CAPÍTULO 7
EL SURGIMIENTO DE UN SENTIMIENTO
Había pasado ya una semana desde que Sakura había regresado a su casa, la habían llenado de atenciones y ella veía sus clases por video gracias a Eriol que siempre estaba pendiente de ella y Tomoyo, habían encontrado en el joven inglés un gran apoyo para ambas chicas.
Por su parte, Li no había vuelto a visitar a su vecina desde aquella vez en su apartamento que habían compartido el té y los dulces hasta la llegada de ese inoportuno médico.
Aun así, había visto como durante toda la semana aquel galeno pasaba por la casa de Sakura, según Eriol para ayudarla con la rehabilitación de su hombro y así pudiera hacer uso de las muletas para volver a clase.
No era un secreto para nadie el interés manifestado en el médico por la chica de ojos verdes y ella se sentía no solo halagada sino feliz con la compañía de este.
Una mañana, Shaoran no tenía clase y sintió como alguien llamaba a la puerta de su apartamento, al salir, era un mensajero con un hermoso ramo de flores y unos chocolates.
- La señorita Kinomoto?
- No señor está equivocado.
- Disculpe esa fue la información que me dieron. Podría indicarme dónde se encuentra?
- Si gusta yo puedo entregárselo.
- Perfecto señor, regáleme su firma.
- Claro, y gracias.
Por la mente de Li surgió una idea un tanto perversa… Claro, primero leyó la tarjeta solo para ver quién era el remitente.
- Claro, tenía que ser. El "doctorcito".
Y… Si este ramo nunca llegara a manos de Kinomoto?, es decir, el mensajero se extravió, podría haberse simplemente perdido y nadie se enteraría… A ti que te importa si lo recibe o no? No es nuestro problema Li, ni que nos interesara! Si. Si.-Mi conciencia siempre tiene la razón.
- Es mejor que me apresure en llevar esto a Kinomoto.
En el apartamento de Li había una llave de repuesto del apartamento de las chicas, en caso de que Sakura necesitara algo y no estuviera en condiciones de abrir la puerta por sí misma.
Bajó el joven por las escaleras llevando en su mano el fastuoso regalo y pensando que a diferencia de todos los demás nunca había tenido un detalle con aquella chica.
Llegó a la puerta del apartamento y habló a la puerta.
- Kinomoto, tengo las llaves, puedo pasar?
La chica que se encontraba sentada en la sala leyendo una revista, se levantó animada para sentarse de la mejor manera, arregló su cabello y le dijo – Si Li, puedes pasar-
El corazón de ella se emocionó muchísimo al verlo pasar con esas hermosas flores y chocolates.
- Toma Kinomoto
- Muchas gracias Li, son hermosas!.
- Disculpa, no son mías, las trajo un mensajero esta mañana y se confundió con la dirección.
Shaoran pudo notar en el rostro de la joven… Que era, tristeza? Decepción?
Sakura en realidad había pensado que eran de parte de Lí y se había entusiasmado muchísimo con la idea, pero al escuchar que no eran de su parte no pudo evitar un gesto de tristeza que trató de disimular luego con una sonrisa.
- De todos modos, muchas gracias Li, no te hubieras molestado.
- Ehhh bueno, no es nada en realidad… Kinomoto, necesitas algo?
- No, creo que no, aunque si puedes, te gustaría tomar el té conmigo? La verdad me siento sola, Tomoyo estará en clase hasta muy tarde.
- Está bien.
- Permíteme… -Trató de levantarse la chica-
- Como se te ocurre Kinomoto?, yo lo haré, solo indícame donde está todo.
- Muchas gracias Li.
Tomaron el té cuando estuvo preparado, pero él no podía olvidar la expresión de la chica cuando le entregó el ramo… de verdad se había sentido triste?, quería hacer algo por ella para compensarla.
- Kinomoto, tienes el almuerzo preparado?
- La verdad no, pensaba llamar a pedir algo, de verdad me apena que Tomoyo esté tan cargada, no me gusta ser una molestia.
- No creo que seas una molestia – dijo Shaoran con un tono reflexivo- eres afortunada en realidad de contar con una persona como tu amiga, se nota que te quiere mucho por eso digo que no creo que te sienta como una carga.
- Gracias Li, eres un chico muy amable en realidad.
