QUE ONDA CHICOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOME CON OTRO CAP DE ESTE GRAN FANFIC. PERDONEN LA DEMORA, ES QUE LA ESTOY VIENDO DIFICIL PARA DESARROLLAR LA SEGUNDA MITAD DE ESTE FIC. YA QUE, LES SERE SINCEROS. REALMENTE EL FINAL DEBIO SER HACE MAS DE 5 CAPITULOS PERO ESTOY HACIENDO TODO LO POSIBLE PARA ALARGARLO YA QUE PARA MI ESTE ES EL MAS COMPLETO Y EL MAS LEIDO JAJA ASI QUE, ESPERO LES GUSTE ESTE CAP Y NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA.


-¿y como es el lugar donde esta papá?

-en un hermoso lugar. Realmente hermoso.

-¿Cómo es?

-es un gran jardín con hermosas flores, y caminos de piedra tallada.

-¿esta muy lejos mami?

-No tanto hijas mias. No tanto. Digamos que esta más cerca de lo que creen.


CAPITULO 26: EL INICIO ¿DE QUE?

Despues de ver aquel extraño suceso paranormal, Celeste y yo regresamos a Mexico donde nos esperaría Andrea en el Aeropuerto. Mientras tomabamos el vuelo había unos cuantos niños quienes reconocieron a Celeste en el acto pidiéndole autógrafos o fotos. Yo solo veía sus caras inocentes al estar con Celeste y ella actuando de una manera increíble. Parecía ser que disfrutaba estar con los niños. Como si lo tuviera en los genes. Después de unos minutos Celeste se acomodo en su asíento aunque recibió varios regaños por las azafatas por estar fuera de su lugar, Celeste estaba realmente feliz. Aunque, me da miedo. Me da miedo que Celeste se tenga que ir a Equestria un dia. Que solamente me diga "Adios" o solamente desaparezca, me causa escalofríos. Aunque se que si se queda será una excelente esposa. La mejor del mundo, ahora solo queda planear la boda. Tal vez Andrea me ayude a planear todo, después de todo también es una mujer. Después de unas horas Celeste se había dormido en el asíento de mi lado derecho mientras yo seguía en vela viendo por la ventana del avión y veía las estrellas brillando con una intensidad enorme, parecía que podía tocarlas con mi mano si tan solo la estirara un poco.

Siento en el fondo que lo que sucedió con Thomás y la princesa Luna fue una señal pero ¿de que? ¿el inicio del final? Realmente no pensare en ello, no quiero que esto tenga un final. Hare todo lo posible para estar con mi Princesa, con Reina Celeste. Al final me quede dormido mientras apreciaba el ambiente aéreo. El sueño que tuve no fue nada especial, era un sueño común y corriente: estaba en un altar con un traje de gala y a mi lado derecho estaba Celeste con un vestido de novia muy bien elaborado, podía ver diminutos cambios en ella, sus alas eran más grandes aun y tenían diminutas rayas multicolores entre ellos estaba el dorado, violeta y azul. Y su cabello rubio y con ese aura multicolor que la distinguia, sino que realmente su cabello estaba teñido de ese arcoíris multicolor, mire hacia atrás y vi a cientos o quizás miles de personas entre ellos reporteros pero la mayoría eran personas que yo conocía. No vi ningún personaje del universo de Celeste, solo eran personas humanas, regrese la mirada hacia el frente donde estaba el padre de la iglesia hablando más no escuchaba ninguna voz alguna proveniente de su boca, pero algo paso. No lo se, detrás del padre vi una estatua de un hombre empuñando una espada con la CutieMark de Celestia en la base de la empuñadura, la estatua de este hombre parecía tener mi aspecto, realmente era yo aunque no lo sabia con certeza. La base de la estatua estaba llena de Moho y las letras que estaban grabadas eran ilegibles. Regrese la mirada a Celeste y ahora ella estaba en su forma original pero tenia un vestido de color negro con detalles dorados en las solapas del vestido que solo cubria la mitad del cuerpo y parecía una capa negra, tenia un sombrero negro como si fuese un vestido funerario. ¿Qué esta sucediendo ahora? No lo entiendo.

