CAPÍTULO 6

Y LLEGA EL PRIMERO

Ya era el tercer día desde el accidente sufrido por Sakura, estaba acompañada de su querida cuñada y ex profesora Kaho Mizuki, quien la había cuidado como a su hermanita menor.

Entra el guapo doctor Haruto, quien había permanecido muy (demasiado al parecer) pendiente del estado de salud y recuperación de Sakura, mirando su historial y evolución dispuesto ya a darle el alta para que regresara a su casa.

- Al parecer todo está muy bien Sakura –dijo con una sonrisa el doctor- ahora mismo te firmaré el alta para que regreses a casa. Por cierto ¿Con quién vives?.

- Con mi amiga Tomoyo

- Pero creo que deberías quedarte con nosotros mientras te recuperes – Intervino Kaho

- Te lo agradezco pero me sentiría más cómoda en mi departamento, además no quiero seguirme retrasando por lo que puedo acceder mas fácil a las clases permaneciendo en el campus.

- Sakura- intervino el doctor- Que te dé el alta, solo significa que puedes irte a tu casa, pero aún no puedes ingresar a tus clases, te daré por lo menos dos semanas más de incapacidad, por lo menos mientras tu hombro se recupera y puedas usar muletas

- Entiendo doctor –agachó su rostro la chica de ojos verdes con tristeza-

- No te pongas triste, el médico estaba muy cerca de su rostro y mirándola fijamente a los ojos- Ya verás que te recuperarás muy pronto, eres una chica fuerte y tienes muchas personas que te quieren.

El gesto anterior sorprendió a Kaho quien ya no consideraba normal el trato de este doctor hacia Sakura, se notaba un real interés en ella y solo atinó pensar – Ojalá Touya no se entere-

-Bueno, me retiro, iré a hacer el papeleo pero en un rato volveré a verte. Con permiso señora – dijo dirigiéndose a Kaho-

-Qué te ha parecido el doctor Sakura?-cuestionó su cuñada-

- Me parece una persona realmente amable, dijo sonrojándose un poco.

- Sakura, se nota que está interesado en ti.

Mientras hablaba, la enfermera que se encontraba allí dijo – Es una chica afortunada señorita, ese hombre hace suspirar a medio hospital-

- Lo dice en serio?

- Claro que si!, no solo es realmente joven y muy guapo, también es muy inteligente, proviene de una familia de médicos reconocidos, su padre es neurólogo y su madre cardióloga y él se está especializando en neurología al igual que su padre.

- Impresionante –dijo Kaho- que a su vez pensaba, bueno, al parecer sería un buen hombre para Sakura, el que sea mayor que ella le proporciona más madurez, además que está en condiciones de cuidar de ella.

La llegada de Touya sacó a Kaho de sus cavilaciones.

-Hola monstruo.

- Que no me digas monstruo!

- Hola mi vida – se acercó besando la frente de Kaho- y bien qué te han dicho de nuevo?

- Están tramitando el alta en este momento, dijo Sakura con un aire de triunfo.

- Me parece muy bien, vienes con nosotros entonces?

- No hermano, me quedaré en mi apartamento, estaré más cómoda allá.

- Pero por qué? En nuestra casa eres bienvenida no es así Kaho?

- Claro que si mi amor, pero ya hablamos y Sakura ya tomó una decisión que debemos respetar.

-Pero quién te cuidará?

- Hermano recuerda que no vivo sola, Tomoyo está conmigo, además ustedes permanecen todo el día fuera por sus trabajos, de todas maneras en su casa también estaría sola no crees?.

- Sakura tiene razón Touya, además que le será más fácil ponerse al corriente de lo que suceda estando en el campus, no te preocupes, estará bien, pasaremos a visitarla todos los días.

Kaho también trabajaba como maestra en la misma universidad en el programa de psicología.

-Bueno está bien, pero debes llamarme siempre Sakura y más aún si necesitas algo, solo con esa condición te dejo ir a tu apartamento.

- Hermano –dijo la chica con voz triste- recuerda que mi teléfono se dañó con la caída.

- Es cierto – dijo Touya- toma.

Le entregó una cajita decorada con un moño rosa.

- Sakura lo abrió entusiasmada, cuando vio lo que había en su interior una gran sonrisa se dibujó en su rostro – Es un teléfono nuevo! Gracias hermano! Wow y es última tecnología, justo lo que quería.

