¡Hola a todos! Buenas noticias, finalmente salí de vacaciones, eso significa que tendré mucho tiempo para escribir. Ni yo puedo creer que ya esté por el sexto capítulo.
Disfrútenlo.
6
Un Día con Randy Cunningham
Me desperté apenas sonó mi despertador. Espera… ¿no había dormido en la habitación de huéspedes con… ? ¡Randy!
Me levanté de un salto y fui corriendo hacia la habitación de huéspedes, con la esperanza de que Randy y Howard estuviesen ahí.
Llegué al cuarto, abrí la puerta y… nada. No estaban. Sabía que era demasiado hermoso para ser verdad. Todo fue un simple sueño, pero uno muy bonito.
Bajé tristemente las escaleras, entré a la cocina… y los vi.
—Buenos días, cariño —dijo mi mamá al verme.
—Hola, Josy, buenos días —dijo mi adorado chico de cabello púrpura, muy sonriente.
—Sí, bnos díad —dijo Howard con la boca llena.
—Cuando llegué anoche, vi que te quedaste dormida en el suelo del cuarto de huéspedes junto a tus amigos —dijo mi mamá sirviendo una tostada en mi plato—, así que te llevé a tu cuarto para que estuvieras más cómoda.
No lo hubiera hecho, no tenía idea de lo cómoda que estaba durmiendo ahí.
—Ven, Josy, siéntate a desayunar —me animó Randy.
Cómo decirle que no a un desayuno junto a él.
—Estas tostadas son lo más bruce que he probado, señora K —le dijo Howard a mi madre. Pude ver como ella se extrañó al escuchar la palabra "bruce".
—Bien, Josy, termina tu desayuno o se te hará tarde —dijo mi mamá.
—Pero… ¿no que… ? ¡ow! —Golpeé a Howard en el pie bajo la mesa.
—Sí, mamá, enseguida nos vamos —dije tomando a Randy y a Howard de las manos y subimos las escaleras hasta el cuarto de huéspedes.
—¿Cuál es tu problema? —exclamó Howard enfadado— ¿Por qué me golpeaste?
—Mi mamá no sabe nada sobre el ataque del robot —expliqué—. Es mejor que crea que estamos en la escuela, así tendremos todo el día para nosotros.
Ambos sólo se quedaron mirándome.
—Sólo síganme.
—¡Adiós, mamá! —me despedí de ella mientras se iba en su carro.
—Recuerda que tienes que estar en casa a las 3 —me dijo Jade—. No quiero ser castigada por tu culpa.
—Está bien —dije— ¡Adiós, Jade! ¡Adiós, Jason!
Estuve de pie frente a la puerta de la casa, fingiendo que ya me iba a la escuela hasta que, tanto mi mamá como mis hermanos, desaparecieron de mi vista.
—Bien, ahora en cuando —indiqué a los chicos mientras entrábamos de nuevo a la casa.
Una vez adentro, les expliqué lo que haríamos durante el día.
—Primero que nada, les mostraré un poco sobre su serie. Ustedes suban al cuarto de huéspedes mientras yo busco mi laptop.
Los chicos hicieron lo que les dije mientras iba al cuarto de mis padres y revisaba cada rincón para encontrar mi laptop.
—No está en ninguna parte —dije—. Ni siquiera mi tablet.
Entré al cuarto de huéspedes llevando sólo mi celular.
—No encontré ni mi laptop ni mi tablet. Como mi papá me castigó no tengo idea de dónde las ocultó, así que tendremos que ver por mi celular.
Me senté en una de las camas y Randy y Howard, sentados a cada extremo mío, se acercaron para poder ver.
Busqué Randy Cunningham Ninja Total en YouTube y le di play al primer capítulo: "El Último Baño a la Izquierda".
—Durante 800 años, la Secundaria Norrisville fue protegida por un Ninja —decía la voz de Randy en la pantalla de mi celular—. Nadie sabe que cada cuatro años se elige un nuevo guerrero.
—Ehhh… ¿qué es esto? —preguntó Randy.
—Es el intro de la serie —respondí.
—Un alumno de noveno grado que lucha contra el mal —continuó la voz de Randy en el intro—. Yo soy ese Ninja. ¡Yo soy Randy Cunningham!
—¡Torpe! —exclamó Howard dándole un golpe a Randy en la cabeza— ¡Le revelaste a todo el mundo tu secreto! ¿Así o más shoob, Cunningham?
—¿Entonces todo el mundo sabe quién soy? —me preguntó Randy preocupado.
—Los que han visto la serie sí —contesté.
—Y, ¿cómo cuántos son?
—Mmm, no lo sé, son muchísimos alrededor del mundo.
—¿No crees que eso sea un problema?
—No lo creo, nosotros los Cunninfans somos cien por ciento fieles a ti y jamás dejaríamos que algo te pasara.
