¡Bienvenidos, lectores, al capítulo 9! Ya acercándonos al final de este fic. En este capítulo encontrarán siete Cunninfans que fueron nombrados en honor a unas personas que me lo pidieron. También les pido una disculpa por no haber actualizado desde hace dos semanas, pero espero este capítulo, que es bastante largo por cierto (¡fueron 15 hojas!), y haya sido el más largo que haya escrito, compense el tiempo de espera.

Y ahora sí, con ustedes, el capítulo nueve. Disfrútenlo y dejen review.

NOTA: La canción que aparecerá más adelante, es "Bad Day" de Daniel Powter.


9

La Despedida

No fue una decisión sencilla, pero tuvimos que hacer lo correcto. Grecia, Any y yo, habíamos quedado en que regresaríamos a Randy y a los demás a Norrisville para que la serie no fuese cancelada. Eran como las ocho cuando fui despertada por un gruñido proveniente del cuarto de huéspedes. Rápidamente, me asomé por la puerta y vi que Sombra estaba mordiéndole su McTenis a Howard.

—¿Qué está ocurriendo? —pregunté.

—¡Josy! Qué bueno que llegas —dijo Howard forcejeando con Sombra—, dile a tu perro que suelte mi zapato.

Sombra dio un gruñido por respuesta. Era obvio que no pensaba soltar el zapato. Me acerqué, la tomé en mis brazos y le quité el zapato.

—Aquí tienes —dije dándole a Howard su McTenis cubierto de baba y marcas de dientes de mi perrita.

—Eran mis favoritos —dijo Howard tristemente mientras tomaba su McTenis y miraba con enfado a Sombra. Ésta le gruñó.

—¿Dónde está Randy? —pregunté.

—En el baño, cambiándose de ropa —contestó Howard señalando la puerta del baño.

En ese momento, Randy salió del baño vistiendo su ropa normal.

—Ya estamos listos —dijo Randy.

—Listos… ¿para qué? —pregunté extrañada.

—Para regresar a Norrisville —contestó Randy—. Josy… fue un placer —me estrechó la mano mientras yo lo miraba extrañada—. Vamos, Howard.

—En el tiempo en el que estuvimos juntos, sólo quiero decir… que si te preguntas quién no le bajó a la cadena del baño… fue Cunningham —dijo Howard.

—¿Qué? ¡Si tú fuiste el que no la bajó! —replicó Randy.

—En fin, fue un gusto conocerte… ¡hasta luego! —dijo Howard empujando a Randy fuera de la habitación.

Salí del cuarto de huéspedes y entré a mi habitación, a tiempo para impedir que Randy entrara en mi tele.

—Josy, ¿qué estás haciendo? —preguntó Randy.

—Sólo esperen un momento —respondí.

Justo en ese momento, sonó el timbre.

—¡Vaya! ¿Me pregunto quién será? —dije yendo, a toda prisa, hacia la puerta.

—Y tan temprano —añadió Howard mirando la hora en su reloj.

Los chicos bajaron detrás de mí, me acerqué a la puerta, solté una risita y la abrí.

—¡Sorpresa! —exclamaron a coro un grupo de muchachos, cada uno vistiendo camisetas de la serie.

—¡Hola, Randy! ¿Me extrañaste? —preguntó Grecia.

—Ehhh… ¿qué es todo esto? —preguntó Randy desconcertado.

—Any, Grecia y yo estuvimos platicando ayer y les organizamos una fiesta de despedida antes de que regresen a Norrisville —respondí.

—Es muy lindo de su parte, pero, ¿no crees que habrá problemas? —preguntó Randy—, quiero decir, Norrisville continúa desapareciendo.

—Vamos, sólo serán unas horas —le respondí despreocupadamente—, ya cuando todo termine, regresaremos aquí y entrarás a la tele. ¡Boom! Escándalo resuelto.

—¿Qué no es lo que dijiste cuando desechaste las pruebas de Debbie para que no revelara tu identidad? —preguntó Howard volviéndose hacia Randy.

—Sí, así es —dije—. Temporada dos, episodio 27: "La Entrometida Debbie".

Ambos me vieron, confundidos.

—Creo que olvidé mencionarles que cada una de sus aventuras está enumerada y tiene un nombre —les dije—. Como sea, vámonos ya, que tenemos muchos personajes por reunir.

—Espera, ¿reunir personajes? —preguntó Randy.

—Claro, ustedes dos no son los únicos con fanáticos —respondí—. Le pregunté a cada Cunninfan su personaje favorito y ahora iremos a buscarlos, para tener a todos los personajes de la serie juntos, además de decirles lo que son y de dónde vienen.

—¿Será seguro decirles que son… ya sabes… ficticios? —preguntó Howard.

—No lo sé, pero hay que averiguarlo —contesté—. Ahora, ¡vámonos!