Shaoran se sonrojó un poco ante la siempre sonrisa amable y la expresión de los ojos de Sakura.
- Bueno, te gustaría comer algo en especial?
- Mi comida favorita son los fideos con mariscos jejejeje pero no te preocupes, lo que tú quieras está bien.
- No hay problema, puedo preparar eso, permíteme ver en la cocina para saber si debo traer algo más.
Bueno, en realidad tenían su cocina muy bien dispuesta, totalmente dotada y con todo lo que quisieran comer, eso era obra de Sonomi quien a pesar de estar lejos siempre estaba atenta de que no faltara nada para las jóvenes, inclusive trató de poner una persona que se encargada de servirles pero Tomoyo le pidió que no lo hiciera.
- Bueno, creo que aquí está todo, no tengo que traer nada adicional.
- Li, me haces un favor?
- Claro, dime.
- Me ayudarías a poner una silla en la cocina, quiero acompañarte, claro, si me lo permites.
- Humm, si no hay problema.
De manera que mientras Shaoran cocinaba muy ágilmente, Sakura solo le contemplaba, estaba totalmente concentrado y parecía disfrutar muchísimo esa actividad.
- Realmente parece que te gusta cocinar.
Shaoran sonrió dulcemente como si recuerdos llegaran a su mente.
- Era algo que solía hacer con mi padre cuando aún vivía, era un hombre muy ocupado sabes?, pero aun así siempre sacaba tiempo y me invitaba a cocinar con él a pesar que contábamos con personas que se encargaran de eso, pero era un placer para mi padre, siempre me enseñó que era una forma de demostrarle a los demás lo importantes que eran para ti.
Sakura pensó… una forma de demostrar a los demás que son importantes… no, pero en este caso no es así, Li solo me está ayudando.
- Bueno, puedo ayudarte en algo? Podría picar algo para la ensalada, no lo sé, solo dime qué necesitas.
- No te preocupes, además creo que no puedes mover tu brazo con facilidad.
- En realidad estoy mucho mejor, Haruto me ha ayudado con las terapias y ha sido de mucha ayuda.
Haruto… Se había demorado para mencionar al tipo ese – pensaba Shaoran – y no disimuló su disgusto ante lo anteriormente comentado.
- Bueno, supongo que tienes suerte entonces.
- Sabes Li? En momentos como este solo puedo sentirme agradecida, no tengo a mis padres a mi lado, pero aun así todos a mí alrededor hacen que me sienta amada, protegida aunque no entiendo muy bien por qué.
- Es tu forma de ser Kinomoto, siempre llegas con una sonrisa aun cuando estés mal, o en mi caso, aun cuando te he tratado pésimo, siempre fuiste muy amable y eso es lo que las personas ven en ti, por eso inspiras cariño.
- De veras crees eso?
- Si, de verdad y nuevamente me disculpo por la manera como te traté al conocerte.
- No te preocupes, de verdad que a veces soy muy torpe y distraída y eso me lleva a cometer errores.
Siguieron el resto de la mañana charlando, Sakura hablando de su amado padre, lo que para Shaoran era un tema siempre interesante, si admiraba a ese hombre al principio, ahora lo hacía aún más, al conocer por su hija la calidad de persona que era.
También hablaron sobre su madre y lo feliz había sido a su lado, que diferente era de su madre Ierán, Nadeshiko había sido una madre amorosa y eso se reflejaba en Sakura, su dulzura, paciencia e interés en el bienestar y los sentimientos de los demás. En cambio él, solitario, a veces egoísta, se aislaba por su propia elección de relacionarse con los demás.
- Creo que está listo – dijo Shaoran- Te ayudaré a ubicarte en el comedor
- No te preocupes, yo puedo sola.
Claro que no, todavía estaba golpeada y sin darse cuenta se apoyó sobre su brazo enfermo, lo que la hizo tropezar y casi caer, pero Shaoran alcanzó a tomarla de la cintura para evitar la caída y ella por su parte solo se sonrojó. Lo siguiente que sintió fueron sus brazos que la levantaban.
- Creo que será mejor si te cargo, sujétate de mi cuello por favor.