Repentinamente abri los ojos para ver que el avión estaba apunto de aterrizar en el aeropuerto de nuestra ciudad, Celeste aun seguía dormida. Ella esbozaba una sonrisa calmada, solo me acerque y le di un beso en la frente, tal vez la despierte o tal vez no. Me gusta verla dormir, tiene un aspecto puro e inocente. Pero a los pocos minutos el avión aterrizo y el temblor al tocar tierra Celeste despertó lentamente viéndome con una mirada somnolienta pero alegre. Al final nos dimos un beso corto en los labios y poco a poco la gente fue saliendo hasta que salimos nosotros pero en vez de ir a la terminal Celeste me llevo a caminar por la pista de aterrizaje, se puso detrás mio pasando sus brazos bajo los mios y salimos volando de golpe, vi que Celeste dejo varias plumás. El cielo era hermoso, muy azul. No había muchas aves en el cielo. Afortunadamente nuestro hogar estaba cerca del aeropuerto. Vi bajo a nosotros muchos vehículos, cosa que es habitual en la ciudad. Celeste estaba sonriendo de una forma tan natural, realmente esperaba llegar a nuestro hogar pero…vi algo, algo que me recordó a la princesa Luna. Un trozo de su oreja se había petrificado y rápidamente Se envolvió en un aura dorado volviendo a la normalidad, Celeste hizo una ligera mueca pero ahora no tenia esa sonrisa. Ahí cosas que no entiendo perfectamente respecto a Celeste hasta la fecha. Trate de olvidar lo visto y vi que quedamos sobre el techo de los departamentos donde vivimos ¿a que hora llegamos? Celeste me solto cayendo de rodillas y ella detrás mio. La mire y me miraba con esa sonrisa simpática. Es lindo ver eso seguido y no tener más problemás, solo espero que no vuelva a pasar algo parecido, deseo tener una vida normal y tranquila junto a Celeste.

Bajamos por las escaleras de emergencia hasta llegar a mi departamento donde entramos por la ventana. Realmente era por si acaso ya que estoy más que seguro que había muchas personas esperando por Celeste por autógrafos. Aunque tal vez pensé mal porque al entrar al departamento me acerque a la puerta y no escuchaba nada, y al asomarme por la ventana no había nadie. Celeste se sento en el sofá estirando las piernas y los brazos, es lógico. Me trajo cargando desde el aeropuerto, me acerque a Celeste pero mientras caminaba en su dirección escuche que algo se cayo y se rompió. Parecía ser de mi cuarto, rápidamente Celeste se levanto cubriendo sus manos con su magia mientras yo levantaba mis manos en posición de ataque. Si, no creo que sea tan efectivo que la magia de Celeste. Subimos lentamente hacia el segundo piso sin hacer ningún ruido. Podía escuchar risas y gritos desde mi habitación ¿Quién se habrá metido a la casa? Mire a Celeste y ella estaba preparada para lo que suceda, me recargue en la pared de lado izquierdo y camine lentamente hacia mi habitación y al asomarme vi a Scarlett, Jennifer, Andrea…¿y mis padres? Scarlett estaba jugando con mi vieja consola de videojuegos al igual que Jennifer mientras Andrea platicaba con mis padres en la habitación.

-¿Qué hacen todos aquí? ¿Qué hacen mis padres en la casa? ¿Cómo se metieron?-me puse en medio de la entrada para ver a todos callados, me miraban atentos con una mirada normal y simple.

-¿Sucede algo Arturo?-Celeste se puso a mi lado cosa que hizo que Scarlett dejara el juego y corriera a abrazara Celeste, Jennifer también salio de su trance y vino a abrazarme al igual que Andrea.

-Vaya, no sabia que preferían más a Celeste que a mi, sino aparece no me hacen caso jajaja-rei algo apenado ya que detrás de ellas estaban mis padres viéndome con una sonrisa, solamente pude responderles con esa misma sonrisa-¿Cuánto tiempo llevan aquí?

-Hmmm…unos dos días, tus padres llegaron hoy en la mañana ¿Por qué?-Jennifer levanto la mirada viéndome con una sonrisa.

-ya veo-Jennifer me solto al igual que Andrea, camine hacia mis padres atravesando mi Humilde habitación y ambos me abrazaron, mis padres seguían igual, no habían cambiado con los años.

Ambos no dijeron nada, solo me abrazaron por igual. Mi padre seguía usando aquella pipa de madera tallada que compro en sus viajes por Colombia usando una camisa de botones de color blanca de manga larga y pantalón negro, no había subido ningún kilo. Seguía siendo delgado, más delgado que yo pero ahora usaba lentes. Mi madre usaba su vestido de noche favorito ¿a que viene la ocasión? Su vestido era de color violeta y su cabello era rubio y largo. Inclusive más largo que el de Celeste. Ella era casi de la estatura de mi padre, aunque un poco más altos que yo. Así es, por mi estatura me siguen y seguirán viendo como el niño pequeño de la casa. Mi madre dejo de abrazarme al igual que mi padre viéndome con una sonrisa.

-Bien hijo, parece que ha pasado mucho tiempo desde que te visitamos-mi padre paso su mano por mi cabello alborotándolo todo. Mi madre solo hacia unas pequeñas risas.

-Si, la última vez que vinieron fue cuando iba a entrar a la Universidad. Creyeron que no podría vivir solo-estaba algo feliz por la visita de mis padres pero algo nervioso porque conocerían a Celeste. Tal vez la conozcan por las noticias o por lo sucedido en Japón.