- Ya no tienes excusa monstruo, te llamaré y debes contestarme siempre lo oyes? Siempre. Conservas el mismo número por cierto.

Eso lo hacía realmente feliz, aunque lo disimulara. Hacer feliz al monstruo representaba para él un verdadero trinfo.

0o0o0o0o0o0o0o0o00o0

Sakura se encontraba sola en su habitación, se había vestido y arreglado con ayuda de las enfermeras pues hacerlo sola era un verdadero tormento. Esperaba que llegara su hermano a recogerla para llevarla a su departamento cuando de repente.

- Hola

Se asomó con algo de picardía a la puerta de su paciente favorita.

- Hola Doctor.

- Ya te he dicho que no me digas doctor, llámame Haruto. HA RU TO.

Sakura se sonrojó y agachó un poco su rostro.

- Está bien Haruto

-Venía a despedirme, imaginé que tenías que esperar que tu hermano saliera de la universidad para recogerte.

En este momento, el joven Li se acercaba a la habitación cuando escuchó que no estaba sola.

- Si, lo estoy esperando, como ves tengo todo listo

- Y cómo harás con todas estas cosas? De veras que te llenaron el cuarto de regalos dijo el médico sonriendo.

- Si, todos han sido realmente amables.

-Sakura, antes de que te vayas quisiera pedirte algo.

- Claro Haruto, dime.

- Me darías tu número de celular? Me gustaría mucho seguir en contacto contigo después de salir de aquí.

Eso no le gustó para nada al joven que escuchaba en la entrada de la habitación.

- Sakura se puso nerviosa.- Claro, no hay problema-

Mientras escribía el número, el médico continuaba diciendo: Sabes? Nunca había tenido una paciente como tú y te parecerá atrevido de mi parte, pero me gustaría que siguiéramos viéndonos, de verdad me agradas.

Qué debía decir? Pensaba una arrebolada Sakura, -es muy guapo y agradable y también me gustaría que nos siguiéramos viendo-

- A mí también, dijo tratando de disimular su sonrojo

Shaoran no sabía por qué, pero le molestaba profundamente lo que estaba escuchando por lo que salió corriendo sin ver a la chica.

- Bueno, me alegro mucho, yo solo vine para percatarme de que siguiera bien, pero ya veo que tiene quien la cuide – se decía a sí mismo el joven Li- pero por qué me molesta tanto? No es algo que me importe no? Ya hice todo lo que podía por ella. Sí, eso es lo mejor, que se quede con su doctorcito, yo tengo cosas más importantes que hacer. Se fue de regreso al campus.

Sakura estaba muy emocionada, salía de aquel lugar con la promesa de que iría a visitarla lo más pronto posible – es tan lindo – pensaba Sakura.

- Listo monstruo, ya están tus cosas en el auto, aunque la verdad no sé por qué insististe en llevar todas esas cosas. Las hubieras tirado y ya.

- Como crees hermano?, todos fueron muy amables conmigo y es lo menos que puedo hacer.

- Vámonos ya, no quiero que el tráfico nos haga llegar más tarde de lo debido.

Allí estaba Tomoyo, con una gran sonrisa, el apartamento igual de acogedor y un bello letrero de bienvenida que ella había hecho para que su amiga se sintiera feliz, y claro, había horneado con ayuda de Eriol un delicioso pastel.

-Bienvenida amiga!

- Mi querida Tomoyo, me siento feliz de estar en casa.

- Bienvenida Sakura, saludó cordialmente Hiragizawa, me alegra muchísimo que estés mejor.

- Eriol, que bueno verte! Pero qué haces aquí? Se conocen?

- jajajaj Es una larga historia Sakura, -decía Tomoyo- por lo pronto siéntate y relájate que yo me encargo de tus cosas.

Así fue, Tomoyo acomodaba gentilmente las pertenencias y detalles traídos por Sakura y Touya del hospital mientras la chica convaleciente hablaba con su compañero de ojos azules.

- ¿Hace cuánto conociste a Tomoyo?

- Hace apenas tres días, dijo con una de sus características sonrisas

- Ya veo, me alegro mucho, mi amiga es la persona más dulce y hermosa que conozco, seguro se llevarán muy bien.

-Ya lo creo!

Ingresaba Tomoyo a la sala, Touya se iba rápidamente, no quería que el tráfico lo detuviera demasiado.