Ella obedeció y durante los pocos instantes que estuvo en sus brazos pudo percibir su aroma, era muy masculino, sus brazos fuertes y su pecho, parecía que tenía un excelente físico, así, sonrojada como estaba, levantó su rostro para mirarlo un poco más. El joven en realidad tenía un rostro hermoso, masculino, esa mirada profunda que ya había notado varias veces sobre ella y sus labios…
Justo cuando miraba esos labios, Shaoran inclinó su rostro hacia ella, lo que provocó que estuvieran muy cerca uno del otro, se miraron a los ojos perdiéndose por un momento, de repente el sintió un impulso por besar esos labios hermosos…
Por Dios Shaoran que estás pensando, suéltala ya!
Súbitamente fue consciente de lo que estaba pasando y se turbó mucho, ya estaban en el comedor. Cuánto tiempo estuvieron así?, ninguno lo supo, pero suavemente él puso a la chica cómodamente sobre la silla mientras los corazones de ambos latían violentamente pero sin que el otro se diera cuenta.
- Traeré la comida
- Si, si, muchas gracias.
Dios, qué me está pasando? Por poco la beso? Pero ella también me estaba mirando, qué está pasando aquí? No, no, no, vine a este país buscando mi libertad, mi destino, forjar mi futuro, no puedo distraerme con tonterías ahora.
Pero… Dios, es tan hermosa… Tan frágil, tan sincera y dulce. NO, no puedo permitirme pensar de ese modo, además, parece que ya tiene a alguien más interesante en quien fijarse y es mejor así.
Llevó la comida a la mesa ignorando por completo los pensamientos de la joven allí sentada, que por su parte había estado pensando en la cercanía con Li, Dios, nunca había sentido esto, pensé que se me iba a salir el corazón, estaba tan cerca, tan cerca… Pero él no me ve de la misma manera y no puedo perder el tiempo en alguien que no está interesado en mí más que para brindarme una ayuda, es un joven muy amable, pero es solo eso.
- Está delicioso Li!
- Me alegro que te haya gustado, - le sonrió con la misma expresión que había tenido al recordar a su padre. Y es que esa era una sonrisa que muy pocas personas conocían y rara vez alguna ocasión provocaban en él-.
Apenas empezaban a almorzar, la puerta del apartamento se abrió dejándose oír la voz de Tomoyo – Ya llegué Sakura-
Estaba en compañía de Eriol.
- Perdóname la hora, pero traigo el almuerzo. – se detuvo al ver a ambos jóvenes sentados a la mesa con la comida caliente y un olor delicioso proveniente de la cocina.
- Hola Li, que alegría verte – decía Eriol-
- Bueno pues vine a traer algo que dejaron para Kinomoto y al ver que no tenía almuerzo y yo igual debía preparar el mío, pues aproveché para hacerlo aquí, espero no haber sido muy atrevido Daidouji.
- Claro que no Li, todo lo contrario, me siento muy agradecida que estés aquí cuidando de mi amiga, me sentía realmente mal de no estar aquí con de ella.
- Tomoyo no digas eso –intervino Sakura- tú siempre has estado para cuidarme pero tienes responsabilidades así que no te preocupes por mí.
- Bueno, hay suficiente para todos, siéntense por favor, traeré para ustedes.
- De ninguna manera Li, ya has hecho demasiado, además trajimos un delicioso pastel para el postre. Siéntate tranquilo.
- Yo te ayudo Tomoyo, salió Eriol tras de ella.
Shaoran se sintió tranquilo pues con la presencia de Tomoyo y Eriol no tendría que pasar tanto tiempo solo con Sakura y sus pensamientos hacia ella. Si, podría distraerse mejor.
Además que ya pronto era hora de irse a clase.
- Bueno, ya tengo que irme – dijo Shaoran levantándose de la mesa-
- Li, de verdad te agradezco mucho por lo de hoy.
El joven solo la miró, Esa sonrisa, es realmente hermosa.
Se despidió de los otros dos jóvenes que aún se encontraban comiendo y salió del apartamento.
Tengo que alejarme de ella, si, será lo mejor, no tengo tiempo para distracciones ahora. Pensaba mientras subía por las escaleras rumbo a su departamento.
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- Bueno señorita Kinomoto, veo que su recuperación ha sido excelente, con un poco de terapia física recuperará su ritmo de vida y no tendrá secuelas.
- Lo ves preciosa? Ya te había dicho que todo estaría bien – decía Haruto a Sakura con su particular sonrisa.
