Hoy, 1° de abril cumpleaños de mi querida Sakura, un día muy especial pues se publicó el capítulo 11 del manga the clear card y salió el trailer del OVA que saldrá en septiembre... Si... Un muy buen día para los fanáticos de ccs.

CAPÍTULO 4

LA VIDA SECRETA DE SHAORAN

Se dirigían Eriol y Shaoran a su apartamento, definitivamente este último se encontraba agotado, no había dormido y al terminar sus responsabilidades académicas en lugar de ir a descansar había pasado un rato en el hospital con Sakura.

El trayecto fue tranquilo, muy poca conversación entre los dos jóvenes pues si bien eran compañeros de apartamento y se llevaban bien, Shaoran nunca fue bueno para hacer amigos con facilidad.

Al llegar, algo llamó su atención. Una lujosa limusina se encontraba parqueada frente al edificio y de inmediato Shaoran frunció el ceño, sabía –o por lo menos tenía grandes sospechas de quien era y eso lo molestaba.

- Mira Li, no te parece extraño un vehículo como ese en estas instalaciones?

El silencio de Shaoran era cada vez mas profundo, estaba totalmente absorto en sus pensamientos y Eriol de inmediato lo notó, algo tenía que ver la presencia de esa limosina que lo perturbaba y era mejor darle privacidad.

- Ehhh Li, creo que olvidé comprar algunas cosas, tendré que irme por un rato.

Shaoran no comprendía la súbita partida de su compañero pero lo agradeció, no quería que nadie supiera lo que estaba sucediendo, y aunque con muy pocas personas se relacionaba, esas personas vivían en su mismo edificio. Eriol y sus vecinas Tomoyo y Sakura.

-Bueno- pensó para si mismo. Daidouji está en el hospital con Sak… Kinomoto, no creo que regrese en un buen rato y espero, lo mismo suceda con Hiragizawa, trataré de terminar lo más pronto posible.

Al acercarse al lujoso vehículo se encontró con el chofer y dos guardaespaldas, ambos hicieron una pequeña reverencia al verlo pasar, y el chico frunció aún mas el ceño, eso nunca le había gustado, pero confirmado sus sospechas.

-¿Qué querrá decirme? Qué preguntas Shaoran, sabemos perfectamente qué vino a buscar, pero ¿Qué le diremos? Hmmmm una situación complicada así que piensa bien.

Ingresó al 5° piso donde se encontraba su apartamento y encontró dos guardaespaldas mas en la puerta quienes hicieron la misma acción de los primeros que encontró.

Ingresó a su apartamento y de inmediato hizo una reverencia.

- Buenas tardes madre

- Buenas tardes Shaoran

- Permítame prepararle un poco de te por favor.

- Gracias

Shaoran ingresó a la cocina, no sabía por qué pero sus manos temblaban, la relación con su madre siempre había sido de profunda reverencia y respeto pero no de afecto, ese sentimiento lo había tenido fuertemente por su padre quien había fallecido hacía año y medio.

Ingresó a la sala, Hiragizawa aún tenía cheesecake de limón en la nevera-era un alivio-

Se ubicó en la pequeña mesa de la sala para servir el té y el postre, mientras su madre lo veía siempre en silencio y eso lo ponía cada vez más nervioso.

- Y dígame madre, cuál es el motivo de su visita?

Su madre tomó un poco de té antes de dirigirse a su hijo, su voz era calmada, impasible.

- Shaoran, conoces perfectamente el motivo de mi visita.

- Disculpe usted madre, pero en realidad desconozco el motivo de su presencia aquí, creí que todo había quedado resuelto.

- Te equivocas Shaoran, el hecho de que hayas salido de Hong Kong, roto tu compromiso matrimonial con Meiling y dejar abandonadas tus responsabilidades, no significa que todo haya quedado resuelto.

- La verdad madre, usted conoce muy bien las razones por las cuales me trasladé a Japón.

- Shaoran, eres el heredero del consorcio Li, tus responsabilidades implican el bienestar de muchas personas que dependen de nosotros.

- Lo entiendo madre, pero hay otras personas que pueden asumir ese cargo, no solo no me considero el más idóneo, sino que realmente no me interesa.

- No puedes decir que eres el más idóneo, desde niño has sido formado para asumir tus deberes, conoces nuestras empresas y tienes la autoridad que te reviste ser el único heredero de nuestra familia.

