CAPÍTULO 12

POR LOS SENDEROS DEL RECUERDO.

-Por fin, todo está listo!

Dijo una feliz Sakura que ya había puesto el pastel sobre la mesa, la cena esta lista, Minako ya había organizado el apartamento y su padre estaba fuera con Shaoran entreteniéndolo mientras estaba listo.

- Papá?, ya pueden venir, todo está preparado.

Apagaron las luces del departamento,

- SORPRESA! Gritaron las chicas al unísono sobresaltando al muchacho que nunca imaginó lo que estaba pasando

Y es que en realidad no imaginó que esto pasaría, en Hong Kong, celebraba con sus hermanas y su prima yendo a comer algo, pero nada más que eso, su madre siempre estaba ocupada, aunque su padre hacía lo imposible por compartir con él ese día.

- Felicidades Shaoran, se acercó Minako y le dio un beso al chico en la mejilla, pero él solo podía ver a la hermosa chica de ojos esmeraldas que estaba en medio del salón.

El apartamento tenía globos y festones, estaba bellamente decorado y en el comedor un delicioso pastel de chocolate, también se sentía el aroma de la cena.

Ya Sakura la estaba poniendo sobre la mesa.

- Es acaso Dim Sum? Preguntó el joven sintiéndose emocionado, no tanto por la comida sino por el hecho de que ella averiguara que era su favorito.

- Siii, en realidad no sabía que preparar pero miré tu perfil de Facebook y te vi comiendo lo mismo en varias fotos, por eso… supuse… pues ehhh. – Sakura empezó a gaguear al ver que el joven la miraba fijamente. – te molesta que lo haya averiguado así?-

- Para nada Sakura, te agradezco mucho haberte tomado tantas molestias.

- No es nada, mi padre en realidad fue quien más me ayudó.

- Profesor Kinomoto agradezco mucho este gesto.

- Yo decoré el lugar – dijo Minako sintiéndose orgullosa-

- Muchas gracias a todos de verdad, no imaginé nunca esta sorpresa.

-Bueno, vamos a comer entonces.

Disfrutaron todos de un momento muy cálido, comiendo, riendo y compartiendo en torno a Shaoran.

- Sigue el pastel! – Sakura había puesto una velita en el – Debes pedir un deseo –

- Bueno, está bien. Sopló las velas deseando solo una cosa.

- Qué pediste Shaoran?.

- Bueno Sakura verás, dicen que si revelas cual fue tu deseo, no se cumplirá.

- Es eso cierto? Con razón!, cuando era niña pedí una bicicleta y se lo dije a todo el mundo, por eso creo que nunca llegó, sino hasta ahora.

Todos se rieron ante esa anécdota, Sakura a veces tenía la inocencia de una niña y eso le encantaba a Shaoran.

- Siguen los regalos!

- Este es el mío, dijo Minako. - Era un hermoso reloj – Espero que te guste.

- Muchas gracias Minako, lo usaré ahora mismo.

- Este es el mío, dijo Fujitaka. Era un tratado de arqueología que le había pertenecido en sus épocas de estudiante.

- Doctor Kinomoto, no tenía por qué molestarse.

- De ninguna manera muchacho, serás un gran arqueólogo, por eso quiero dártelo.

Se sentía muy feliz.

- Aquí está el mío. – dijo una tímida Sakura –

Cuando Shaoran lo vió, era un estuche de cuero de color verde, y en su interior tenía una serie de herramientas para arqueología.

- Dónde lo conseguiste?

- Bueno pues mi papá me asesoró, dijo que te sería muy útil en tus salidas y pues quise dártelo.

- Pero es muy costoso Sakura, no debiste.

- Claro que si Shaoran, no pienses en eso y disfrútalo.

Pasó el tiempo y Minako se despidió al llegar su taxi. Había sido una noche muy amena y feliz para el joven Chino. Cuando ya se iban Sakura y su padre, Shaoran habló nuevamente con la chica.

- Sakura de verdad, creo que exageraste con tu regalo, debió costarte mucho dinero.

- Shaoran no te preocupes, estaba ahorrando desde que empecé a trabajar aunque ni siquiera sabía para qué, y mira! Además, has hecho tanto por mí, que no podía darte cualquier cosa.

- Bastaba para mí con esta hermosa sorpresa, además el pastel, te quedó delicioso, creo que nunca había comido uno tan rico.

- Ayyyy, no digas eso que me da pena, eres un exagerado.

