Hola a todos! Los que han tenido el tiempo y la voluntad de leerme, de todo corazón les digo: GRACIAS! de verdad lo hago con muchísimo cariño y deseo que lo disfrute. En este capítulo veremos un poquito más de ExT.

Así mismos, déjenme sus rewiews, es muy importante para mi conocer sus opiniones.

Besos para todos!

CAPÍTULO 8

SIEMPRE EN MI MENTE.

Minako seguía hablando con un serio y monosílabo Shaoran, aquella chica sí que era insistente!. Pero al pasar el rato veía que él no le seguía la conversación pero tampoco la echaba (Shaoran no era para nada grosero, pero si podía ser muy enfático cuando no deseaba la compañía de una persona).

Sakura, si bien realizaba su trabajo no podía evitar estar pendiente de lo que se desarrollaba en la mesa de Shaoran

Pero Minako al ver que no lograba mayor cosa le dijo a Shaoran.

- Hagamos algo, si te hago reír aceptas salir conmigo?

Shaoran la miró sin creer lo que decía.

- Me estás invitando a salir? Disculpa pero la verdad no me interesa. Además, muy pocas cosas me hacen reír de verdad, así que no creo que sea posible.

- Bueno, si crees que es tan difícil por lo menos déjame intentarlo y si logro lo que según tú es imposible, entonces saldrás conmigo.

- Está bien – dijo Shaoran-

Bueno pero será en un rato, llegaron clientes y debo atenderlos, ya regreso.

Shaoran suspiró aliviado – creo que esa muchacha no se ha callado ni un solo instante desde que llegó, aunque en realidad es muy bonita – regresó a su pensamiento anterior- Posiblemente ella me ayude a distraerme un poco y sacarme estas ideas de la cabeza. Pero antes de decirle que si, esperemos a ver si logra su cometido.

Sakura intentó no mostrarse muy curiosa, pero le preguntó tímidamente – Cómo te fue con Li?-

- Muy bien, hicimos una apuesta.

- Una apuesta?

- Si, si logro hacerlo reír, saldrá conmigo, qué te parece?

- No me digas – dijo Sakura con un tono un tanto irónico-

- Si, pero en este momento no se me ocurre nada, trato de ganar tiempo atendiendo a esa pareja a ver qué se me ocurre.

Sakura se dirigió al mostrador para vender unas galletas y su compañera la miraba, - que bien lo hace ahora Sakura – pensó Minako, y saber que cuando empezó era un total desastre-. ¡Eso es, le contaré de esa vez!

La chicha regresó a la mesa donde se encontraba Shaoran quien había retomado nuevamente su lectura y nuevamente había sido interrumpido.

- Regresaste – dijo Li con tono cansado-

- Claro que si! Pensaste que no lo haría?

- Bueno en realidad pensé que no habías encontrado la manera de hacerme reír. Pero también pensé ¿Cuál será la contraparte de esta apuesta? ¿Qué gano yo si logras lo que quieres?.

- Te dejaré en paz, lo prometo. Nunca más volveré a molestarte.

Por fin! – Pensó Shaoran-

- Bueno, está bien, inténtalo entonces.

Sakura miraba de lejos interesada el desarrollo de la conversación.

- Cierta vez – inició Minako- hace no mucho tiempo, ingresó a trabajar una nueva chica en este café, muy bonita y carismática pero sin ninguna experiencia. El jefe la recibió de inmediato, pero el primer día, debía atender a un grupo de jóvenes que había llegado jajajaja – el solo recuerdo le daba risa – llevó todos los pedidos en una sola bandeja, obviamente eso no se debe hacer, y cuando iba llegando a la mesa pensando que lo había logrado, empezó a trastabillar hasta que la bandeja salió por los aires, cayendo todos los vasos de café sobre ella jajajaja, sobra decir que quedó bañada de pies a cabeza jajajaja fue demasiado gracioso!

- jajajajaajaja, reía Shaoran, pero solo porque en esa escena se imaginó perfectamente a Sakura.

- Jaaaaa Lo logré! Y a la primera!

- Cómo? – Cómo pude ser tan tonto me estaba riendo, se lo puse muy fácil, pero parece ser inevitable al imaginármela así.

- Te lo dije! Ahora tendrás que salir conmigo.

- Está bien, soy un hombre de palabra, pero termina de contarme como terminó todo.

- Bueno, todo el lugar quedó en silencio, pensamos que quizá se pondría a llorar avergonzada, pero cuando levantó su rostro, solo sonrió dulcemente, estaba totalmente roja y empapada. Se puso la mano en la cabeza y dijo ¡Lo siento mucho!. Todo el lugar estalló en una sola carcajada, hasta el jefe que debería estar enojado se estaba riendo. De verdad es una chica maravillosa – concluyó Minako –

- Esa persona era Kinomoto verdad?

- Cómo lo supiste?

- Sólo lo intuí – dijo Shaoran- sonriendo dulcemente mientras seguía imaginando aquella situación y a la protagonista de la misma. Debió verse hermosa en esa ocasión, toda bañada de café. –pensó Li-

A lo lejos, una sorprendida Sakura había escuchado las risas en aquella mesa, y ahora lo veía sonreír como solo le había sonreído a ella una vez y sin entender por qué, se sintió triste.

