Hola de nuevo! Como siempre (y si, ya se que parezco lora con lo mismo jejeje) no puedo dejar pasar sin agradecer a todos ustedes que invierten su tiempo en leer lo que con mucho cariño he escrito.
Espero les guste! y también espero sus reviews.
Advertencia: Finalizando el capítulo hay algunas escenas que no son muy aptas para menores, así que no deseo herir suceptibilidades.
CAPITULO 13
UN SUEÑO LLAMADO AMOR.
- Todavía no puedo creer que esté aquí contigo – decía Tomoyo a su novio. – Todo esto me parece un sueño.
- Te voy a demostrar que no lo es – Tomó a la joven por la barbilla y le dio un suave beso.
Ahora entiendo lo que decía Sakura cuando me hablaba de que París era mágico, y nunca lo habría sabido de no estar contigo Eriol.
Tomoyo y Eriol aún estaban en París en el Pent-house de su madre desde donde tenían una vista privilegiada de la torre Eiffel y los campos Elíseos. Estaban compartiendo una cena romántica porque su madre estaba en una reunión de negocios. Y se sentían literalmente en las nubes.
Habían pasado unos días muy contentos pero también agitados, yendo de compras por muchos lugares, la chica no podía entrar a una tienda sin pensar "A Sakura le quedaría hermoso este vestido, quiero llevarle este perfume a Sakura…" Además habían aprovechado para visitar diferentes casas de diseño pues era la pasión de aquella joven. Eriol simplemente la acompañaba a donde ella quisiera, sin quejarse o buscar otros intereses, pues la felicidad de Tomoyo era la de él.
Cierta noche, estaban cenando en el restaurante Thomieux, uno de los más afamados de "la ciudad luz" cuando vieron a una pareja muy elegante que entró al mismo lugar, Eriol sorpresivamente se levantó de su asiento y pasó a saludarlos dirigiéndose luego a la mesa donde la chica de ojos azules se encontraba.
- Permítanme presentarles a la señorita Tomoyo Daidouji.
- Tomoyo, ellos son Lord Arthur y Lady Catherine Hiragizawa, mis padres.
La chica se levantó de su puesto de inmediato, mientras el padre del joven tomó su mano besándola como buena costumbre de caballeros ingleses.
Por su parte la madre del joven se acercó y le dio un beso en la mejilla tomando también su mano le dijo:
- Es un placer conocerte querida, en lo poco que hablamos con Eriol nos ha hablado maravillas de ti.
- Desean acompañarnos en la cena? –preguntó el joven inglés a sus padres.
- Ciertamente no esperábamos encontrarlos aquí y ha sido una muy agradable sorpresa, será muy grato acompañarlos- respondió el padre.
Todos tomaron asiento y empezaron a conversar, principalmente los padres de Eriol con la hermosa joven que lo acompañaba, estaban encantados de ver una señorita tan elegante y sofisticada, con unos modales tan exquisitos y propios de la mejor educación.
- La verdad, papá, mamá, precisamente en unos días íbamos para Inglaterra, quería presentarles formalmente a mi novia.
- Bueno, pues que agradable coincidencia querido, estaremos en París solo unos días para atender unos eventos, pero regresaremos a Inglaterra, si gustan pueden viajar con nosotros, será más cómodo viajar en nuestro avión que en un vuelo comercial no les parece?.
- Agradezco mucho su ofrecimiento y creo que estaremos encantados en aceptar, no es verdad Eriol? – dijo la novia del joven.
Continuaron hablando muy animadamente, principalmente lady Hiragizawa quien trataba de poner al corriente a su hijo de los últimos acontecimientos en la vida social de Inglaterra, seguramente no notaba que eso no le interesaba al joven.
De un momento a otro vieron ingresar por la puerta principal a alguien muy conocido.
- Tomoyo, no ese acaso Haruto?.
- Si, es verdad. Sakura me había mencionado que estaría con sus padres en Europa en unas conferencias. Creo que iré a saludarlo.
No se había puesto en pie la muchacha cuando vieron que se devolvió para entrar nuevamente con una joven. Rubia y con una vestimenta un poco… Como decirlo, poco apropiada para el lugar donde se encontraban, demasiada descubierta.
- Quién es esa? Preguntó Eriol.
- La verdad no lo sé, es posible que sea alguien de su familia.
- Mira nada más quien llegó – Decía Lady Catherine –
- Acaso lo conoces madre?