- Madre, olvida usted cuál fue el último deseo de mi padre antes de morir?

Un silencio sepulcral se apoderó del espacio, la señora Ierán (Madre de Shaoran) inclinó su rostro, una lágrima se asomó en sus ojos oscuros pero no permitiría que su hijo la viera llorar, eso era muestra de debilidad.

- Claro que recuerdo el último deseo de tu padre, pero considero que no estaba pensando con claridad en ese momento.

- Madre, él pidió que no se me obligara a asumir los cargos y responsabilidades propios del clan conociendo perfectamente que ese no es mi deseo.

- y cuál es tu deseo Shaoran?, ir por la vida buscando piedras y jarrones rotos? Ese es el objetivo de tu vida?.

- Se equivoca madre, y con todo respeto le digo, no crea que menospreciando mis deseos hará que decline de ellos – se sentía autoridad en la voz del joven-

Ierán solo lo miraba fijamente sin perder su serenidad

- Bueno, quieres declinar de tus responsabilidades, pero te olvidas que precisamente gracias al consorcio a nuestras empresas has mantenido el nivel de vida que tienes? Porque no negarás que se te han otorgado todas las comodidades posibles.

- si madre, y agradezco todas las cosas que me han dado, pero no se preocupe que no pienso depender de ustedes toda la vida.

- ¿Qué piensas hacer entonces? Sabes que es una responsabilidad que te asiste desde la cuna, tus hermanas mayores no la pueden asumir pues sabes también que solo el heredero varón puede ejercer la jefatura de la familia. ¿Qué harás entonces Shaoran?

Shaoran siempre había sido un joven responsable, su madre sabía que apelando a este punto lo haría recapacitar de su "locura" y si bien no volver a Hong Kong inmediatamente, si tomar una carrera que fuera mas acorde con las labores que debía ejercer en el futuro.

- ¿Estás dispuesto a renunciar a todo por esta locura?

- YA lo hice madre, cuando salí de Hong Kong – la mirada de Shaoran era dura, aunque nunca sin faltar el respeto a su madre.

- Entonces de qué piensas vivir? Olvidas que todo lo que tienes aquí en Japón es gracias a la herencia familiar que estás despreciando?

- No necesito mucho en realidad, recuerde madre que con el fideicomiso que mi padre hizo a mi nombre antes de morir, estaba tratando de proporcionarme esa libertad de aquel deber que usted desea imponerme. No olvido lo mucho que me aconsejó que debía seguir mi corazón y hacer lo que amara, no lo que me tocara.

Ierán se mostraba reflexiva en esos momentos. Sabía lo que había decidido y querido su amado Hien, pero era una locura!

- Siento mucho defraudarla madre, desearía que hubieran tenido otro hijo varón que cumpliera sus expectativas.

- Siempre me he sentido orgullosa de ti Shaoran, solo que nos pones en una posición que nunca nos imaginamos. Han sido generaciones enteras las que se han levantado con un heredero de la familia Li al frente de nuestras empresas, lo que sucede ahora hará que se cree un ambiente de zozobra entre los inversionistas y las empresas sufrirán así como todos los que dependen de nosotros. Yo me he encargado de todo hasta ahora porque aún eras menor de edad, pero ¿cuál será la excusa ahora?

- Madre, los esposos de mis hermanas también trabajan allí como grandes ejecutivos y están en toda la capacidad de encargarse de las empresas de la familia.

-Están en la capacidad, si. Pero no es SU responsabilidad, es la tuya.

- Ya no, madre.

Se podía sentir la tensión en aquella habitación. A pesar de que ninguno de los dos alzaba nunca la voz, ambos eran tan obstinados y sus relaciones siempre fueron tan distantes, Ierán siempre estuvo frente a los negocios junto con su amado esposo, por ese motivo Shaoran fue criado y educado por su leal mayordomo wey, con su madre solo se veían de vez en cuando, pero aunque estuviera demasiado ocupado, su padre siempre tenía tiempo para él, su relación era de total confianza, Hien amaba profundamente a su hijo pero no deseaba ver como su vida se acababa sumergido en responsabilidades. Deseaba que Shaoran fuera libre, que disfrutara su familia, siguiera sus sueños, por eso, previendo que algo le pasara, dejó una muy importante cantidad de dinero y algunas propiedades a su nombre para que fuera independiente en caso de que algo como lo que estaba pasando sucediera y le obligaran a tomar las riendas del consorcio Li.