- Lo logré Sakura!, la voz de su compañera la sacó de sus pensamientos.

- Ahhh? Disculpa, estaba distraída, no te escuché. – y claro que lo había hecho, pero prefería pensar que no lo había hecho.

- Te digo que saldré con él, el próximo viernes! Me siento feliz!

No pasó desapercibida para la joven compañera de Sakura la sombra de tristeza que se posó sobre aquellos ojos verdes.

- Sakura, acaso te molesta que salga con él?

- Noo, no, no, como se te ocurre, recuerda que tengo a mi novio, es solo que estoy muy cansada en verdad.

- Bueno, si tú lo dices, pero en serio si te molesta o algo, cancelo todo.

- No te preocupes, me alegro por ti y la abrazó.

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Cuatro meses pasaron desde aquella situación, ya Sakura cumplía 5 meses de noviazgo con el doctor Haruto, era una relación tranquila, la chica había empezado a desenvolverse en círculos sociales más sofisticados, había conocido a los padres de su novio, aunque tenía la impresión de que ellos no estaban muy contentos con ella (tenía la razón), se sentía satisfecha con su relación.

Por su parte Tomoyo y Eriol seguían… En las mismas, no pasaba nada, a pesar del evidente cariño que existía entre ellos, pasaban todo el tiempo juntos y nadie comprendía el motivo por el cual no formalizaban su relación.

Una noche Eriol le hizo una invitación especial, le dijo que se vistiera muy bien y ella a pesar de estar muy nerviosa así lo hizo.

Sakura la ayudó a vestirse, esperaba que esta noche fuera el momento en que por fin Eriol tomara la decisión de declararse a su amiga. Lo que ignoraba la chica de ojos verdes era que su amiga era quien siempre había eludido ese momento, cuando la conversación con Eriol se ponía muy seria cambiaba el tema o simplemente se iba, impidiendo que el chico lograra su cometido.

- Esta noche será diferente – se decía el joven de ojos azules mientras acomodaba su corbata, se había puesto un traje de corte inglés y de diseñador, se veía totalmente encantador.

Por su parte Tomoyo estaba vestida con un hermoso vestido negro satinado de estraple que llegaba un poco más abajo de la rodilla y con una abertura que dejaba ver un poco de su pierna derecha, zapatos de tacón altos que la hacían ver mucho más estilizada y elegante, su cabello peinado medio recogido y con un detalle brillante y finísimo que resaltaba aún más en su negra cabellera.

- Si con esto no se decide, entonces está loco – pensaba Sakura quien estaba entusiasmadísima esperando que Eriol llegara, mientras su amiga era un manojo de nervios, no sabía por qué estaba tan asustada, no era la primera vez que salía con Eriol, pero siempre había sido informal, solo que cuando la invitó había cierto brillo en su mirada que la hizo poner nerviosa.

Sonó el timbre y Sakura salió a recibir al joven Hiragizawa - te ves muy atractivo Eriol!, espera un momento, llamaré a Tomoyo-

Este por su parte al ver a la joven Daidouji asomar por la puerta no pudo evitar sonrojarse, se veía absolutamente…

- Perfecta – dijo sin percatarse.

Tomoyo se sonrojó por lo que acababa de escuchar.

El joven extendió su brazo hacia su compañera para tomarla de gancho y pasar juntos el elevador para dar inicio a su encuentro especial. Sakura por su parte se quedaría en el apartamento ya que su novio estaba de guardia en el hospital.

No supo por qué, pero súbitamente se sintió muy sola.

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Cuando llegaron al primer piso, había un hermoso auto muy elegante esperándolos a la entrada del edificio.

Eriol abrió la puerta a su compañera invitándola a subir, para posteriormente hacerlo él.

- A dónde vamos?

- Confías en mi?

- Claro que sí, solo que me da curiosidad.

- No te preocupes, te va a encantar.

Llegaron a un restaurante muy elegante ubicado en el sector más exclusivo de Tokio y al entrar fueron recibidos por el anfitrión del lugar, quien les indicó que su mesa ya estaba dispuesta.

Mientras ingresaban al lugar fueron el centro de todas las miradas, Eriol estaba guapísimo y Tomoyo con toda su gracia y elegancia se veía absolutamente hermosa. Algunos inclusive comentaron que eran una pareja soñada.

- Aquí está su mesa joven Hiragizawa.

- Muchas gracias Claude.

Se ubicaron en sus respectivos lugares, uno frente a otro. Estaban situados en la parte de atrás del restaurante, un balcón privado adornado románticamente con pequeñas lucecitas y flores, de donde podía divisarse la luna y estrellas de esa despejada noche.

Por un momento la chica parecía tener frío, según lo notó su compañero.

- Tienes frío Tomoyo? - preguntó mientras tomaba su mano-

- No te preocupes estoy bien, dijo ella con su encantadora sonrisa.

- Estás absolutamente encantadora esta noche, pensé que eras una visión cuando asomaste por la puerta.