- Y quien no, ese chico es un PlayBoy, ha tenido amoríos con tantas chicas pero nunca nada serio, es un mujeriego empedernido, incluso me enteré que tuvo que volver a Japón por un tiempo porque el muy descarado se había aprovechado de la manera más abominable de la hija de una muy querida amiga mía.
Los dos jóvenes solo miraban preocupados mientras la señora continuaba con su relato.
¿Cómo era posible que una persona así estuviera con su querida amiga? ¿Qué iban a hacer ellos para desenmascararlo ante Sakura?.
La cena transcurrió aparentemente normal, pero Tomoyo no perdía de vista al joven médico quien se mostraba muy acaramelado con la chica que había traído, hasta que por fin los dos salieron riendo y él tomando su mano para el final darse un beso apasionado.
- Es un sinvergüenza – decía la dama. Ojalá no haya hecho de las suyas también en Japón embaucando jovencitas inocentes y pensar que sus padres son de tan buena alcurnia…
Poco tiempo después dieron por terminado el encuentro con el compromiso de almorzar juntos al día siguiente invitando a la madre de Tomoyo.
Ambos jóvenes tomaron el auto que los estaba esperando y se dirigieron al apartamento donde se hospedaban.
- Eriol, estoy muy preocupada – decía la joven con lágrimas en los ojos. No es justo con mi amiga, ella es una chica buena, inocente y muy confiada. Qué vamos a hacer?.
- Mi amor, por ahora solo podemos esperar, no sabemos cuándo piense regresar a Japón, además por lo que me dijiste, no se despidieron en muy buenos términos, solo nos queda confiar en que las cosas hayan cambiado, hablaré con Lí, si de verdad quiere a Sakura, debe aprovechar este tiempo con ella, ya ves que no le es indiferente, no te parece?.
- Creo que sí, esperaremos que sea de día en Japón y llamaremos a Li. Ojalá que Haruto no regrese pronto.
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- Dios, que vergüenza, por qué estaba soñando con él? – pensaba una muy apenada Sakura antes de bajar a desayunar para emprender su regreso a Japón. – No soy capaz de mirarlo a la cara, me siento como una depravada.
- Sakura, el desayuno está listo.
- Ya bajo papá.
Y allí estaba él, sentado a la mesa perfectamente arreglado y serio.
- Hola Shaoran.
- Buenos días Sakura.
- Hola hija, cómo estás? No te duele mucho la cabeza?
La verdad era que sí, la estaba matando ese dolor por lo que su padre le extendió un par de pastillas con jugo de naranja.
- Discúlpame papá, no sé qué me pasó anoche, solo me dejé llevar y en realidad no bebí mucho.
- No te preocupes hija, igual, yo estaba tranquilo porque estabas con Li, aunque tuvo que traerte cargada desde el templo.
- Cargada? Por Diosss Shaoran perdóname, la verdad no recuerdo nada.
Osea que no recuerda que nos besamos o que yo la besé anoche cuando la acosté. – pensaba el joven chino
- Te pasa algo Shaoran?
- Ehhh no, no, disculpa, me distraje qué me decías?
- Solo que lamento mucho que hayas tenido que cargarme hasta aquí, debió ser muy molesto.
- Tranquila, no hay problema.
Todos desayunaron tranquilos mientras Sakura compartía con su padre sobre la nueva vida de sus amigos.
- Me alegro mucho que se hayan divertido anoche – decía Fujitaka.
- Pues creo que Shaoran no se divirtió mucho… Shaoran estás bien?.
- Discúlpame, ando un poco distraído.
- Te pregunté si te divertiste anoche.
- Ahhh si, si, los amigos de Sakura son muy amables, de verdad pasamos un buen rato.
- Bueno papá, creo que ya es hora de irnos, sabes que debo entrar a mi turno ahora en la tarde y no quisiera retrasarme.
Ambos chicos trajeron sus cosas, su padre aún no regresaría porque tenía asuntos pendientes por resolver, así que ellos regresarían en tren.
Los dos estaban muy callados y se evitaban mutuamente, ella por los "sueños" que tenía con él y él por saber lo que había pasado la noche anterior.
Un sueño, si, un lindo sueño… pero no debo pensar más en eso, Shaoran es mi amigo.-Pensaba Sakura, y es que ese sueño al que se refería, era tremendamente vívido, podía sentir los labios del joven en los suyos.
