lo mencione tanto pero es verdad, y lo admito. Estoy enamorado de Celeste, me enamore de ella en el momento que empezó a convivir más conmigo y me di cuenta de su belleza. Caminamos dentro del edificio por las escaleras de emergencia hasta llegar al piso donde se encontraba mi departamento pero en todo momento Celeste no me apartaba la vista y cada vez que la veía me sonreía de esa misma manera. Triste.

Llegamos finalmente después de unos cuantos pisos a mi departamento. Mire la puerta de madera café con el número de habitación. Seguía casi intacta la puerta solo por el detalle de que donde está la cerradura se encuentra golpeada por donde hace años ellos trataron de forzar la cerradura, hace muchos años. Mire a Celeste y ella seguía de pie esperando a que entrara pero no sabía si entrar, muchos recuerdos. Mas malos que buenos, por eso mi duda a avanzar pero igual quería descansar.

Puse la mano en la cerradura de la puerta donde lentamente moví la mano esperando que estuviera cerrada pero estaba abierta. Alguien estaba dentro del departamento. Mi gesto de preocupación cambio a uno serio, maldición. Quería descansar pero parece que aún no puedo, voltee a ver a Celeste y ella levanto su mano derecha envolviéndola en magia. Lentamente abrí la puerta hacia el interior del departamento para entrar sigilosamente al igual que Celeste, el interior estaba reordenado de cómo lo tenía antes hace años. Todo se veía ordenado e impecable, había un olor muy molesto. Parecía canela con rosas, era molesta. En la mesa central de la sala había un florero con margaritas y rosas, parecía un toque muy femenino, no me está gustando para nada esto. Celeste dejo de cargar su magia y bajo la mano y camino alrededor de la sala para indagar un poco, pero mientras Celeste investigaba la observaba. Veía con detenimiento ya que no me había percatado de algo. Celeste había crecido, no me había percatado pero ahora que lo veo bien pareciera que mide ya los 2 metros de altura. Muy alta. Mientras Celeste revisaba la planta baja mejor decidí ir a investigar la segunda planta, mientras subía las escaleras escuchaba movimiento en el baño así que camine con precaución, alguien vivía aquí. Sea quien sea debe ser alguien muy ordenado, fui a mi habitación que se encontraba hasta el fondo donde abrí la puerta para ver todas mis cosas ordenadas, mi cama estaba tendida con mis almohadas perfectamente ordenadas en la cabecera de la cama. Al pie de la cama había ropa, una blusa de color rojo, una falda de mezclilla así como ropa interior. Parece que la que vive aquí es una mujer pero ¿Por qué tiene mis cosas?, Mi computadora y mi laptop se encontraban juntas en el escritorio pero la computadora estaba encendida. Me acerque a la computadora donde vi en el monitor una foto mía pero parecía más el diseño de un afiche de "Se Busca" al pie de la foto. Al parecer esta persona me conoce, pero a estas alturas ya me imagino quien es.

-¿Arturo?-mi suposición era correcta al escuchar su voz, voltee a ver hacia esa persona que al verla obviamente era mujer, una mujer con toalla-volviste.

-Así es. Andrea, volví-tanto termine la frase Andrea corrió en mi dirección para abrazarme fuertemente, a pesar de saber lo que hizo. Ya no estoy molesto con ella. Andrea empezó a llorar de manera descontrolada, parecía una niña cuando pierde un juguete. Tal vez sea arrepentimiento, pero lloraba descontroladamente. Continúe abrazándola hasta que dejo de llorar, me soltó y me miro con una sonrisa pero a los pocos segundos su gesto cambio mostrando un gesto triste, la tome del hombro y le sonreí en señal de paz.

-no llores Andrea, no es necesario-la mire con esa misma sonrisa para que se empezara a calmar.

-pero lo que paso hace años…fue horrible-Andrea se tallo los ojos limpiándose las lagrimas-lo que hice fue horrible, vendí a nuestra amiga.

-ya no te preocupes por eso Andrea.

-¿Por qué? ¿le paso algo a Celeste por mi culpa?-nuevamente sus ojos empezaron a llenarse de lagrimas por su culpa

-no, no es eso. Celeste ya esta bien.

-¿Cómo que Celeste ya esta bien? ¿Dónde esta?-Andrea me miro sorprendida por mi respuesta y tranquilidad.

-Celeste se encuentra abajo. Asi que si me disculpas bajare a ver como sigue mientras, vístete que estas solo con la toalla, no me gustaría verte enojada porque te vi desnuda-vi a Andrea sonrojarse por mi comentario, Sali de la habitación cerrando la puerta detrás mio.

No pude soltar una sonrisa de alivio. Por fin estoy en casa.