VAYA, COMETI UN ERROR XD SIN QUERER PUSE UN BORRADOR DE ESTE CAPITULO. LO BUENO QUE ME PERCATE AHORA Y NO DESPUES. PERO BUENO, ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO (AHORA SI COMPLETO) NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA JEJE n-n'

-CAPITULO 22-

Mire la ventana atentamente, veía el paisaje de concreto de la ciudad de Tokio. Japon, lo que vi la noche anterior; donde tenían a Celeste, como actuaba, lo que me dijo claramente "¿y si yo desapareciera de tu vida? ¿Cómo te sentirías?" esas preguntas, esas malditas preguntas. Me hacían sentir mal, no puedo creerlo. ¿Por qué Celeste actuó así? No lo entiendo pero me hace sentir mal y nace un odio latente. ¿Sera este el final? ¿Morirá Celeste por su debilidad? Honestamente, no lo se. Pero lo que si se es que evitare que eso pase. Me levante de la silla y Salí de la habitación, necesito salir un poco. Mire a mi alrededor en el pasillo de madera donde vi la puerta del baño, puerta de la habitación de Sui entre abierta. Sui no estaba, se encontraba en la escuela pero ¿Por qué la puerta se encuentra asi? Me da una cierta curiosidad saber como es la habitación de una estudiante de prepa Japones aunque en parte no quería porque es violar su privacidad. Sin darme cuenta termine abriendo la puerta para ver una habitación no tan femenina ni menos pertenecia a la de una mujer de su edad.

El interior de esta habitación era algo perturbador, las paredes estaban pintadas de negro con líneas rojas en las esquinas, la ventana estaba bloqueada por ladrillos y en su lugar había un recuadro de dos personas abrazadas con una pequeña niña de pelo corto en medio de ambos. Quiero creer que es Sui, camine dentro de la habitación para ver un librero de madera oscura, este lugar no encaja con el resto de la casa, es tan oscuro. Me causa un miedo algo innecesario ¿Quién eres Sui? ¿Qué ocultas? Mire este librero de madera oscura y abri la puerta para ver un uniforme escolar de color negro. ¿Qué? Este uniforme se me hacia familiar, en la visión de Celeste pero ¿Qué me asegura que sea el mismo uniforme? Solamente sea un Disfraz, eso es común en japon asi que no hay posibilidades, además. Sui no actua como un Yakuza ni menos la mujer que estaba en la visión de Celeste. No lo se pero no estaría mal que un dia la siguiera además ¿Cómo supo de seguía a un Yakuza? ¿Por qué tan amable con dejarme hospedarme en su hogar? Yo no hubiera dejado que una persona que es fuera del país. Bueno, Celeste es efectivamente alguien fuera del país, o del planeta, o de este universo pero es de confiar. Mejor deje de inspeccionar esta horripilante habitación para planear el rescate de Celeste y de si Sui es una yakuza pero si lo es, ni modo. Tendre que tomar cartas en el asunto, no permitiré que nadie dañe a Celeste y hare lo que sea necesario para salvarla.

Pasaron las horas, seguía sin saber el paradero de Celeste pero pronto lo sabre, Sui no llegaba de la escuela y yo solamente veía por la ventana viendo hacia el paisaje. Quería saber mas de Celeste, estaba preocupado. Parece que tantos años con ella me cambiaron, ya no soy aquel adolescente inmaduro quien le molestaba estar con gente, ya soy un adulto. Tengo 26 años, ya no soy el mismo que hace 7 años, ahora deseo tener una familia con la mujer que tanto amo. Sin fijarme ya era tarde, en vez de planear. Pensé en un futuro con Celeste, y lo cumpliré. No importa lo que me suceda, con el paso del tiempo le pediré a Celeste matrimonio.

-¿Arturo? ¿Dónde estas Arturo?-escuche a Sui nombrarme, voltee para verla en la puerta-aquí estas, ¿entraste a mi habitación?

-Hmm…no ¿Por qué?

-porque la puerta de mi habitación estaba entreabierta y la puerta de mi librero estaba abierta-Sui levanto la mano señalando hacia su habitación

-No, no entre. Vi la puerta abierta pero no entre, no me gusta husmear en donde no debo.

-esta bien-Sui me sonrio amablemente olvidando lo de su habitación aunque me siento como un idiota por descuidarme por dejar asi el librero-¿quieres que te prepare algo de cenar? Porque en un rato tendre que salir.

-si, por favor. Si no es mucha molestia-le sonreí amablemente pero a la vez malicioso, asi podre perseguirla a donde vaya.

-no, no es una molestia. Ahora mismo preparare la cena-Sui salio de la habitación dejándome nuevamente solo.

Perfecto, asi podre probar mi teoría, solo espero que no sea verdad. Por el bien de Sui, espero que no sea aquella mujer que estaba en la visión de Celeste, aunque no me he fijado si tenia aquel dragon en el cuello. Será mejor comprobar, aunque si lo tiene. No dudare en actuar.

Espere unos pocos minutos para salir también de la habitación, mi mente estaba llena de teorías y posibles situaciones, baje poco a poco por las escaleras para escuchar a Sui hablar, me detuve en seco para inclinar la cabeza por el pasamanos y escucharla mejor.