Recorrimos cada rincón de Harrisville hasta que por fin tuvimos a cada personaje (incluyendo a los adultos, pero exceptuando a McFist, Vicerroy y Marci), los reunimos a todos frente a la escuela para darles la noticia.

—Bien, se preguntarán por qué los he reunido a todos aquí —comencé a decirles—. Están aquí, para saber la verdad, para saber de dónde vienen, para saber que son…

—Personajes ficticios de una caricatura —dijo Howard sin la más mínima emoción. Todos los personajes se asustaron.

—¡Howard! —lo recriminamos Randy y yo.

—¿Qué? Sólo dije la verdad.

—De acuerdo, de acuerdo, no se espanten —les dije para calmarlos—. Sí, ustedes son personajes de una serie de televisión, pero eso no es malo, al contrario, ustedes tienen miles de fans alrededor del mundo.

—Si somos personajes de una serie de televisión, entonces, ¿cuál es el nombre de la serie? —preguntó Debbie Kang.

—Ésa es la cuestión —respondí nerviosa—, verán, es que…

Randy Cunningham Ninja Total —dijo Howard interrumpiéndome de nuevo.

—¡Howard! —lo recriminamos Randy y yo de nuevo.

—¿Qué acaso ese no es el nombre, Cunningham?

—Entonces, quiere decir que… —dijo Theresa.

—Randy Cunningham es… ¡¿el Ninja?! —exclamó Debbie atónita.

Los personajes comenzaron a murmurar, asombrados por la noticia.

—Sí, Randy es el Ninja, pero ahora hay algo más importante que deben saber —continué—. Es sobre Norrisville, miren, está…

—Norrisville está… ¡mph! —interrumpió Howard, pero Randy le cubrió la boca para que me dejara terminar.

—Gracias —le dije—. Como decía, Norrisville está desapareciendo.

Los personajes se asustaron aún más.

—¡Tranquilos! Afortunadamente, hay una solución: como Randy es el protagonista, debe entrar en la televisión de mi cuarto, porque fue ahí de donde salieron todos ustedes, e inmediatamente todos volverán a su serie; pero antes de que se vayan, les he organizado una fiesta de despedida junto con mis amigos Cunninfans aquí presentes y algunos más que llegarán más tarde.

»Ahora, tengo aquí una lista con los personajes favoritos de mis amigos: además de Randy y Howard también están Theresa Fowler, Chica Flautista, Bucky, Doug, Debbie Kang, Heidi, Rachel, Julian y la Chica de camiseta Verde. Todos los demás, podrán acompañarnos.

—¡Ja! Acéptenlo, ustedes son demasiado shoobs para tener fans —se burló Howard de los personajes que no nombré.

—¡Oye! —gritó enfadado uno de los personajes entre la multitud.


—Bien, escuchen todos —anuncié cuando estuvimos reunidos los Cunninfans y los personajes que mencioné—. Lo primero que haremos será un "Nomi-Tour", que es un tour dentro del Nomicon.

—¡SÍ! —exclamó Grecia emocionada— ¡Siempre soñé con entrar al Nomicon!

—Los que quieran entrar, sujétense de las manos, Randy abrirá el Nomicon y todos podrán entrar.

Grecia fue más rápida y tomó a Randy de la mano. Yo lo tomé de la otra.

—¿Listos? ¡Vamos!

Nuestras conciencias entraron al Nomicon.

—¿Qué quieren hacer primero? —pregunté a mis amigos Cunninfans, quienes estaban asombrados y maravillados de estar en el Nomicon.

—¡Yo, yo! ¡Quiero un combate amistoso con Randy! —exclamó Grecia entusiasmada.

Frente a ella, apareció un abanico con cuchillas, y frente a Randy, su espada.

—De eso hablaba —dijo Grecia admirando las cuchillas del abanico, acto seguido, se puso en guardia. Randy hizo lo mismo.

Grecia se lanzó sobre Randy, éste bloqueó su ataque con su espada. Ambos chocaban sus armas, tratando de derribar al otro. Se veía que Randy estaba a punto de ganar cuando hizo que el abanico de Grecia cayera a un par de metros de ella. Randy estaba a punto de derribarla cuando ésta desapareció, dejando confuso a Randy y siendo derribado por Grecia, quien lo embistió saltando sobre él.

—¿Cómo hiciste eso? —preguntó Randy asombrado.

—Usé un clon —respondió Grecia muy orgullosa de sí misma—, recuerda que en el Nomicon todo es posible.

Ella le tendió la mano para ayudarlo a ponerse de pie.

—Esa fue un buen combate —dijo Randy—. Creo que te mereces un premio.

Randy tomó un marcador de su bolsillo y firmó el abanico de Grecia.

—¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! —exclamó Grecia abrazando, entusiasmada, a Randy.

—De nada, pero… ¿podrías… no apretarme… tan fuerte? —preguntó Randy con dificultad, pues Grecia lo estaba dejando sin aire.