Claro… Solo fue producto de su embriaguez, como pude siquiera pensar que ella me besaría así de forma consciente, tiene su novio y se quieren mucho. Soy un tonto! -Pensaba Shaoran.
Y así transcurrió el camino de regreso a casa, solo respondían monosílabos cuando era necesario y al llegar a la estación simplemente tomaron un taxi de regreso a casa.
Llegaron y cada uno fue a su apartamento sin decir más que buenas tardes.
Sakura ingresó a su apartamento solo para derrumbarse en su sillón, se sentía cansada e indispuesta.
- Por qué tenía que beber esoooo… Decía lamentándose, siempre me ha afectado el alcohol, además que olvido todo lo que hago. ¿Olvido todo lo que hago? ¿Será posible? Será que hice o dije algo que molestara a Shaoran?... No puede ser!. Tomó su teléfono, pero le daba pena hablarle así que le escribió.
-Shaoran estás bien? Te sentí muy ausente durante todo el trayecto.
No respondió.
- No deseo molestarte, solo quiero pedirte perdón, cuando consumo alcohol olvido casi por completo lo que sucedió, así que si hice o dije algo que te ofendiera de alguna manera por favor perdóname, eres muy importante para mí y no quiero perder tu amistad. Sakura.
- No te preocupes Sakura, no sucedió nada, solo estoy cansado. Shaoran.
Pero que pudo ser eso tan horrible que hice para Shaoran esté así conmigo… pensaba la joven de ojos verdes, los mismo que empezaban a llenarse de lágrimas. Se sentía verdaderamente mal.
Mientras tanto suena el celular de Shaoran…
- Ayyy debe ser Sakura de nuevo, pero es que en realidad no me siento capaz de hablar con ella ahora. – Si?
- Li? Soy Eriol.
- Que gusto escucharte! Cómo va su viaje?.
- La estamos pasando muy bien en realidad, pero Li, no es ese el motivo de mi llamada, necesito que me prestes mucha atención.
- Claro, dime.
- Sé que eres una persona prudente y sabrás manejar lo que te voy a decir con precaución.
- Hiragizawa, me estás asustando.
- Sé que quieres a Sakura, verdad?
- Ehmmm yo… este…. Si, ya lo sabes.
- Bueno entonces te digo que debes estar a su lado ahora más que nunca.
- Ya por favor, no más rodeos.
- Anoche estábamos comiendo con Tomoyo en un restaurante muy reconocido acá en París y nos encontramos con mis padres, pero mientras la velada avanzaba vimos a alguien conocido entrar por la puerta. Era Haruto.
- Qué? El novio de Sakura? No sabía que estaba fuera del país - Con razón no lo he vuelto a ver-
- El caso es que no estaba solo, estaba con una mujer… Como decirte, bueno, muy diferente a Sakura, al principio pensamos que se trataba de alguna pariente, pero no, vimos cómo estaban e inclusive se besaron.
- Cómo? Es un desgraciado, como le hace algo así a Sakura!
- Lo sé, nosotros también estamos muy molestos, pero más aún, preocupados por Sakura, al parecer le precede una muy mala reputación, ese es el motivo de mi llamada, no la dejes sola. Si nosotros intentamos hablar con ella ahora, sabemos que lo quiere y así será más difícil que nos crea o no intente justificar su conducta. Así que lo único que se nos ocurre es que la ayudes a olvidarse de él. Tenemos el tiempo en contra Li y no queremos ver sufrir a nuestra amiga.
- Pe.. pe..pero yo… yo cómo… Ella lo quiere a él, como podría yo intervenir.
- No lo sé Li, pero por lo menos no la dejes sola. Contamos contigo, todavía nos quedan dos semanas más de viaje y no sabemos él cuando regrese.
- Bueno Hiragizawa, por mi parte ten la seguridad de que cuidaré de ella, y dile a Tomoyo lo mismo.
- Gracias Li, sabemos que podrás hacer algo.
- Salúdame a Daidouji y traten de continuar con su viaje sin preocuparse, sé que ella debe estar angustiada, pero dile que no se preocupe.
- Adiós.
- Ahora qué voy a hacer? Ese malnacido como puede hacerle eso a Sakura? Dios, lo que daría yo por estar en su lugar y ese mientras tanto la engaña. – pensaba el joven chino. – Pero ahora no puedo hablar con ella ya debió haber salido para el café. Bueno creo que iré a recogerla entonces al salir.