Mis padres me tomaron del hombro y caminamos hacia Celeste quien conversaba tan tranquila con Andrea y las demás. Mis padres recomendaron ir a la sala del departamento a conversar, aun me pregunto que es lo que querrán. Bajamos todos las escaleras, yo estaba junto con mis padres mientras Celeste estaba junto con Andrea y las demás, en el corto trayecto vi a una Scarlett muy diferente al igual que Jennifer; Scarlett seguía usando la pluma de Celeste como collar y usaba un pequeño chaleco de mezclilla negro de manga larga y una blusa de color negro por igual, usaba un pantalón de mezclilla estilo vaquero ¿es una nueva moda? Y su cabello estaba recogido peinado en coletas cortas, Jennifer tenía el mismo chaleco negro y las mismas características de Scarlett pero su cabello estaba suelto mostrando su larga cabellera. Llegamos a la sala, mis padres caminaron hacia Celeste y la sentaron en el sofá de cojín único mientras que a los demás nos pusieron a su lado parados frente a ella. Celeste nos miraba extrañada y algo nerviosa.

-Bien Celeste, ¿Qué tienes para ofrecer a mi hijo?-Hablo mi padre encendiendo su pipa.

-¿Qué?-Celeste se sonrojo un poco más no dijo nada, solo bajo la mirada apenada

-Padre, ¿no estas exagerando un poco?-mire a mi padre y el me miro con una ligera sonrisa.

-Claro que no estoy exagerando, realmente quiero saber que tiene que ofrecer para ser tu esposa.

-¿Qué? ¿Cómo supiste?

-Meh, recuerda cual es mi trabajo-mi padre solto una ligera risa mientras traía su pipa en la mano.

-Si si, realmente no es necesario decirlo.

-Bien, Celeste. ¿Qué tienes que ofrecer a mi hijo?

-No…lo…se, esto es algo repentino. Realmente no puedo dar una respuesta concisa.

-Estas desvariando, no entiendo tu nerviosismo. Eres la princesa de un gran reino y tienes mucho que ofrecer-mi padre puso una mirada seria, Celeste estaba cada vez más nerviosa. No entiendo el porque no le molesto el comentario de mi padre.

-Lo siento mucho señor, realmente no tengo mucho que ofrecer.

-Vaya, eres modesta. Me gusta eso, pero la pregunta más importante es, ¿Piensas darnos nietos?

-¿Qué?-mire a mi padre apenado por su pregunta, mire a a Andrea y a las demás por igual pero todas estaban algo apenadas también.

-Si, ¿piensas darnos nietos?-ahora hablo mi madre con una voz carismática, parece que ella es la más relajada en esta casa-seria hermoso tener unos hermosos nietos y más si tuvieran tus hermosas alas de Angel.

-Muchas gracias Señora, realmente me alaga con eso pero realmente no tengo nada que ofrecer, no puedo regresar a Equestria, solamente tengo que ofrecerle mi amor y afecto hacia su hijo-Celeste seguía igual de sonrojada pero mantenía un tono de voz triste. Parece que la pregunta de mi padre le afecto.

-No te fijes mucho por la pregunta de mi esposo, a el le gusta molestar a las amigas de Arturo ¿no es así Andrea?-mi madre miro a Andrea y ella se sonrojo.

-Si señora, aún recuerdo que usted decía que me iba a casar con su hijo y ya hasta tenían ya los preparativos para la boda-Andrea estaba apenada y yo igual, bien recuerdo que ellos estaban esposándome con Andrea cuando recién la conocí, fue un show. Pero al final terminamos siendo buenos amigos.

-Así es Celeste, aunque nosotros sepamos de dónde vienes nos interesa más su felicidad. Aunque claro, mi hijo hizo un espectáculo en Japón. Realmente si piensan casarse deberá ser en secreto porque si no estarán inundados de reporteros y no podrán casarse.

-Muchas gracias señora, realmente sus palabras me hacen sentir mejor-Celeste levanto la vista igual de sonrojada pero con esa simpática sonrisa.

-Me hubiera gustado seguir platicando con ella cariño-mi padre puso su mano en el hombro de mi madre algo triste.

-si hubiera dejado que hicieras eso realmente Celeste hubiera regresado a Equestria-mi madre miro a mi padre algo molesta y mi padre solo se limito a tomar su pipa y fumar varias veces.

-vale, deja a mi padre tranquilo. Que solo lo hacia por diversión, tienen años sin venir. Mejor díganme ¿y mi hermana? ¿vino verdad?-digan que no, digan que no. Por favor.

-Si, la mandamos a la tienda a comprar los viveres que hoy cenaremos como reyes.

De pronto un escalofrió recorrió mi espalda. Mire hacia la puerta y vi que poco a poco se iba abriendo mostrando a una mujer como de 16 años con uniforme escolar de color blanco y falda negra, sus ojos eran de color azul claro. Eso significa una cosa: la perversión llego a mi hogar.

-Hermano-vi que esa mujer corrió en mi dirección brincando con las piernas abiertas donde termino abrazándome y podía sentir sus piernas alrededor de mi cadera-Te extrañe.

-yo también. Susan.


-¿tuviste problemas con la hermana de mi papi?

-Un poco, era una pervertida total. Causo muchos problemas pero tu padre siempre se mantuvo tranquilo. Bueno, en ciertas ocasiones. Pero en fin, es hora de dormir hijas.

-cuéntanos mas de nuestro papa. Por favor.

-No, será hasta mañana. Duerman hijas mias.