Grecia lo soltó y Randy recuperó el aliento.


Después del "Nomi-Tour", fuimos al parque de diversiones, al cine y después hicimos una parrillada en la playa. Ver a todos mis amigos Cunninfans, conviviendo con sus personajes favoritos, no tenía precio. Sin duda fue la mejor idea que se me haya ocurrido.

Luego de la parrillada, decidimos ir a La Zona de Juegos de James, pero entonces…

—Ehhh… Josy, ¿desde cuándo tenemos un Charlie Cluckers? —me preguntó Grecia.

Volví mi vista hacia donde señalaba Grecia y vi un gran restaurante con forma de cubeta y encima de éste, un gran pollo.

—¿Qué? —pregunté atónita al ver el restaurante que, se supone, sólo existía en la serie.

—¿Qué no ahí estaba Mic's Comida y Juegos? —preguntó Any señalando un restaurante frente a Charlie Cluckers.

—¿McJares y Juegos? —pregunté aún más confundida. ¡Esos restaurantes sólo aparecían en la serie!

—¡Ey, miren! ¡Es el Foso de Juegos de Greg! —exclamó Howard señalando el lugar que se suponía antes era La Zona de Juegos de James.

Corrí hacia donde estaba el Foso de Juegos de Greg y después avancé hacia el comienzo de la calle, sólo para ver un gran edificio con forma de pirámide, el cual identifiqué como Industrias McFist. También vi que el parque de diversiones ahora era Mundo Yiupi, el cine ahora era un McFist-O-Plex y la playa ahora era el Lago Larusso. Esto estaba mal.

—¿Josy, qué está pasando? —preguntó Randy— ¿Por qué hay tantas cosas de Norrisville aquí?

—Creo que mientras más tiempo pasen ustedes aquí, la ciudad se va pareciendo más a Norrisville —deduje—. Pronto, Harrisville se convertirá en… ¡Norrisville!


Esto era verdaderamente wonk. Mi ciudad se estaba convirtiendo en Norrisville mientras que la verdadera desaparecía. No creí que mi deseo causara tantos problemas.

Todos entramos al Foso de Juegos de Greg, subimos al Foso de Folk (donde la gente va y canta o toca algún instrumento musical), y me senté en uno de los sillones, sola. Me sentía abatida y culpable por lo que estaba pasando; yo sólo quería que mis amigos Cunninfans se divirtieran con los personajes de la serie, y ahora Harrisville se está convirtiéndose en Norrisville. El que se suponía iba a ser un gran día, terminó siendo un mal día, tal como ocurrió en mi cumpleaños.

Desde mi asiento, pude ver a mis amigos Cunninfans, divirtiéndose con los personajes: Steven hablaba con Heidi y Randy, Kath se tomaba fotos con Howard y después se tomó otra con Randy, y Grecia le presumía su abanico autografiado a Ale, Any y Eimy. Varias otras chicas estaban alrededor de Bucky, otras alrededor de Julian, y muchos Cunninfans más, sentados junto a la Chica de camiseta Verde. También pude ver que Isabella y un grupo de chicas le preguntaban algo a Theresa, debieron preguntarle sobre Randy, porque ella se ruborizó.

Puede que haya organizado una fiesta de despedida para despedir a Randy y a los demás personajes, pero no me sentía nada bien. Había hecho esto para que mis amigos Cunninfans se divirtieran, entonces, ¿por qué me sentía tan mal?

—¡Atención todos! —anunció Randy por el micrófono. Éste se encontraba de pie en el pequeño escenario, detrás de él, estaban Rachel, sosteniendo su guitarra y Howard, con su batería de ritmos— Antes que nada, quiero agradecerles todos los Cunninfans por habernos acompañado hoy, se siente increíble tener fans tan brucetásticos como ustedes, pero sobretodo, quiero agradecer a una persona muy especial, a una persona sin la cual ahora no estaríamos todos aquí: Josy, la siguiente canción te la dedico.

Me sonrojé al escuchar lo que dijo: ¡Randy iba a cantarme una canción! Todos aplaudieron y escuchamos.

Where is the moment when we need it the most

You kick up the leaves and the magic is lost

They tell me your blue sky's faded to grey

They tell me your passion's gone away

And I don't need no carrying on

Stand in the line just ahead of the law

You're faking a smile with the coffee you go

You tell me your life's been way off line

You're falling to pieces every time

And I don't need no carrying on

Cause you had a bad day

You're taking one down

You sing a sad song just to turn it around

You say you don't know

You tell me don't lie

You work at a smile and you go for a ride

You had a bad day

The camera don't lie

You're coming back down and you really don't mind

You had a bad day

You had a bad day

La canción era muy hermosa, aún más ahora que era Randy quien la cantaba, pero aun así, no lograba animarme. Me percaté de que Randy me dirigió la mirada, se acercó hacia mí y continuó cantando.