-Cuídate Monstruo.

- Gracias hermano.

- Señoritas, les molestaría si invito a mi compañero de apartamento a nuestra pequeña reunión, la verdad es que siempre es muy solitario y no le haría daño un poco de compañía.

- No hay ningún problema decía Tomoyo y lo confirmaba Sakura.

- En ese caso, permítanme un momento por favor, voy por él

Salió el joven en busca de su compañero.

- Ahora sí, cuéntame cómo fue que conociste a Eriol, fue en el hospital acaso?

- No Sakura, las circunstancias fueron un poco más difíciles.

Tomoyo le contó lo sucedido a su amiga, y Sakura se veía totalmente conmovida por lo relatado, pero la chica de cabello negro solo le dijo.

- No te preocupes amiga, no sé si lo que voy a decir suene tonto, pero si eso no hubiera sucedido, tal vez no hubiera conocido a Eriol, o por lo menos no habría pasado todo lo que pasó, y simplemente seriamos vecinos, así sin más.

Había un brillo especial en la mirada de Tomoyo al decir eso, inclusive la distraída de Sakura pudo notarlo y se sintió súbitamente feliz.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

-Vamos Li. Te hará bien relacionarte con otras personas, siempre que no estás en clase, te pasas aquí encerrado.

- En realidad Hiragizawa, se nota que entre tú y esa chica hay algo y no quiero ser mal tercio.

- Ningún mal tercio Li, no estamos nosotros solos, Sakura ya regresó a casa y le estamos dando la bienvenida, segura se pondrá feliz de verte.

Se pondrá feliz de verme…

- Con mayor razón, debe estar deseando descansar y no quiero importunar.

- No te hagas de rogar Li, mira que Sakura es una chica muy amable y estoy seguro estará feliz de recibirte.

- Está bien, iré contigo.

Llegaron al apartamento y Tomoyo abrió la puerta alegremente, sorprendida con lo que veía frente a ella. Era nada más ni nada menos que aquel muchacho de la cafetería, que reiteradamente había sido tan grosero con Sakura, no le agradó verlo, pero tampoco podía ser tan descortés de echarlo de allí, solo esperaba que su amiga no se sintiera mal.

- Li? De verdad eres tú el compañero de Eriol? Me alegra muchísimo.

Esa sonrisa iluminó por completo el rostro de Sakura, lo que hizo sonrojar al muchacho.

- Buenas tardes Kinomoto, me alegro que estés mejor y de regreso a tu casa.

Tomoyo miraba extrañada la reacción de su amiga, después de que días atrás se estuviera quejando de su grosería hacia ella.

- Tomoyo, recuerdas que te conté que tenía un ángel de la guarda?, pues te lo presento.

- Mucho gusto señorita, mi nombre es Li Shaoran.

- De manera que tú fuiste quien salvó la vida de mi amiga?, en ese caso, déjame decirte que te estoy enormemente agradecida. De no ser por ti, las cosas hubieran sido muy diferentes y por cierto, mi nombre es Tomoyo Daidouji, toma asiento por favor.

- Bueno Daidouji, en realidad fue una simple casualidad que estuviera pasando en ese momento por ahí.

Se dejó ver un brillo en la mirada de Eriol que no pasó desapercibido para Tomoyo, en eso sí que eran parecidos, absolutamente perspicaces y observadores de todo lo que ocurría en realidad.

- Por cierto Kinomoto - continúo Li- No te lo digo a mal pero por favor trata de no andar tan distraída, casi me matas del susto ese día, viendo que ese carro venía justo hacia ti y no te dabas cuenta.

Sakura lo miró con esa sonrisa que él ya conocía y lo había hecho sonrojar.

- Gracias por preocuparte por mi Li, dijo la chica con dulzura

Sin saber cómo, ni por qué, él le estaba sonriendo de vuelta.

Tomoyo y Eriol se miraron como un par de cómplices cuando se percatan de un secreto.

-Bueno, tomemos el té- dijo Tomoyo

- Excelente idea, muero de hambre! Esa comida del hospital me tenía cansada.

Todos rieron ante el comentario de la chica.

- Tranquila, ya estás en casa y verás cómo te voy a cuidar

- Yo también te haré postres deliciosos – decía Eriol

- Por cierto, puedes ayudarme con lo de la universidad? Tengo dos semanas más de incapacidad y no quiero perder tanta clase.