El joven solo sonrió.

- De verdad Sakura, no sabes lo mucho que significa para mí todo esto. Había preferido olvidar este día, desde que mi padre no está, no tenía sentido para mí.

- No podía dejar pasar esta fecha, seguramente tu familia te extrañó.

- Bueno, mis hermanas y mi prima me llamaron, mi madre me mandó un mensaje pero no esperaba más que eso.

- Mmmmm, ya veo. – Por cierto, pasado mañana nos vamos –

- Te vas?

- Corrección, no vamos. Olvidaste que prometiste ir conmigo a conocer Tomoeda?

- Es cierto, lo había olvidado, en serio no es problema?

- Claro que no, ya arreglé con Minako, ella me reemplazará el sábado, yo cubriré su turno mañana. Es decir que salimos el sábado temprano y volveremos el domingo al medio día ya que debo estar para el turno de la tarde.

- Trabajas todo el día mañana entonces?

- Siiii, hasta las 8.

- Por favor, no te vuelvas a quedar sola en el café, es más si no tienes con quien venirte llámame, no lo dudes.

- Gracias Shaoran, nos vemos entonces.

El joven la vio bajar alegremente por las escaleras y soltó un suspiro, había sido un día feliz.

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El viernes había pasado rápidamente y siendo sábado se habían levantado muy temprano pues a las 8 am. Estarían saliendo de Tokio para llegar a Tomoeda, habían invitado a Shaoran a desayunar y salir todos juntos.

Touya había prestado su vehículo para que les fuera más fácil desplazarse, Shaoran empacó una caja al baúl… Una caja? Jmmmm quién sabe qué será?- Se preguntaba Sakura

Empezaba a conducir el señor Fujitaka saliendo de la ciudad de Tokio, afortunadamente no había mucho tráfico porque lo que avanzaron muy rápido y a lo lejos la joven de ojos verdes podía ver su querida ciudad.

Era una emoción muy grande para ella recorrer esas calles y acercarse a su casa. Pasaron por el parque pingüino en su trayecto hasta llegar

Entraron a la casa, los muebles estaban cubiertos con sábanas blancas que quitaron en un instante y Sakura se dejó caer en el sofá con rostro de satisfacción.

- Qué te ha parecido Shaoran?

- Es una ciudad muy pacífica y bella.

- Si, lo es.

- Muchachos – dijo Fujitaka – qué les parece si salen a pasear, yo me encargaré del almuerzo.

- Te podemos ayudar papá.

- No, no se preocupen, anoche adelanté mucho del almuerzo y está en el carro, salgan tranquilos.

- En ese caso –dijo Shaoran- espérame un momento por favor.

Fue corriendo al carro para sacar la caja que había traído y la entregó a Sakura.

- Ehhh? Qué es esto Shaoran?

- Ábrelo por favor.

La chica muy emocionada abrió aquella caja y gritó al ver lo que allí se encontraba.

- Papá! Ven a ver!

Eran unos patines! Color blanco y rojo, tal y como los tenía cuando era niña.

No pudo evitar llorar de emoción y abrazó a Shaoran mientras su padre los veía con ternura.

- Dijiste el otro día que querías patinar por las calles de tu ciudad y bueno… Se me ocurrió.

- Gracias por recordarlo me los pondré ahora mismo.

Sakura estaba histérica con su regalo, totalmente feliz.

Se quedó pensando. – Bueno y cómo saldremos tú caminando y yo en mis patines?.

- Creo que la bicicleta de Touya está en el garaje – dijo Kinomoto – por qué no la usas?

- Puedo?

- Claro que sí, vayan y diviértanse, recuerden que solo estarán hoy aquí así que aprovechen el tiempo.

Salieron los dos muy felices, era un día precioso… Fueron al parque pingüino, tomaron un helado, luego al centro, pasando por la tienda de la señorita Maki quien se alegró al ver a Sakura.

- Sakura! Bienvenida qué sorpresa!

- Hola señorita Maki! Le presento a mi amigo Li Shaoran es de Hong Kong.

El joven saludó con una reverencia – mucho gusto señorita-

Sakura pasó rápido a ver todas las cosas que habían en la tienda, como cuando era niña y le contaba a Shaoran.

- Sabes? Cuando éramos niñas y salíamos de la escuela, veníamos con todas mis amigas a comprar a esta tienda, siento como si fuera ayer.

- y dónde están tus amigas, viven aún en Tomoeda?.