Well you need a blue sky holiday

The point is they laugh at what you say

And I don't need no carrying on

You had a bad day

You're taking one down

You sing a sad song just to turn it around

You say you don't know

You tell me don't lie

You work at a smile and you go for a ride

You had a bad day

The camera don't lie

You're coming back down and you really don't mind

You had a bad day

You had a bad day

Sometimes the system goes on the blink and the whole thing it turns out

Wrong

You might not make it back and you know that you could be well oh that

Strong

Well I'm not wrong

So where is the passion when you need it the most

Oh you and I

You kick up the leaves and the magic is lost

Randy me tendió la mano, le di la mía y ambos comenzamos a bailar.

Cause you had a bad day

You're taking one down

You sing a sad song just to turn it around

You say you don't know

You tell me don't lie

You work at a smile and you go for a ride

You had a bad day

You've seen what you like

And how does it feel for one more time

You had a bad day

You had a bad day

You had a bad day

Al momento en que terminó la canción, todos aplaudieron y ovacionaron. Mis ojos habían quedado frente a los de Randy, esos hermosos y profundos ojos azul zafiro que tantas veces había visto en la televisión.

—Ten, es un regalo —dijo Randy dándome una cinta de tela roja brillante—. La hice con la tela de la bufanda de mi traje Ninja, es elástica y muy resistente.

—Gracias —fue lo único que pude decir. Sentía un nudo en la garganta—. Randy, yo…

—¿Josy? —preguntó una voz femenina proveniente de las escaleras. Me volví y vi a Matt y Sunny, luciendo expresiones de decepción en sus rostros.

—Matt, Sunny, ¿qué hacen…?

—¡Nos mentiste!

—¿Qué?

—¡Ayer dijiste que hoy los devolverías a su serie y no lo hiciste!

—Escuchen, esto no es…

—Dijiste que nunca más nos abandonarías, ¡te estuvimos marcando al celular todo el día!

—¿Y cómo me encontraron?

—Vimos las fotos que subiste —Sunny me mostró en su celular algunas fotos que subí a Facebook de nuestra fiesta de despedida a los personajes. Creo que no aprendí mi lección después de la última vez que pasó esto.

—¡Oh!

—¿Cómo pudiste hacernos esto de nuevo? ¿Cómo pudiste dejarnos de lado por un grupo de personajes de caricatura?

—Chicos, yo…

—¡No queremos escucharte! ¡Porque nosotros, ya no somos tus amigos!

Con esto dicho, Matt y Sunny bajaron las escaleras y salieron de Foso de Juegos. Había perdido a mis dos mejores amigos. Me alejé, cabizbaja y con lágrimas resbalando por mis mejillas, hacia el Foso de Comida, donde me senté en la mesa más alejada de todos.

—¿Josy? —preguntó una voz gruesa en la mesa junto a mí.

—¿Señor Brown? —pregunté al reconocer a mi ex-profesor de Química ¿Qué está haciendo aquí?

—Vine a acompañar a mi hija —fue su respuesta—. Dime, ¿por qué estás aquí tú sola? ¿Tienes algún problema?

—Bueno, mis amigos están enojados conmigo —dije mirando al suelo.

—¿La señorita Griffin y el joven Davis? —preguntó usando los apellidos de Sunny y Matt, respectivamente, ¿por qué no sólo dijo sus nombres?

—Sí, ellos… ellos creen que los abandoné.

—¿Por esos chicos, Randy y Howard?

—Sí, ¿cómo… cómo supo sus nombres?

—No eres la única que ve Randy Cunningham Ninja Total —el profesor se desabotonó el suéter para dejar ver una camiseta con el logo y el nombre de la serie.

—¡No puede ser! ¿Usted es un Cunninfan?

—Aunque no lo creas, sí. Verás, me volví un fan desde que mi pequeña Rebeca comenzó a ver la serie, cada lunes, nos sentamos en la sala para ver los nuevos episodios, a veces jugamos a que yo estoy trokeado y ella, usando un viejo calcetín negro como máscara, finge ser el Ninja y me destrokea.

—¿Rebeca? ¿Qué no es…?

—Sí, es la pequeña pelirroja de 9 años que está aferrada a la pierna de Randy.

—Todo este tiempo… usted era un Cunninfan, pero, ¿por qué no me lo dijo antes?

—Siempre pensé que te desagradaba mi compañía, de modo que jamás pude acercarme a hablarte.

En ese momento me sentí muy mal.

—Lo siento señor, es sólo… que me pasan muchas cosas a diario, no entiendo la química ni las matemáticas, detesto las clases de Artes, Historia y Educación Física, mis padres casi nunca están, mis hermanos no me hacen caso, en la escuela se burlan de mí por ser una Cunninfan… y ahora mis amigos no quieren saber nada de mí.

El Sr. Brown se quedó mirándome unos segundos, como reflexionando, hasta que puso su mano en mi hombro.