-Entiende, si esta en mi casa es por algo. No, escucha atentamente, ahora mismo esta por bajar, no me hagas discutir porque no quiero que se entere del plan, lo que le hagas a ella te lo hare a ti multiplicado por mil. ¿Por qué la defiendo? Pues es mas que obvio, es un Dios y al ser un Dios tiene poderes místicos así que si se los robo podre dominar este mundo. Si, la muy estúpida cree que ayudara a miles de personas aunque por eso mismo no se defiende de nosotros. Si, supongo. ¿Ponerle cadenas en las manos? Estás loco, si lo haces empezara a desconfiar. Esta bien, en un rato voy. Le pondré unos somníferos en la comida para que no moleste.

-entonces, si es ella. Maldición-me enoje un poco pero a la vez me alegre, es ella después de todo aunque tendre que hacer algo al respecto con ella.

Termino de hablar aunque yo espere unos pocos segundos y baje para verla preparando la comida, no era como la vez pasada que se veía muy lindo, sino que parecía una plasta de comida, sin color alguno. Claramente vi que puso los somníferos en la comida, esas pastillas color guinda descaradamente en la comida, para ser un Yakuza es muy torpe.

-¿Ya esta la cena? Que si tengo un poco de hambre-fingi no ver la escena, aunque espero que no se haya dado cuenta antes de mi prescencia

-ya esta lista, perdona que se vea gris y feo. Es que ya no tengo indredientes-Sui sonrio avergonzada…o tal vez nerviosa.

-No, no importa. Muchas gracias-le respondi amablemente, aunque pronto dejare de serlo. Me sente en la mesa, tome los cubiertos que estaban en la mesa. Pase la cuchara por un lado de los somníferos y darle un bocado. Sui observaba en silencio como comia, esperaba que me durmiera por los somníferos-Esta rico, a pesar de su apariencia.

-haha lo se, pero se que te encantara-Sui me volvió a sonreir de misma manera, si quiero que funcione debo de actuar.

-este…me esta dando algo de sueño-puse mi mano en mi frente. Me levante de la mesa en silencio y camine lentamente hacia la escalera-me ire a dormir, vaya. Tu comida es pesada conmigo-abri la puerta y la azote fuertemente. Solo me recargue en la puerta esperando algo importante-Espero que la muy maldita haya caído, sino me tendre que desaparecer.

Sui nunca subio a la habitación, en cambio. Se fue, me asome por la ventana para verla caminar por el callejón detrás de la casa, tomar una bicicleta e irse. Debo de ser rápido.

Rápidamente Sali de la habitación y baje corriendo por las escaleras, me puse los zapatos y Sali coerriendo de la casa, no me importa dejar la casa abierta, me importa Celeste. Fui por ese mismo callejón por el que estaba Sui hace unos segundos para ver otra bicicleta recargada, la tome y rápidamente pedalee hacia el extremo opuesto del callejón y salir a la carretera, mire a ambos lados en busca de Sui pero no había respuesta. Maldicion, a lo lejos vi una camioneta negra y a su lado iba una mujer de pelo largo con un uniforme negro. Es ella, ya no tenia la bicicleta. Pedalee hacia ese lado un poco rápido para no perderla de vista y que no me detecte.

Pedalee detrás suyo por un rato, también tenia que cuidarme de los vehículos porque era una carretera algo transitada, veía los paisajes japoneses de noche y eran geniales los paisajes naturales mezclados con la civilización, lastima que Celeste no vera para cuando la rescate. Solo espero tener buena suerte esta noche.

Pasaban las horas y yo me cansaba de seguir esta camioneta y a Sui quien seguía en la bicicleta por fuera de la camioneta pero mi alrededor cambio al igual mientras avanzábamos, eran casas abandonadas y edificios destruidos, como si hubiera una guerra. Sui se detuvo en un edificio abandonado al igual que la camioneta negra, me quede a un par de casas atrás para mantenerme escondido, Sui se bajo de la bicicleta al igual que los ocupantes de la camioneta. Eran dos hombres muy altos y dos mujeres. Abrieron las puertas traseras de la camioneta y vi que bajo Celeste con unos guantes de acero y las alas estaban esposadas, aunque no vi que estuviera preocupada por ello. Al igual vi que detrás de Celeste las dos mujeres bajaron dos camillas con dos personas acostadas; un hombre y una mujer de mediana edad. Ambos forcejeaban para escapar ¿Qué esta tramando Sui? Sui, Celeste y los demás entraron al edificio dejando la camioneta abierta.

Corri hacia la camioneta y vi instrumentos médicos como bisturíes, agujas y resucitadores. Esto es extraño, ¿Qué planean? Esto es raro, muy raro.

Voltee hacia el edificio y estaba todo a oscuras, tome un bisturí por si las dudas. Camine en dirección al edificio precavidamente. Entre al edificio para no ver nada, ni una sombra ni escuchar nada…solo sentí un golpe en la nuca…y cai al suelo. Una mujer se arrodillo frente a mi mirándome con una sonrisa malvada.

-parece que no te comiste tus somníferos-era Sui, maldición-no me hagas reir, lo que hiciste en Phoenix Inc. Y a mi padre no tiene perdón. Hasta nunca Arturo-Sui se levanto y me dio una patada dejándome inconsciente….