En eso, alguien tocó el timbre de la casa.
—Voy a ver quién es —dije—. No tardo.
Bajé corriendo las escaleras y abrí la puerta. Frente a ésta estaban Matt y Sunny.
—Hola, Josy, ¿lista para salir a divertirte? —preguntó Sunny con una gran sonrisa.
—¡Chicos! ¡Qué sorpresa! ¿Qué hacen aquí?
—¿Qué no recuerdas? La escuela está en reparación, pero escuché que tal vez mañana volveríamos, así que pensé que podríamos salir los tres para aprovechar al máximo este día —dijo Sunny.
—Suena fantástico, pero… tengo visitas —dije y detrás de mí aparecieron Randy y Howard.
—¡Hola! —dijeron ambos.
—¿Qué hacen ellos aquí? —preguntó Sunny. Se escuchaba un tanto irritada.
—Bueno, cuando salimos ayer de la escuela los traje aquí y jugamos videojuegos toda la tarde y como no tenían a dónde ir, los invité a dormir —dije a toda velocidad.
—¡¿Los dejaste dormir en tu casa?! —exclamó Sunny un tanto exaltada.
—Pero fue en el cuarto de huéspedes —dije.
—Y durmió con nosotros —agregó Howard.
—¡¿Dormiste con ellos?!
—Fue en un saco de dormir, en el suelo —contesté, tratando de tranquilizarla—. Pero luego mi mamá me llevó a mi cuarto.
—Josy, ¿tienes idea de lo que hiciste?
—Ehhh, no.
—Dejaste que unos extraños entraran a tu casa y durmieran en ella, te pudo haber pasado algo.
—No, ellos no me harían daño. Son los verdaderos Randy y Howard.
—¿Cómo sabes que no son impostores?
—Porque tengo las pruebas. ¿Oíste hablar sobre el cometa Collins?
—¿El cometa verde que pasó el martes?
—Sí, ése. Esa noche lo vi cruzar frente a mi ventana y, sin saber lo que era, deseé que todo fuera como en el mundo de Randy Cunningham Ninja Total y que los personajes fueran reales… y me lo cumplió.
—Wow, enserio el haber pasado un mal cumpleaños te afectó —dijo Sunny.
—Di lo que quieras, pero yo sé que son ellos. Ahora si me disculpas, tengo que darles un recorrido por la ciudad a mis nuevos amigos. ¡Vamos, chicos!
Randy y Howard me siguieron, pero antes de salir, los jalé hacia mí, saqué mi celular de mi bolsillo y nos tomé una selfie. Una vez que ambos salieron, publiqué la foto en Facebook y escribí: ¡De paseo con Randy y Howard de la serie "Randy Cunningham Ninja Total"! –Me siento brucetásticamente emocionada.
—Bien, primero iremos a La Zona de Juegos de James —dije mientras les mostraba a Randy y a Howard un mapa de Harrisville—, luego, iremos a la playa, después a Mic's Comida y Juegos para almorzar, y por último, al parque de diversiones para después jugar al Derriba-tumbas en mi casa, esta vez me toca jugar con Howard.
—En Norrisville tenemos el Foso de Juegos de Greg —dijo Randy—, su nombre se parece a La Zona de Juegos de James.
—Mic's Comida y Juegos suena parecido a McJares y Juegos —dijo Howard.
—Y Harrisville suena similar a Norrisville —dijo Randy.
—Mmm, no había pensado en eso —dije—. Sí suenan similares. Bueno, vámonos.
Caminamos unas calles hasta que llegamos a La Zona de Juegos de James. Entramos y Randy y Howard se quedaron boquiabiertos. Miré a mi alrededor, enserio el lugar se parecía al Foso de Juegos de Greg en la serie.
—Hola, Josy —me saludó James, muy sonriente detrás del mostrador— ¿Matt y Sunny no vienen contigo?
—No, esta vez traje a un par de amigos nuevos —contesté—. James, estos son Randy y Howard, son nuevos en la ciudad.
—Mucho gusto, chicos —dijo James estrechando las manos de ambos—. Escuché que un robot atacó la escuela, ¿es eso cierto?
—Ehhh… puede que sí —respondí con nerviosismo.
—Es por eso que estás aquí ¿cierto?
—Sí, es que están reparando la escuela.
—Bueno, vinieron al lugar indicado para disfrutar de su día libre —dijo James con entusiasmo—. Tengan unas fichas y diviértanse.
Randy, Howard y yo jugamos durante un tres horas y media, hicimos una pausa para comer unos nachos y continuamos jugando hasta el mediodía.
—Fue una mañana épica —dijo Randy—. Por un momento me sentí en el Foso de Juegos de Greg, sólo que con nuevos juegos.