—Josy, no tienes por qué culparte por ser diferente, eres única y si algo te gusta, no debes temer a lo que los demás digan, y si se burlan, ¿qué importa?, es porque tienen envidia de lo única y especial que eres, pues eres capaz de ser como en verdad eres y no aparentar ser algo que no. Si tus padres casi nunca están contigo, es porque trabajan duro para que tú y tus hermanos puedan tener lo mejor, y hacen lo que pueden para hacerlos felices; puede que tus hermanos mayores no te hagan caso, pero así son la mayoría de los hermanos, como ya han crecido, les interesan otras cosas y se encierran en sus mundos, aunque a veces parezca que no les importas, en el fondo sí, porque, después de todo, son una familia.

Lo que el Sr. Brown dijo es verdad. Comenzaba a sentirme mejor.

—En cuanto a tus amigos, ve y habla con ellos. Recuerda que todo problema tiene solución, y la mejor manera de resolverlos es mediante el diálogo.

—Tiene razón, señor; pero hay otro problema.

—¿Cuál es ese problema?

—Verá, el cometa Collins en verdad concede deseos, yo le pedí accidentalmente que los personajes de la serie fueran reales, y ahora que están aquí, Norrisville está desapareciendo y si el Ojo de las Eternidades llega a desaparecer, el Hechicero, que también es real y está encerrado bajo la escuela, será libre y destruirá nuestro mundo. Ahora Randy debe regresar a su serie entrando a mi televisión, pero si vuelve, no recordará que alguna vez me conoció y si no vuelve, la serie se cancelará, Norrisville dejará de existir y el Hechicero será libre.

—Ese es un gran problema, ¿cómo planeas solucionarlo?

—Se supone que Randy debió regresar a su serie desde que el Primer Ninja me lo dijo, pero… no quiero que se vaya, él… es mi personaje favorito.

—Entonces, la fiesta que organizaste para ellos ¿era en realidad para ti, no?, para que puedan quedarse contigo.

—Yo… yo no quería que nada de esto pasara —mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas—. Al principio creí que podía quedarme con ambos, pero después de lo que dijo el Primer Ninja… no sé, creo que aunque dije que los regresaría a Norrisville, en el fondo deseaba que pudieran quedarse. Y ahora, mientras más tiempo pasen los personajes aquí, Harrisville se convierte en la nueva Norrisville. Nunca pensé que mi deseo fuera a causar tanto daño.

—Bueno, a veces los deseos pueden tener consecuencias perjudiciales, aun cuando éstos sean muy pequeños.

En ese momento, recordé lo que el Nomicon me dijo: "Hasta el más inocente deseo puede volverse en contra de quien lo deseó".

—¡Claro! ¡Eso es lo que el Nomicon trataba de decirme! Pedí un deseo al cometa Collins sin saber lo que era y me lo concedió sin que yo me lo esperara, y debido a eso es porque Norrisville está desapareciendo y la serie se cancelará. ¡Gracias, Sr. Brown! ¡Ya sé lo que tengo que hacer! —me fui corriendo hacia donde se encontraban mis amigos Cunninfans y los personajes.


(PDV General)

Matt y Sunny caminaban cabizbajos por las calles, hablando sobre lo ocurrido hace rato en el Foso de Juegos.

—No puedo creerlo —dijo Sunny—. Josy ya había dicho que los regresaría hoy a su mundo, pero ella sólo quiere quedarse con ellos.

—Es muy egoísta de su parte —dijo Matt—. No puedo creer que nos haya reemplazado por un Ninja.

—Disculpa, muchacho, ¿acaso dijiste Ninja? —preguntó un hombre de cabello y bigote rubios, vestía un traje elegante color marrón y tenía un brazo derecho robótico con un cerebro con ojos en él. Ese hombre era Hannibal McFist, el archienemigo del Ninja, quien había pasado junto a ellos cuando Matt mencionó al Ninja.

—Ehhh… sí —respondió Matt— ¿Por qué le interesa?

—Seguramente es uno de los personajes de la serie —dijo Sunny.

—¿Qué serie? —preguntó McFist.

—Creo que a Josy se le olvidó contarle a éste —dijo Matt.

—Verá, señor, usted es un personaje de una serie de televisión llamada "Randy Cunningham Ninja Total" —comenzó a explicar Sunny—, pero dentro de poco usted y los demás regresarán a Norrisville para evitar que desaparezca.

—Además de que si desaparece, también desaparecerá una especie de piedra mágica, para evitar que un hechicero salga de su prisión o algo así —agregó Matt.

—Y si ese hechicero escapa, el Ninja podría resultar seriamente lastimado si pelea contra él, porque ahora en una persona real —agregó Sunny.

—¡Oh! Y… ¿cuál era el nombre de la serie? —preguntó McFist, pues ya tenía suficiente información y sólo le faltaba el nombre del Ninja para llevar a cabo su plan.