- Qué tenías en mente Sakura? – preguntó Hiragizawa.

- No sé, hacerlo como una video conferencia, podríamos hablar con los profesores para ver si lo permiten.

- Magnífica idea!, mañana mismo hablaré con ellos para pedirles permiso y te traeré una razón.

- Te lo agradezco mucho Eriol.

Allí estaban, departiendo tranquilamente, conversando de diferentes temas, cuando de repente, el sonido del celular.

- Habla Sakura, con quién hablo?

- Hola Sakura, tan pronto te olvidaste de mi voz?

- Haruto, eres tú? De inmediato se sonrojó.

- Sí, soy yo, me alegro que me recuerdes. Dime cómo te sientes?

- Muy bien, gracias! Ahora mismo estoy comiendo un delicioso postre y compartiendo el té con algunos amigos.

- Me encantaría poder estar contigo en estos momentos.

- Y… por qué.. No vienes?

- En serio?, es decir, no interrumpo?

- Para nada, serás bienvenido.

- Bueno, pero en este momento me encuentro en la universidad, verás estoy haciendo mi especialización y tuve que venir por unos documentos.

- En qué universidad estás?

- Universidad de Tokio.

- Yo vivo aquí, en el área de residencias, el edificio de apartamentos, bloque 3, piso 4. Te envío un mensaje con las indicaciones

- Bueno, recojo mis documentos y luego voy para allá. Gracias por la invitación. Adiós.

- Quién era Sakura?

- Ehhh este, Haruto,, viene para acá.

- Perfecto, no hay problema.

Shaoran siguió tranquilamente sin percatar de quién estaban hablando y Eriol por su parte pensaba en lo que sucedería, sin duda sería interesante.

Un rato después sonó el timbre del apartamento.

- Debe ser él, dijo emocionada Sakura.

- Pasa por favor, decía Tomoyo.

Cuál sería la expresión de Li cuando observó quién entraba a la sala en ese momento. Era el condenado médico ese, sí que sabía ser intenso e inoportuno- pensaba para sí.

Sakura por su parte se sentía en las nubes y más aún cuando él se acercó y le dio un beso en la mejilla que hizo que la chica se sonrojara violentamente, mientras que cierto joven también estaba rojo, pero no por las mismas razones que Sakura.

- Siéntate por favor, estábamos tomando el té y compartiendo un delicioso pastel.

Tomoyo le servía tranquilamente, mientras Shaoran trataba de disimular su incomodidad y más aún al ver la confianza con el que el médico trataba a la joven de ojos verdes.

- Perdón Sakura, no te traje nada

- No te preocupes Haruto.

- Prometo que te compensaré está bien?

Era obvio para todos que el médico se estaba acercando cada vez más a Sakura, pero Li no se sentía para nada cómodo, así que decidió retirarse.

- Les pido disculpas pero debo retirarme, tengo mucho que estudiar y se está haciendo tarde.

- De veras tienes que irte? – Indagó Sakura

- Si… Este… Hay… Hay unos documentos que debo leer para la clase de mañana así que es mejor irme. Con permiso y que tengan buenas noches.

- Disculpen pero yo también debo marcharme ya, hay unos trabajos importantes, de los cuales te hablaré luego Sakura, y por cierto, mañana te aviso qué me dijeron los profesores te parece bien?

- Hasta mañana Eriol, descansa.

Tomoyo se levantó para acompañarlos a la puerta, principalmente a Eriol.

Mientras Sakura y Haruto quedaban solos en la sala hablando de cómo había transcurrido su día y los cuidados que debía tener Sakura de ahí en adelante.

- Ya no estaré aquí para cuidarte como en el hospital – dijo el médico-

- Si es una lástima

- Aunque si quieres y me lo permites, mañana solo haré medio turno, podría pasar en la tarde a visitarte.

- De verdad? Me encantaría.

Era obvio el mutuo entendimiento que había entre el doctor y Sakura, todos los habían notado, allí pasaba algo importante y se estaba desarrollando rápidamente, era acaso el cumplimiento de aquello dicho por la anciana? Pero cuál era este? El real, o el espejismo?

Hola a todos!

Bueno, aquí les dejo un nuevo capítulo y ya las cosas empiezan a ponerse interesantes... Espero lo disfruten y por favor, déjenme sus reviews, es muy importante para mi conocer sus opiniones y lo que hay por mejorar.

Besos!