Sakura iba directo para su trabajo subida en los flamantes patines que le regaló Shaoran así como cuando era una niña, pero no dejaba de pensar en la actitud del joven hacia ella.
Había empezado su turno y todo estaba muy tranquilo, bueno, siendo domingo las personas no iban tanto al café y menos aún en la noche.
Ya eran casi las 8, no había clientes, por lo que habían recibido la orden de cerrar.
- Vete con cuidado Sakura, se había dejado oír la voz de su jefe y su compañera de turno.
La chica se estaba sentando en la banca ubicada fuera del café para ponerse sus patines, cuando vio una sombra frente a ella y gritó.
- Shaoran! Casi me matas del susto! Qué haces aquí a esta hora?.
- E… este…- tartamudeaba mientras volvía su rostro a un lado – vine a recogerte, no estaba tranquilo pensando en que salieras sola.
La muchacha solo pudo sonreírle y mirarlo con esos enormes ojos verdes.
- Gracias Shaoran.
Iban camino al apartamento en silencio. Hasta que la voz de la chica se dejó escuchar.
- Recibiste mis mensajes hoy?
- Si, si los recibí
- Y qué dices… Me perdonas? Aún no sé qué clase de estupidez pude cometer anoche y en realidad me siento muy avergonzada pensando en que pude haberte ofendido.
- Sakura… En realidad no hiciste nada, si, estaba un poco distraído pero no es nada, no es tu culpa no te preocupes.
- Bueno, te creo entonces. Vamos a comer algo? La verdad es que me muero de hambre y no tengo nada preparado.
- Yo… me tomé el atrevimiento de hacer la cena para los dos. Lo dijo el joven totalmente sonrojado.
- Qué? Y por qué lo hiciste?
- Bueno pues habíamos acabado de llegar y luego tú te fuiste a trabajar así que supuse que no habías preparado nada, además… Pues llegas cansada del trabajo.
- Sabes? Eres un chico maravilloso – le dedicó al joven una de esas sonrisas que lo derretían.
- Veo que te gustó mi regalo – dijo el joven mirando los patines que traía la chica amarrados a su mochila.
- Claro que sí! Es lo mejor que me han regalado en años Shaoran!
Siguieron caminando en silencio, ya no como antes que era un silencio incómodo, no, Shaoran se veía satisfecho, feliz y ella también.
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- Chiharuuu! Que gusto escucharte!
- Sakura, amiga, qué te parece este viernes entonces?
- Ahhh?...
- No me digas que lo olvidaste! Quedamos en ir a Tokio a visitarte y salir todos juntos.
- Claro que Siiii! Bueno, debo pedir permiso en mi trabajo pero creo que no habrá ningún problema.
- No olvides invitar a Li, de verdad nos agradó mucho, te llamaré para ultimar detalles.
- Gracias por tu llamada, nos veremos.
Sakura empieza a escribir en su teléfono.
"Hola Shaoran. No te comprometas para el viernes, vendrás conmigo! Sakura".
Bueno, ya era miércoles de nuevo… El día había transcurrido con tranquilidad, había tenido el turno de la mañana y ya se dirigía a su casa a descansar. Quería ver una película, simplemente relajarse…
Llegó a su apartamento y decidió que se daría un largo baño de burbujas primero, así que lo preparó todo y se ubicó cómodamente en su bañera con sus audífonos y se quedó dormida. Tiempo después, Shaoran que no sabía que su amiga ya había llegado, pasó a su apartamento a dejarle un pastel de fresas para cuando regresara. Le estaba dejando una nota cuando sintió que alguien estaba frente a él, mirándolo… Era Sakura… Mojada… envuelta en una pequeña toalla que apenas si cubría sus piernas…
El pobre muchacho dio un salto y se cubrió los ojos tratando de buscar la salida de espaldas.
- Sakura! Yo..yo..yoo este, lo siento mucho… no.. no.. no sabía que estabas aquí solo quise dejarte eso… señalaba el pastel sobre la mesita.. y salió corriendo.
Sakura ni se movió, no comprendía bien qué había pasado.
Shaoran ya en su apartamento se sentó en el piso mientras la imagen de una Sakura mojada, en toalla… sus piernas… - Creo que ahora soy yo quien necesita un baño.
Otro rato después sonó la puerta… Era ella.