Levemente sonrojada la joven respondió – y tú estás muy guapo –

Ambos se quedaron mirándose en silencio mientras el joven pensaba – podría mirar esos ojos toda la vida-

- Bueno, y cuéntame a qué se debe todo esto?

- Hace cuánto nos conocemos?

- Yo diría que casi seis meses.

- El tiempo pasa volando, parece que fue ayer la primera vez que te vi.

- Pienso lo mismo Eriol.

Mientras cenaban, conversaron de todo un poco como siempre lo hacían, era normal sentirse así cuando estaban juntos, totalmente cómodos, sin ningún tipo de restricción.

Al terminar la cena Eriol invitó a su compañera a dar un paseo por los alrededores del jardín al cual daba acceso aquel balcón.

- La noche está preciosa – comentó la chica-

- No tanto como tú.

Ella, quien siempre era tan controlada y serena, sentía en su corazón como una revolución, estaba nerviosa, algo pasaría esa noche, su corazón se lo decía.

- Ahora qué haré, aquí no es posible evadirlo como siempre.- pensaba la joven-

- Tomoyo, hay algo de lo que he querido hablarte hace ya mucho tiempo pero noto que siempre me evades.

- Eriol, es que creo saber lo que vas a decirme y considero que no es lo más conveniente.

- Si, sé que ya sabes lo que pienso hablar contigo, es una de las muchas cosas que me gustan de ti, pero no entiendo qué pasa? No puedes negar que yo te gusto, lo veo en tus ojos cada vez que me miras – tomó las manos de ella entre las suyas

-Por favor Eriol no hagas eso, cuando decía eso sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas.

Al verla, el chico sintió que le aprisionaban el corazón, no quería verla llorar, pero tampoco entendía por qué lo hacía.

- Por qué huyes, de qué tienes miedo? – le dijo el joven mientras levantaba su rostro suavemente. – Solo deseo cuidarte, hacerte feliz, desde que te vi por primera vez en ese baile, tan hermosa como ahora, quedaste grabada en mi corazón.

Un par de lágrimas empezaban a correr por las mejillas de la joven, mientras susurraba – tengo miedo –

Escuché bien? Dijo que tiene miedo? Qué es lo que no me has dicho Tomoyo?-pensaba Eriol

Tomó nuevamente las manos de la joven entre las suyas – por favor, ayúdame a entender, de qué tienes miedo? Sea lo que sea quiero enfrentarlo contigo, estoy aquí para ti, no permitas que esos temores te aparten de mi vida, por favor, te necesito.

Ella lo miró con tristeza – No me conoces Eriol, soy la persona amable y dulce pero nunca vulnerable, busco cuidar siempre de los demás como nunca lo han hecho conmigo, mi madre me ama, lo sé, pero mi padre, sin embargo, siempre estuvo lejos de nosotras, muy ocupado decía y ella sufrió mucho por su culpa, por su abandono e indiferencia. NO quiero que me suceda lo mismo, no lo voy a permitir! No quiero que mi felicidad dependa de nadie, lo entiendes?!

- Tomoyo, desde que te vi por primera vez, sentí que había nacido para protegerte, lo que sucedió esa noche no fue casual, yo conozco a la chica dulce y amable, pero también a la vulnerable y te quiero, te quiero a mi lado así como eres, aún con tus temores, quiero mostrarte que el amor no es eso, es darlo todo, sin reservas y estoy dispuesto a todo por ti. Si esta noche me rechazas, no importa, lucharé el tiempo que sea necesario, no me daré por vencido – había determinación en su mirada y eso impactó a la joven cuyas manos retenía casi con desesperación.

Ella miró en sus ojos, se veía la sinceridad, la preocupación y el inmenso cariño que el joven le tenía.

Sin embargo apartó nuevamente sus mano y le dio la espalda yéndose del lugar, pero sintió como él la tomaba fuertemente de la mano atrayéndola hacia él, cuando se dio cuenta el rostro de Eriol estaba a milímetros del suyo y sus labios… Sus labios.

Eriol con sus ojos cerrados y tan cerca de los labios de Tomoyo solo le dijo – Dime que no me quieres y te dejaré en paz-

- Qué? La voz de la chica era un hilo.

- Si, mírame a los ojos y dime que no me quieres, solo así no volveré a tocar el tema y me conformaré con ser solo tu amigo.

Los ojos de la chica solo contenían las lágrimas, estaba nerviosa, veía el rostro de aquel chico tan cerca al suyo y su corazón martillaba con locura.

Eriol tomó su otra mano y la puso en su pecho.

- Lo sientes?, este corazón solo late por ti, te necesito en mi vida, te necesito Tomoyo.

Al terminar aquella frase, simplemente pasó, ella sintió como los labios del joven se posaron en los suyos, suavemente, sentía como si levitara en esos momentos y Hiragizawa también lo sintió.

- Es imposible decirle a alguien que no lo quieres cuando tus labios dicen lo contrario - le dijo a la chica al momento de separarse, pero solo por un momento porque volvió a besarla y ella no podía oponer resistencia alguna, así que ella también se dejó llevar y puso sus manos en el cuello del joven. Era un momento mágico…