Preciosa? Si, preciosa! Durante el transcurso de la convalecencia de Sakura el médico pasaba todos los días a su apartamento hasta que un día mientras tomaban el té (estando solos, pues Tomoyo estaba con Eriol en otro lugar. Y no, esos dos aunque permanecían siempre juntos, no eran novios todavía), el médico se había decidido a formalizar su relación con Sakura y le hizo saber de sus sentimientos a través de un tierno beso, que aunque no era el primero para ella, en realidad solo había besado a dos chicos en toda su vida!, por eso este momento era especial, o eso pensaba, porque aunque le gustaba mucho aquel joven doctor y obviamente él también sentía lo mismo, ese beso no había sido tan significativo como ella imaginaba, siempre pensó que un beso con el amor de su vida sería algo indescriptible… Como magia.
En fin, ya llevaban dos semanas siendo novios y él seguía tan atento con ella como siempre, acompañándola a su último chequeo médico y desbordado en amabilidad y dulzura con su hermosa novia.
Sakura era la envidia de muchas, en el hospital cuando veían al admirado doctor con su novia solo la miraban y murmuraban. Que suerte tiene esa chica!
Sus compañeras de universidad que ya le conocían, también recalcaban su buena suerte con esa conquista. Ella solo se sonrojaba, si, era afortunada, la trataba como una verdadera princesa, él era un perfecto caballero (Hasta ahora).
Shaoran por su parte no había vuelto a ver a Sakura desde aquel día, evitaba a toda costa encontrarse con ella, hasta había dejado de ir al café que tanto le gustaba (donde seguía trabajando la chica aún con muletas), por lo menos mientras fuera su turno. Solo la veía de lejos algunas veces por el campus y en muchas ocasiones con su "flamante" novio.
Haruto había dejado a Sakura en el café donde trabajaba pues empezaba su turno, bueno en realidad no era su turno, estaba cubriendo a su compañera y como no tenía clase le haría el favor.
Entró rápidamente, se puso su delantal y se paró tras el mostrador que era donde había estado todo el tiempo de su recuperación gracias a las consideraciones de su jefe, para que no tuviera que moverse demasiado le había asignado ese puesto.
Era una tarde tranquila, ella disfrutaba mirando a las personas que ingresaban, muchos de ellos de la universidad, jóvenes compartiendo con sus compañeros, por momentos algunos docentes y allá en el último rincón, un joven, cabello castaño oscuro y con el ceño fruncido (Así era siempre), no se le veía enojado, sino más bien concentrado.
- Es Lí, dijo de tal manera que su compañera Minako le había escuchado.
- Lo conoces? – Dijo Minako-
- Bueno, estudia en la universidad y es mi vecino.
- Ese muchacho me encanta decía la joven, todos los días viene por un largo rato con sus libros, es realmente lindo, pero por más que intento, al parecer no es muy sociable.
- En realidad, esa es su personalidad, parece solitario, pero en realidad es un chico muy amable. Pero dices que viene todos los días, por qué nunca lo he visto?
- Ahh es que "casualmente" viene cuando no estás de turno.
- Ya veo, dijo Sakura mostrándose pensativa.
- Oye Sakura, te encuentras bien? De repente te quedaste en el limbo y tienes la cara roja, estás enferma?
- Ahhh no, perdón solo estaba pensando en algo. Su mente la llevó a aquel momento en su apartamento cuando se habían mirado fijamente y con tanta cercanía. En este momento él llevaba unos lentes puestos. No recuerdo que usara lentes.. Pero se ve realmente guapo, más maduro e interesante.
- Minako, sabes qué le gusta beber?
- Siempre pide mocha con pastel de chocolate, parece que le gusta mucho.
- Bueno, espérame aquí- se percató de que la mesa de Li estaba vacía-
Preparó un delicioso café Mocha y tomó un pedazo de pastel estaba recién hecho y olía delicioso. Aún cojeaba un poco pero se dirigió a la mesa del chico.
Shaoran por su parte estaba totalmente absorto en su lectura sin darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor, cuando de repente vio que pusieron algo sobre su mesa, levantó sus ojos del libro mirando por encima de sus lentes y dijo:
- Perdón señorita, pero aún no he pedido nada.
- Lo sé, la casa invita.