"Randy Cunningham Ninja Total" —respondió Sunny.

—¿Randy Cunningham?

—Sí.

—¿El Ninja?

—Ajá.

—¿Randy Cunningham?

—Sí.

—¿El Ninja?

Sunny comenzaba a irritarse.

—Bueno, chicos, fueron muy amables —dijo McFist fingiendo una sonrisa.

—Si quiere saber dónde están el Ninja y los demás personajes, es en el Foso de Juegos de Greg —dijo Matt.

McFist se fue en dirección hacia el Foso de Juegos, pero se detuvo frente a un callejón, donde entró y sacó su celular para hacer una llamada. Tenía una mirada malvada en su rostro.

—Sabes, ese sujeto no me dio buena espina —dijo Sunny—. Vamos a ver.

Matt y Sunny se acercaron al callejón donde McFist había entrado y escucharon su conversación.

—Así es, Viceroy, sé quién es el Ninja —dijo McFist a través de su celular—. ¡Envía todos los robots que tengas para acabar con él de una vez por todas!

Matt y Sunny estaban horrorizados, ¡le habían revelado la identidad secreta del Ninja al villano de la serie!

—¡Ay, no! —dijo Matt— ¡Pronto! ¡Debemos avisarle a Josy!

Ambos se fueron corriendo rumbo al Foso de Juegos.


(PDV de Josy)

Fui de prisa hacia el Foso de Folk, me abrí paso entre la multitud de personajes y Cunninfans y me subí al escenario para que todos pudieran escucharme.

—¡Escuchen todos! —anuncié—. Es momento de que Randy y los demás personajes regresen a Norrisville —apenas dije esto, los Cunninfans comenzaron a quejarse.

—¿Qué? ¿Por qué?

—¿Tan pronto?

—¡No es justo!

—Lo siento, pero ya deben volver a su mundo.

Tomé a Randy de la mano y bajamos las escaleras, seguidos por una multitud de Cunninfans enfadados y personajes tristes.

—Chicos, entiendan —les dije una vez que estuvimos frente a la puerta—, deben volver a su serie o se cancelará.

—¡Josy! —gritaron Matt y Sunny entrando al Foso de Juegos.

—¡Chicos, volvieron! —dije sorprendida por su repentina aparición.

—¡Josy, tenemos… !

—¡Esperen! Antes de que digan algo, quiero decirles que lo siento, debí haberlos regresado en cuanto me lo dijo el Primer Ninja.

—¡Pero, Josy, nosotros… !

—Descuiden, entiendo por qué se enojaron, abusé de mi deseo, lo reconozco, pero ahora arreglaré todo antes de que…

Mi disculpa fue interrumpida por el grito de horror de Bucky, quien se encontraba viento a través del vidrio que daba a la calle.

—¡Hay un enorme ejército de robots viniendo hacia acá! —gritó Bucky señalando la calle.

Todos salimos inmediatamente del Foso de Juegos, y era verdad. Al principio de la calle, se encontraba un gran ejército de robots de McFist que habían aparecido en episodios de la serie (al menos los más importantes). Robo-Simios, Sierra-Lobos, Robo-Lagartijas, Krackenstein, la Robo-Mantis, Franz Novochick, el robot activado por popó de gato, la Robo-Serpiente, el Tejón-Bot, el Robo-Cíclope, Rinosaurio, Steve Riley, Psico-Bot, la Robo-Rana, Robo-Arañas, Amplifi-Bots, el Kill Bot, Vaquero-Bots, los Punk-Bots, el Robo-Can, el Hambre-Bot, el Reloj-Bot, el Robo-Ninja, Stero-dáctilos, Raptor-Bot y liderándolos, estaba el T-Rex Bot, tripulado por Hannibal McFist y Viceroy. ¡¿Cómo, cuándo, qué estaba pasando?!

—¡Sal ahora mismo, Ninja! —exigió el malvado multimillonario— O debería decir… ¡Randy Cunningham!

Todos nosotros, tanto personajes como Cunninfans, lanzamos un grito ahogado al escuchar salir de la boca de McFist el nombre de Randy.

—¡Así es, chico! ¡Sé quién eres! ¡Y también sé que voy a DESTRUIRTE!

—¡Esto no es posible! ¿Cómo averiguó quién soy? —se preguntó Randy.

—Creo que debo agradecerles a estos dos muchachos por haberme dado tu nombre —dijo McFist señalando a… ¿Matt y Sunny?

—¿Qué? —les pregunté a mis amigos, incrédula ante lo que acababa de escuchar— Us- ustedes… ¿hicieron esto?

—¡Josy, escucha! —dijo Sunny— No fue nuestra intención, no sabíamos…

—¡No! ¡No me interesan sus explicaciones! —estallé— ¡Ustedes nunca quisieron que saliera con Randy y Howard! ¡Y ahora le contaron toda la verdad a su archienemigo!