—Ahora iremos a la playa —dije—, pero antes… —abracé a Randy y a Howard y nos tomé otra selfie, la cual también subí a Facebook y escribí: En La Zona de Juegos de James con Randy y Howard.
—Espera, olvidamos nuestros bañadores —dijo Randy mientras salíamos del lugar.
—No pienso regresar sólo para buscarlos —dijo Howard cruzado de brazos.
Me detuve a pensar un momento, vi al otro extremo de la calle una tienda de ropa.
—Tengo una idea —dije tomándolos de las manos y llevándolos hacia la tienda—. Síganme.
—Ustedes en la serie siempre llevan puesta la misma ropa —les dije a Randy y a Howard—. Aquí en el mundo real no es común usar la misma ropa todos los días, a menos que sea el uniforme de tu trabajo, así que les conseguiré ropa nueva.
Recorrimos cada pasillo, buscando ropa que les acomodara a ambos. Cuando tuvieron suficiente ropa para probarse, fueron usando cada atuendo y yo los fui calificando. No había nada que me pareciera hasta que Randy salió del vestidor usando una camisa blanca abotonada con el cuello color rojo, una chaqueta negra, jeans azul oscuro y un par de Converse blancos con rojo. Creo que mis pupilas se agrandaron al verlo. Del vestidor de al lado, salió Howard usando sus mismos shorts verdes oscuro, una camisa roja y sobre ésta una camisa blanca arremangada hasta los codos y un par de Converse negros.
—Se ven súper bruce, chicos —dije abrazándolos y tomándonos otra selfie. La publiqué en Facebook y escribí: De compras con Randy y Howard, ¿a poco no se ven brucesísimos?
Fuimos al mostrador y pagamos la ropa entre todos (Randy tuvo que pagar la mayor parte de la ropa de Howard) y salimos directo a la playa.
En la playa, los tres jugamos un partido de voleibol (cada uno se turnó), rentamos motos acuáticas (Randy finalmente pudo conducir una sin estrellarla), hicimos esquí acuático, buceamos y vimos el arrecife de coral (a Howard lo picó un cangrejo con su tenaza en el pie y a Randy se le pegó una estrella de mar en el visor). Tomé fotografías de cada actividad que hicimos y las publiqué en Facebook, ¿cómo no compartir los recuerdos del mejor día de mi vida?
Una vez que nos secamos y nos vestimos, nos dirigimos a Mic's Comida y Juegos, ya era hora de almorzar.
—Chicos, este ha sido el mejor día de mi vida —dije mientras esperábamos nuestra comida.
—Creí que ayer fue el mejor día de tu vida —dijo Howard.
—No, dije que el haberlos conocido a ustedes fue lo más brutal que me pasó —aclaré—. Haber salido hoy con ustedes fue aún más brutal.
—Lo mismo digo —dijo Randy—, me gustó salir contigo, hace unos días era sólo una caricatura y ahora, soy una persona real.
—Tal vez al principio pensé que el mundo real apesta —dijo Howard—, pero me equivoqué, ¡el mundo real es brucesísimo!
En ese momento, una mesera nos entregó nuestra comida.
—Brindemos por Josy —dijo Randy levantando su vaso—, nuestra más grande fan y nueva amiga.
—¡Por Josy! —dijeron Randy y Howard en voz alta chocando sus vasos. Yo hice lo mismo. ¡No podía creer que mis personajes favoritos hicieron un brindis para mí!
Después de comer, fuimos al parque de diversiones. Nos subimos a todos los juegos, a la montaña rusa, la rueda de la fortuna, la casa embrujada, entramos a la carpa de los espejos graciosos y Randy ganó un peluche de conejo para mí tras haber derribado las botellas con una pelota.
Regresamos a casa como a las cinco y media. Estaba cansada pero feliz a la vez, pues había salido con Randy y Howard, ¿qué más podría pedir un Cunninfan?
—¡JOSY! ¡¿Dónde demonios estabas?! —preguntó mi hermana al abrirnos la puerta. Se me había olvidado por completo que pensaban que hoy iba a la escuela.
—Lo siento, Jade —me disculpé, tratando de no verla a los ojos—. Olvidé llamarte porque al salir de la escuela les di un recorrido por la ciudad a mis amigos.
—Te pasaré esto por alto sólo porque ahora tengo que salir —dijo mi hermana.
—¿A dónde vas? —quise saber.
—Mi novio me invitó al cine, ya le pedí permiso a mamá y aceptó. Te quedarás con Jason hasta que vuelva.
—Bien, que te diviertas —dije dándole paso mientras ella salía con la cabeza en alto.
—No creo que Jason me dé permiso para jugar videojuegos o ver televisión —dije desanimada.
En ese momento, sonó el timbre de la casa. Abrí la puerta y un par de chicas soltaron un fuerte grito al ver a Randy y a Howard.