Cuando miró, frente a él se encontraban esos ojos, los mismos que había extrañado durante todos esos días que no la había visto y esa sonrisa en sus labios… Esos labios…
- Kinomoto… pero qué haces aquí? – se sobresaltó-
- Aquí trabajo, lo dijo la chica sin borrar su sonrisa. Disculpa, te asusté?
- No, solo que no sabía que estabas de turno. Rayos, tanto que traté de evitarla, Hiragizawa me dijo que no estaba de turno a esta hora.
Escuchó la voz de Sakura que lo sacaba de su pensamiento.
- Hace muchos días que no te veía Li, de verdad se me hacía muy extraño.
- Ehmmm, no, solo que he estado muy ocupado, seguramente es eso.
- Desde cuando usas lentes?
- Ehhh? Ahhh, no, solo que a veces me canso por leer tanto, el médico me lo recomendó.
- Ya veo, bueno, lastimosamente no puedo quedarme a charlar, ya sabes, el trabajo, pero espero que disfrutes mucho tu café.
Li no pudo evitar sonrojarse mientras la miraba partir.
Traía su delantal de trabajo, pero pudo notar que vestía una falda rosa más arriba de la rodilla y una blusa blanca de manga larga ceñida al cuerpo, lo que dejaba ver su hermosa y delicada figura; el cabello recogido en una coleta alta.
Sentía como su corazón martillaba en su pecho. Pensé que dejando de verla se me pasaría esta tontería -el chico reflexionaba- antes la veo más hermosa, como puede ser eso?
Por su parte Sakura mientras se dirigía al mostrador -esto no está bien, yo tengo un novio y lo quiero mucho, pero por qué Li genera esta reacción en mí. Se ve tan guapo con esos lentes…
- Pudiste hablar con él?
La pregunta de Minako la sacó de sus pensamientos.
- Claro, te dije que somos conocidos, y como lo vi tan concentrado pensé que querría tomar algo.
- Eres muy amable Sakura, no te parece que se ve muy guapo con esos lentes?
- Siiii, respondió sin pensar. – Bueno es decir, sí, creo que le quedan bien-
- Bueno, pues tú cuentas con la buena fortuna de tener un novio como el que tienes, por mi parte, ya verás que me voy a esforzar para llamar la atención de ese chico, no existe el primero que se me haya resistido, lo voy a conquistar – había decisión en la mirada de la chica-
- Ehhh? Conquistar a Shaoran?.
- Con que ese es su nombre? Dime. Qué más sabes de él?
- Bueno, proviene de Hong Kong, estudia arqueología, cocina delicioso… Tiene un cuerpo magnífico… Pero qué estás pensando Sakura!.- en realidad es muy reservado, no puedo darte mas información.
- Es una lástima, pero será más placentero para mí averiguarlo.
Por su parte, aunque parecía que leía, la mente de Shaoran solo pensaba en la manera de sacarse de la cabeza a aquella chica, cuando sintió que otra lo miraba fijamente y frente a él.
- Señorita necesita algo?.
- No, solo te estaba mirando,
- Y se puede saber por qué? No me gusta – dijo con perfectos modales pero frunciendo el ceño-
- Porque me parece que eres un chico encantador, te veo todos los días en este lugar.
Shaoran se ruborizó ante las palabras de aquella chica decía mientras se percataba de que era una joven realmente hermosa. Largo cabello negro, ojos color miel, alta, delgada. Muy bonita en realidad. No era su costumbre pero siguió en conversación
- Cuál es tu nombre?-preguntó la joven mesera-
- Me llamo Li Shaoran.
- Yo soy Minako fujimiya, mucho gusto. Shaoran.
- Si no te molesta prefiero que me llames Li, no me gusta que me llamen por mi nombre.
- Bueno, eso en realidad no importa, solo me interesa que seremos buenos amigos no es así?.
Era como si anticipara las respuestas de Shaoran. De verdad es hermosa, pero no como Kinomoto, esta chica es más vivaz, Sak… Kinomoto por su parte es mas dulce, delicada. Oye y que tal si… No dicen que un clavo saca a otro clavo? Ayyy que pensamientos los tuyos Shaoran no podemos distraernos… Aunque sería un buen método para sacármela al fin de la cabeza…
Lo intentamos?...