—¡Pero, Josy! No…

—¡Váyanse! ¡No quiero verlos más! ¡Largo!

Ambos dieron media vuelta y se fueron, cabizbajos, lejos de mí. Finalmente habían conseguido enojarme. Ahora todos estábamos en peligro por su culpa.

—¡Vámonos ya, Randy! —le dije a Randy, quien no despegaba su vista de aquél ejército de robots— ¡En cuanto entres a mi tele todo volverá a la normalidad!

—No, Josy, tú ve a tu casa y trae aquí la televisión —dijo Randy—, yo trataré de ganar tiempo luchando contra los robots.

—¿Qué? ¡No! Recuerda lo que dijo el Primer Ninja, ¡puedes salir herido o morir ahora que eres real! Es muy peligroso que pelees con ellos. ¡Vamos a mi casa para que entres a mi tele!

—Eso nos tomará mucho tiempo, y no pienso arriesgarme a que alguien salga lastimado mientras nosotros vamos a tu casa. Es mi deber como Ninja proteger al indefenso. También recuerda lo que dijo el Nomicon: "Un héroe sacrifica todo para salvar el día".

Lo miré con ojos llorosos y luego bajé la mirada. Sabía que todo esto era mi culpa y si algo le llegar a pasar, nunca me lo perdonaría.

—Oye… estaré bien, lo prometo —dijo Randy levantando suavemente mi barbilla.

Enseguida me limpié las lágrimas.

—¿Seguro que podrás?

—Intentaré entretenerlos lo más que pueda, además, ya los he vencido antes, ¿no?

Le di una última mirada a Randy antes de darme la vuelta y dirigirme rumbo a mi casa.

—¡Josy, espera! —exclamó Grecia corriendo hacia mí, seguida por mis amigos Cunninfans— Queremos ayudarte.

—Lo siento, pero creo que lo mejor que pueden hacer ahora es ponerse a salvo. Randy y yo lo tenemos todo bajo control, ¿sí?

—Pero, Josy…

—¡He dicho que se escondan! —dije levantando la voz, acto seguido me di la vuelta y me dirigí hacia mi casa.

Sólo espero que nada le pase a Randy mientras tanto.


(PDV General)

—¡Howard! Tú y los demás personajes de nuestra serie, permanezcan dentro del Foso de Juegos mientras yo me encargo de los robots —indicó Randy a Howard.

—¿Estás loco? No voy a permitir que luches contra ellos solo —replicó Howard—. Ya oíste a Josy y al Primer Ninja, ahora estás en el mundo real, puedes resultar herido de verdad.

—Es por eso que no dejaré que me ayuden —dijo Randy—, no quiero que ninguno de ustedes también salga herido. Es mi deber como Ninja protegerlos.

Howard miró al suelo, pensativo.

—Sólo haz lo que te dije —señaló Randy—. Acabaré con los robots en un momento, ya verás.

Howard asintió y se dirigió al Foso de Juegos de Greg.

—¡Ya lo oyeron! ¡Entren todos! —indicó Howard abriendo la puerta para que todos los personajes de la serie entraran.

Una vez que estuvieron todos adentro, se juntaron en el vidrio que daba a la calle para poder ver lo que pasaba.

—Si pude acabar con ustedes en el programa, entonces no creo tener problema con hacerlo en el mundo real —dijo Randy dirigiéndose a la gran multitud de robots con una mirada decidida—. ¡Es la Hora Ninja! —Randy se puso la máscara y las cintas negras y rojas lo envolvieron hasta que estuvo completa la transformación. Ahora el Ninja de Norrisville se encontraba de pie frente a los robots, esperando el momento perfecto para atacar.

—¡ATAQUEN! —rugió McFist, e inmediatamente, los robots se lanzaron contra el Ninja.

—¡Corte Ninja! ¡Corte Ninja! ¡Corte Ninja! —exclamaba el Ninja cada vez que cortaba a un robo-simio por la mitad.

El Ninja estaba tan ocupado cortando robo-simios que no vio que un par de sierra-lobos se acercaban.

—¡Bufanda Ninja! —el Ninja se dio cuenta de los sierra-lobos y los hizo chocar usando su bufanda—¡Bola Boom Ninja! —exclamó el Ninja arrojando una bola negra hacia la Robo-Mantis, destruyéndola— ¡Guadañas Ninja! —el Ninja derribó a Krackenstein con guadañas— ¡Corta Brazos Ninja! —exclamó cortándole los brazos al robot con su espada— ¡Discos Ninja! —exclamó al tiempo en que arrojó varios discos ninja a unas Robo-Lagartijas.

Al parecer el Ninja iba ganándoles a los robots, cuando de repente un misil proveniente del Kill Bot le dio, ocasionando que el Ninja saliera volando y cayera a unos metros de éste, golpeándose duramente contra el suelo.