- Hola Shaoran, mira lamento mucho lo que sucedió hace un rato, no quise asustarte.
- No te disculpes, yo no debí entrar con tu llave, solo quería tener un detalle contigo para cuando llegaras de tu trabajo.
- Lo sé, por eso me siento mal, se que tu intención no era otra. Pero bueno, dejemos eso de lado si?. Vine a recordarte nuestra cita del viernes.
- Cita?
- Siiii el mensaje que te envié, mis amigas de Tomoeda vendrán el fin de semana, el viernes iremos a algún lugar.
- Ahhhh te referías a eso – había un tono de desilusión en la voz de Shaoran, si, si le habían agradado mucho los amigos de Sakura, pero pensó que estarían solos.
- Shaoran, te molestaría si Yamazaki se queda aquí, es que no hay suficiente espacio en mi apartamento.
- Claro, no hay problema, con tal que no me embauque con sus mentiras, no sé cómo, pero siempre me convence. Rieron los dos con una gotica en la cabeza.
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Había llegado el día del encuentro, Sakura había cambiado su turno en el trabajo para poder estar en casa temprano.
Se arregló con mucho esmero, dejó su cabello suelto pero ondulado, llevaba un vestido corto color negro con detalles rojos y zapatos altos, esta vez llevaba un labial un poco más fuerte del que usaba normalmente era de color rojo, no se veía como la joven inocente de siempre, había algo más audaz y sexy en ella esa noche. Shaoran pasaba a recogerla, habían quedado de encontrarse en un bar del que todos sus compañeros hablaban mucho.
Como era de esperarse el joven quedó absolutamente pasmado cuando la vio, y ella solo atinó preguntar. – Shaoran… Tan mal me veo?. Si la chica tan solo supiera que lo único que pasaba por la cabeza era esa imagen de días anteriores, una Sakura mojada, con una minúscula toalla…
- No, para nada Sakura, es que no te había visto vestida así.
- Bueno, supongo que es bueno cambiar de vez en cuando no crees? Seguramente no me habías visto así porque no suelo salir a clubes pero es lo que normalmente uso cuando voy a esos lugares.
Hoy Shaoran llevaría su auto pues no sabía a donde iban y cómo sería el regreso.
Sakura nunca lo había visto, ya que nunca lo usaba.
- Es un auto precioso Shaoran.
- Si la verdad es que no me gusta usarlo, pero igual lo tengo aquí por si se necesita.
Llamaron a Chiharu para saber dónde estaban y les confirmó que ya estaban en el club donde habían quedado.
No había tanta gente como era usual, pero aun así el lugar estaba casi lleno. Ponían diferente tipo de música lo que les permitía charlar pero también bailar si querían. Chiharu y Yamazaki a pesar de que estaban juntos desde que eran niños eran muy cariñosos, se notaba que era un amor muy fuerte.
Rika por su parte, no estaba con nadie, pues había tenido una relación larga mientras estuvo en la secundaria y hasta que terminó la preparatoria, pero era una mujer muy hermosa, con modales delicados y era muy sensible, eso se reflejaba en su exterior, por lo que llamó mucho la atención de los diferentes hombres que se encontraban en el lugar.
Por su parte, Sakura, estaba realmente despampanante esa noche, sus mismos compañeros se sorprendieron al verla con ese look que ya no la hacía ver como una jovencita inocente sino como una verdadera mujer, y una muy sensual.
- Vamos Shaoran – dijo Sakura tomándolo de la mano y entrando al lugar.
Estaban poniendo música pop, así que buscaron una mesa para ubicarse. Como el lugar estaba tan lleno tardaron un poco en encontrar una que fuera lo suficientemente grande para los cinco y Yamazaki pidió una botella de Tequila.
- Yo prefiero tomar algo más suave – dijo Sakura, no quiero que me vuelva a pasar lo del festival en el templo.
Todos reían al recordar lo "contenta" que estaba su amiga esa noche.
- Yo voy a conducir así que nada de licor para mí.
Siempre era un chico muy correcto.
Bueno pues, empecemos la fiesta. Al poco tiempo, todos estaban muy animados riendo y recordando anécdotas de la infancia, como cuando Sakura estaba en el equipo de porristas y solía recibir el bastón con la cabeza. Shaoran también reía imaginándolo.
Iban acabando poco a poco con la botella de Tequila, pero Sakura seguía con la misma cerveza, de verdad no deseaba embriagarse esa noche, solo divertirse con sus amigos.