- No, dos de ellos viven en Kioto, una en Londres y la otra en EEUU. Espero poder volver a verlas.

- Si, es muy bueno reencontrarse con las personas queridas.

Se escuchó una voz detrás de Sakura.

- Hablando de extrañar… Sabían qué hace muchos años durante la era Meiji la hija del emperador se llamaba…

- Takashiii, ya deja de decir mentiras!, apareció una chica tras de él, dándole un golpe en la cabeza.

Shaoran se asustó ante el espectáculo, pero Sakura se abalanzó a la muchacha envolviéndola en un abrazo – Chiharuuu! Justo estábamos hablando de ustedes, que alegría me da verlos a ti y a Yamazaki.

- Lo mismo digo Sakura, hace cuánto llegaste?

- Hace apenas un rato, ayy por cierto, te presento a mi amigo, Li Shaoran. Shaoran, ellos son Takashi Yamazaki y ella su novia Chiharu Mihara.

- Mucho gusto, soy Li Shaoran.

Ya mejor ubicados en una cafetería empezaron a actualizarse en torno a sus vidas. Rika también está aquí – dijo Chiharu – Quedamos de salir esta noche, es el festival en el templo Tsukimine qué tal si se nos unen Sakura?

- Qué opinas Shaoran?... ehhh? Shaoran? Qué se hizo?

- Vi que salió hacia la tienda de la señorita Maki dijo Yamazaki.

- Seguramente vio algo que le gustó.

- Por cierto Sakura, es tu novio?

- No, mi… mi novio está en Europa en unas conferencias, es doctor.

- Pero que bien Sakura!

- Sii, eso creo… Pero la verdad no estoy segura, esperaré que vuelva para resolver algunas cosas.

- Amiga, recuerda que no debes conformarte con una relación, es tu obligación buscar ser feliz.

- Si, lo sé, por eso estoy esperando para ver qué hacer cuando regrese.

- Este café está realmente delicioso.

- Sabían que el café originalmente crecía bajo el mar? Hace muchos siglos, cuando el hombre apenas empezaba a vivir en comunidad y aprender a pescar, se dieron cuenta que en los langostinos había pequeñas pepitas de color café que tenían un aroma delicioso… Así que…. – Yaaa Takashi, deja de engañar a Sakura.

- Ehhh? Era mentira?

Miraba también un sorprendido Li que acababa de llegar y quien había creído la historia del amigo de Sakura.

- Nos vemos entonces en la noche Sakura, en la entrada del templo te parece?

- Claro que si Chiharu! Estoy muy entusiasmada por ver a Rika.

- Adiós, nos vemos!

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Volviendo a la casa, almorzaron y Sakura le mostró a Shaoran la habitación donde se quedaría para que pudiera descansar mientras salían en la noche a disfrutar en el festival.

Aprovecharon y descansaron un rato, pues habían recorrido mucho de la ciudad y a pesar de que ambos eran muy atléticos se habían cansado en su paseo.

Ya en la tarde y después de haber dormido una siesta, Sakura se levantó y buscó en su closet, no había llevado algunas de sus yukatas a Tokio, así que tenía una muy bonita para ponerse esa noche. Li por su parte, había comprado una cuando se elaboró el plan de ir al templo.

El primero en estar preparado fue Shaoran quien esperaba a Sakura en la sala de la casa pero ella no tardó mucho en salir.

Cuando la vio, el chico tuvo que luchar para no quedar boquiabierto, la joven de ojos verdes se veía hermosa en ese traje, llevaba el cabello semi recogido y tenía un brillo labial que hacía a estos lucir más hermosos.

- Cómo me veo Shaoran?

- Ehhh, te ves muy bonita Sakura.

- Tú también te ves muy guapo en ese traje Shaoran.

- Sakura, compré esto para ti, lo vi en la tienda de la señorita Maki, espero que te guste.

- Era un hermoso broche para el cabello, tenía piedras brillantes color verde, la chica quedó fascinada con el accesorio e inmediatamente se lo puso. Combinaba perfecto con su atuendo que era rojo con verde.

- Muchas gracias Shaoran, nos vamos?

- Claro, está lejos el templo?

- No, todo lo contrario, es muy cerca de aquí.

Cuando llegaron, allí estaban sus amigos Yamazaki y Chiharu, al verse Rika y Sakura se dieron un abrazo muy fuerte, estaban felices de verse y Shaoran disfrutaba viéndola en ese estado.