—¡Uf! Eso enserio me dolió —dijo el Ninja frotándose la cabeza.

No le dio tiempo de levantarse, pues el Robo-Can lo golpeó en la cabeza con su cola. El Ninja, desorientado por el golpe, recibió un corte en el abdomen por parte del Kill Bot, ocasionando que el Ninja lanzara un quejido. Antes de poder reaccionar, el Ninja se hallaba rodeado por el Robo-Ninja, Franz Novochick y Steve Riley. El Robo-Ninja le dio un golpe en el estómago, Franz le dio una patada en la espalda y Steve le dio un golpe tan fuerte, que hizo que el Ninja cayera frente al Psico-Bot, el cual lo golpeó, rompiéndole un par de costillas y ocasionando que se estrellara contra un edificio.

El Ninja se apenas pudo levantarse, su visión comenzaba a ponerse borrosa, se sentía mareado y adolorido. No podía creer lo que pasaba. En la serie era muy fácil vencerlos, pero ahora, en el mundo real, era mucho más difícil.

Desde el interior del Foso de Juegos, los estudiantes de Norrisville veían, angustiados, como el Ninja apenas lograba ponerse en pie. Howard inmediatamente salió del Foso de Juegos.

—¡Cunningham! ¿Qué está ocurriendo? —preguntó Howard.

—Es… más difícil… de lo que pensé —dijo el Ninja jadeante—. En la serie era fácil vencerlos porque cada episodio estaba hecho para que yo ganara en cada batalla.

El Ninja estaba muy afligido, sabía que esta vez no podía ganar. Les había fallado a todos…

Como el Ninja estaba perdido en sus pensamientos, no vio que un robo-simio se abalanzaba sobre él, cuando reaccionó, ya era tarde… Pronto comenzaron a llegar más robo-simios que se lanzaban sobre él, hasta que estuvo cubierto de éstos.

—¡Noooo! —gritó Howard con impotencia.

De pronto, un resplandor anaranjado comenzó a salir del centro de aquella montaña de robo-simios.

—¡Bola de Fuego Tengu! —gritó el Ninja (ahora con su traje rojo y la bufanda y las partes rojas, de color negro), haciendo volar a los robo-simios que lo tenían atrapado. Éstos fueron cayendo, hechos pedazos.

El traje del Ninja volvió a la normalidad, pero no todo estaba bien, el haber usado la Bola de Fuego Tengu lo había debilitado demasiado, además del dolor que le causaban los golpes que había recibido y la cortada en su abdomen. Poco a poco, el Ninja fue cerrando los ojos hasta que sus piernas cedieron y cayó al suelo, inconsciente.

—¡SÍ! ¡Lo logré! ¡Lo he vencido! —clamaba McFist levantando los puños.

En el Foso de Juegos, los murmullos no cesaban tras haber visto al Ninja caer.

—¡Oh, no!

—¡El Ninja fue vencido!

—¿Qué vamos a hacer?

—Howard, ¿qué sucede? —preguntó Theresa preocupada—¿Por qué no se levanta?

Howard miraba con angustia el cuerpo inconsciente del Ninja. Jamás lo había visto perder una pelea.

—Está… está muriendo —respondió Howard, dándose cuenta de la gravedad de la situación.

En ese momento, el suelo comenzó a temblar y a quebrarse. Debido a que el Ninja se encontraba débil, Norrisville desaparecía más rápido hasta que el Ojo de las Eternidades finalmente desapareció. Bajo la Secundaria Harrisville, el Hechicero se había percatado de la desaparición de la piedra a través de una de sus esferas de poder.

—¡SÍ! ¡McFist lo logró! —exclamó el Hechicero con euforia— Finalmente, después de tantos años, podré dejar este horrendo agujero y acabar con el Ninja, ¡de una vez por todas!

El suelo de la Secundaria Harrisville comenzó a partirse hasta que salió una gran ráfaga de humo trokeador, destruyendo el techo. El cielo se volvió verde y se formó una gran nube con forma de remolino sobre Harrisville. Los ciudadanos veían aterrados aquella escena.

—¡Soy libre! —exclamó el Hechicero desde la cima de la Secundaria Harrisville, acto seguido, lanzó ráfagas de humo trokeador por todas partes, convirtiendo en monstruos a los aterrados habitantes.

Desde la calle frente al Foso de Juegos, el Ninja había despertado y Howard lo había ayudado a ponerse en pie. Ambos veían, horrorizados, al Hechicero reír malévolamente.

—¡Ay, no! —dijo el Ninja con una expresión de temor en su rostro.


¡Santos Ninjas! ¿Qué pasará? ¿Llegará Josy a tiempo y salvará la serie? ¿O el Hechicero destruirá al Ninja y se apoderará del mundo? ¡Descúbranlo en el próximo y último capítulo de este brucetástico fic!

The Brucest Writer se despide.

¡Bomba de humo!