Se acercaban varios hombres a invitar a Sakura y Rika a bailar, por supuesto Chiharu y Yamazaki siempre estaban juntos.
Cuando por fin Sakura aceptó salir a bailar, y Rika la acompañó, Yamazaki y Chiharu también estaban en la pista así que Shaoran quedó solo en la mesa, simplemente observando y es que Sakura se veía tan espectacular esa noche, él la miraba como bailaba con tanta gracia y sensualidad, esa noche estaban poniendo muchos ritmos latinos y ahora era una canción de salsa la que se dejaba escuchar. La chica era tremendamente hábil para eso y se notaba que estaba muy contenta.
Cuando acabó la pieza se despidió de su compañero y regresó a la mesa con Shaoran, ahora sonaba una canción lenta, muy romántica.
- Bailas conmigo Shaoran?
- Ehhh? Sakura no soy muy bueno bailando en realidad.
- No puedo creer eso en una persona como tú tan hábil para los deportes. Vamos!
- Bueno, está bien.
Salieron a la pista y ella simplemente se acercó a Shaoran llevando las manos de él a su cintura y empezaron a seguir el ritmo de la canción. Al ser Sakura más baja que él, a pesar de tener sus zapatos altos, puso su cabeza sobre el hombro de Shaoran y él podía disfrutar el aroma a jazmines que brotaba de ella. Ella sin saber por qué, se sentía en las nubes. No quería que esa canción terminara, en un momento simplemente levantó su rostro y quedaron tan cerca que podían sentir su respiración y ella sentía el corazón del joven que latía a mil por hora.
Es ahora o nunca – Pensaba Shaoran-
Vamos Sakura, esto ya no es un sueño… bésalo – pensaba la chica.
Dejaron de bailar para quedar frente a frente, con sus cuerpos tan cerca, ella se perdió en su mirada, cerró sus ojos y puso sus labios contra los de él.
Al principio él estaba paralizado, no sabía cómo actuar pero se dejó llevar y apretó contra si el cuerpo de la chica y correspondió el beso.
Si… es como magia… Pensaba Sakura. Sentía algo que nunca le había pasado con su novio Haruto.
Ahora no está ebria… Esto en realidad está pasando. Pensaba Shaoran mientras saboreaba sus labios, eran como las fresas que tanto le gustaban a la chica.
No supieron cuánto tiempo permanecieron así, ella jugaba con su cabello, y acariciaba su cuello, el acariciaba su espalda. Pero de repente, Shaoran se separó de ella.
- No Sakura, perdóname pero no puedo y salió corriendo de la pista.
Ella quedó ahí, sin saber qué pasaba y no se movió, solo se fue a la mesa para tratar de asimilar lo que había pasado.
Ya era más de la media noche y sus compañeros regresaron a la mesa.
- Chicos, que tal si nos vamos, no quiero ser aguafiestas pero debo trabajar mañana. Vamos a mi apartamento? – dijo Sakura.
- No te molestes nosotros llegamos a un hotel, ya habíamos reservado.
- Cómo? Pensé que se quedarían en mi casa.
- Hagamos algo, mejor nos vemos el domingo para almorzar, te parece?
- Bueno, está bien, tengo turno a las dos así que podremos vernos temprano.
- Perfecto amiga, se abrazaron con Chiharu, Rika seguía en la pista, estaba muy entretenida con su pareja de baile.
Sakura empezó a salir del club, pensando donde estaría Shaoran o si quizá era mejor tomar un taxi. Pero no, allí estaba él, esperándola, nunca la habría dejado ahí sola.
El trayecto a su casa se vio marcado por el silencio de ambos, ni siquiera se miraban.
Cuando llegaron al edificio, el auto se detuvo y Sakura habló.
- Shaoran yo…
- No te preocupes Sakura, no es necesario que hablemos de eso, fue solo un accidente.
- Un accidente?
No entiendo, él también me besó, pude sentir sus caricias y su corazón latía como el mío. Cómo puede decir que fue un accidente? -Ella se veía realmente turbada
- Shaoran eres un tonto!
La chica bajó corriendo del auto y se dirigió al elevador. Él la alcanzó cuando este se abrió y ambos subieron sin mirarse ni cruzar palabra, ya ella había señalado el piso al cual se dirigía y él había hecho lo mismo.