—¿Son ellos? —preguntó una.
Una chica de cabello negro azabache rizado hasta la cintura, se acercó a Randy y lo miró detenidamente.
—Ojos azul zafiro perfectos —dijo viendo de cerca los ojos de Randy—, el cabello no es peluca—le jaló el cabello a Randy haciendo que éste soltara un quejido— y no está teñido —dijo al rociar un mechón de su cabello con un líquido u frotarlo con sus dedos para ver si no había rastros de tinte— y ahora la prueba final —le abrió la boca a Randy y dentro pudo ver un diente roto— ¡Es él! ¡Es él! ¡Enserio es él!
Ambas chicas comenzaron a reírse y a gritar de la emoción.
—Randy, Howard, les presento a Any y Grecia —las presenté—. Son amigas mías y, al igual que yo, son Cunninfans.
—Apenas vimos tus fotos con ellos vinimos para acá lo más pronto posible —dijo Any abrazando a Howard.
—Los estuvimos siguiendo todo el día pero no lográbamos alcanzarlos hasta que llegaron aquí —agregó Grecia abrazando a Randy.
—Espera, ¿qué fotos? —preguntó Randy extrañado.
—Todas las selfies que me tomé con ustedes las publiqué a Facebook —respondí sonrojándome—, y como ellas son mis amigas debieron verlas.
—Somos súper fans de ustedes —dijo Grecia apretando a Randy más fuerte.
—Al principio vimos las fotos y dijimos "¿será verdad?" y decidimos venir para comprobarlo —dijo Any batallando para que Howard no se escapara.
—Tengo más fotos, ¿quieren verlas? —les pregunté sacando mi celular.
—¡Muestra! ¡Muestra! ¡Muestra! ¡Muestra! ¡Muestra! —exclamaron ambas soltando a Randy y a Howard, quienes inhalaron una gran bocanada de aire después de haber sido abrazados fuertemente por sus fans.
Les mostré a Any y a Grecia unas fotos que tomé ayer del Ninja combatiendo al robot en la escuela, cuando jugamos videojuegos en la tarde y varias fotos de Randy durmiendo.
—¿Me tomaste fotos mientras dormía? —preguntó Randy.
—Lo siento, no pude evitarlo —respondí—. No todos los días el protagonista de tu serie favorita duerme en tu casa.
—¿Me pasarías esas fotos? —preguntó Grecia.
—¿A mí también? —preguntó Any.
—Por supuesto —dije e inmediatamente se las mandé.
—Mandaré a imprimir esta y la haré enmarcar —dijo Grecia admirando una foto donde Randy dormía.
—Yo haré lo mismo, y la colgaré en mi habitación —dijo Any.
Ambas suspiraron.
Randy y Howard se dirigieron la mirada y se encogieron de hombros.
—Bueno, chicas, fue un gusto que nos hayan visitado —dije—. Ahora, con su permiso, tenemos otras cosas que hacer.
—Para nada, ya estuviste con ellos todo el día —replicó Grecia cruzada de brazos—, ahora es nuestro turno.
No me quedaba más remedio que aceptar, no quería ver a una Cunninfan furiosa, mucho menos a Grecia.
—Está bien —dije—, pueden quedarse.
—¡Síííí! —exclamaron ambas.
—¡Es mi turno de abrazar a Randy! —exclamó Any.
—¡Para nada! ¡No pienso soltarlo! —replicó Grecia aferrándose a Randy.
—¡Tú ya lo abrazaste! ¡Ahora me toca a mí!
—¡No lo abracé lo suficiente!
—¡Suéltalo!
—¡No, es mío!
—¡Chicas, basta! —intervine tratando de despegar a Grecia de Randy— ¡Van a lastimarlo!
—Esto de tener fans es más difícil de lo que pensé —dijo Randy tratando de que Grecia lo soltara.
—Definitivamente esto se irá a mi galería —dijo Howard tomándonos una foto con su celular.
Tal vez publicar esas fotos de nosotros junto con nuestra ubicación no fue una buena idea.
Y este fue el día de Josy junto con Randy y Howard (al parecer este capítulo no rebasó al anterior como pensé). Las Cunninfans amigas de Josy, Grecia y Any, fueron nombradas especialmente para una Cunninfan de un club de fans de Randy Cunningham (Any) y la otra es la OC de la usuaria furia-nocturna-21.07; espero les haya gustado haber aparecido en el fic.
Muchas gracias por leer, y por apoyar al fic con sus reviews, favorites y follows; de hecho, estoy considerando hacer una secuela, ¿ustedes qué dicen?
¡Nos vemos pronto!
P.D.: Le agregué una imagen de cubierta al fic, es un logo para Cunninfans que hice hace unas semanas, mas no es la cubierta oficial del fic, de todas formas espero que les guste.