- Entramos?-preguntó Chiharu.

- Claro – la siguieron los demás-

- Sakura charlaba animadamente con su amiga Rika, por su parte Chiharu iba con Yamazaki pero Shaoran se había quedado atrás.

- Shaoran… Por qué estás solo?

- Veo que estás conversando con tu amiga y no quisiera interrumpir.

- No digas eso, nunca interrumpes. Todo lo contrario, deseo que conozcas más a mis amigos, verás que son muy lindos.

- Gracias Sakura.

Pasaban un rato muy agradable, compraron dulces, comieron de los diferentes productos, Shaoran ganó para Sakura un hermoso muñeco de felpa en una competencia de tiro al blanco, era una noche maravillosa.

También estaban compartiendo Sake, la verdad es que Sakura y Shaoran eran pésimos para la bebida, y aquella ya les estaba causando efectos.

Pasado el tiempo los compañeros de Sakura ya querían volver a sus casas, así que se separaron con el compromiso de reunirse en Tokio muy pronto.

- Nos vamos también Sakura?

- Estás cansado?.

- No, no es eso, solo que al no estar tus amigos pensé que querrías irte.

- Como dices eso Shaoran, estoy contigo y eso es suficiente.

El muchacho se sonrojó al escuchar las palabras de la chica, no sabía si era ella o el sake a través de ella, pues se veía que estaba bastante tocada

- Ven, quiero mostrarte algo.

Tomaron un camino que estaba oscuro y ella se tambaleaba por lo que Shaoran que estaba en mejores condiciones la ayudaba a sostenerse.

- Mira, es el lago del templo. No te parece hermoso?

- Si, es un lugar muy bello.

En esa noche despejada la luna se reflejaba en el agua brillando con mucha intensidad.

- Sabes algo Shaoran?

- Dime.

- Me siento muy feliz a tu lado.

Esas palabras fueron como un huracán para el joven. De dónde vino eso? Él simplemente no sabía qué responder.

- Desde que Tomoyo y Eriol se fueron hemos estado más unidos – continuó la chica- y disfruto mucho de tu compañía – dijo acercándose más al joven mientras este ya no podía más con el sonrojo-

- Bueno, pues me alegro que pienses así, sabes que estoy aquí para ti.

- Creo que me equivoqué sabes?.

- A qué te refieres?

- En mi elección…Simplemente me equivoqué, - continuaba acercándose al joven pero tropezó y el chico corrió para tomarla en sus brazos.

- Creo que estás un poco mareada Sakura, lo mejor será que regresemos a casa, te parece?.

La ayudó a levantarse, pero ella estaba demasiado cerca y le dijo.

- Está bien, regresemos, pero no sin antes hacer esto.

Cuando el joven reaccionó se dio cuenta que los labios de la chica estaban sobre los suyos, por un momento no supo que hacer, sentía su calor, y la veía tan hermosa.

En ese momento, solo se dejó llevar, puso una de sus manos en el rostro de la joven y la otra en su cintura, acercándola más a él. Se sintió en las nubes. Pero pronto reflexionó.

- No, Sakura no está bien, está actuando bajo los efectos de la bebida y yo me estoy aprovechando.

Rápidamente se apartó de ella, para segundos después la joven caer nuevamente en sus brazos.

- Sakura, Sakura!

- Papá, déjame dormir cinco minutos más… Por favor….

Estaba dormida y el joven no pudo evitar sonreír ante esa imagen. La tomó en sus brazos y la llevó cargada a la casa donde les esperaba Fujitaka.

- Señor discúlpeme por favor, no sabía que se pondría así.

- No te preocupes Li, Sakura no tolera el Alcohol, por eso casi nunca bebe.

- bueno en realidad no fue mucho lo que bebió, yo estaba con ella.

- No te preocupes muchacho, ve a descansar tranquilo.

- Permítame la llevo a su cuarto.

-Está bien yo terminaré de ordenar algunas cosas, si quieres comer o beber algo, puedes ir a la cocina sin ningún inconveniente que no te de pena.

- Muchas gracias señor, buenas noches.

Subió a Sakura por la escalera, aunque había sido un trayecto considerable sentía que podía llevarla así toda la vida.

Acostó a la joven en la cama y puso una cobija sobre ella mientras contemplaba su rostro.

- Dulces sueños querida Sakura… Y sin saber por qué, la besó tiernamente en los labios y salió de la habitación.