Cuando llegaron, la chica se bajó, pero antes de que la puerta se cerrara, lo miró con un brillo en sus ojos que no era el de siempre, no, no era esa inocencia era algo más. Y le dijo.
- Shaoran, bésame.
- Qué dices?, preguntó el joven.
- Como escuchaste, quiero que me beses ahora.
Eso fue todo, el joven no pudo resistirse más y corrió hacia la chica aprisionando sus labios contra los de ella, era un beso lleno de deseo, la anhelaba, anhelaba esos labios, quería acariciarla y hacerle tantas cosas.
Fueron besándose hasta que llegaron a la puerta, ella intentó abrir pero sin despegarse del chico que ahora estaba tras ella besando su cuello. Pero Ayyy Sakura y su bendita torpeza. El solo tomó las llaves y abrió rápidamente.
Mientras avanzaban ella lo despojó de su chaqueta y el de la suya. Se acariciaban con pasión, como si se hubieran contenido mucho tiempo y no pudieran esperar más.
Ambos, se dejaron caer en el sofá, sin soltarse nunca. Ella se aferraba a su cuello y lo besaba, sin detenerse mientras jugaba con el suave cabello de él. Él hacía lo mismo, besaba su cuello, con sus labios lo recorría y eso hacía estremecer a la joven.
Por qué esto nunca pasó con Haruto?, deseo a Shaoran, lo deseo tanto, no tengo miedo.
- Ohhh Shaoran… Se escuchaba la voz de la chica.
- Sakura… Decía él mientras con sus manos acariciaba sus piernas e iba subiendo su falda y en la medida en que esto sucedía ella se abrazaba a él con sus piernas. Era un momento único hasta que … Ringggg…. Ringggggg.
- QUÉ? Pensaron los dos.
- Quién puede ser Sakura?
- No lo sé, pero a esta hora, me preocupa que sea algo grave. Debo contestar -le decía tratando de recuperar el aliento.
- Hola?
- Sakura mi amor!.
- Haruto? Eres tú?
El escuchar ese nombre fue un duro golpe contra la realidad para Shaoran.
- Si mi amor, te he extrañado tanto… Decía su novio por el teléfono
Como por instinto la chica respondió – Yo también.
Shaoran la escuchó y recobró la compostura. Era una locura lo que habían estado haciendo y más aún a punto de hacer.
- Mi amor, regreso el lunes, pero no creo que sea posible vernos hasta la gala del viernes.
- Gala? De qué estás hablando?
- No me digas que lo olvidaste… Y a propósito, por qué estás tan agitada?
- Ehhh, no, es que estaba haciendo ejercicio, sí, eso es. Y sí, me había olvidado por completo de ese evento.
- Pues más te vale que te vayas preparando, recuerda que pagué por esos bonos mucho dinero, además van a estar grandes personalidades del país y quiero que todo conozcan a mi hermosa novia.
- Ahhh siiiii. Pero yo necesito hablar contigo antes.
- No mi amor, tengo demasiado trabajo retrasado, tendré que hacer turnos extras y el viernes será la gala. Igual hablaremos en la semana, te estaré llamando. Te amo, cuídate preciosa!.
- Adiós Haruto.
Cuando terminó la llamada, Shaoran estaba sentado en el sofá con cara de serio. Esa llamada había sido muy inoportuna y no había como continuar con lo que habían empezado.
- Esteee Shaoran yooo….
- No Sakura, esto es una locura, no entiendo qué me pasó.
- Shaoran pero yo… Mira no es solo un arrebato, de verdad me gustas.
- Y tú a mí, pero te respeto. Y esto no debió haber pasado, además tienes tu novio al que según escuché extrañas mucho.
- No, por favor escúchame…
- Sakura por favor, creo que lo mejor es que guardemos nuestras distancias, esto para mí es muy difícil y no creo estar preparado para meterme en una relación.
- Pero Shaoran… Por favor.
- Adiós Sakura.
Salió el joven sin decir más mientras ella quedaba ahí, parada, sin acabar de entender lo que había sucedido, solo con el sabor de sus besos en sus labios y el recuerdo de sus manos en su cuerpo.
Qué tal? Las cosas van bastante... mmm confusas para nuestros protagonistas... Esperemos que mas adelante Sakura pueda aclarar su mente y Shaoran reuna el valor de luchar por quien ama.
Nos leemos prontito... No olviden dejar sus reviews, please!
BESOS.