-Bueno- Cortó Ierán con el silencio – y ¿Qué me dices de tu compromiso con Meiling? No era justo que terminaras con ella, está sufriendo mucho.

- Si madre, lo entiendo bien, pero aunque esté sufriendo ahora será lo mejor, podrá casarse con un hombre que la ame, no alguien que se ate a ella por un compromiso.

Shaoran estaba comprometido con su prima desde que eran niños, era una tradición familiar que el heredero se desposara con un miembro de la familia para proteger los intereses de la misma. Así que se había pactado que ellos debían casarse antes de Shaoran cumplir los 21 años.

- Ella te ama Shaoran

- Pero yo a ella no, no le puedo negar que la estimo mucho pero solo como lo que es, mi prima, una familiar, no podría construir un futuro a su lado.

-Shaoran, el amor dentro del matrimonio es solo una fantasía, siempre se ha hecho así porque es simplemente práctico, debemos velar por nuestros intereses.

Ahora el joven comprendía muchas cosas, su madre siempre interesada en el amor y el deber, aún por encima de ella misma y su familia. Ella y su padre se amaban, no tenía duda de eso, pero estaría dispuesta a sacrificar la felicidad de sus hijos por los negocios de la familia.

- Bueno madre, esa es su manera de pensar y sabe que la respeto, pero no es la mía, si algún día llegara a casarme deseo hacerlo por amor y no dejar sobre mis hijos una carga como la que usted desea imponerme ahora.

Ierán estaba perdiendo la paciencia aunque en su rostro no lo demostraba, Shaoran podía ser tan obstinado como ella.

- Recapacitarás Shaoran, sé que lo harás. Ya verás que esa carrera que has elegido no te proporcionará la seguridad que necesitas y volverás a tomar en serio tus responsabilidades.

- Es su decisión esperar madre, pero no volveré, por lo menos no a asumir el cargo de jefe de la familia.

Aquella elegante mujer, en su traje de seda finísimo, se levantó de la mesa sin decir más, solo se despidió de su hijo diciéndole que estaría esperándolo de regreso, se dirigió hacia la puerta y al abrirla el par de guardaespaldas apostados allí, hicieron una reverencia avanzando tras ella hacia el elevador.

Shaoran miró por la ventana, viendo subir a su madre y alejarse por las calles del campus.

Suspiró – Acaso es tan difícil querer ser dueño de mi propia vida?

Llegó a su mente su prima y ex prometida Meiling

- Ella estará bien, estoy seguro, nada peor que estar al lado de alguien que no amas, o en este caso, que no te ama.

Vino a su mente el recuerdo de esa tarde cuando había roto su compromiso con la chica.

- Te seguiré a donde vayas Shaoran, sabes que te amo! – Suplicaba la joven china-

- Meiling no lo hagas más difícil, es lo mejor para los dos, pero principalmente para ti, sabes perfectamente que yo no te amo, solo te veo como mi prima y amiga.

-Mi amor por ti es tan grande que alcanzará para los dos.

-No, no es así. Acaso quieres permanecer al lado de un hombre que nunca te mirará con amor?

- Algún día Shaoran, se que llegarás a amarme.

- Por favor Meiling, dijo el joven limpiando una lágrima que caía por la mejilla de la que hasta ese momento era su prometida- Te estoy dejando libre, eres una mujer hermosa, afectuosa y sé que alguien llegará a tu vida que te ame como no tienes idea, y ese no soy ni seré yo.

La chica solo guardó silencio, era doloroso, pero tenía razón, nada peor que correr detrás de un imposible.

- Está bien Shaoran –la chica sonreía entre lágrimas- eres un chico maravilloso y se que la encontrarás.

- Meiling, en realidad no me interesa ese tema, solo quiero dedicarme a lo que me apasiona.

- El amor no se programa Shaoran, simplemente llega, te golpea, es inevitable e imprevisto como un rayo, y cuando llegue, lo sabrás.

Él quedó realmente pensativo al recordar las palabras de Meiling.

-…Como un rayo, inevitable y solo un pensamiento llegaba a su mente.

- No, a mí no me pasará